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El pasado en TVE de los actores de 'Servir y proteger'

  • Los principales personajes de la nueva serie de TVE tienen un pasado en el Archivo de RTVE

  • Luisa Martín o Fernando Guillén Cuervo ya tienen experiencia en los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado

  • Juanjo Artero siempre será Javi... Y Roberto Álvarez, el viudo más deseado de España

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Servir y proteger es la nueva serie para las tardes de La 1. Protagonizada por Andrea del Río y Luisa Martín, recrea la vida de una comisaría de barrio y cuenta con un reparto coral del que forman parte actores de la talla de Juanjo Ballesta, Juanjo Artero, Nicolás Coronado, Fernando Guillén Cuervo, Elisa Mouliaá, Pepa Aniorte, Roberto Álvarez... Todos ellos, magníficos actores con un pasado en el Archivo de RTVE. ¡Lo sacamos a la luz! 

  • Luisa Martín

Luisa Martín ya formó parte de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado en otra recordada serie de TVE. Fue la agente Ortega de la Guardia Civil en Gran Reserva.

Gran Reserva - T3 - Capítulo 30

 

Recordadísimo también su papel como Victoria Álvarez en El caso Wanninkhof.

No recomendado para menores de 16 años El caso Wanninkhof - Capítulo 1 - ver ahora
Transcripción completa

Teléfono

Teléfono

Teléfono

¿Sí?

Rocío, ¿dónde estás?

En casa de Antonio.

"¿Qué vas a hacer?". Iremos a la feria a Fuengirola.

Jose va a venir a buscarme para ir a dar una vuelta.

No te preocupes. "¿Te dejo cena?".

No, iremos a tomar algo por ahí.

"¿Y a qué hora vendrás?".

No sé, voy a ir ahora a cambiarme a casa.

¿Te espero? "No, no".

Me cambio y me voy.

¿Me puedo ir tranquila?

Sí, mamá.

Venga, hija, adiós. Y no vengas tarde.

Espabila.

Ya casi es de noche.

-Un poquito más. -No.

-Un poquito más. -No.

Venga.

¿Pero qué pasa aquí?

Venga.

Ya está.

Ya está casi.

Venga.

Muy bien.

Muy bien, muy bien.

Ya está.

Llaman al timbre

Debe ser Carmen, voy a abrir.

Enseguida vuelvo.

Guapa.

Hola, cariño.

¿Cómo estás?

Bien.

Oye, estás muy guapa tú.

¿Cómo está tu madre? Como siempre.

Le he dado la medicina.

Le voy a dar una sopa. ¿Te ayudo?

No, qué va.

He preparado cena para las dos. ¿Te vas a quedar?

Lo he arreglado, me quedo a dormir. ¡Qué bien!

Me lo llevo.

¡Rocío! -Hola.

-¿Te marchas? -Voy a cambiarme para ir a la feria.

-¿Y Antonio no te acompaña?

-Se ha quedado medio dormido.

-No pasa nada, voy sola, son diez minutos.

-Este hijo mío...

-Muchas gracias.

-Ten cuidado. -No te preocupes.

¡Rocío!

No tengo tabaco. Voy a comprar.

Yo friego, ¿eh?

No, déjalo. Ya lo haré yo mañana.

No tardo nada.

Pues por eso, voy fregando.

Que no.

Para un día que estamos juntas...

No tardes. No.

Hola.

Está cerrado. Solo quiero tabaco.

¿Qué te cuesta sacarme un paquete de Marlboro?

Ea, ni las gracias.

Tan simpática como siempre.

Hola, Cristina. -Hola, Sara.

¿Está Rocío? -¿Rocío?

No, se fue anoche. -¿Y Antonio?

-Se fue muy pronto. ¿Por qué, qué pasa?

-Rocío no durmió en casa.

-Cuando salió me dijo que iba a cambiarse para ir a la feria.

-Ah. ¿Y Antonio se encontró con ella en la feria?

-Al final no fue.

Se quedó dormido.

Me lo dijo esta mañana.

Igual se fue directamente a la feria.

Se habrá quedado a dormir con alguna amiga.

¿Has hablado con ellas? -Aún no, ahora lo haré.

Que me llame Antonio. Mi madre y yo estamos preocupadas.

-No será nada, ya verás.

Estará durmiendo en algún sitio.

-Seguro. Gracias.

¿Está lista la 415?

Aún no, señora.

¿No os dije ayer que debía estar lista a mediodía?

Os dije que empezarais por la 415, la van a ocupar ahora mismo.

La gobernanta...

Cállate.

Os lo dije a vosotras dos.

No me importa lo que os dijera nadie. A limpiarla.

Luego hablamos. Me tenéis harta.

Sí, señora.

-Victoria.

¿Sí?

¿Quién es? Ana.

Pásamelo al despacho.

Dime, Ana. Perdona, me pillas de mal humor.

Vicky, ¿sabes algo de Rocío?

Hace días que no la veo. ¿Ha pasado algo?

Es que anoche no vino a casa y no sé dónde está.

Estoy preocupada. "¿Hablaste con su novio?".

Cristina fue a su casa y no sabe nada.

No te preocupes, se habrá quedado a dormir en casa de alguna amiga.

¿Tú crees?

Claro, mujer.

"Será una de esas salidas de Rocío".

Pero me tiene muy preocupada.

Oye, ¿quieres que comamos juntas? ¿Voy a tu casa?

No, no, ya te llamaré.

Hasta luego.

Vicky.

Cris, he hablado con tu madre. ¿Sabes algo?

Nada, he estado en casa de Laura.

No ha dormido allí y ninguna de sus amigas sabe nada.

Y nadie la vio en la feria.

Quedó allí con sus amigas y no apareció.

¿Crees que le ha pasado algo? Espero que no.

¿Qué hacemos? Vamos a la guardia civil.

Por si ha habido un accidente. Venga, vamos.

Eva, salgo un momento.

Ven, ven por aquí.

¿Se puede? ¿Es para una denuncia?

Una desaparición.

¿No será una menor?

No, tiene 19 años. Se llama Rocío Wanninkhof.

De acuerdo.

¿Cuándo desapareció?

-Anoche no durmió en casa.

-¿Anoche?

¿Y ya la dan por desaparecida?

Sí, tenía que ir a dormir a casa.

No la han visto desde que salió de casa del novio.

Tiene 19 años.

Puede haber pasado la noche en cualquier sitio.

Para denunciar la desaparición de un adulto...

...tienen que transcurrir al menos 48 horas.

No está en casa de sus amigos. Rocío ya habría avisado.

Insistimos en denunciar.

¿Qué relación tiene con la desaparecida?

¿Es familiar?

En cierto modo, sí.

Sí, soy familiar. -Es mi madrina y Rocío mi hermana.

-¿Es familiar?

Venga, mujer, estoy seguro de que está con alguna amiga.

¿Tú crees? Esto es muy raro, Jose.

Rocío no haría esto, desaparecer sin más.

Esto es muy raro.

Si acaso, vamos paseando hasta casa de Antonio, suele venir por ahí.

Rocío...

¡Rocío!

¡Jose, es de Rocío!

¡Rocío!

¡Rocío!

¡Tiene que estar por aquí, Jose! Tranquila, Ana.

¡Rocío!

¡Rocío! ¿Dónde está mi niña, Jose?

¿Dónde está mi niña?

¿Y esta sangre?

¡Rocío!

¡Rocío!

¡Mi niña, Jose!

¡Mi niña!

¡Rocío!

Vamos a buscarla.

¡Vamos a buscarla! Vamos a llamar a la policía.

Les pido que se retiren. Aquí no hay nada que ver.

"Un macabro hallazgo en el municipio de Mijas, en la Costa del Sol,...

...puede estar relacionado con la desaparición...

Timbre

...hace dos días de la joven Rocío Wanninkhof".

"Una zapatilla con manchas de sangre fue encontrada ayer...

...por Ana Soto, la madre de Rocío,...

...cerca de la casa familiar".

"Junto a la zapatilla había un charco de sangre".

-Es terrible.

Acabo de venir de casa de Ana.

¿Se sabe algo más?

Aún no.

Mañana van a iniciar la búsqueda.

Vamos a distribuir la fotografía por todas partes.

Si quieres, acércate. Van a pedir voluntarios.

Cuenta conmigo para lo que sea.

Y procura descansar.

Gracias, cariño.

No sé, Vicky.

No sé.

¿Y si la han matado? Que no, mujer.

Rocío está viva. Escúchame.

Rocío está en algún sitio, pero viva.

Venga, ten entereza.

Yo estoy a tu lado.

Es que...

...no sé qué haría si pierdo...

Si a Rocío le pasa algo,...

...yo...

¿Recuerdas aquel día que fuimos de excursión y Rocío se perdió?

¿Te acuerdas? ¡Qué mal lo pasamos!

¿Qué años tendría?

Diez. No, once.

¡Vaya susto!

Ya entonces era muy revoltosa.

Ana, escúchame.

Yo estoy para lo que haga falta. Para lo que sea.

¿Me vengo unos días?

Mientras la buscamos. Alguien se quedará con mi madre.

No, no.

No, no creo que sea necesario.

Vamos.

La gente está esperando fuera.

Que no vaya nadie sin pegatina, ¿eh?

¿A qué hora llegó a tu casa? -Estuvimos toda la tarde juntos.

-¿Quién estaba en la casa? -Nadie, luego vino mi madre.

-¿Y qué hicisteis?

-Estuvimos en mi habitación escuchando música.

-¿Escuchando música?

-Hablando y eso. -Ya.

-Luego nos fuimos a la cama.

-¿Y después?

-Nos quedamos dormidos.

Nos despertó el móvil de Rocío.

-¿Quién llamó?

-Su madre, a ver si iba a cenar.

-¿A qué hora fue eso?

-No sé, yo estaba medio dormido.

Ella se levantó y se fue a casa a cambiarse.

Habíamos quedado en la feria de Fuengirola.

-¿Discutisteis?

-No. ¿Por qué?

-Discutisteis y saliste con ella. Siempre la llevabas a casa.

-Sí, la llevaba en moto, pero me quedé dormido y se fue sola.

-¡Discutisteis y la seguiste! ¿Y después?

Llora

-Que no, joder, que es mi novia.

-Vamos, no pasa nada, chaval.

Una última pregunta. ¿Tienes coche?

-No, en mi casa no tenemos. -Pero tú conduces.

-A veces el coche de un amigo.

-Bueno. ¿Estás más tranquilo?

Hala, ya puedes irte.

Dice la verdad.

-No me trago que no saliera.

¿La manda a la feria y se duerme? -Santiago.

Su madre lo confirmó. Se quedó dormido.

Yo me pregunto una cosa.

Supongamos que la mataron.

Si la mata aquí, ¿por qué se lleva el cadáver?

-Para evitar que se sospeche de ese sitio.

-Claro.

Porque el asesino tenía que vivir por allí cerca.

-Quizá no la mató y la trasladó para abusar de ella.

-No, me temo que no.

La mató y se la llevó a otro sitio para evitar sospechas.

Hablemos con gente de su entorno. -Espera.

Pusieron la denuncia su hermana y una mujer, ¿quién era?

-¿No la conoces?

Victoria Álvarez, es directora de un hotel.

Es como de la familia.

De hecho, fue pareja de Ana, la madre de Rocío, y bastantes años.

-O sea, que es...

Estamos hablando con las personas más cercanas a Rocío.

Cualquier detalle o dato nos puede ayudar.

¿Cuándo fue la última vez que la vio?

Hará tres semanas o así. La vi en el pueblo.

Hablamos unos instantes.

-¿De qué? De los estudios.

No se esmera.

-¿Cómo sabe que no va bien?

Por su madre. Rocío es para mí como mi hija.

-¿Tienen contacto? ¿Con Ana? Ya lo saben.

Fueron muchos años, fuimos... somos amigas.

-¿Por qué rompieron?

No rompimos. Nos separamos.

-¿Por qué?

Discúlpeme.

¿De qué trata exactamente este interrogatorio?

-¿Tuvo que ver Rocío con la separación?

No creo que sea asunto suyo.

-¿Tiene idea de qué pudo pasarle? ¿Que si tengo idea?

Vamos a ver.

¿No son Uds. los que tienen que tener idea?

¿Qué hacen para encontrarla?

-Hacemos todo lo posible.

Le agradecemos su colaboración.

Todos tenemos el mismo objetivo. Encontrar a Rocío.

Por cierto...

¿Esta era la vivienda familiar?

Sí, vivíamos aquí.

¿Podemos echar una ojeada?

Para hacernos una idea.

Situar todo nos ayudaría.

Bueno, miren todo lo que quieran.

Victoria.

Recogemos muestras de ADN de las personas cercanas a Rocío.

Bueno, lo hacemos siempre.

Las cotejamos con las muestras encontradas donde desapareció.

¿ADN?

¿Y eso cómo lo hacen?

Nos sobra con un cabello suyo.

Nos ahorraría mucho trabajo.

Así nos evitamos solicitarlo por vía oficial.

Bueno.

-Perdón.

Muchas gracias.

-Ya está todo. Gracias por su colaboración.

Victoria.

Disculpe.

Una última pregunta.

¿La noche que desapareció Rocío qué hizo usted?

No salí de casa en toda la noche.

Estuve cuidando de mi madre, está impedida.

¿Quieren verla?

No es necesario, gracias.

¡Joder!

Qué mal huele aquí, qué peste, ¿no?

Oye, ven para acá.

¿Esto que está aquí qué es?

¡Dios!

Pues fue cuando empezamos a desbrozar por ahí, bajando todo.

Y después, volvíamos...

Yo que sé había un olor fuerte.

Era muy desagradable.

Ana.

¿Te quieres venir con nosotras?

No he traído coche, pero nos lleva Carmen.

No.

No, mejor no.

Venga.

¿No viene Ana con nosotras?

No, no.

Había que colgarlo. -Vamos.

-Y pegarle cuatro tiros. Y no soy partidario de la pena de muerte.

No sé.

La encuentro rara.

Es como si me rechazara, no sé.

Igual es por Jose, yo sé que no le caigo bien.

Con todo lo que le está pasando, es normal que esté alterada.

No se lo tengas en cuenta.

Ahora te necesita más que nunca.

¿Todavía no le has dado la cena a mi madre?

¡Tatiana!

¿Todavía no le has dado la cena a mi madre?

Madre no querer cenar.

¿Y la leche?

Pero si está fría...

¡Te he dicho que tiene que estar tibia!

¡Por favor!

¡Joder!

Mi madre está enferma y tiene que cenar, ¿entiendes?

Y fuera esos cascos.

Habla ruso

Ud. problema.

Señora, problema.

¡Esto es un problema! ¡Esto!

¡Esto sí es un problema!

¡Joder!

¡Problema, problema!

Hola ¿está Ana?

Sí, sí.

Pasa.

¿Cómo estás?

¿Cómo quieres que esté?

Bueno, voy a salir un rato.

Pasan los días.

Y todavía no han cogido al hijoputa que ha hecho esto.

¿Has podido descansar algo?

No, no voy a descansar hasta que no cojan al asesino de Rocío.

Mira, Ana, te he visto mucho en televisión haciendo declaraciones.

Y no creo que eso sea bueno.

Sé que lo que ha pasado no se te olvidará nunca.

Pero estar todo el día hablando de ello, no sé.

En tu situación quizá lo mejor sería visitar a un médico.

¿Un médico?

Un psiquiatra.

Ellos tienen experiencia en estas situaciones.

Esa angustia no es buena.

Me da igual.

Y déjate de médicos.

¿Por qué crees que voy a la tele?

Para que no se olvide.

Si no hablo, esto se olvidará.

Tengo que mantener vivo el caso, el recuerdo de Rocío.

Para ellos es un negocio.

Y no creo que la policía consiga nada.

No han conseguido nada, ni una pista,...

...ni una sospecha ni nada.

¿Por qué no contratamos a un detective privado?

¿Un detective privado?

Sí, lo pago yo.

No, no.

No, tú ya has pagado la lápida.

Creo que es mejor dejar las cosas como están.

Seguir encima de la policía para que investigue y punto.

Como quieras.

La dirección general ha decidido que me haga cargo de la investigación.

Hay una cierta alarma social...

...producida por los medios.

Ha pasado demasiado tiempo.

Hacen falta resultados cuanto antes.

¿Hasta ahora qué tenemos?

-La autopsia no ha servido.

No hemos podido determinar si hubo abuso sexual.

Hemos interrogado...

...a individuos con antecedentes por abuso sexual y violación.

Lo habitual. Nada, hemos comprobados sus coartadas.

-No hubo ataque sexual.

Este es un crimen pasional, celos,...

...venganza.

Alguien del entorno cercano.

Aparecieron unas fibras de tela.

-Sí, de un tejido muy común.

Puede ser un chándal o una sudadera.

O algo así. No hemos podido contrastarlas con ningún otro tejido.

-Pero hay un sospechoso. -Sospechosa.

Pero aparte de que es un témpano, no hemos podido sacarle nada.

No tenemos suficientes indicios.

-Victoria Álvarez.

Un carácter difícil,...

...por lo que he leído en los informes.

Además, del circulo familiar de la víctima.

-Yo creo... Perdón, mi capitán.

Lo que sabemos es que la ruptura entre Victoria Álvarez y Ana Soto...

...se debió a sus hijas. Sobre todo, A Rocío.

No la aceptaban.

O se avergonzaban de la relación de Victoria con su madre.

Además de su carácter.

-Racapitulemos. ¿Qué sabemos del coche?

-Un Opel Astra bastante antiguo.

Por el análisis de las rodaduras, del 92.

Victoria tiene un Toyota.

-Pudo alquilarlo. Dirige un hotel.

-Recorrimos todas las casas de alquiler de la zona.

Pero las flotas cambian y no tienen vehículos tan antiguos.

-¿Y las pruebas de ADN?

-La de la colilla que hayamos no coincide con la de Victoria.

Por cierto, mi capitán.

En estos pueblos, la gente habla.

Nos ha llegado el rumor de que vieron a Victoria en la calle aquella noche.

Ella dijo que no había salido.

-¿Tenemos una foto de ella? -Sí, pero no es muy buena.

-La necesitaremos.

Todos los indicios y ninguna prueba.

En el caso de la farmacéutica de Olot, estábamos casi igual.

¿Cuál fue la estrategia que utilizamos?

La que utilizaremos ahora.

Presión,...

...presión y presión.

Caballero. -¿Sí?

-¿La cocinera? -Al fondo a la derecha.

¿Preguntan por mí?

-Buenos días. -Hola.

-Guardia Civil.

Es la cocinera. -Si le parece...

-¿Conoce a Victoria Álvarez? -¿La directora? Muy antipática.

-¿Suele venir por aquí?

-A comprar tabaco. Hace tiempo que no la veo.

-¿Usted recuerda la noche que desapareció Rocío?

-Sí, como si fuera hoy.

Era domingo.

Me enteré de que había desaparecido la chica.

-¿Vio esa noche a Victoria? -Siempre lo relaciono.

Vino a comprar tabaco. Estábamos casi cerrando.

Casi no se lo vendo. Es tan antipática, unos aires...

-¿Qué hora era?

-Entre las 10 y las 11.

-¿Qué recuerda?

-Venía en chándal, sudada.

-¿Sudada?

-Sí, suele correr por ahí.

-¿Notó algo raro, estaba alterada?

-Ahora que lo dice, estaba un poco alterada, nerviosa.

Y con la mala leche de siempre.

Esta es la casa.

-¿Con quién vive?

-Con su madre. Está enferma, impedida.

-Trabaja en el hotel. ¿Quién cuida a la madre?

-Suele tener alguna asistenta.

Es una mujer de carácter fuerte.

-Bueno.

Busquemos a quien trabajaba en la casa por esa época.

-Yo me encargo.

Es ella.

-Y va en chándal.

¿Querías hablar conmigo? Sí.

Hola.

Soy Elena Rey.

Perdone que no la haya llamado por teléfono.

¿Es la directora del hotel?

Pues sí. Bueno, a ver.

Soy licenciada en empresariales...

...y me especializo en administración turística.

Estoy preparando un trabajo sobre el sector...

...y entrevistando a profesionales.

Si pudiera dedicarme cinco minutos...

¿Cuándo quieres que quedemos?

Ya. Imagino que ahora es demasiado tarde.

Sí, salgo a las 8 y son menos 10.

Y mi madre me espera en casa.

Claro, entiendo.

Mañana me voy a Almería.

Lo dejé para el último momento.

Si se te ocurre otra solución...

Hombre...

No quiero que pienses que tengo mucha cara.

Podría acompañarte... Podría acompañarla a su casa.

Y podemos hablar. Será poco tiempo.

Me esperas cinco minutos y nos vamos.

Vale.

Debió de ser terrible para ti.

Sí.

Era como una hija.

Venga, come algo.

Muchas gracias, Vicky.

Me viene genial lo que me has contado.

Se harta una de teoría. Cuando te cuentan cosas de verdad, alucinas.

me encanta tu casa.

Gracias.

Ruido

A mi madre se le ha caído el vaso. No nos duran las asistentas.

Te ayudo. No, tendré que cambiarla. Pica algo.

¿Puedo echar un vistazo? Estás en tu casa.

Gracias.

Mamá.

¿Por qué no llamas al timbre? Para eso está.

A ver cómo está esto.

Empapado.

¿Ahora qué, otro camisón?

¿Qué buscas?

Estaba buscando el servicio. Ahí.

Lo del bar donde compró el tabaco es un indicio. Demuestra que mintió.

Necesitamos algo más.

Puerta

-Hemos localizado a la criada que tenía Victoria. Rusa.

Magnífico, hay que hacerla venir.

-Me lo imaginaba. Está aquí.

-Muy bien. Hazla pasar.

Pase por aquí, por favor.

Siéntese.

Usted estuvo trabajando en casa de Victoria Álvarez.

-Sí, pero no mucho tiempo.

-¿Por qué?

-La señora no me gustaba mucho.

-¿Qué quiere decir?

-La señora es muy nerviosa.

Mala, gritando, siempre problemas.

-¿Qué clase de problemas?

-Yo tenía miedo.

La señora, a veces, ponerse...

¿Cómo se dice?

-¿Violenta? -Sí.

Sí, violenta.

Un día yo asustarme mucho.

La señora cogió una foto y... -¿Una foto de quién?

-Una foto de la chica. La chica muerta.

-¿De Rocío Wanninkhof, la chica que asesinaron?

-Sí, ella.

Gritando.

Teléfono

¿Sí?

Vicky.

"Hola, Ana".

¿Por qué has matado a mi hija?

¿Qué dices, cómo puedes decir eso?

Te pido por lo más sagrado que me contestes.

¿Por qué mataste a Rocío?

¿De dónde te has sacado esa idea?

Tenemos que hablar. No por teléfono.

No.

Ya no tenemos nada de qué hablar.

Se me han abierto los ojos.

La mataste a ella...

...y ahora me estás matando a mí.

¡Qué reacción tan fría!

-Sí, no se ha alterado nada.

-La acusan de asesinato y se limita a decir: "tenemos que hablar".

-Es Vicky, ¿qué hago? -Cógelo, pon el manos libres.

-Hola.

¿Estás con tu madre?

No, ahora no. ¿Pasa algo?

Tu madre me ha llamado y me ha dicho que yo maté a Rocío.

¿Cómo puede decir eso, sabes por qué me dice eso?

"¿Ha pasado algo, sabes qué le pasa?"

No sé, es muy raro.

¿Tú sabes por qué piensa eso?

"¿La policía os ha contado algo?"

No sé, ahora voy a casa. Mira a ver si le han dicho algo.

Es una locura.

¡No tienen nada contra mí!

Tranquilízate, Vicky, luego te llamo.

-Muy bien.

¿Quieres que te la llevemos a casa?

No, gracias, tengo el coche. Bueno.

Hasta luego.

La policía la considera sospechosa del asesinato de Rocío.

-¿Tiene algo que ver con su muerte?

¿No tiene nada que decir?

-Por favor, ¿alguna declaración?

¡Es que no lo entiendo!

¿Quién se ha inventado esta barbaridad?

Aquí hay algo muy raro.

Cuando me contaste lo de la llamada de Ana...

¿Cómo le han metido esa idea en la cabeza?

¿No puedes hablar con ella? No, me colgó.

Me dijo que yo maté a Rocío y se acabó.

Luego llamé a Cristina y nadie me ha vuelto a llamar.

Y ya habrán leído el periódico.

¡Es increíble!

Es como si le estuviera pasando a otra persona.

Te digo una cosa.

No tengo miedo.

Tengo de todo menos miedo.

No tengo por qué, yo no he hecho nada.

Deberías llamar a un abogado.

No.

Eso sería como reconocer que he hecho algo y quiero defenderme.

Timbre

¿Quién será ahora?

¿Quieres que abra yo? Sí, por favor.

Gracias.

-Victoria Álvarez, tendrá que acompañarnos.

Tengo una orden de detención contra usted.

¿Por qué?

En relación con la muerte de Rocío.

-Permítame.

-Hay periodistas fuera.

¿Quiere cubrirse la cara? No.

No tengo nada que ocultar.

Échale un ojo a mi madre.

-¡Vicky, por favor!

-¡Una declaración!

-¡Vicky, por favor, una declaración!

¿Puedo fumar?

Quizá más tarde.

Diga su nombre completo.

Victoria Álvarez Martínez.

Intervienen el capitán Manuel Blanco Martínez...

...y el sargento de la comandancia...

...de la Guardia Civil de Fuengirola Fernando Ruano García.

Estos son sus derechos.

Se los voy a leer.

Tiene derecho a guardar silencio o a no declarar.

A no contestar o a manifestar que solo declarará ante el juez.

"A no declarar contra sí misma y a no confesarse culpable".

"Tiene derecho a que esté presente un abogado".

Creo que lo mejor para todos es que solucionemos esto cuanto antes.

Cuéntenos.

¿Qué pasó con Rocío la noche del 9 de octubre de 1999?

No hay nada que contar. No estuve con Rocío.

¿No estuvo con Rocío? No.

¿Dónde estuvo? Estuve en casa.

No salí en toda la noche.

Estuve cuidando de mi madre.

Ya se lo dije.

Su madre está impedida, ¿no? Sí.

¿Alguien más puede confirmarlo?

No, estuve sola con mi madre.

Victoria.

Vicky te llama todo el mundo.

No empezamos bien, Vicky.

Estás mintiendo.

Aquella noche, la noche del 9 de octubre de 1999,...

...la noche en que asesinaron a Rocío, saliste de casa.

Tenemos un testigo. ¿Quién?

Ya lo sabrás.

¿Qué hiciste aquella noche?

No salí de casa.

Eso no es lo que sabemos.

Saliste de casa, te encontraste con Rocío.

O fuiste a buscarla, ya nos lo aclararás.

Discutisteis.

Y la mataste.

Eso es lo que sabemos.

Yo no maté a Rocío.

Sí, la mataste.

Ella era la culpable de que Ana Soto,...

...su madre, te hubiera abandonado después de 11 años.

No te soportaba porque la llevabas tiesa como una vela.

¿Le pegaste alguna vez? Jamás.

Rocío era para mí como una hija.

Y...

Sí la exigía.

Porque quería que estudiara.

Que fuera la mejor.

Pero cuando ya no era una niña,...

...convenció a su madre para que te dejara.

Y por eso la mataste.

Yo no maté a Rocío.

Vicky, Vicky.

Si todas las sospechas son contra mí, no llegarán lejos.

¿Puedo beber agua?

Tú conduces, ¿no?

Ya lo sabe.

Tienes coche.

Sí.

¿Sabes qué encontramos en el sitio donde murió Rocío?

¿Cómo voy a saberlo?

Las huellas de unos neumáticos.

Las huellas de los neumáticos de tu coche.

¿Vas a seguir negando que cogiste el coche,...

...fuiste a buscar a Rocío y la mataste?

Esa noche no salí de casa. Esas huellas no son de mi coche.

¿Sabes qué encontramos también?

La colilla de un cigarrillo.

¿Sabes qué hacemos con las colillas?

Extraemos el ADN de la persona que lo fumó.

¿Entiendes?

Es como si tuviéramos la fotografía del asesino, con nombre y apellidos.

¿Y qué fotografía tenemos aquí?

La tuya.

El ADN de la colilla y el tuyo coinciden.

Eso no puede ser.

Debe ser un error. Yo no he estado en ese lugar.

Todas las pruebas te señalan.

El otro día querías saber qué teníamos contra ti.

¿El otro día?

El martes pasado. ¿Recuerdas?

Llamaste a Cristina muy alterada.

Tu madre te había llamado acusándote de matar a su hija.

Llamaste a Cristina.

"Tu madre me acaba de llamar y me ha dicho que yo maté a Rocío".

"¿La policía os ha contado algo?"

Pero...

Tu teléfono está intervenido por orden judicial.

"A ver si le han dicho algo".

"Es una locura".

"No tienen nada contra mí".

-Es verdad.

Si te declaras culpable, todo será más fácil.

Puede caerte menos pena. Colaborar es lo mejor.

No me voy a declarar culpable.

-Déjala, va de dura.

Vas de dura, ¿verdad?

¿Crees que puedes plantarnos cara?

Ya me habían dicho que eras muy gallito.

Una ilusa es lo que tú eres.

¿Por qué te crees que estás ahí?

¿Por qué crees que te hemos detenido, por tu fea cara?

¿Porque eres bollera?

-Tenemos pruebas, lo sabemos todo.

-Tenemos la confesión, con todo lujo de detalles,...

...de tus cómplices.

¿Para qué quiero la tuya?

Solo te hago un favor.

El fiscal va a machacarte con nuestras pruebas.

-Es tu última oportunidad.

Yo no maté a Rocío.

Alboroto

¡Eh, ya está aquí!

-¡He dicho que a las celdas!

-¿Qué pasa?

-¡Vete a la celda!

-¡Asesina!

"¿Julio? Soy Cobos".

"Te llamo por lo de la mujer que ha matado a esa chica en Mijas".

"Me han ofrecido el caso, pero no puedo".

"Si te interesa, llámame. Si no, lo comprendo".

"Un beso a Paula".

-Si es la del caso de Rocío no sé qué, es lesbiana.

Vivió con la madre de la chica. Te veo muy puesta.

No se habla de otra cosa en los medios.

Tiene todos los ingredientes sensacionalistas. Turbio, pasional.

Lesbiana asesina a la hija de su amante.

Nunca te ha gustado la popularidad.

Tengo hasta el lunes para pensarlo. ¿Quieres cenar?

No tengo hambre, hemos comido mucho.

Yo tampoco.

Prepárame un whisky. Me pondré otro.

-"Su cadáver fue hallado en un descampado de Mijas".

"A 100 metros de su casa".

"Después de meses de investigación,...

...la policía detuvo a la supuesta asesina".

"La mujer que la cuidó cuando era niña y que colaboró en su búsqueda".

"Todavía más". Paula.

Ven aquí. "Un buen detective".

-"Demuéstrenlo".

"Fue una de las pocas palabras que pronunció...

...cuando fue detenida por la Guardia Civil".

"Los vecinos siguen conmocionados". Están nerviosos.

Llevan un año dándole vueltas y no tienen resultados.

"Todos consideraban..." -Cae mal a la gente.

Y encima, es lesbiana.

-"No avanzábamos".

"Y buscamos la prueba definitiva".

"La buscamos en el domicilio".

"Que ella nos cuente..." ¡Qué barbaridad!

¿Cómo pueden decir que solo falta que confiese?

No hay pruebas ni confesión.

-"La tragedia de Rocío no se puede olvidar".

"El 9 de octubre de 1999 fue..."

Cobos.

Hola, soy Palacios.

Gracias por el ofrecimiento.

Sí.

Acepto el caso.

Voy a defender a esa mujer.

Victoria, tienes visita.

Acompáñame, por favor.

Soy Julio Palacios y voy a encargarme de tu defensa.

¿Cómo estás?

Soy inocente.

Vamos a hacer una cosa.

Voy a dejarte un rato sola en esta habitación.

Grita y llora cuanto quieras. Desahógate.

Luego nos sentaremos a hablar.

¡Soy inocente!

Yo no maté a Rocío.

Yo no maté a Rocío.

Tengo que hacerle una pregunta.

¿Usted cree que soy inocente?

No es esa la razón por la que he aceptado el caso.

No sé si eres inocente.

Pero sí sé que las acusaciones contra ti son muy endebles.

Dicen que tienen pruebas.

Sí, eso dicen.

Vamos a estudiarlas bien.

Empecemos por el principio.

¿La noche del crimen saliste de tu casa?

Un testigo te vio comprar tabaco en un bar.

Fui a un mesón que está a 20 metros de mi casa.

Compré tabaco y volví.

¿Por qué no lo dijiste?

Porque no me acordé.

Porque no estuve fuera ni 10 minutos.

En qué lío me he metido. Tranquila, mujer.

Que fueras a comprar tabaco no prueba que mataras a nadie.

Regresaste a tu casa.

Y te quedaste con tu madre.

Desgraciadamente, el testimonio de tu madre no es válido.

Tenemos que demostrar que estabas en casa.

¿Hablaste con alguien, llamaste a alguien por teléfono?

Mira, Victoria.

No sé si has matado a esa chica.

Has dicho que eres inocente. No hace falta que lo repitas.

Pero no me hagas trampas.

No quiero que me ocultes nada.

¿Hablaste con alguien esa noche?

Había una amiga en casa.

¿Una amiga en tu casa?

¿Por qué no lo has dicho?

No quiero mezclarla en esto.

Ya.

Se trata de una amiga especial.

Se llama Carmen.

Vive en Mijas, está casada.

Desde hace algunos años, somos amigas.

Íntimas amigas, como se dice.

No lo sabe nadie y no le voy a destrozar la vida.

Comprendo.

¿Podría hablar con ella?

No, no la voy a utilizar.

Mire, yo...

No le voy a ocultar nada, pero deje que yo decida en esos puntos.

Quiero controlar mi vida.

Voy a respetar lo que me digas, pero su testimonio sería definitivo.

No solo probaría que estabas en casa a la hora del crimen.

Además, el móvil se vendría abajo. ¿Y qué?

¿Que maté a Rocío porque quería volver con Ana?

Hacía tiempo que no estábamos juntas. No sentía nada por ella.

Una amiga con la que compartí años maravillosos, pero nada más.

Pero si me seguía ocupando de las niñas después de romper.

Les pagué los estudios.

Son mis hijas. Victoria.

Necesitamos a Carmen. ¿No quieres que hable con ella?

No, está decidido.

Dicen que he matado a Rocío.

Pues tendrán que probarlo y lo van a tener difícil.

Bueno.

¿Aceptas mi defensa?

Por supuesto.

"El asesino conocía a la chica y el odio fue el móvil".

"Un crimen pasional".

"Rocío provocó la ruptura entre su madre y Victoria".

"Y esta, armada con un cuchillo,...

...fue a sorprenderla y darle muerte".

"La tranquilidad de Victoria en las primeras declaraciones...

...no era normal".

"Pero acabó cayendo en contradicciones".

"Para los investigadores, fueron la prueba de que era culpable".

-"Ahora estoy convencida de que fue ella".

"Quizá falte una prueba definitiva, pero fue ella".

Tranquila.

Se abre el juicio oral contra Victoria Álvarez. Audiencia pública.

-Audiencia pública.

Las dos primeras filas son para la prensa...

...y los familiares. Ocupen los otros asientos.

-No está autorizada ni la grabación de imágenes...

...ni el uso de magnetofones.

Las cámaras, abandonen la sala.

Tiene la palabra el ministerio fiscal.

-Con la venia.

Nos corresponde ilustrar al jurado...

...acerca de los hechos ocurridos el 9 de octubre de 1999...

...en los que resultó muerta Rocío Wanninkhof.

La acusación del ministerio público recae contra Victoria Álvarez.

La consideramos autora del homicidio.

Y si es ella la que se sienta y no otra persona,...

...es gracias a una investigación seria y rigurosa.

Aquí no se detiene a la gente de forma gratuita, sino con fundamentos.

La defensa alegará que no existe contra ella una prueba contundente.

Pero yo quiero remarcar que sí existen contra Victoria Álvarez...

...indicios muy razonables y reales de culpabilidad.

Y sí existe un móvil.

Hay una razón para quitarle la vida a Rocío.

Solo así puede sentirlo una mentalidad criminal como la suya.

Victoria Álvarez asesinó a Rocío...

...porque fue la causante de que su madre y Victoria...

...pusieran punto final a una convivencia de más de 10 años.

Empezó cuando Rocío era una niña.

Cuando Victoria, lesbiana,...

...convenció a Ana para que se fueran a vivir juntas.

Pero la niña creció.

Y un día dijo que no aceptaba que una mujer hiciera el papel de padre.

Y así se produjo la ruptura...

...que nunca llegó a asimilar.

Desde ese momento, concentró su odio sobre la joven Rocío.

Victoria tenía su razón para matar.

En este juicio, mostraremos su verdadera personalidad.

Un carácter violento con rachas explosivas de ira.

No soportó que la apartasen de Ana.

Estalló como ya lo había hecho.

Golpeaba a las hijas da Ana Soto...

...porque era su manera de entender la educación.

Pero esta vez fue más allá.

Rocío le había quitado la mujer de su vida.

Y por ello,...

...Victoria Álvarez le quitó la vida a Rocío.

Con la venia.

Reclamo la atención del jurado sobre un punto importante,...

...en torno al que va a girar esta vista.

El fiscal ha dicho "si se demuestra que la acusada es inocente".

Pues bien, quiero dejarles bien claro...

...que no es tarea de la defensa,...

...sino del fiscal y del acusador particular probar su culpabilidad.

Si no, vulneraríamos un principio de nuestro ordenamiento jurídico:

La presunción de inocencia.

Una semana después de la aparición del cadáver de Rocío Wanninkhof...

...le fueron intervenidos a Victoria Álvarez sus teléfonos fijo y móvil.

Y no se ha registrado una sola conversación inculpatoria.

La noche de los hechos Victoria Álvarez estaba en su casal.

Si hubiera tenido una pelea con Rocío Wanninkhof,...

...le habrían quedado huellas físicas, rasguños.

Nadie constató esto.

Ni vecinos ni familiares. Absolutamente nadie.

Se han cotejado las huellas de la bolsa.

Y no son de Victoria.

Como tampoco lo es el ADN encontrado en la colilla de Royal Crown...

...hallada en el lugar del crimen.

No existe contra Victoria Álvarez...

...ni una sola prueba contundente.

¿Y por qué?

Porque ella no es la autora de los hechos.

¿Por qué está entonces sentada a mi lado?

Si está hoy sentada a mi lado es porque la han condenado de antemano.

Condenada como persona.

Por lesbiana,...

...antipática, huraña, fría.

Estas son las auténticas pruebas que se exhiben contra ella.

Por eso quiero recordar...

...al jurado que estamos aquí tratando un caso de homicidio,...

...o, según el acusador privado, de asesinato.

Aquí no vale la forma de ser de Victoria.

Su carácter o, si quieren, su mal carácter.

No se puede condenar a una persona por no ser simpática.

Para condenar a una persona hay que tener certeza y dudo que la tengan.

Porque Victoria Álvarez...

...no mató...

...a Rocío Wanninkhof.

Solo serán cinco minutos.

Creo que tu declaración ha sido perfecta.

Es el prólogo. El juicio empieza mañana.

La impresión que saque el jurado de tu declaración será definitiva.

O te creen o no.

¿No son ellos los que deben demostrar que yo la maté?

Sí, pero es un jurado popular, no son juristas.

Ellos se hacen una idea de la acusada.

Y la creen o no la creen.

Pero, en tu caso, los medios ya te han condenado.

Yo creo que con la verdad debería bastar.

Yo soy así, no voy a cambiar.

Vicky, deberíamos preparar una línea de respuestas.

Gracias, pero no. No tengo que preparar nada.

Soy mala para el teatro. Nunca me cogían en el colegio.

Yo soy de una pieza. Huraña, pero de una pieza.

Te lo digo con toda confianza y, sobre todo, con mucho respeto.

Precisamente lo de mostrarte como eres es el problema.

¿Y qué quieres que haga si yo soy así?

Tú eres una cabezota.

Pues sí. Sí.

Se tomará declaración a la inculpada,...

...Victoria Álvarez Martín.

¿Jura o promete decir la verdad? Prometo.

-¿Cuánto duró su relación con Ana Soto?

¿La convivencia?

El tiempo que vivieron juntas.

Once años.

¿Rocío causó su separación?

No.

Cuando una relación se rompe existen muchos motivos.

Reconozco que nuestras hijas se habían hecho mayores y...

Digo "nuestras" porque las consideré así desde que fui a vivir con Ana.

Parece que la consideraban el padre.

Un padre autoritario y represor.

Me ocupé de la formación de las niñas porque lo decidimos...

...Ana y yo.

Rocío estaba en contra de esa situación.

Digamos que a Rocío y a su hermana mayor les costaba...

...afrontar en público la realidad de la situación familiar.

A veces hablaban de Ana y de mí como si fuéramos hermanas,...

...parientes o amigas.

Y así se provocó la ruptura.

No.

Ya le he dicho que influyeron muchas cosas.

¿Por ejemplo?

Por ejemplo, los celos.

Yo estaba bien con Ana.

Pero ella me acusaba de tener relaciones sexuales...

...con su prima o con su hermana incluso.

Siempre sospechaba.

Cuando estaban juntas, usted mantuvo una relación sentimental...

...con la criada dominicana de su casa.

No. Me acosté con esa persona, pero no hubo relación sentimental.

-Le recuerdo que puede negarse a contestar las preguntas que desee.

Y podría ahorrarse ciertos... detalles.

Responderé a todo porque no tengo nada que ocultar.

Eso ya se ve, sí.

-Llegamos a la noche del crimen y a su primera mentira.

Declaró que no salió de casa.

Pero la cocinera del mesón El Cortijo declaró que fue a comprar tabaco.

Luego reconocí que había ido a comprar tabaco.

Cuando supo que habían descubierto su mentira.

No, yo no mentí.

Yo no salí de casa.

Yo fui a comprar tabaco a El Cortijo.

Está a 20 metros de mi casa, para mí no es salir.

Y no estaba nerviosa porque no tenía motivo para estarlo.

Según la declaración de Tatiana Katsuka, su criada aquellos días,...

...la vio a usted apuñalando una foto de Rocío.

No era una foto.

Era uno de los pasquines.

Y yo no la apuñalé.

Le enseñaba a ella, que hablaba muy poco español,...

...lo que le pasó a Rocío.

¿Cómo lo sabía? No se había encontrado el cadáver.

Sí se había encontrado.

Fue cuando volví a casa del entierro.

Pero la criada... Señor presidente.

El fiscal se refiere a la última declaración.

Las anteriores no son así.

Solicito que no se trate este tema hasta que declare Tatiana Katsuka.

-Se acepta.

Siga con el interrogatorio.

Señora Álvarez.

¿Que ocurrió tras su detención?

Me estuvieron interrogando durante varias horas, sin descanso.

Me decían:

"Has sido tú. Sabemos que has sido tú".

"Te vamos a hacer famosa".

"Tus cómplices ya han confesado".

"Te va a dejar de piedra lo que nos han contado".

Tras su detención, fue asistida por otro abogado.

Sí.

El abogado le hizo una propuesta.

Sí.

¿Cuál era esa propuesta?

Me dijo que el señor fiscal...

...le propuso que me declarara culpable a cambio de beneficios.

Eso no es cierto.

Ruego al señor presidente que no conste en acta.

-Se ruega al jurado que no tenga en cuenta esas últimas palabras...

...de la acusada.

"Segunda sesión del juicio contra Victoria Álvarez, presunta asesina...

...de la joven Rocío Wanninkhof".

"Hoy ha declarado la procesada y en sus respuestas...

...ha recaído en las inexactitudes y contradicciones...

...que provocaron que los investigadores...

...la consideraran autora del crimen".

"Sirs". ¡Invita la casa!

"Hay expectación por su declaración".

"Ana Soto y sus familiares han declarado en numerosas ocasiones...

...que Victoria Álvarez fue la asesina".

Yo no he matado a mi Rocío.

Le pido a esta sala que busque a los culpables.

Fuerte.

Vamos.

Habla en inglés

Yo no lo he hecho. Estoy harta de repetirlo.

Sé cómo me han tratado y qué me han hecho, pero ninguno de ustedes...

...puede sentir lo que yo he sentido.

Ninguno.

¿Que me calle? Es una asesina.

El primer día el jurado tenía el veredicto.

Culpable.

Pum.

¡Mi niña!

Mi niña...

Mi niña...

¡Papá!

¡Hija!

¡Mi princesa!

Dame un beso.

No puedo salir ni a comprar comida.

Esta es la vida que me espera.

No, a mí nadie me quita de la cabeza que Vicky mató a tu hermana.

Yo soy como soy y no voy a cambiar.

Y lo único que tengo que decirles se resume en estas palabras:

Yo no maté a Rocío.

El caso Wanninkhof - Capítulo 1

O como la abnegada madre de la desaparecida Patricia Marcos en Desaparecida.

No recomendado para menores de 7 años Desaparecida - Capítulo 6: Día 16 - Ver ahora
Transcripción completa

Lola.

¿Lola?

¿Algo para lavar?

Yo no.

No quiero encontrar ropa tirada.

Diego, ¿te importa traer el pan después de la facultad?

No puedo, he quedado para cenar.

¿Entre semana? ¿No tienes que estudiar?

-Yo he aprobado todo. Claro que sí.

Eres la más lista del mundo. Podías aprender de tu hermana.

-Muchas gracias, hermana.

-¡Mamá, mira Diego!

No te metas con tu hermana.

Alfredo, ¿qué haces así?

¿Estás bien?

Fenomenal, mejor que tú. Siéntate, que te pongo un café.

Hola, papi.

-Yo me voy.

No, deja.

Voy al cuartel, a ver si saben algo.

¿De qué?

De Patri.

¿Qué pasa? A mí no me miréis.

No me asustes. ¿Qué pasa con Patri?

Patricia está desaparecida.

No digas tonterías.

-Ya me gustaría a mí perderos de vista.

¡Eres tú!

Claro, papá. ¿Quién voy a ser?

¡Hija!

Te he echado de menos.

Hija.

¿Estás bien?

Sí, ahora sí.

¿Patricia?

¡Patricia!

¡Patricia!

¿Qué pasa?

Alfredo, ¿estás bien?

Sí.

Teléfono

Disculpe.

Sí, dime.

Pásamela.

Guardia Civil.

Sí.

¿Puede decirme su nombre?

¿Dónde la ha visto?

No sé cómo puede pensar tan temprano.

Buenos días.

¿No has descansado?

He pasado noches mejores.

Vas a tener que solucionarlo.

No llegarás a jubilarte en este trabajo.

La jubilación no me quita el sueño.

¿Cómo haces para dormir?

Te tiras en la cama, no piensas en nada, y te duermes.

Claro.

Lo que pasa es que eres un hombre.

Así es más fácil. Jo.

Si yo hubiese dicho algo semejante con respecto a las mujeres,...

...tendría colgado el cartel de machista.

Un cartelito por siglos de opresión tampoco...

He sido yo el opresor, ¡no te jode!

Teléfono

Sí.

Sí, soy yo.

¿Dónde?

Vamos para allá.

Gracias.

Han encontrado un cadáver...

...en el pantano de Navalcoba.

¿Cómo te encuentras?

¿Y tú?

Presiento que no va a ser un buen día.

Teniente, sargento.

¿Es ella?

No lo sabemos.

La juez y el forense acaban de llegar.

¿Algún documento?

De momento, nada.

¿Quién encontró el cuerpo? Ese hombre.

Estaba pescando en el pantano.

Voy yo.

Soy la sargento.

Señoría. Buenos días, teniente.

Le esperábamos para comenzar.

-Sí, he sido yo. ¿Cómo ha sido?

-Adelante.

¿Es ella?

¿No es Patricia Marcos?

Es.

¡Joder! ¡Esto parece la Seguridad Social!

¡Llevo media hora para que me pongas una cerveza!

Hola, Alfredo. Perdona que...

¿Qué tal? ¿No está Richy?

Sí que está.

Iba al baño un momento. Ya te sirvo yo.

¿Lo de siempre? Sí.

¿Cómo va todo?

Va.

¿Cómo está tu mujer? Tirando.

¿Y la tuya?

Como siempre, amargándome la vida.

-Ya atiendo yo a este pesado. No puedo ni ir al baño.

Buenos días. ¿Qué tal?

¿Qué hace aquí?

Vine a hablar con usted.

¿Quiere tomar algo?

No, gracias.

Solo hablar.

Cuénteme.

En privado.

¿Qué pasa?

Siéntese.

No.

Mamá, que me voy.

¿Estás bien?

Claro, hijo, sí.

¿Seguro?

Sí. ¿Qué quieres desayunar?

Nada, me voy.

Tómate un café, por lo menos.

Me tomo algo en el bar.

¿Has recogido el baño? Claro.

¿Y la guitarra? Que sí, pesada.

¡Pesada!

Tómate algo, y cuida de tu padre.

Me gusta que sonrías.

Anda, zalamero.

Hasta luego.

Tómate eso.

¿Papá?

¿Estás bien?

Diego, hijo.

Papá, ¿qué pasa?

Anda, vámonos a casa.

Venga.

Dime qué pasa.

Diego.

¿Por qué quieres que vaya a casa?

Hijo. Papá.

¡Diego!

¡Diego!

¡Diego!

La leche, Sonia, por favor.

No tengo más ganas.

Si fueran chuches, verías cómo te lo tomabas.

Hacemos un trato: si te lo tomas todo, te dejo ver la tele.

¿Eh?

Pero te lo tienes que tomar todo.

¿Qué te habrás dejado? Un día te vas a dejar la cabeza.

Ahora te tomas un café.

Hola, papi. Hola, cariño.

Alfredo.

Sonia, vete al salón a ver la tele.

Mami no me deja hasta que no desayune.

¿Qué haces aquí, Alfredo?

Yo te dejo. Ve.

¿Qué pasa?

Es Patri.

La han encontrado.

¿Dónde está? Vamos a buscarla.

Lola.

Vamos a buscarla, tiene que estar muerta de miedo.

Lola. ¿Dónde está Patri?

Lola. ¿Dónde está?

Lola. ¡Se han equivocado!

Es ella.

Lo siento, mi amor. Lo siento mucho.

Lo siento mucho.

Mami.

Llora

Joder, María.

¿Dónde estás?

¿Hay un sitio para mí?

Sí.

¿Por qué llora mami?

Porque está un poco triste.

¿Es por Patri?

Sí, es por Patri.

No va a volver, ¿verdad?

No.

¿Dónde está?

En un sitio muy bonito.

¿Podemos ir a verla?

No.

Aún no.

¿Cuándo?

Dentro de un tiempo.

Bueno, ¿qué?

¿Salimos de aquí?

Vale.

Mamá.

Mamá, lo siento.

Lo siento, mamá.

¿Han encontrado algo?

A simple vista solo se ve la lesión de la cabeza.

Se tomaron su tiempo antes de lanzarla aquí.

¿Por?

La envolvieron con cuidado.

Primero en un plástico y luego en una sábana.

Incluso la pusieron las manos cruzadas sobre el pecho.

¿Para qué lo harían?

Eso no es mi trabajo.

Ya.

¿Cuánto tiempo llevará...? ¿Muerta?

Sí.

Es difícil de precisar, el agua acelera la descomposición.

En este caso, al haberla envuelto, no sé, yo diría que 15 días.

Para una fecha más exacta...

...habrá que esperar a la autopsia.

¿Estará usted presente?

Quería escuchar esa voz de brujita que tienes.

Sí.

¿En qué anda tu hermana?

Teléfono

Espera.

Sí.

Pásamela.

Espera.

Sí, Laura.

No, voy para allá.

En 20 minutos en el tanatorio.

Vale.

Hola.

Amor, me tengo que ir.

Ya sé.

No, no.

No me pases a tu madre, la llamo esta noche.

De acuerdo, amor.

Oye.

Te echo de menos.

Te quiero.

Vale.

Ay, Dios mío, ¿por qué no legan?

Han dicho que estaban llegando. Sí.

Estaban de camino.

¿No vas a decir nada?

¿Qué quieres que diga?

La culpa la tiene tu sobrina.

¿Por qué dices eso? ¿Por qué?

Le estaba poniendo los cuernos con su novio.

Se acostaba con Rubén, el novio de Patri.

Por eso se bajó del coche en el polígono.

Se enteró de que su prima la traicionaba.

¿No lo sabías?

Pues ya lo sabes.

Nunca te enteras de nada.

¿Y la mujer con la que me casé?

En el fondo del pantano, con mi hija.

Lo siento.

Perdona, Alfredo.

Necesito echarle la culpa a alguien.

Lola, Alfredo.

Me ha llamado Diego.

¿Qué os han dicho?

La han encontrado en el pantano.

Pero ¿están seguros de que es ella?

¿Se lo has dicho a Cris?

La he dejado en vuestra casa, está destrozada.

No quiere ni hablar.

Lola.

Perdonadme un momento.

Está muy nerviosa.

Señora Álvarez.

¿Es ella?

Lo siento.

Alguien tiene que identificar el cuerpo.

Iré yo.

No le aconsejo que vaya usted.

Tiene razón.

Es mi hija, yo quiero verla.

Lola.

Lola.

Lola.

¿Está listo, Alfredo?

Con que asienta, es suficiente.

No, no, no.

Todavía no puede tocarla. Lo siento.

Salgamos, por favor.

Esta mañana soñé que estaba viva.

¿Quién ha podido hacerlo?

Le encontraremos.

Se lo prometo.

No me lo prometa.

Hágalo.

El forense tardará unas horas.

Vuelvan a casa.

Ya lo sé.

Debo dejarlo todo en sus manos.

Es eso lo que me dijo.

Que lo dejase en sus manos, que no me preocupase.

Hemos hecho todo lo posible.

Pues qué pena.

No ha sido suficiente.

Lo siento mucho.

Mucho.

Muchas gracias, mi hermano lo agradecerá.

Tío.

Chist. Ya está.

Ya está, mi niña.

Tenemos que ser fuertes. Tío, yo...

Yo quería contarte algo.

No hace falta.

Necesito contártelo.

La noche que Patri desapareció,...

...se enteró de que Rubén y yo salíamos.

Ya lo sé. Lo siento.

Ya lo sé. No quería hacerle daño.

Ya lo sé. Venga, ya está.

Ya está.

Pero es que es culpa mía.

Escúchame, Cris.

No quiero volver a oír a nadie echarse la culpa.

¿Entendido?

El único que tiene la culpa...

...es el que le ha hecho esto.

Hala, ya está.

Ya está.

Gracias.

Gracias.

Alfredo, lo siento mucho.

-Disculpe.

Diego, pon el aire, que hace mucho calor.

Hijo, ¿dónde está Sonia?

-Se la ha llevado Rosa a su casa.

¿Y tu madre?

Descansando un rato.

Vale.

Gracias.

-Alfredo, lo siento mucho, de verdad.

Lo que necesites, lo que quieras.

Muchas gracias. Ánimo.

Gracias.

Siempre le digo que recoja la ropa.

Pues nada.

Al final, lo tengo que hacer yo.

Hice todo lo que pude.

La falda esta...

No me gusta que vaya tan descocada.

¿Te acuerdas la borrachera que cogió con 16 años?

¡Como para no emborracharse!

Ella y Cris se bebieron una botella de vodka en la trastienda del bar.

Pues ella no se bajó del burro.

Decía que le había sentado mal un bocadillo.

Descansa, cariño.

No quiero. Nos queda un día duro.

Tienes que descansar, si no luego...

No, no puedo.

No puedo dormir.

En cuanto cierro los ojos, veo su cara.

Pienso lo sola que habrá estado.

El miedo que habrá pasado, solita.

Solita.

¿Cómo te atreves a venir?

-¡Papá! -¡Cristina, vete!

-¡Venga! -¡Sal de aquí!

¿Qué pasa?

¡Este cabrón, todavía se atreve a venir aquí!

-¡Ya está!

-Señor Marcos,...

...quería decirles que lo siento mucho.

-¡Desgraciado! ¡Ya está bien, Gerardo!

Tranquilo, no te preocupes.

No le voy a hacer nada.

Gracias por venir, Rubén.

-De nada.

-¡Rubén!

-Déjame. -Escúchame.

-Déjame en paz.

-No la tomes conmigo, yo no tengo la culpa.

-Patri está muerta.

Alguien tiene la culpa.

-¿Crees que yo no me siento mal?

¿Que no me arrepiento?

¿Que no preferiría que no hubiese pasado?

Pero pasó, Rubén.

Y eso no cambia que lo que yo siento...

-¿Qué coño estás diciendo?

-Que te quiero.

-Y yo quería a tu prima.

Por el tiempo que ha pasado, podría haber desaparecido.

Poro no hay algas microscópicas en la sangre, solo en los pulmones.

La entrada de agua ha sido pasiva.

No murió ahogada.

Exacto. El golpe en la cabeza la mató.

Como Carla.

Como la otra chica.

Sí. Aunque hay bastantes diferencias,...

...no he encontrado restos de óxido en la herida,...

...ni una marca tan clara del tipo de objeto.

Parece una piedra o algo similar.

La herida es irregular.

Tiene fractura ósea, es la única.

No hay arañazos, ni marcas de lucha.

Entonces, podría tratarse de un conocido.

Fíjese.

La camiseta tenía un jirón en la manga,...

...pero la colocaron de tal manera,...

...que a simple vista parecía intacta.

¿Drogas?

Sí, fue una noche de juerga.

Cocaína y hachís, además de alcohol.

Eh...

¿Violada?

Me atrevería a decir que no.

Si tuvo relaciones, fueron consentidas.

Los restos de semen no aguantan en el agua.

Había restos de lubricante de un preservativo.

¿Sabría si la mataron cerca del pantano?

Es posible, tiene restos de tierra debajo de las uñas.

Quizá cuando cayó al suelo aún estaba viva y trato de incorporarse.

Ya he mandado la tierra al laboratorio.

Teniente,...

...hay algo más.

¿Embarazada?

De cinco semanas.

¿La familia lo sabría?

No, nos lo hubiesen dicho.

Si se lo dijo al padre del niño,...

...es móvil suficiente para un asesinato.

No creo que se haya quedado embarazada a propósito.

Laboratorio está sacando el ADN del feto, pero tardará.

Las páginas que arrancó de su diario tendrían que ver con esto...

...y no con Eloy.

¿Quien será el padre?

Rubén.

Sería lo lógico.

¿Se lo dirás a la familia? No.

No debe saberse nada de la autopsia.

El asesino está en el entorno.

No quiero que el hijo de puta se nos adelante.

Te dejaré unas pinturas para que pintes algo para mamá.

-¿Son tuyas?

-No, son de Javi, pero como no está, nos las deja.

-¿Dónde está?

-En la universidad.

-Patri también va a ir a la universidad.

-Claro.

-Rosa.

-Ahora vuelvo, cariño.

Me he traído a Sonia para que no estuviera con todo el lío.

Tú podrías ir al velatorio, ¿no?

-Me cambio y voy.

¿Cómo está? ¿Está tranquilita?

-Sí.

El forense dice que lleva muerta 15 días.

La mataron el día que desapareció.

Nosotros rastreamos la zona al día siguiente,...

...y no había nada el pantano.

Trasladaron el cuerpo para eliminar pruebas.

¿Con toda la gente que había?

Sí.

Le trasladaron...

...al interrumpir los rastreos.

Después de la llamada de Carla.

Joder.

La pagaron para hacer la llamada,...

...calcularon que detendríamos la búsqueda,...

...y trasladaron el cuerpo desde el lugar donde llegaríamos...

...hasta un lugar ya rastreado.

Comprobaré las zonas que íbamos a rastrear.

Venga.

Espera. ¿Qué?

Hay que hacer salir al bicho de la madriguera.

¿Qué piensas?

Llama a Prensa.

Vamos a sacar una noticia en la tele.

A ver quién se pone nervioso.

Vigilen a los sospechosos a ver cómo reaccionan.

Hecho.

Cuando vosotros me digáis.

No hace falta que sea ahora.

La iglesia está a vuestra disposición.

No solo para el sepelio.

Para cuanto necesitéis.

¿Qué tal está Lola?

Pues imagínese.

Es un momento difícil.

Tenéis que estar unidos.

Antes teníamos esperanza, pero ahora...

Tenéis dos hijos que os necesitan. Ya.

Era una niña muy querida.

Todos lamentamos que se haya ido.

Dios la tendrá en su Gloria.

Ahora estará en paz.

¿En paz?

Mire,...

...ni usted ni Dios me va a devolver a mi hija.

No necesito que me mienta.

Está muerta.

No va a pasar un día en nuestra vida que no la echemos en falta.

¿La paz es eso?

Alfredo, por favor.

(TV) "Nos trasladamos a Blancaró,...

...donde se ha hallado el cadáver de Patricia Marcos".

"Se siguen esperando los resultados de la autopsia,...

...que desvelará las circunstancias del fallecimiento".

"Las autoridades esperan que en las próximas horas...

...se produzcan detenciones relacionadas con el caso".

Puerta

Papá. ¿Qué pasa?

Tranquila, descansa.

¿Ha acabado ya?

No, mamá. ¿Puedo hablar contigo?

Sí, claro.

¿Qué le están haciendo?

Lola, tienes que comprender...

¿Qué tengo que comprender ahora?

Tenemos que pasar por esto.

Así encontrarán al culpable.

Quiero que me den a mi niña.

Pero ¿por qué no me hizo caso?

¿Por qué no me hizo caso?

¿Por qué no me hizo caso?

Patri.

¿Por qué no me hiciste caso?

Tenías que haberme hecho caso.

"Entonces,...

...la princesa cogió la aguja y se pinchó en la mano".

"Cayendo dormida en un sueño eterno".

-¿Y se murió?

-No, cariño.

Se quedó dormida,...

...como había dicho el hada buena.

-¿Cuándo se despertó?

-Después de mucho tiempo.

-¿Un año?

-Más. 100 años.

-¿Qué es un entierro?

-¿Un entierro?

Pues...

...es donde van a despedir a la gente que se va de viaje.

-¿Como el aeropuerto?

-Más o menos.

-¿Por qué no me dejan ir a despedirme de Patri al entierro?

-Pues porque hay mucha gente, por eso.

Y ahora a dormir, que ya es muy tarde.

-Rosa, ¿me dejas la luz pequeña encendida?

-Claro, cariño.

A dormir.

Teniente.

¿Ni siquiera hoy descansa?

Ya saben quién es.

No.

No mienta. Han dicho que iban a hacer detenciones.

No le miento.

Es una técnica que utilizamos...

...para poner nervioso al culpable.

Entonces, es mentira. Es mentira, sí.

Ahora hay que tener paciencia.

¿Sufrió?

No se torturé más, amigo.

Necesito saberlo.

No.

Fue un golpe fulminante.

Gracias.

Ni una sola palabra a nadie.

Con esto me estoy jugando el puesto.

Teléfono

¿Sí?

Bueno, espera.

¿Ophrys?

Deletréalo.

O, P, H, R, Y, S.

Orquídea.

Un abrazo. Venga.

Tengo que dejarlo.

¿Son fotografías de mi...?

¡Qué más da!

Por favor, no se haga esto.

Al final, se hizo el tatuaje.

Teniente, perdone lo que le dije antes.

Es un hombre íntegro.

Está deshecho, pero no tiene maldad.

No tengo nada que perdonarle.

¡Mami!

-Pero Sonia, ¿qué pasa?

¿Estás asustada?

-Ha sido una pesadilla.

-Eso, solo ha sido un sueño feo.

Pero ya estoy yo aquí.

¿Quieres que me quede contigo? -No.

-¿No quieres?

-Quiero irme con mi mamá.

-Pero mañana ya la vas a ver.

-¡Ahora!

-No puedo llevarte ahora con mami, es tarde y estará durmiendo.

-Quiero irme con mamá.

-Vamos a hacer una cosa,...

...vamos a quedarnos las dos así, muy quietecitas.

Muy quietas.

Los restos hallados debajo de las uñas,...

...contienen semillas de orquídea.

Tipo Ophrys.

Consulta con un experto en flora.

A ver dónde pueden crecer este tipo de orquídeas.

Muy bien.

¿La conducta de los sospechosos? Todo en calma.

He estudiado las fotos que hizo el forense,...

...en concreto esta, que es de la cuerda...

...que envolvía la bolsa.

Este nudo lo ha hecho un zurdo.

¿Cómo lo sabes?

Porque...

...la lazada va hacia la izquierda, un diestro lo haría al contrario.

Averigüemos qué sospechoso es zurdo.

Acaban de enviar los informes sobre las orquídeas.

Han localizado cuatro zonas con comunidades importantes.

Tengo las coordenadas y...

...había pensado en ir a comprobarlas ahora.

No tienes que ir al entierro.

Tendré el móvil conectado, llámame si hay algo.

Mi teniente.

Deles el pésame de mi parte.

No te preocupes.

Mañana nadie se va a acordar quién fue al entierro y quién no.

¡Sonia!

¿Ya estás despierta, cariño?

Y vestida.

Se ha vestido ella solita.

-¿Nos vamos?

-¿No quieres desayunar?

¿No?

Sonia, mami ahora no puede atenderte.

-¿Y papá? -Papá tampoco puede.

-No, es que...

-Me voy.

-Tienen que hacer unas cosas. -¿Qué cosas?

-Pues... unos recados.

Pero entre que me ducho, me visto, desayunamos...

...y te compro unas chuches, ya enseguida van a ser las dos.

-Cuando la aguja esté aquí.

Aquí, eso es.

Ahora vamos a tomar un chocolate con churros buenísimo.

¿A que te gustan los churros?

Tu chaqueta está con el traje de confirmación de la niña.

Música

Por tu misericordia, Dios mío, por tu bondad,...

...por tu compasión borra mi culpa.

Lava del todo mi delito, limpia mi pecado.

Yo reconozco mi culpa.

Cometí la maldad que aborreces.

En la sentencia tendrás razón, en el juicio resultarás inocente.

Reconstruye las murallas de Jerusalén.

Aceptarás sacrificios y ofrendas.

Gracias por venir.

Lo siento.

¿Le acerco a algún lado?

No, gracias.

Prefiero caminar.

¿Aquí la enterraron antes de tirarla al pantano?

Eso parece.

Qué raro.

Esto no es...

...un simple hoyo.

Es una tumba.

Además, las piedras no abundan por la zona.

Se ha tenido que empeñar para hacerlo.

¿Encontraron el lugar donde la mataron?

Todavía no.

No tiene sentido.

Sí, si se conocían.

Aún así, fíjate.

No han querido esconderla, han hecho una ceremonia.

Como si quisieran que descansase en paz.

Va más allá de la culpa.

Mi teniente, aquí.

¿Le dice algo esto?

Sí, es un colgante...

...igual al que le íbamos a regalar a Patricia.

¿Por qué me pregunta por él?

Lo encontramos donde su hija falleció.

¿En el pantano?

No.

Ahí la trasladaron.

No lo entiendo. ¿Es de ella?

Creemos que sí.

No tiene sentido.

Ella no tenía dinero para comprarse una cosa así.

Llevaba un año pidiéndolo.

Alguien se les adelantó.

¿Sabe quién puede haber sido?

Pues no sé, a lo mejor su novio.

No, él dice que no le regaló ningún colgante.

Un segundo.

Timbre

¡Ay, mi niña!

Aquí estamos.

¿Cómo se ha portado? Muy bien.

¿A que sí?

-Rosa me ha comprado chuches.

-¡Pero si hemos quedado en que era un secreto!

Venga, ve a lavarte las manos, mi vida.

Te prepararé algo de comer.

Venga.

¿Qué?

¿Cómo ha ido?

Es muy difícil, Rosa.

Muchas gracias por todo. ¡Por favor, Lola!

Gracias, cariño.

Mami.

Cariño.

Siéntate en la mesa.

Te voy a poner jamoncito.

"Mamá, papá, os quiero".

"Lo siento. Diego".

Estaba en la estación de autobuses. Llevaba bastante ropa.

¿Adónde iba?

No lo sabemos.

Agredió a los agentes cuando se lo preguntaron.

Mira la mano.

Zurdo.

No me lo puedo creer.

¿El hermano?

¿Por qué está detenido? Tiene que contestar unas preguntas.

Había consumido drogas.

¿Cree que ha sido él?

Está teniendo mucha repercusión mediática.

El escenario del crimen.

¿Sabía que tenían una relación?

Si me sintiera rebasado, te pediría refuerzos.

Mi hijo no es un asesino. Ha mentido varias veces.

No me releves.

Mi mujer se ha ido.

El profesor.

Se casan.

¿Y la novia? No la hemos podido localizar.

Los padres mienten.

¿Sabría que estaba embarazada?

Sangre.

Papá, ¿no nos quieres?

¿Hay alguien?

Desaparecida - Capítulo 6: Día 16

Y los más fans recordarán también su participación en la novena etapa del Un, dos, tres.

Un, dos, tres - El gran boom
  • Juanjo Artero

Es inevitable. No importa que haya sido uno de los actores de aquella mítica serie de 1982 que más ha trabajado posteriormente en cine, teatro y televisión. Después de 35 años, a Juanjo Artero se le seguirá recordando... ¡como el Javi de Verano azulUn personaje querido por todos.

Para todos los públicos Verano Azul - Capítulo 8: "El visitante" - Ver ahora
Transcripción completa

(Música animada)

(Bocina)

(HABLAN TODOS A LA VEZ)

-Desita, sal, anda, que ya están esos ahí.

(HABLAN TODOS A LA VEZ)

-Como me he caído no vale.

-Te hemos esperado casi una hora. -Es que no voy.

-Pues mejor. (TITO REPITE)

¿Tienes que ir a algún sitio? Te han castigado.

-Mentira. -¿Entonces por qué no vienes?

-Es que ahora vendrá mi papá.

¿Tu papá? Creía que no vivía con vosotras.

Que tu madre y él... Pues vive.

¿Por qué no está nunca con vosotras?

Porque trabaja y no puede venir.

-¿Y no tiene vacaciones? -No.

-Quizá es astronauta y está en la luna.

-Tú eres idiota. Mira a ver el tuyo.

-¿Y cuándo vendrá?

-Ahora, esta mañana ha hablado con mi madre por teléfono.

-¿Y cómo es? -¿Quién?

-Quién va a ser, tu padre.

-Muy guapo.

¿Por qué no vienes? Ya lo verás luego.

Prefiero esperar.

Si no vienes, chao. Chao.

Chao. -Chao. (TOCA LA BOCINA)

-¿Y ya se quedará con vosotras?

-Bueno, no sé.

-Yo también creía que él y tu madre...

-Pues no. Y se quedará para siempre, ¿sabes?

(Música clásica triste)

Oí decir a mis padres,

que los padres de Desita no se entienden.

Y que se llevan muy mal. Tú también, ¿no?

Lo dijo mi madre.

-Tito, si tus padres se separaran ¿con quién te irías a vivir?

¿Con tu padre o con tu madre? -No sé.

Con mi padre, que es el que me da la propina.

-Pues yo, con mi madre, que me prepara los bocadillos.

-¿Y tú, Quique? -No lo sé, no lo he pensado.

Yo, como no tengo ese problema.

Yo viviría unos días con uno y otros, con el otro.

Así saldría ganando, porque cada uno

intentaría tratarme mejor.

¿Qué te pasa, Bea? ¿Tienes algo?

Por favor, no sigáis hablando.

A mí me gustaría vivir siempre con los dos.

(Olas)

(SUSPIRA) -Bueno, niñas.

Yo me voy a la piltra.

-Y tú también, Desita. Yo no tardaré mucho.

-Me quedaré a esperar a papá. -Como no te bajes aquí la cama...

Quizá tarda tres días en aparecer.

-A que no, mamá. Ha dicho que vendría hoy.

-Del dicho al hecho... -Me quedaré a esperarle.

-Si os queréis ir a la cama, id. -Yo, por supuesto.

-¿Mamá? -¿Qué?

-¿Te ha dicho papá cuánto tiempo se queda?

-Te he dicho 20 veces que no. No ha dicho nada.

-Traerá billete de ida y vuelta, como siempre.

-Tú siempre lo sabes todo. ¡Se quedará!

Primero, a ver si aparece.

-Quizá ha tropezado con alguna... -Mari Luz, por favor.

-Con alguna barrera.

-¿Por qué te metes siempre con mi padre?

-¿Yo con tu padre? Ni para mentarle, fíjate.

Llevas todo el día hablando de tu santo padre.

Lo que él se acuerda de ti. -Más que de ti se acuerda.

-De mí no se tiene que acordar. De quién debe acordarse,

aunque sea un poco, es de su mujer y de su hija.

No me hagas hablar.

-Lo único que haces es malmeter a mi madre y chismorrear.

-Cállate, Desita. -Que se calle ella.

-¿Que yo chismorreo? ¿A quién le has oído eso?

Eso no sale de ti.

Eso es lo que dice tu padre.

Más valiera que tuviera vergüenza y no criticase a los demás,

cuando de él hay tanto que criticar. -Ya está bien.

-Sí, anda.

Me acostaré porque aún le daré una bofetada a la mica esta.

-Tú no me das ninguna bofetada.

Si quiere, que me la dé mi madre. -Me iré porque me hervirá la sangre.

Eres tan déspota como tu padre.

Como a esta no la pongas derecha,

te pasará lo mismo que con el otro. Y si no, al tiempo.

(Pasos alejándose)

-¿Por qué contestas así a tu tía?

-¿Y ella por qué se mete siempre con papá?

¿Por qué no le dices nada?

Dejas que diga cosas feas de papá. -No ha dicho nada de tu padre.

-Sí ha dicho, siempre dice.

-Tu tía nos quiere mucho a ti y a mí.

A las dos, siempre lo ha demostrado.

-Si no quiere a papá, yo no quiero que me quiera.

-Ya lo entenderás cuando seas mayor.

(Tictac del reloj)

Anda, Desita, hija. Vamos a la cama, que es muy tarde.

Tu padre ya no viene hoy.

-Sí que viene. -Va a venir mañana.

Anda, vamos.

Mañana, seguro que viene mañana.

-¡Papá! -Dormilona.

-¿Cuándo has venido? -Esta mañana, temprano.

-¿Por qué no viniste ayer? Te estuve esperando.

-Sí, cariño. Lo sé y lo siento.

Complicaciones de última hora.

Te he traído un regalo. -¿Cuál?

-Sorpresa. Levántate, tu madre ha preparado el desayuno.

-¿Dónde está el regalo? -En el jardín.

-Mami, una moto.

¿Es para mí? -Naturalmente.

(RÍE)

-Es preciosa. Era lo que más quería.

Bueno, zalamera. Vamos a probarla.

-Venga, enséñame.

-Esto es el compresor, el freno, los pedales...

Si tú ya sabes, anda.

Con cuidado.

(Motor)

¡Ten cuidado!

Está encantada.

-Podías haber esperado al desayuno. -Déjala mujer.

Ya desayunará.

¿No esperamos a tu hermana? -Ha pasado mala noche.

Le duele la cabeza. No sé si saldrá.

-Saldrá, seguro que saldrá.

-¿Qué te dije? -Buenos días.

-Le decía a tu hermana que estaba seguro

de que no me darías plantón ya en el desayuno.

No puedes tratarme como a uno de tus admiradores.

¿Verdad, cuñada? -Claro que no.

Para ti nosotras estamos a punto. Siempre a punto.

A la hora que sea. ¿Verdad, Pilar?

-Muy agradecido.

-¿Has tardado mucho en encontrar esto?

-No, ni un problema.

Si le preguntas a un guapo veraneante por ti,

enseguida te indica.

-¿No encontraste ninguno ayer?

-Cuidado.

Ten cuidado.

Me refiero a la mantequilla.

Una mujer como tú debe cuidarse al máximo.

Una negligencia puede costarle un pretendiente.

-Es fenómeno, mamá.

Mira, tía, lo que me ha traído papá.

-¿No se lo tenías prohibido? -Es casi como una bici.

-Si después le pasa algo, a ver quién es el culpable.

-¿Se la puedo enseñar a mis amigos? -Claro.

-Es que me da mucho miedo... -Déjala, mujer.

¿No va por ahí en bici?

Pues esto es lo mismo.

Una bicicleta con motor que va un poco más deprisa.

Además, Desita es muy responsable.

A ver cómo lo haces.

-Ya está aquí el señor y los demás, a callar.

-Eso es cosa mía. -Por supuesto.

(Música animada)

-¡Chanquete!

Mira lo que me ha traído mi padre. Que sea en buena hora. (RÍE)

Pero en buena hora para todos. Me llevarás por delante

como sigas dando vueltas. ¡Adiós!

¡Pancho! ¡Hola! ¿Qué tal?

¡Buenas!

-Agustín, Agustín, mira. Ese es el padre de Desita.

El de la camisa beis. -Mira por dónde.

-Es muy agradable.

(EL HOMBRE RÍE)

-Vaya suerte que ha tenido.

Si se la pido a mi padre, me quita encima la bicicleta.

Está bien. Un poco pequeña. Yo la quiero más grande.

Pero como no te la compran.

-Si es más grande, te piden el carné.

-Jo, Beatriz, como chupa la tía.

Le diré a Desi si me deja dar una vuelta.

-Y a mí detrás, ¿vale, Quique? -Vale.

Jo, desde luego, un padre así es un chollo.

(Música de saxofón)

¿Un poco de bronceador? También tienes que cuidarte.

-¿Tú crees?

-Perdona que te moleste, Mari Luz. ¿No está Pilar?

-Creo que está en el agua. -Ah.

¿Sabes dónde están las niñas?

-Andan por ahí con el chisme que le ha traído su padre.

Es capaz de que les pase algo. -No le haga caso.

Es solo una bici con motor.

-¿Usted es el papá de Desita? -Sí.

-Soy la mamá de Beatriz.

Es muy amiga de Desita.

-Mucho gusto, señora. -Encantada.

-Y aquel señor es su marido.

-Hola.

-Hola, Pilar. Preguntaba si las habías visto.

-Por ahí andan.

Con la moto que le ha regalado su padre.

-Ya me ha dicho Mari Luz.

También me ha presentado a tu marido.

Pues, nada.

Lo dicho. Mucho gusto. -Igualmente.

Ya nos veremos. Ah, y saludos a tu marido.

-Gracias.

¿Qué hacen ahora? No se les ve.

¿Se han marchado ya? No, es que mis gafas

están llenas de tierra.

O miras bien o se pone el Piraña.

Les están sirviendo gambas.

-Jo, con el hambre que hace por aquí.

-Se están poniendo como el Quico.

No os digo yo.

Tener un padre divorciado es un chollo: moto, bambas...

Pero no están divorciados. Medio separados, que es lo mismo.

¿Qué hacéis aquí? Viendo el chollo.

Bueno, no. (DISIMULA) Aquí, buceando.

Que os lo buceéis bien, chicos.

Chao.

Julia, te presentaré a mi papá. Me ha traído una moto.

Oh. Este es mi papi.

Hola, Julia. Ay, Dios.

Muchas gracias. De nada.

No me habías dicho que tuvieras una amiga artista.

-Es pintora. -Ya lo veo.

Y como sea la mitad de buena que de guapa, me conformo.

(RÍE) ¿Cuándo ha llegado?

Anoche. Bueno, esta mañana.

¿Por qué no te sientas con nosotros? No, gracias. Tengo prisa.

Mujer, siéntate. Un momento, siéntate.

Eso es.

¿Qué quieres tomar? Es que no me apetece nada.

Tráiganos una botella de vino blanco fresquito.

Y unas ostras.

No, por favor, por mí no... A mí me apetecen.

Y es un buen pretexto. Tráigalas.

Si además, yo tengo mucha prisa.

Si no quieres tomar nada, no lo tomes.

Pero quédate un poco.

Podemos hablar de tus cuadros.

Si son buenos, a lo mejor te compro alguno.

Si son buenos, claro.

Tengo que pasarme por tu casa.

-Te enseñaré la moto que me ha traído.

-Que vienen.

-Mírala.

¿Te gusta? Anda, vaya moto.

Es el último modelo. Ya lo creo.

Cuidado no te mates por ahí. No, qué va.

¿No? ¿Estás contenta? (RÍE) Sí.

-Ostras. ¿Qué?

Ostras.

-Venga. A ver qué tal están.

Mmm.

(PIRAÑA) No sirve.

No sirve.

No sirve.

No sirve.

No sirve.

No sirve.

No sirve.

Nada.

No sirve.

¿Quién ese ese de los bigotes?

-Mi abuelo, y si no te sirve ni una, mejor.

-Es que son todas muy birrias.

Quiero una foto de una chica guapa.

Por lo menos más que mi madre, para que haga efecto.

-Pues esta. No te comas mi bocadillo, Piraña.

-Perdona, es que tengo hambre otra vez.

No, esa no. Es tu abuela, se nota mucho.

-Pues ya no tengo más.

Cómo se entere mi madre de que se las he cogido a mi abuela.

-Esta es la única decente.

-Es la tía Modestina y está con otra más.

-Ya.

Tenemos que recortarla.

Ve a pedir unas tijeras. Mi madre tiene unas.

-Él parece muy simpático, muy agradable.

Quizá demasiado, ya ves. Precisamente esta mañana...

¿Qué quieres tú? -Unas tijeras.

-No tengo tijeras.

Pues ya te digo, muy agradable. Muy desenvuelto.

-Mari Luz dice que se llevan fatal.

Que están algo separados.

Que ella está ya muy harta, porque él es un hombre muy dominante

y hace lo que quiere.

Tito, ¿qué quieres?

-Unas tijeras. -Espera un momento.

Y muy mujeriego. Un donjuán.

-A mí Beatriz me dijo un día que Desita le había contado

que sus padres se llevaban muy mal.

Que discutían mucho, que estaban todo el día regañando.

-Toma, a ver qué haces con ellas.

-Es para recortar una cosa.

Toma.

-Ten. Ahora tienes que poner una dedicatoria por detrás.

-¿Para qué?

-Para que se crea que es su amante.

Pon: "A mi querido amante Cosme".

-Yo tengo muy mala letra.

-Es que la mía la conoce, idiota.

-¿Tú crees que dará resultado?

-Claro, cuando mi madre vea la foto en el bolso de mi padre,

seguro que se divorcia.

-¿Y te comprará una moto?

¿Y te invitará a gambas y ostras?

-Pues claro. Tendré un chollo.

-¿Me llevarás en la moto y me invitarás a lo que te invite?

-Sí, venga, escríbelo.

(LLAMA A LA PUERTA)

-Me da igual lo que digas.

Tus excusas ya no sirven para nada. Hablas y es como si no te escuchara.

-Pilar, no pretendo siquiera que me escuches.

Lo único que quiero es no discutir. ¿Comprendes?

No discutir.

Esta noche no.

Estoy muy cansado.

Con franqueza, no me siento capaz de soportar tus ataques de histeria.

-¿Histeria? Claro.

Histeria.

Si tu mujer y tu hija se pasan la vida solas te da igual.

Entras y sales cuando quieres y con quien quieres

y todo está bien.

Pero si tu mujer te pregunta algo, entonces es una histérica.

A ti no te importa nadie.

(ALTERADA) Ni tu mujer, ni tu hija ni nadie.

Por lo menos, los días que estés aquí

compórtate como un marido como los demás.

-¿Cómo los demás? -Sí, como los demás.

Cuando vuelvas a Madrid, haz lo que quieras, como siempre.

Ya sabes que a mí no me importa.

Aquí no consiento que me dejes en ridículo.

-Para ponerte en ridículo,

no necesitas que nadie te ayude.

Tú sola lo haces muy bien.

-¿Crees que no te he visto esta mañana con esa?

-¿Qué estás diciendo?

"Esa" es una amiga de Desita. -Y hasta estas horas,

¿con quién has estado? ¿Crees que me chupo el dedo?

-Te ha calentado los oídos esa arpía.

-Mi hermana no tiene nada que ver con este asunto.

Si no fuera por la niña... -Si no fuera por la niña, ¿qué?

Si no fuera por la niña...

Si no fuera por la niña...

¡Aquí estaría yo si no fuera por la niña!

(Música triste)

(Ladridos)

(Trinos)

(Música clásica triste)

(Gaviotas)

¿Qué haces tú aquí a estas horas?

¿Has visto amanecer?

Yo también he venido alguna vez.

Te olvidas de todo tan el sol sale.

Te entran ganas como de volver a nacer.

Julia... ¿Sí?

No, nada.

¿Se está bien aquí sentada, eh?

Quizá te sientes como un poco pequeña,

un poco ridícula ante esta maravilla.

Uno viene aquí con sus problemas

y todo esto te acaba por envolver. Por limpiarte.

(Gaviotas)

(Rumor de oleaje)

Respira hondo, Desi.

Todo lo que puedas. Hasta llenarte los pulmones.

Hasta que no puedas más.

Fíjate qué mínima cantidad de aire podemos retener.

Pero cuando está dentro es tuyo. Solo tuyo.

Y ese aire es la vida.

Ellos siempre están discutiendo. Siempre pelean.

Y se dicen cosas dolorosas.

La vida no es tan sencilla como respirar.

Parecen tan desgraciados cuando están juntos.

Tú ya eres suficientemente razonable

como para saber que esas cosas suceden.

Que los matrimonios fracasan. Se rompen.

A veces no es tan fácil convivir.

Si mi madre... No, Desi, no.

No intentes buscar culpables.

Porque seguramente no los hay. O hay demasiados.

(SOLLOZA) Pero ellos ya no se quieren.

Es posible.

Pero lo que no se puede hacer nunca es dar la espalda.

¿Qué quieres decir?

Que bastante hemos jugado con la hipocresía en este país.

Si ellos no se quieren, nada lo cambiará.

Eso no significa que estén toda la vida discutiendo,

amargados y amargando a todos los de su alrededor.

¿Entiendes?

Pero una separación siempre es dolorosa.

Pero menos que toda una vida de echarse rencores a la cara.

Yo no tengo la culpa.

Claro que no.

Ellos siempre dicen que es por mí.

Que si no fuera por mí, no estarían juntos.

Siempre por mí.

Mi padre ha venido por mí. Mi madre discute por mí

y aguanta a mi padre por mí.

Pero a mí nunca me preguntan, siempre quieren esconderme.

Quizá tú seas injustamente su última excusa.

Su último enganche.

(SOLLOZA) No quiero que ellos sean desgraciados.

(SOLLOZA)

¿Sabes lo que hago después de haber visto amanecer?

Te vas a reír.

Me bautizo.

Sí, como lo oyes. Me bautizo.

Y me siento como si renaciera otra vez.

¿Quieres hacerlo conmigo?

Anda, mujer, vamos.

¿Pero así?

(Música sacra)

(CANTA) "... Corre que corre.

(CANTA) Si será que está creciendo...."

¿Qué pasa?

(CANTURREA)

(MOLESTA) -"Playboy", más que "playboy".

-Buenos días.

-Buenos días, Nati.

-¿Has visto los divorciados qué juntos están?

-Divorciados. Ay, Dios mío.

-¿Qué pasa? -Jesús, ¿que qué me pasa?

Si tú lo supieras... -No me asustes.

Te lo contaré, porque si no reviento.

Me he pasado toda la noche sin dormir.

Cosme tiene una amante.

-Pero, mujer, ¿de dónde sacas eso? -Tengo la prueba.

-¿Alguien te ha dicho algo?

La gente tiene mala chufa para estas cosas.

Tú no hagas caso. -¿Cómo que no haga caso?

¿Y si te pasara a ti?

Anoche encontré la foto de una mujer en su cartera.

-Será una amistad. -Ya, mira.

-Oh, qué letra tan fea.

-Y ella no es gran cosa, no te creas.

(SORPRENDIDA) -¡Mi tía! -¿Qué?

-Mi tía, la tía Modestina.

¿Es una tía buena o de las otras? De las otras.

¿Vaya corte, no?

Calcula, hasta que Tito y Piraña lo aclararon...

Cuando lo contaba mi madre me moría de risa.

Como les dijiste que era un chollo. Un comentario, ya ves.

Calla, que vienen esos.

Es fenómeno, con esta hacía el reparto en un momento.

Pídesela a tu tío. Para esas está.

¿Qué hora es? -Deben de ser las diez.

-¿Nos volvemos a casa? Espera un momento, aún es pronto.

¿Estás ya?

-No se le pasa el dolor. -Dale otra aspirina.

Sabes que cuando le dan las neuralgias...

-Siempre le dan muy oportunamente.

-Está enferma de verdad.

Ha estado devolviendo y todo. -Muy bien.

Si está enferma de verdad, llamamos al médico.

¿A que no quiere que llamemos al médico?

-Dice que se le pasará. -Claro, pobre mártir.

Y de paso nos arruina la noche, como nos lo arruina todo.

-Ella dice que nos vayamos.

-Muy bien. Vámonos.

-Compréndelo, no puedo marcharme y dejarla así.

-Claro, y eso lo sabe ella muy bien. -Jorge, puede oírte.

-Pues que me oiga.

Que me oiga de una vez y tú también me escucharás.

Tu hermana se pone enferma cada vez que...

¿No quieres darte cuenta? Tu hermana es nuestro cáncer.

El cáncer de nuestro matrimonio. Muchas cosas que nos pasan

son por su culpa. -Ya.

Ella nos ha dado a mi hija y a mí algo que tú nos niegas a menudo.

-¿Qué te ha dado a ti tu hermana? -Cariño, compañía, protección.

-¿Protección?

Eso es lo que te ha hecho creer. ¿Protección?

De eso ha hecho la razón de su vida.

Si no te protege, ¿de qué sirve? ¿Cuál es la razón de su existencia?

Si tu matrimonio marchase bien, ¿qué pintaría?

Por eso tiene que marchar mal tu matrimonio.

-Esa es una calumnia absurda. -¿No crees?

No voy a repetírtelo más. Pero analízalo despacio.

Por favor, analízalo.

¿Vendrás a cenar conmigo, sí o no?

(DUDA) -Es que...

¿Por qué no lo dejamos para mañana? -Porque puede no ser lo mismo.

¿Sí o no? -Está enferma de verdad.

(ELEVA EL TONO) -¿Sí o no?

-No.

-Muy bien.

De acuerdo.

(Puerta)

(Música "pop")

(Música tranquila)

-¿Qué desea? -Un "whisky", por favor.

Gracias.

(HABLAN TODOS A LA VEZ)

-Aquí se lo deben pasar de miedo.

Vienen muchos turistas. ¿Es para mayores de 18?

Me parece que sí.

He venido a veces en invierno y no hay nadie.

¿A que no entramos? Como que te dejarán.

Tenemos que ir a casa, que nos echarán bronca.

-¿No es el coche de tu padre?

-¿Cuál? -Ese.

Vamos a entrar. Si nos dicen algo,

decimos que vamos a ver a los padres de Desita.

(TODOS) Vale.

(Música tranquila)

Mírale, está ahí, en la barra. (SUSURRA) ¡Eh!

(BEA) Desita...

Desita...

-A su casa no ha ido. ¿No la habéis encontrado?

¿Qué te ha dicho su madre? Que no ha llegado,

que si la veo le diga que vaya a casa.

¿Se lo has dicho a Julia? Y a Chanquete. La están buscando.

-Ahí viene Pancho.

Nada. Y he ido hasta aquel cerro. Y por detrás, hasta una cala.

Tenemos que volver al pueblo y decírselo a su madre.

Yo se lo diré a su padre. De hombre a hombre.

¿Me acompañas, Pancho? Vamos.

(Música "pop")

Queríamos hablar con usted un momento.

De hombre a hombre.

Perdón.

¿Qué hacéis vosotros aquí? ¿Qué queréis?

Somos amigos de Desita.

¿Está ella con vosotros? Se ha marchado al verle aquí.

Y no la encontramos por ningún lado.

Y no está en casa.

Ahí fuera tiene la moto.

¿Sabe una cosa? Usted no es ningún chollo.

(GRITA) ¡Desita!

(GRITA) ¡Desita!

(GRITA) ¡Desita!

(GRITA) ¡Desita!

No la encontramos por ninguna parte.

No quisiera alarmarle pero lo mejor es

que dé parte al cuartelillo.

Pero si no puede estar muy lejos.

-Sería lo mejor avisar a la Guardia Civil.

¿Qué demonios hacíais aquí? ¿Quién os manda salir del pueblo?

Siempre hacéis lo que os da la gana.

A mí no me toreáis.

Te doy una bofetada que te giro la cara.

-Déjele, es solo un niño.

-¿Que le deje?

-¿Qué conseguirá con eso?

-¿Me dará usted clase de cómo educar a los hijos?

Oigan, creo que lo mejor será que avise al cuartelillo.

(Claxon)

Ya ha aparecido. Está en casa.

Ha llegado llorando y se ha acostado.

No ha querido decirnos nada.

-Gracias a todos.

Gracias. -Adiós.

Vamos.

-¿Venís? -Sí.

(Motor en marcha)

(APAGA EL MOTOR)

Ahora no. Por favor, no llores.

Entre llantos y discusiones

ya hemos tapado mucho tiempo el problema.

Se acabó, Pilar, se acabó.

No podemos jugar más al matrimonio mal avenido

que quiere separarse y no se separa nunca.

Se acabó.

Tenemos que tomar una decisión firme, adulta, madura.

-¿Quieres decir divorciarnos? -Una decisión civilizada

que nos permita borrar este infierno en el que vivimos desde hace años.

-Pero la niña... -Precisamente por la niña.

Ya empieza a dejar de serlo.

Debe estar harta de que la usemos como pretexto de ese infierno

en el que ella, ya la ves, se abrasa la primera.

-¿Separarnos para siempre?

-No lo sé.

No sé si podía ser.

Si podríamos rehacer todo lo que se ha deshecho.

Si lo nuestro podría volver a funcionar.

No lo sé, sinceramente.

Hemos estado tanto tiempo mortificándonos,

que no sé si podríamos volver a querernos.

Pero si no fuera posible,

tenemos derecho a rehacer nuestras vidas.

A sacarnos ese amargor de boca que se nos ha ido quedando.

Tenemos derecho a volver a reír.

A vivir, a amar.

Sí, a amar. ¿Por qué no?

Y ahora me doy cuenta de que Desita sería más feliz

si viera que nosotros somos felices. Aunque fuera cada uno por su lado.

Si vas a volver a llorar...

(SOLLOZA) -No.

Esta vez no es un arma ni una acusación.

Solo es un desahogo.

-Está bien, solo ha dicho que no quiere ver a nadie.

(Música clásica triste)

(Música trepidante)

¡Papá!

(Música ominosa)

-¿Desita?

Desita.

Ha desaparecido.

No está en su habitación. -¿Qué?

-¡Julia!

Hola.

Se ha escapado otra vez.

Ha salido detrás de su padre cuando se marchaba,

y no ha vuelto, era el amanecer y aún no ha vuelto.

¿Al amanecer?

Piraña, Tito, decidle a su madre que sé dónde está.

Vale. Y luego vais a la cala.

Vosotros cuatro, venid conmigo.

(Rumor de oleaje)

(Gaviotas)

(Gaviotas)

(Rumor de oleaje)

(Música sacra)

(Música animada)

Verano Azul - Capítulo 8: "El visitante"
  • Fernando Guillén Cuervo

Fernando Guillén Cuervo ya tiene práctica como policía nacional. ¿Lo recuerdas como Jacobo, comisario jefe de la comisaría de Los misterios de Laura?

Para todos los públicos
Transcripción completa

Subtitulado por TVE.

(Puerta)

Soy yo, tranquilo. -Cada vez que se abre esa puerta

creo que vienen a por mí.

Esta maldita guerra ya ha terminado.

Cada vez falta menos para que vuelvas con tu familia.

-Debería esconderme en otro sitio, aquí te estoy poniendo en peligro.

¡Bah, tonterías!

Eres mi amigo, no te voy a abandonar a tu suerte,

pero si quieres hacer algo por mí, come algo de una vez.

Estás en los huesos. -Luego,

ahora no puedo distraerme.

-¿Me explicarás alguna vez qué es lo que estás haciendo?

Empiezo a pensar que estás tan loco como los demás.

Creo que he encontrado algo,

algo increíble. -¿El qué?

¡Estrellas!

¿Qué dices?

Si no has salido de este cuarto en meses.

Además, aquí sólo hay números.

-Hay más que eso,... muchísimo más.

Sí, sí. No, no puedo abrir las puertas,

porque necesito tiempo para examinar la escena.

¡Pues claro que me siento un imbécil habiendo dejado que alguien

cometa un crimen en mi despacho, delante de mis narices, hombre!

¡Vale, perfecto!

No entiendo cómo ha podido pasar. Estábamos ahí mismo, tú y yo.

-Sí, nosotros vimos pasar a Hugo, pero no vimos entrar a nadie después,

y Cuevas todavía estaba de espaldas, pero yo,... yo estaba ahí.

Si hubiera entrado alguien lo hubiera visto.

Los sospechosos ¿estaban... todos juntos en ese momento?

No creo. Además, les habíamos dado libertad de movimientos.

¡Ya!

Y uno de ellos se cogió demasiada.

Está muerto, ¿verdad? Claro que está muerto,

si no ¿qué crees que han estado haciendo durante todo este tiempo

ahí dentro? Ha sido él, ¿no?, el asesino.

Nos dijeron que aquí estaríamos a salvo.

¿Cómo es posible que hayan dejado entrar a un asesino en una comisaría?

-Porque el asesino es uno de nosotros.

¿Verdad?

Necesitamos saber dónde estaban exactamente en el momento del crimen

Yo había salido a por un café. Sus compañeros me podían ver.

-Yo estaba en el baño. Debí estar fuera de esta sala menos de un minuto

Yo salí a atender una llamada de trabajo.

¿De trabajo... a estas horas? -Sí, la bolsa de Madrid está cerrada,

pero la de Tokio está a punto de abrir.

¿Se puede saber dónde estabas tú? -Aquí mismo, con Sancho.

Me quedé mirando las fotos porque Hugo salió disparado

nada más verlas. -Sí, es cierto.

No me acuerdo de lo que hablaba, pero dijo que no nos dimos cuenta.

¿Saben cuál de estas fotos estaba mirando?

No, ni idea. El caso es que ni Sancho ni yo

hemos podido cometer el crimen. O han sido cómplices.

¿Qué? Pero, ¿esto qué es, una broma o qué?

Mi jefe, además de mi jefe, es también el padre de mis hijos.

Por lo que yo sé, él podría ser el siguiente.

Ahora mismo no tengo muchas ganas de bromear.

Jacobo, ¿tienes un momentito? Sí, sí, sí.

Sólo quería decirte que... me he equivocado.

Tú no tienes la culpa, Laura. ¿Cómo ibas a imaginar tú

que el asesino iba a actuar así, delante de nuestras caras?

¡No, hablo de Isabel! Si tú ahora estás así

es por mi culpa. Yo te animé a que la investigaras...

y me equivoqué. Bueno, todos...

todos cometemos errores. Pues yo últimamente estoy sembrada.

Sólo quería decirte que lo siento, y que luches por ella.

Si es que ya no sé si tengo algo por lo que luchar, Laura.

Pues lucha por lo que quede. Ella vale la pena.

Laura. ¿Qué?

¿Te importaría hablarme de esto...

cuando no haya un cadáver en mi despacho?

No sé si miente uno solo o todos a la vez.

¿Qué opinas? Opino que Hugo iba a contarme

algo importante, y lo único que he hecho es

enviarle directo al asesino. Pero, ¿cómo coño ha podido entrar

en el despacho de Jacobo sin que ninguno de nosotros lo viéramos?

¿Y qué había en esas fotos? Las hemos revisado cien veces

y no hemos descubierto nada. Ninguna huella,

ni en el suelo ni el tirador de la puerta.

El asesino no ha dejado rastro. Pues los interrogamos otra vez;

tenemos que descubrir quién es. Hay que dejarles ir.

¿Cómo los vamos a soltar si uno de ellos es el asesino, Isabel?

Y otro de ellos es amigo de alguien del Ministerio del Interior.

Le han escrito al móvil para decirle que les estamos reteniendo sin motivo

-También le he escrito diciendo que su incompetencia

ha causado ya una muerte. ¿Sabe que la puedo meter

en la cárcel por entorpecer una investigación oficial?

La cárcel será un sitio más seguro que una caja de pino.

-¿Se van a encerrar en sus casas? Nos han tomado las huellas,

nos han interrogado. Lo que tenían que hacer ya está hecho.

Si no tienen una orden judicial contra nosotros...

tendrán que dejarnos ir. Cuando quieran

pueden abrirnos la puerta, a no ser, claro,

que quieran recibir una llamada del Ministerio.

Los mantendremos vigilados.

Lydia, te he estado llamando esta tarde un buen rato.

Ya, estaba buscando huellas en el restaurante.

Oye, voy a recuperar ese dinero, ¿eh? No sé cómo todavía,

pero te voy a devolver hasta el último céntimo.

Justo lo que me dijo mi exmarido antes de que le abandonara.

Hola. ¡Vero!

¿Y la maleta? He reservado habitación en un hotel

para esta noche, bueno, para lo que queda de noche.

No tienes que irte de casa. Lo que viste antes con David fue...

Una puñalada trapera.

Pero no necesito explicaciones, no he venido para eso.

Mira.

Creo que es del dueño del libro, y el sello podría ser

de una biblioteca. No es mucho, pero es un hilo del que tirar.

Adiós.

David y yo nos gustamos cuando nos conocimos, es verdad,

pero...

yo no he querido estar con él, no he querido verlo.

No te compliques, el hombre de tu vida

puede estar mucho más cerca de lo que tú crees.

Verónica...

Oye, al David ese, ¿lo conoces desde hace mucho tiempo,

sois amigos? Qué interés todos con David.

No, no lo conozco desde hace mucho, y no somos amigos, ¿por qué?

Porque hay algo que no me da buena espina.

Me parece que no es de fiar.

¿Qué tiene que ver un libro

de “Alicia en el país de las maravillas” con lo que pasa?

El dueño del restaurante tuvo que habérselas arreglado para meter

este ejemplar en mi bolso, y creo que eso es lo que busca el asesino.

Si este sello ha salido de una biblioteca u otro sitio

vamos a encontrar seguro de dónde es. Aquí sobra una ilustración.

¿Cómo dices?

Estos son los dibujos originales de... Alicia.

Los hizo John Tenniel. ¿Tú cómo sabes esas cosas?

Desde que tuve que trabajarme a una bibliotecaria.

Una morenita, con gafas... ¿Por qué sobra una ilustración?

Tenniel hizo 42 ilustraciones, aquí hay 43. Esta sobra,

está hecha a lápiz.

Lo tengo.

¡Un hospital psiquiátrico!

Esto está por la A-5, cerca de Deleitosa.

Pues venga, nos vamos de excursión.

Descansa.

Cuevas no nos dijo que estaba abandonado.

Está cerrada.

¡Vaya, Jacobo, a pesar de la tripita estamos en forma!

Ja, ja, ¡qué gracioso!

¿Se supone que yo tengo que hacer lo mismo?

Claro. Yo estoy aquí, Jacobo al otro lado,

¿qué puede pasar?

¡Anda, coño!

¡Ah!

¡Martín, me podías haber... avisado de que saltaba, Laura!

Laura, ¿estás bien, cariño? Sí.

¡Va... vaya porrazo! No pasa nada.

El dolor me ayuda a olvidar que no he dormido en toda la noche.

Mejor nos andamos con ojo; no se sabe si puede haber alguien por aquí

No. No hemos llegado hasta aquí como para ahora escondernos.

Ladridos

¡Ah! Tranquila, que no pasa nada.

¿Y si me da la alergia? ¡Perrito, perrito, perrito!

Mira, mira qué tengo. Suelta ese palo.

A Thor no le gustan los intrusos, así que más os vale tener

una buena excusa para entrar aquí.

No parece muy acostumbrado a recibir visitas.

Hace muchos años que no viene nadie por aquí,

desde que Bermúdez lo cerró; bueno, desde que se lo cerraron.

¿Bermúdez? El último director.

Una denuncia de Sanidad, y el juez los puso a todos en la calle

de un día para otro. A todos menos a usted.

Yo me he quedado aquí para vigilar que no entren los gamberros

para beber y pintarrajear las paredes.

Aunque en un par de días, yo también voy a ser historia.

¿Se jubila? No, me jubilan, a mí y al edificio.

Van a construir un centro comercial, no sé qué historias.

¿Sabe si... si... si este libro...? mire, perteneció a este lugar?

Lleva el escudo. Sería de la biblioteca.

Escuche, Agustín, ¿sabe si todavía se guardan los archivos?

No. Cuando cerraron esto el juez se los llevó todos.

Pero bueno, exactamente, ¿qué es lo que quieren saber?

Buscamos a alguien que estuvo aquí ingresado en 1939.

Lo único que sabemos de él es que era el paciente número 17.

Entonces ya se pueden volver por donde han venido,

porque aquí no ha habido nunca un paciente 17.

En este sanatorio siempre ha habido 16 habitaciones.

Pero tiene gracia, no son ustedes

los únicos locos que se han interesado

por ese paciente.

Todo esto se lo dejó el último paciente que ocupó la habitación.

¿Cómo se llamaba? Pues no lo sé.

Es que en esa época estaba yo en Madrid

haciendo rehabilitación, una pierna rota al caerme del tejado,

y cuando volví el sanatorio ya había cerrado.

Ese chaval debía de ser un caso perdido.

Un chico peligroso, no sé si me entiende.

Me alegro de no haberlo conocido.

Yo pensaba que todo esto se lo había llevado el juez.

Los papeles oficiales sí, los registros y todo eso,

pero como el cierre fue tan por sorpresa,

pues muchas cosas de los locos se quedaron aquí olvidadas.

¡Madre mía!

Este chico no es que preguntara por el paciente 17

es que estaba obsesionado con él.

Hay certificados de personas que estuvieron aquí en 1939

que creían haber visto al paciente número 17.

Dice que oían... pasos por la noche, que creían que eran...

fantasmas. Agustín...

Sí. Usted nos ha dicho

que no pudo haber un paciente 17 porque aquí sólo hay 16 habitaciones

Eso es. Pero entonces...

¿cómo es posible que este chico...

acabara por encontrarlo?

"El paciente 17 está en el corredor cinco”.

El edificio no lo han reformado nunca.

Está todo tal cual estaba entonces. ¿Y a qué viene esta anotación?

¿A qué va a venir? El chico ese debía de ser un enfermo

como pocos se han conocido. Si le hacen caso,

van a estar ustedes tan locos como él 1955,

54,

53,...

¿Qué haces, Laura? ...55...

...1939.

Estos de aquí son los médicos, ¿no?

Entonces, estos son los pacientes.

Dieciséis.

Si esta es toda la gente que vivía en el sanatorio en ese año,

¿quién es este de aquí?

Estas son las últimas habitaciones.

Ese muro ya da al exterior.

Vamos a tener que asegurarnos.

¡Pero, ¿qué hace!

¿Es que se han vuelto locos? ¡Esto es un psiquiátrico, ¿no!

¡Pero... qué coño!

Bienvenido a la habitación número 17.

Mirad esto.

Parece el diario del tipo este. “Se pueden descubrir estrellas

sin mirar al cielo”.

“Si quieres descubrir las maravillas de Alicia

tendrás que aprender a jugar como ella”.

Sea lo que sea lo que descubrió, tiene que estar en ese libro.

Tenemos que llevarnos todo esto a comisaría.

Vamos a necesitar unas cajas. Ah.

¿Qué haces, Laura?

Ayudadme, ¡venga!

Menos mal que van a demoler el edificio que si no,

me tocaba a mí recoger todo esto.

Ya tienen las cajas para...

¿Pero qué demonios es esto?

Meta en las cajas todo lo que vea y lo analizaremos en comisaría,

y después volveremos. Si viniera alguien...

Jacobo, ¿qué tienes ahí?

Una pieza de ajedrez.

Espera, yo he visto estas piezas antes.

Son iguales a las que hizo tu abuelo.

Son como las que tenemos en nuestra casa.

¿Qué quieres decir? Que mi abuelo era el...

el paciente número 17.

Así que el bebé de esa foto es tu padre.

Guadarrama, 17 de julio de 1939.

El día que nació.

Ese año tu abuelo se esconde en el sanatorio Arcadia.

Oye, Jacobo, en su día tú me contaste que... que el pobre...

bueno, pues había sido perseguido en la guerra

por cuestiones políticas, pero que un amigo suyo lo acogió.

Sí, lo lógico es pensar que ese amigo era el tal Bermúdez,

que lo.. lo escondió en el sanatorio donde él estaba trabajando, ¿no?

Sí, mientras él estaba escondido debió descubrir algo muy importante;

algo relacionado con las Matemáticas.

Creo que he encontrado algo, algo increíble.

-¿El qué?

¡Estrellas! Pero Bermúdez le traicionó.

Acabo de hablar con un familiar suyo que conocía la historia.

¿Cómo que le traicionó?

Cuando Bermúdez comprendió el secreto de tu abuelo, le delató,

pero tu abuelo ya había escondido la clave del descubrimiento.

¡En el libro de Alicia! El caso es... que mientras agonizaba

le encargó a su nieto que encontrara al descendiente del paciente 17

y le entregara el libro. Y la foto. Él no debía de saber

el nombre de mi abuelo, pero sí cuándo y dónde nació su hijo,...

mi padre. Sí, fue así como lo hizo.

Identificó a todos los niños que nacieron en Guadarrama

ese mismo día y localizó a sus hijos.

Entonces, ¿quién lo mató? Pues una persona que sabe

de la existencia de ese libro,

y también lo que el abuelo de Jacobo descubrió.

Ese paciente es uno de nuestros sospechosos.

Uno de ellos...

ha estado ingresado en ese psiquiátrico.

Que sí. También es mucha casualidad que entre todos los que estábamos

en ese restaurante, te diera a ti el libro.

Quería hacer una copia para darle una a cada gemelo y ahora...

Y ahora no va a tener de qué preocuparse.

La encontré en el suelo; iba a buscar ahora a su dueño.

¡Muchas gracias! Es un recuerdo de la familia de mi marido.

¿Quién es su marido? Jacobo Salgado.

No, no fue casualidad,

fue un despiste mío. ¡Mira, Jacobo!

En el restaurante a mí se me cayó la cadenita de tu abuelo, ¿ves?

Es la misma que lleva tu padre en la foto.

Y al verla, descubrió que el paciente número 17

era mi antepasado.

¿Me estáis diciendo que ha muerto ya un porrón de gente

por culpa de un libro de “Alicia en el país de las maravillas”?

No sólo por un libro, también por esto.

¿Esto qué es? Los números están muy relacionados

con el libro “Alicia en el país de las maravillas”.

Bueno, más que con el libro con su autor.

Lewis Carroll no sólo era escritor, era un matemático bastante brillante.

Estudió las paradojas, el cifrado de mensajes, la lógica...

¿Y qué hay de “Alicia en el país de las maravillas”?

Bueno, ese... ese es un libro que la gente piensa que es infantil,

pero es mucho más que eso.

Es un puzle hecho a partir de juegos de lógica, una especie de..

cómo les diría, una especie de guía para resolver secretos matemáticos.

¡Secretos!

¿Qué secretos? Pues les hablo de...

las conjeturas de Hodge y Poincaré,

de la hipótesis de Riemann, o del último teorema de Fermat.

Hablo de los siete misterios matemáticos

que están todavía sin resolver y por los que más de uno... mataría.

Así que ese libro podría ser el móvil de un crimen.

Miren, resolver cualquiera de esos enigmas

no sólo daría a la persona que lo hiciera un montón de dinero,

si no también le daría la inmortalidad.

Pero bueno, eso ustedes ya lo saben, por eso me han traído aquí, ¿no,

para acusarme de los crímenes. Bueno...

está cada vez más claro que detrás de todo esto hay uno de esos...

secretos... matemáticos,

y usted es la única que trabaja con números.

Ahí se equivocan, ¿ve?

Vamos a ver, la vida está hecha de números, pero no sólo la mía,

también la de ustedes dos,

y por supuesto, la de los demás sospechosos.

Por ejemplo, Ainara. Ella es una experta en Matemáticas,

como todos los arquitectos. Sin ir más lejos, ayer en comisaría,

me comentó que escribió su tesis doctoral

sobre la proporción áurea. ¿Perdón?

Es una fórmula que existe en la naturaleza;

aparece en los pétalos de las flores, en las conchas de los caracoles.

Los arquitectos las utilizan en sus obras;

y sin ir más lejos, también Mario es otro experto en Matemáticas.

Él trabaja para empresas que quieren multiplicar sus beneficios en bolsa,

¿no?

¿Y?

Pues que los inversores utilizan probabilidades;

cálculos avanzados para estudiar el comportamiento de los mercados.

Algo parecido a lo que hace Álex... para jugar a las cartas.

Bueno...

el póquer es cuestión de suerte y de echarse unos faroles.

Sí, pero también hay muchos jugadores profesionales

que utilizan algoritmos avanzados.

Estudian las leyes... que reducen las probabilidades del juego

a algo predecible. ¿Y...?

¿y Sancho?, porque bueno, él...

él solamente hace juegos de marcianitos.

Bueno, pero usted sabrá que la informática es una ciencia

basada en... en un sistema binario.

Unos y ceros.

¡Vaya que... ¿sin números, no hay marcianitos?

Eso es; porque la vida está llena de números,

lo que pasa que muy poca gente lo comprende.

Todos nuestros sospechosos podrían haber descubierto el secreto.

Pero sólo uno es capaz de matar por él.

Y ahora ustedes... deben despejar la incógnita.

Pero háganlo rápido y háganlo bien, por favor,

porque un solo error de cálculo

podría dejar un nuevo cadáver.

Si es que no me puedo creer que Laura y tú no os habléis

sólo porque te ha quitado el novio.

-Que no es por lo que ha hecho, mamá, que es por cómo lo ha hecho.

Además, te pedí que buscaras a David para presentárselo a Laura, ¿eh?,

que iba a ser para ella. ¡Qué?

¡Mira, mamá, de verdad, qué cosas dices!

David es una persona, parece que estás hablando de un perro,

o yo no sé de...

¿Qué haces aquí? ¡No, no me digas nada,

porque no pareces sorprendido de verme; o sea que ya sabías

que iba a estar aquí. Y la única persona que sabía que iba a venir...

-Yo no sé qué hago aquí, si esta no es mi casa.

¡Madre mía, David, es que no sé dónde tengo la cabeza!

Venga, pasa.

Llamé aquí y ella me cogió... Me... me dijo que...

que ibas a pasar a despedirte. -Sí.

Yo... no había planeado nada de lo que pasó.

-Y no habría pasado nada si no me hubieras mentido.

Intenté contarte lo que sentía por tu hermana,

pero Laura...

Laura no quería que tú y yo rompiéramos,

y ahora no quiere saber nada más de mí.

¿Mi hermana ha hecho eso?

Es su decisión.

¿Y ahora qué hago?

Pues quererla, y cuidarla mucho.

No, es tarde para eso.

Llévala a cenar a un sitio bonito. A Laura se le pasa todo con la comida

Eso sí, no la lleves a cenar al "Loro Azul", ¿eh?

¿Al... "Loro Azul"? ¿Por qué?

Por nada. Anda ve,

ve a buscarla y lo aclaras todo. Venga.

Gracias.

¡Ay, qué tontería! No, es que he salido a por el correo

y me he tropezado con el felpudo. -Hasta luego.

Ha ido bien, ¿eh? ¿Ves?, si las cosas hay que hablarlas.

Mamá, le he dicho a David que no lleve a Laura al "Loro Azul"

y me ha preguntado por qué. -¿Al "Loro Azul"?

Oye, ¿ese no es el sitio donde tu hermana estuvo investigando

un montón de asesinatos? -¡Precisamente!

Y si David ha cubierto todos los casos,

¿cómo es posible que no se acuerde de ese?

Tengo que irme.

Laura, ya estamos todos. ¿De verdad crees que es buena idea

llevar a los sospechosos al sanatorio para que vean los números?

Si esos números son el enigma, pues los necesitaremos a todos

para descifrarlo; el sitio va a ser derruido y no tenemos mucho tiempo.

Si uno de ellos estuvo ingresado en el psiquiátrico,

espero que dé un paso en falso y se delate.

Los que no nos podemos tropezar ahora somos nosotros.

¡Isabel!

Perdóname, no te he visto.

Lo siento.

¿Le tenías mucho apego? Bueno, lo pintó mi hermana.

Es el único regalo que me ha hecho en toda su vida.

¿Qué haces con esta caja? Me lo ha traído Jacobo.

Son las últimas cosas que quedaban en su casa.

Isabel, siento mucho haberle hablado mal de ti.

Toda la culpa es mía.

Lo importante es que lo has intentado arreglar.

Ya sé que has hablado con Jacobo para que pelee por mí.

Es que él te quiere; os merecéis estar juntos.

Pase lo que pase con él,

yo te agradezco mucho lo que le has dicho.

Nos están esperando.

Agustín no está, pero me ha dado las llaves.

Podemos entrar.

Las Matemáticas y la locura al final, siempre terminan asociadas.

Mi abuelo no estaba loco, vino aquí a esconderse,

los que estaban locos eran los demás.

Como Alicia; era la única cuerda en el país de las maravillas.

Qué mal rollo da este sitio, ¿no? Pues a mí me parece perfecto

para ambientar un videojuego de terror.

-Mientras no acabemos nosotros como uno de ellos.

Tranquilos, estamos aquí para protegerlos.

Sí, eso dice la poli siempre en las películas, y luego...

son los primeros en caer.

¿Qué demonios es esto? No tiene ningún sentido.

Para la persona que ocupó esta habitación, mi abuelo,

sí que lo tenía, aunque no sé muy bien porqué.

A simple vista, esos números no siguen ningún patrón.

Por un enigma relacionado con las Matemáticas alguien mata.

-Imagínate que se encontrase una fórmula que predijese

las probabilidades de ganar en una mesa de juego.

-Hay fundaciones que pagan premios milmillonarios

a quien resuelva esos enigmas. Lo sé porque he invertido en una de ellas,

por motivos de desgravación fiscal. -¡Vaya, así que usted podía sacarse

una buena tajada de todo, ¿no?

No sé cómo logra concentrarse con toda esta gente hablando.

No, digo que no sé cómo puede concentrarse

con toda esta gente hablando. ¿Ha descubierto algo?

No, y si es verdad que van a demoler el sanatorio...

me temo que no habrá tiempo.

Puede que esto nos anime. Los pacientes tenían hilo musical.

En las habitaciones también suena la música.

La música ayuda a calmar a los pacientes.

Este sanatorio fue pionero en introducir la musicoterapia.

¿Usted ya conocía el sanatorio? Hoy parecía muy sorprendida

esta mañana cuando llegó. No, no.

Mi estudio intentó comprar estos terrenos

para rehabilitar el edificio y convertirlo en un hotel balneario,

pero yo nunca estuve aquí. Yo solo leí la historia del edificio

y vi los planos.

Aquí no suena la música.

Es en la única habitación en la que no suena.

Normal, no tiene altavoces.

Qué sitio más raro para poner una bombilla.

Todo lo que tiene que ver con este paciente es de lo más raro.

¿Solo lo que tiene que ver con este paciente? Todo lo que tiene que ver

con este sanatorio me pone los pelos de punta.

Disculpen. No vamos a resolver ningún acertijo,

¿por qué no nos vamos, por favor? ¡Solo de pensar en la cantidad

de gente peligrosa que ha estado aquí encerrada me estoy poniendo enferma.

Curioso que lo diga la persona que conocía el sanatorio.

-¡Perdone!, igual que usted. Nos ha traído en su coche

sin mirar el GPS ni una sola vez. Conocía el camino perfectamente.

Bueno, eso es porque de pequeño veraneaba por aquí cerca.

Conozco bien la región, pero no he vuelto desde entonces.

Ainara tiene razón, esos acertijos no nos llevan a ningún lado.

¿Por qué no nos vamos? ¿Y que se pierda algo tan importante?

No podemos hacer eso, sería un crimen -Igualitos a los que has cometido.

Tú a mí no me engañas; estás obsesionada con esas fórmulas.

Yo sigo sin verle el sentido, ¿eh? ¿Qué tiene que ver

“Alicia en el país de las maravillas” en todo esto?

¿Ustedes qué creen? Hay que jugar como ella,

pero ¿jugar a qué? En el dibujo aparece un espejo.

Yo he leído ese libro. Está lleno de adivinanzas y acertijos

que no tienen ningún sentido y que no nos llevarán a ningún lado.

Ya sé lo que son esos números.

He dado con la clave. Vamos fuera y se lo explico.

Aquí no, no quiero que el asesino se salga con la suya.

Ven.

Todo tiene sentido. Esos números son la demostración de uno de los siete

enigmas matemáticos. No hace falta que me lo expliques.

A mí me sacas de las tablas de multiplicar y no...

¿Qué ha sido eso, por que no se ve! Alguien ha hecho saltar los plomos.

¿Qué pasa? Hay que intentar abrir la ventana.

Voy a buscar los fusibles. Martín, que no se mueva nadie de aquí.

Demasiado tarde. Vamos a quedarnos aquí,

pegados a la pared. Sujétame fuerte la mano, ¿eh?,

hasta que vuelva la luz.

Los números. Todo tiene sentido.

Es como descubrir estrellas desconocidas.

Lo supe en cuanto me di cuenta de... En cuanto qué.

Sancho...

¡Sancho! ¡Ah, ah!

Los números...

son... los cuatro...

siguientes. ¡Sancho!

Falta uno. Natalia.

¿Creéis que ella es la asesina? No hay tiempo para eso.

Voy a buscar a Laura. Intenta localizar a Natalia.

Móvil

¡Natalia!

Móvil

¿Laura? ¡Martín, me he perdido!

¿Cómo?

¡Estás bien? ¡El asesino ha vuelto a actuar!

¡Ha matado a Sancho!

¡Oye, tienes que sacarme de aquí; no sé dónde estoy!

¿Ves algo para ubicarte? Al fondo del pasillo

están las celdas de aislamiento. ¡Ve para allí!

El pasillo hace ele.

¡Pero bueno, ¿aquí, ¿cómo curaban a los pacientes, mareándolos?

¡Te veo! ¡Yo a ti no te veo!

Martín...

levanta y agita los brazos.

Ya estoy haciéndolo.

La persona que me espera no se ha movido.

¡Laura, sal de ahí, sal de ahí ahora mismo!

¡Quieto!

¡David!

¿Qué haces aquí?

¡Ay, Dios mío, qué susto me has dado!

Recibí un mensaje tuyo, citándome. Decías que era muy importante.

¿Se puede saber qué pasa? No, yo no te he enviado nada.

Voy a llamar a Martín para decirle que estoy bien.

¿Qué pasa, a ti te... te envían un mensaje

de un psiquiátrico abandonado y te vienes aquí, como si tal cosa?

No sé, pensé que tendría relación con el caso.

Además, conozco el sanatorio.

Un famoso psicópata estuvo ingresado aquí.

Claro,

es normal.

Habiendo investigado... tantas muertes,

es lógico que...

¡Tú!

Tú...

tú sabías de todas esas muertes. Laura...

Las cubriste todas... para la "Gaceta del Crimen".

He cubierto miles de muertes; estas ni las recuerdo.

Tú estuviste ingresado aquí, ¿verdad?,

sabías todo lo que pasó,

y lo del libro, que lo podía tener uno de nosotros;

¡Por eso te acercaste a mí, y a mi familia!

¿De qué estás hablando? Laura, yo me acerqué a ti

porque te admiraba, nada más. ¡Tú estabas en comisaría

cuando mataron a Hugo, y él te reconoció, ¿verdad!

¿También estabas en el restaurante... hace ocho años?

No sé de qué estás hablando. Yo no soy un asesino, tú me conoces.

¿Qué haces? ¡Suelta! ¡Quita!

¡Dámela!

¡Vero!

¡Ay, Laura!

¡Ya está! Vine siguiendo a David.

Dijo algo que me hizo pensar que no era quien decía que era.

¡Verónica! Mira...

parece que se me está pegando tu olfato.

No, no, no estoy segura de que fuera él quien me atacó.

No... no llegué a verle.

Hemos registrado su casa y hemos encontrado estos dibujos.

Son como los que había en el sanatorio.

David era el... el paciente joven, ¿no?

el que estaba obsesionado con mi abuelo.

Ninguno estáis en peligro ya, Natalia; todo ha terminado.

-Todo no. Todavía no se ha solucionado

el misterio de qué fue lo que encontró su abuelo.

Los cuatro siguientes, ¿qué?

Lydia, he estado revisando las cuentas del piso

y yo creo que podemos solucionarlo. ¿Qué es eso?

Las cuentas del piso. No te asustes por los números, ¿eh, mi amor?

Son grandes, son kilométricos, pero si...

Números kilométricos. ¡Eso es! Por eso no encontramos ningún patrón

Estos números no son muchos números, son cuatro,

uno por cada pared. Los cuatro siguientes,

a eso se refería Sancho antes de morir.

¡Son números primos! ¿De qué estáis hablando?

Las dos: ¡De la hipótesis de Riemann!

¿De quién? Estos números son números

de cientos de cifras, pero solo son cuatro números primos,

por eso son impares. Son los siguientes cuatro

números primos que en 1939 todavía no se habían descubierto.

Los números primos son uno de los enigmas más fascinantes

de las Matemáticas. No se sabe cuándo va a aparecer uno,

si son finitos o infinitos. No tienen lógica,

son misteriosos, impredecibles. Descubrir un nuevo número primo

es como... Es... es como descubrir

una nueva estrella.

Pero, ¿cómo puede ser tan difícil calcular un número?

El último número primo encontrado

tiene casi 13 millones de dígitos. Miles de ordenadores

conectados en red y trabajando simultáneamente tardarían años

en encontrar el siguiente. -¡La factura de la luz!

Riemann, un matemático, situó los números primos conocidos

en un eje de coordenadas tridimensional.

No, no, me pierdo, me pierdo. Verá,

Riemann estableció una hipótesis en la que daba una explicación

a la aparición de los nuevos números primos, pero era eso,

sólo una hipótesis, había que demostrarla.

Y el abuelo de Jacobo demostró esa hipótesis.

Una fórmula para calcular números primos.

Y además, hay un mecenas americano que ofrece diez millones de dólares

a la persona que sea capaz de demostrar esa hipótesis.

Pero si tu abuelo encontró esa fórmula,...

¿dónde la escondió?

La clave está en el dibujo: “Hay que jugar como Alicia”.

Pero ¿jugar a qué? Nosotros hemos visto esa peli,

y mola mucho. -Oye, ¿por qué no lo dejamos ya?

Es que le hemos dado mil vueltas. -¿Cómo que dejarlo?

¡Oye, esa fórmula que escondió el abuelo de Jacobo vale millones!

Si la encontramos, podemos retirarnos las tres;

así que... ¡Salud, vamos a por ella!

Oye, ¿y David, cómo está?

Aún está en el hospital. Le arreaste un buen porrazo.

Tiene conmoción cerebral y un hombro dislocado.

Los agentes lo están custodiando. Y lo de escribir con seudónimo ese...

D. W. ¿era sólo por acercase a ti?

Pero eso nos tenía que haber olido raro a todas.

Si quería decirte algo que se hubiera dejado de seudónimos

y de tonterías de esas. En mi época, cuando un hombre te proponía

ir a la era tú sabías a lo que... ¡Demasiada información, mamá!

No me puedo creer que estén con un libro.

¿Qué libro es? Es la continuación de Alicia.

Nos lo dieron en el curso pasado. A ver si os ayudamos un poco

con el tesoro ese.

Sí, se llama “A través del espejo”.

¡Pero bueno, yo no sabía que Alicia tenía una continuación!

“Alicia a través del espejo”.

Sí, nena, pero no... no malgaste tu tiempo en eso.

He estado con los niños echándole un ojo y es un rollo.

Alicia se pone a jugar una partida de ajedrez,

y así se tira media novela. El ajedrez.

¡Claro,... el ajedrez!

Martín, disculpa, tenía el móvil en vibrador y no lo he oído.

Espera.

Martín,...

que bien que me has llamado en este momento.

Acabo de entenderlo todo; se cómo resolver la fórmula.

Tienes que reunir a los sospechosos.

¿Es verdad que ha encontrado la fórmula?

Sí, sé dónde está, aunque ni sé lo que significa

ni sé interpretarla. Lo único que he hecho es

seguir las instrucciones que nos dejó el abuelo de Jacobo.

Él dijo que para encontrar la fórmula

teníamos que jugar como Alicia, y dejó tallado un ajedrez.

Así que supongo que tendremos que aprender a jugar al ajedrez

como “Alicia a través del espejo”, pero, ¿dónde jugar?

Sólo tenemos las piezas.

El tablero lo hemos tenido siempre delante de nuestras narices;

bueno, más bien... debajo.

Mirad.

En cada baldosa hay números y símbolos matemáticos grabados

muy ligeramente ¿Los veis?

Son... estos.

Pero esto no significa nada. Porque hay que saber

qué baldosas elegir para obtener la fórmula, y para eso...

Vamos a colocar las piezas en el tablero, bueno en el suelo,

como las tenía colocadas Alicia

en “A través del espejo”. Lo haremos con nosotros mismos.

Jacobo, tú eres el rey, allí; Isabel, tú ahí.

Ainara, ahí, y tú, Natalia,...

aquí.

¿Y ahora? Ahora...

Ésta... es

la fórmula que se obtiene

con las baldosas en las que estamos.

Esta fórmula es correcta. Calcula los números primos;

funciona al menos con los primeros. ¡Algo que parecía imposible!

Esta es la fórmula que durante tantos años

ha estado buscando nuestro asesino. Pero para acabar esta partida,

nos queda una pieza por colocar; saber su verdadera identidad.

Pero ¿no era David? Eso es lo que el verdadero asesino

ha intentado que pensáramos.

Aprovechó que él había escrito varios artículos

sobre crímenes para citarlo aquí a través de un mensaje;

luego dejó varios dibujos en su casa para que creyésemos que...

él era el joven paciente que había residido aquí.

Pero lo cierto es que el joven paciente

que se obsesionó durante años con la fórmula...

es alguien que no necesita un altavoz

para escuchar la música ambiental,

alguien para quien colocaron una bombilla encima de su puerta

para poder avisarle de los posibles recados y visitas.

Alguien... que tiene que girarse

para leer mis labios.

Alguien que no puede oír.

Tú, Natalia.

Pero ¿qué está diciendo? Lo sabes perfectamente.

Fue así como te enteraste que Sancho

había descubierto el misterio, ¿verdad?

He dado con la clave. Si vamos fuera se lo explico.

Leyendo sus labios.

Tú estuviste ingresada aquí...

por los trastornos que te provocó la pérdida de oído

a causa de la diabetes. La misma diabetes

por la que tienes que tomar azúcar en tus momentos de crisis.

Claro que está muerto. -Ha sido él, ¿no?,

el asesino. Nos dijeron que aquí estaríamos a salvo.

La misma diabetes que no te permite beber alcohol.

Pero bueno ¿qué es esto? ¡Ay, perdón, creí que era el mío!

Es que me gusta darle un poco de cuerpo, por eso...

Hay algo que un diabético siempre lleva encima:

inyecciones de insulina.

Esas jeringuillas vacías pueden servir para inyectar aire

y provocar una embolia pulmonar.

Fue aquí donde conociste la historia del paciente 17,

y fuiste tú quien mató a Alberto Bermúdez en el restaurante

porque no querías que entregara este libro,

pero él se te había adelantado.

Luego, empezaste a matar a todos los que estaban en ese restaurante,

para después comprar sus libros, porque pensabas que alguno de ellos

tendría este ejemplar.

Si tardaste tantos años en hacerlo es porque tuviste una recaída

y tuvieron que ingresarte de nuevo. Además,

conocer a tus víctimas, acercarte a ellas,

ganarte su confianza, es algo que lleva tiempo,

y tú sabes esperar.

Mentiste cuando escribiste el lugar y la fecha

de nacimiento de tus padres. Tú eras la única

que no había sido invitada al restaurante aquel día.

Perdone, pero pero están diciendo tonterías. Verán, vamos a ver...

El asesino me atacó aquí en el sanatorio, y en comisaría,

cuando murió Hugo, hubo testigos que vieron que no me aparté

de la máquina de café.

Porque siempre has contado con un cómplice.

La persona que Hugo reconoció en comisaría,

bueno, más bien su reloj,

y fue eso lo que firmó su sentencia de muerte.

Este reloj...

es el mismo que aparece en la fotografía.

Pero ¡cómo no nos hemos dado cuenta!

Pero ¿qué tontería es esa?

¿Por qué querría yo ayudarla a ella? No tiene ningún sentido.

Porque sois hermanas, Isabel. Yo no me di cuenta al principio,

pero me llamó mucho la atención que una persona tan escrupulosa

como Natalia... Ni comparto vasos ni tomo alcohol,

así que la próxima vez tenga más cuidado, ¿quiere?

...aceptara beber de tu mismo vaso de agua.

No sé, por su corpulencia podría ser él; el golpe fue fuerte, pero...

No lo sé, lo siento. Fue eso lo que os delató.

Una hermana siempre aceptaría un vaso de agua,

y el cuadro que me dijiste que te había regalado, el paisaje...

es el mismo paisaje que se ve desde la ventana de la habitación

que ella ocupo aquí. Además,...

¿cómo podías saber tú la conversación

que yo había tenido con Jacobo sobre ti?

No, él nunca te la habría contado.

Solamente podías saberlo si ella había leído nuestros labios,

y luego te lo había dicho a ti.

Tenéis diferente apellido porque sois hijas de la misma madre

y de distinto padre. Gracias a ti

se pudo cometer el crimen en comisaría,

porque tú mentiste;

viste perfectamente a tu hermana ir al despacho de Jacobo

para matar a Hugo,

y juego viniste aquí, al sanatorio, para golpearle,

para desviar las sospechas sobre ella.

No es exactamente como tú dices.

-¡Isabel calla! ¡Calla, no digas nada, no tienen suficientes pruebas!

¡Calla!

-Te he cubierto demasiado tiempo.

Eres mi hermana, no podía entregarte,

pero yo he hecho todo lo que he podido por ti,

y ya no aguanto más. Ya no tengo fuerzas para seguir mintiendo.

Yo no sabía lo que se proponía mi hermana;

quise evitar desde un principio que le hiciera daño a alguien,

por eso fui al restaurante, porque quería impedir

lo que finalmente ocurrió.

En cuanto a los demás, yo te juro Jacobo

que no sabía que mi hermana estaba matando a esas personas,

hasta que entré en la sala de interrogatorios

y vi todas esas fotografías.

Por eso quisiste encontrarme, ¿por ese libro?

Al ser policías ella me... me pidió que me acercara a ti y

y le ayudara a encontrar el libro.

En el proceso de ello me... me enamoré.

Te he estado protegiendo en todo momento, Jacobo,

por eso golpeé a mi propia hermana, porque no quería que te hiciera daño.

Isabel, te he metido en mi casa, con mis hijos.

¡Lo sé! Yo quería entregarla, ¡Dios mío!

Quería hacerlo; lo intenté mil veces, pero no fui capaz.

¡Ella es mi hermana... y está enferma!

Isabel, Isabel, no le mires.

¡Mírame, Isabel, mírame!

¡Tú sabes que desde pequeñas te he estado siempre cuidando, ¿sí?

Esto lo he hecho por las dos;

de verdad, por las dos. Niégalo todo, niégalo, niégalo.

-Voy a firmar esa confesión.

Lo siento mucho, mi niña.

Jacobo,...

nunca te he mentido en lo que siento por ti.

¡Ninguno de vosotros...

ninguno de vosotros puede...

puede entender...

¡la grandeza de esa fórmula!

Han muerto casi diez personas por esa fórmula.

Nada, nada vale tanto como eso.

Tú eres como la reina de corazones de Alicia,

no te importa matar a todo el que se interpone en tu camino.

Los.. los números primos...

son el caos, son... son la locura de las Matemáticas.

Yo con esa fórmula solo... solo quería acabar con la locura!

¡Isabel, solo quería acabar...! Natalia, Natalia...

Natalia Palazón,...

queda arrestada...

por asesinato múltiple.

¿Me acompaña?

¿Dónde estabas? En el lavabo.

¿Te encuentras bien? Sí, sí, no es nada.

Bueno, pensé que te alegrarías después de conocer la noticia, ¿eh?

Que hayan cogido al timador del piso y hayamos recuperado nuestro dinero

no sé si, aclara mucho las cosas entre nosotros.

Lydia, te aseguro que puedes confiar en mí,

no va volver a ocurrir algo así, y te lo puedo demostrar.

Llevo meses preparando esto.

Y si mi Lydia se fuera con otro la seguiría por tierra y por mar,

si es por mar en un buque de guerra

si es por tierra en un tren militar.

¡Basta! ¡Basta! Gracias.

¿Se puede saber por qué me haces esto? ¡Me muero de vergüenza!

Lydia, yo... yo solo quería darte esto.

Pensé que con música te haría ilusión.

Lo tengo comprado desde hace un montón de meses, pero lo perdí

en la escena de un crimen, y me ha costado un pastón recuperarlo,

he tenido que pagar una fianza. Bueno, pues eso,

que qué si quieres casarte conmigo, por mí fenomenal.

Me pillas un poco... Dame un par de minutos, ¿vale?

Y si Lydia fuera mi mujer le compraría un vestido de seda...

para llevarla a bailar al cuartel.

Pero, ¿entonces qué vas a hacer con la fórmula?

Está más que corroborado que funciona,

¿y llevas semanas dándole vueltas?

Lo sé, pero por mucho dinero que valga,...

ha costado la vida de mucha gente. Jacobo...

ese descubrimiento...

Tú sabes perfectamente lo que tienes que hacer.

Ese libro era para él.

¿Papá?

Sí, sí, soy yo.

Sí, sí, ya sé que ha pasado mucho tiempo,

casi diez años.

Venía a despedirme, me vuelvo para Barcelona,

y para decirte de nuevo que...

lo siento.

Siento lo que ha pasado. Bueno, yo también me lucí.

Por un momento pensé que eras tú.

Lo tengo bien merecido por meterme entre Lebreles.

La única verdad en todo esto es que me enamoré de ti

mucho antes de conocerte, al leer las crónicas

que D.W. escribe sobre ti.

No, yo no soy D.W.

Me hice pasar por él para estar con tu hermana.

¿Por qué no me lo dijiste entonces? Cuando te conocí...

fui incapaz. Lo siento.

Tienes que encontrar a D.W.

La manera en que están escritos esos artículos...

Ese hombre o te admira muchísimo...

o está enamorado de ti.

Adiós.

¿Qué pasa?

¿Has visto? Ha llegado esta mañana.

¡Quieto ahí!

Oiga, ¿va a grabar? ¿Con imagen?

-Sí. Pues eso se avisa, hija.

¡Ay!

Ya los he encontrado.

Subtitulación realizada por Yolanda Fernández Gaitán.

Los misterios de Laura - Capítulo 32 - El misterio del número 17 (2ª parte)

En El caso, como Jesús Expósito, su pasado también como policía le sirvió de gran ayuda en su faceta de periodista de investigación, pionero en el periodismo de calle, en la escena del crimen.

No recomendado para menores de 12 años El Caso. Crónica de sucesos - Capítulo 3, 'El caso del niño pintor'
Transcripción completa

Jesús Expósito, de "El Caso". Clara López, de "El Caso".

Será tu nueva compañera.

Llevo dos días con la hijísima del segundo de Fraga.

Estamos al borde del cierre.

Esa chica es una buena jugada.

Encontraré el modo de cerrar ese agujero.

-Hay un ahogado en el Puente de los Franceses.

-Pepe Garcés.

-El asesino del rosario ha pagado por sus crímenes.

Garcés no es el asesino.

Este desgraciado mató a cinco, no pudo soportarlo y se suicidó.

Y Rebeca consiguió encontrar a este memo y cargarle el muerto.

Me tienes hasta los cojones.

Asun era nuestra amiga. Y mi novia.

Ella y las demás se merecen que al asesino

lo cuelguen por los huevos.

Ud. sabe tan bien como yo que él no las mató.

Si lo hubiera dejado tranquilo, seguiría vivo.

-Una noche llegaron a casa varios hombres

y hablaron con mis padres. Él no se suicidó.

-Dejó una nota, por si se te ocurre acusarme de algo.

Necesito más. ¿Más?

Un papel para comprobar su letra.

La confesión no te la puedo dar.

Pero si alguien busca en los archivos no lo puedo evitar.

¿No tenías un amigo grafólogo?

Un compañero de Derecho penal. -No, no es la misma persona.

¡Yo tenía razón! Sí.

La nota de suicidio no la escribió Garcés.

A Camacho le ha salido el tiro por la culata.

Gastáis mucho, Rodrigo, me sale cara esta inversión.

La mujer de mi jefe. Habrá quedado con él y la secre.

Están en la mesa de enfrente.

¿Qué haces aquí?

¡Coño!

Toño no es mala persona.

Contigo se porta como un caballero. No te dejes engatusar.

Toño no es el que era.

¿Qué haces aquí? ¿Y tú?

(EXCLAMA)

¿Quién es él? ¿Estás enamorado?

Eres mi esposa. Me han ofrecido un nuevo destino.

-Supongo que sabrá que mi hija estaba en este periodicucho.

-¿Se va a Marruecos? -Sí, han destinado allí a su marido.

Llevas 20 años obsesionado con el caso.

No descansaré

hasta que encuentre al asesino de tu hermana, Miguel.

¿No te parece la marca de un anillo?

Un golpe en la sien puede ser mortal, lo he visto en el boxeo.

Este hombre no se ha suicidado.

Lo han asesinado.

La gente para la que trabajo suele querer cobrar sus deudas.

-Nuño ha matado al asesino del rosario.

-Pagan bien. Necesito la pasta. -Ese hombre era inocente, Germán.

-En cuanto a "El Caso", solo me queda una baza.

-Estoy para lo que ordene, Sr. secretario.

(Sintonía de cabecera)

(Máquina de escribir)

(Máquina de escribir)

(Máquina de escribir)

-No invito a todo el mundo a mi casa de la sierra.

-¿Ah, no? -No.

(EL RÍE PÍCARO)

-¿A qué no sabes lo que me apetece?

-Creo que lo mismo que a mí.

-¿Te has dado alguna vez un baño a la luz de la luna?

-¿Con este frío?

-Ay, qué joven eres.

(ACCIONA INTERRUPTOR) Ya estamos.

Coge eso.

¿Y el agua?

-Igual tienes una fuga.

(Música de tensión)

(EXCLAMA)

(Gritos de miedo)

-No me jodas que es el último. -Se están vendiendo como churros.

Pues habrá que sacar otra edición para verte esa sonrisa.

Se nos va a juntar con el siguiente número.

Aparicio, Aníbal, tengo algo para vosotros.

Lo del avistamiento de ovnis...

Un abducido apuesta que le han puesto un tercer pezón.

¿Qué dices? ¡No seas guarro! Esto es mejor.

Un amigo se va a congelar para vivir eternamente. ¿Qué te parece?

¿Qué dice? -Buenos días.

Buenas.

Eso dice él. Hacedle una entrevista.

¿Cinco páginas? No. Una y media o dos como mucho.

Aparicio, foto de un cuerpo congelado en una nevera.

¿Algo nuevo? Un asalto en Chamberí,

intento de violación en la Casa de Campo...

¿La gente ya no asesina o qué?

Va a haber luna llena, verá cómo se anima.

A ver si es verdad. Jefe.

Hay un tipo esperándote desde hace un buen rato.

Buenos días.

Rodrigo Sánchez. Director de "El Caso".

Capitán Cabrera, Ministerio de Información y Turismo.

Dígame en qué puedo ayudarle.

Diga mejor en qué puedo ayudar yo a su periódico.

Ya.

Le mandan como vigilante, ¿no?

Prefiero supervisor.

Últimamente no están contentos con su línea editorial.

Bonito despacho.

Cada semana le contamos la verdad a la gente,

ahí están los miles de ejemplares vendidos que atestiguan...

Horteras y morbosos en busca de noticias escabrosas.

Rezuma sangre y España no es así.

Pero me voy a encargar de que la cuenten tal y cómo es.

Intentaremos complacerle en lo que sea posible.

Si no le importa, tengo cosas que hacer.

Claro que las tiene.

Presénteme a su equipo.

¡A ver, señores!

Les presento al capitán Cabrera.

Nuestro nuevo... censor.

No se sientan cohibidos por mi presencia.

(JADEA) Sé que llego tarde, es que no había sitio donde aparcar...

Clara López-Dóriga, redactora.

Pero la conocerá. Como es la hija de su jefe...

Hemos coincidido en alguna fiesta en casa de su señor padre.

Sí. (DEJA CAER EL BOLSO)

Perdón.

(DA PALMAS) ¡Cada uno a lo suyo! ¡Esas máquinas, no las oigo!

¿Clara? ¿Qué?

¿Te pasa algo? No.

Tienes una llamada de tu tía. Gracias, Paloma.

¿Tía Laura? "Cariño,"

no te asustes, alguien ha entrado en la casa de Mira Sierra.

¿Cómo? ¿Estás bien? "Sí, yo estaba fuera".

Pero me han dejado un mensaje inquietante.

Una cabeza de cabra con unos dibujos rarísimos.

¿Has llamado a la policía? "Sí. Están aquí".

Pero no parecen muy avispados.

Tranquila, voy para allá. "Nena, por favor te lo pido".

De esto que no se entere nadie.

"¿De acuerdo?" Claro, tía.

¡Veo el titular!

(Máquina de escribir)

Tres páginas para esta noche, que nos pilla el toro.

Pero ¿qué tres páginas? No quiere hablar con nadie.

La noticia es la noticia. Y con esa, aseguro la portada.

¡Foto a tres columnas!

Somos periodistas, no conocemos ni a nuestra tía.

Andando que es gerundio. ¡Qué diíta, de verdad!

(Música sesentera animada)

Antes este sitio tenía clase.

Pero desde que llegó esa actriz y sus parrandas

ha perdido categoría.

-Ya le gustaría a Ud. estar en una de ellas.

-Déjalo estar, Laura.

¡Buenas! López y Expósito, de "El Caso".

Adelante.

(TÍA) Cariño, ya estás aquí.

(SEÑORA) No me toque. Pero ¿qué hace?

-Expósito. Ahora pondrá rejas en las ventanas.

Tú que eres arquitecto me podrás recomendar a alguien.

(Música detectivesca)

Hola. Hola.

¡Coño!

El que faltaba para el aquelarre.

Vade retro.

Nos ha invitado la señora Pontón.

Massiel, foto.

Manuel Ruiz. 28 años, funcionario.

¿Cree que puede ser su acosador habitual?

No sé, el chico siempre ha sido inofensivo.

Empezó mandando cartas, luego flores. Eso no lo había hecho nunca.

Se ve que le está cogiendo vicio.

¿Qué es eso?

(LEE TEXTO)

"Será sacrificada a la luz de la diosa".

Matrícula de honor en latín.

Es una clara amenaza.

¿Le dice algo lo de la luz de la diosa?

No sé... ¿La luna llena?

Eso es mañana.

Le pondré vigilancia.

E intentaremos encontrar al tipo ese para interrogarle.

Pues venga, al lío. ¡Eh, Massiel!

(CIGARRILLO EN BOCA) "Esta vez, el acosador de la señora Pontón

parece haber enloquecido del todo,

dando rienda suelta a su nueva predilección

por los rituales satánicos".

(Timbre de la puerta)

Rebeca.

Habíamos quedado en que pasabas a buscarme.

Tenía que acabar un artículo y se me ha ido el santo al cielo.

Venga, prepárate algo que vengo enseguida.

(Máquina de escribir)

¿Vamos a estar siempre así?

¿Así cómo? (RÍE) Pues así, Jesús. Así.

A salto de mata.

Ya hace que cumplí los 40. Sigo soltera.

Los años pasan, Jesús. Y en mi vida no cambia nada.

Bueno, te ascendieron el año pasado en el hospital.

¡Me refiero a hacer planes!

No a si nos acostamos el martes o el miércoles.

Estamos bien así. ¿Para qué cambiar lo que está bien?

Acabo en un minuto y salimos a cenar y lo hablamos.

Y ¿para qué? El trabajo es lo primero.

(Música melancólica)

(Música de suspense)

(Ruido en la casa)

¡Ah!

Perdóneme, solo soy el relevo.

¿Les hemos despertado?

No, mi tía toma pastillas. No la despertaría ni un bombardeo.

Bueno, vuelva a la cama.

Es que no puedo dormir.

Bueno, pues haga como su tía. Tómese algo.

Y estese tranquila, que estoy aquí.

Tiene razón.

¿Le sirvo una?

No puede. Está de servicio.

No, no, eso es un mito.

Muchos policías beben mientras trabajan.

Entonces le sirvo.

No, yo respeto las normas.

Es un poli de los buenos.

No es eso.

Es que creo que hace falta un buen motivo para romperlas.

Vaya, bebe muy rápido.

Así hace efecto antes. (CARRASPEA)

(Ruido)

Chist.

(Música de tensión)

¡Hijo de puta, ven aquí! ¡Que no, que no!

¡Que yo no...! Que yo lo único que... (SE QUEJA)

(GIMOTEA)

Quería decirle a la Sra. Pontón que yo nunca haría algo así.

Sí, claro. De madrugada y con alevosía.

Con cabras y símbolos satánicos, ¿verdad?

¡Soy cofrade del Cristo de Medinaceli, por Dios!

(Máquina de escribir)

(Teléfono, algarabía)

Dice que su delito es estar enamorado de Ud.

Me da pena y todo. Y tiene coartada.

La madre dice que estuvieron visitando a una tía enferma.

Entonces, si no ha sido él...

¿Puede tener algún otro acosador?

Hay tantos hombres que me admiran.

-Señora Pontón, ¿cómo está?

-Muy bien, pero el chico no ha sido. El loco de la cabra anda suelto.

-No se preocupe, llegaremos al fondo de todo esto.

-Muy amable, comisario.

Le voy a dejar dos entradas en la taquilla.

-Gracias. No será ninguna molestia.

-No, qué va. Tenemos de sobra. La obra no está yendo muy bien.

-Señora Pontón. ¿Me firma un autógrafo para mi señora?

¿Tu tía no estará montando esto para hacer publicidad

y llenar el teatro? Calla, no digas tonterías.

Hay una cosa que me tiene dándole vueltas. Mi tía dice

que llegó por la mañana y se encontró con el bicho.

Pero no pasó la noche en Madrid.

Vaya, así que quieres hurgar en la vida privada de tu tía.

Pues nada, vamos a hurgar.

Tía, ¿hay alguien que pueda estar gastándote una broma?

Un amigo celoso, una vecina cabreada,

otro admirador como las maracas de Machín...

No se me ocurre nadie que pueda quererme mal.

¡Coño!

¿Tiene Ud. un Sorolla?

Qué maravilla.

Sí, soy yo de pequeña.

Mis padres se lo encargaron. Ese año veraneó con la familia.

Tendrás ocho o nueve años aquí, ¿verdad?

(Música de suspense)

¿Ha cambiado el cuadro de sitio? No, lleva aquí toda la vida.

Esto está muy sucio, ¿no?

Pues entonces ha encogido. ¿Qué?

Y esos dos puntos encima de la firma.

Esto lo he visto yo antes.

Ay.

Ay, tía, que te han dado el cambiazo.

Perico González, el niño pintor que desapareció el año pasado.

¿Quién es? Tuvo mucha repercusión.

A los nueve le dieron el Premio Nacional de pintura

y se pensaba que iba a ser el próximo Picasso.

Y una noche de marzo del año pasado desapareció.

Volvió a casa del colegio y se esfumó.

Hubo mucha psicosis, y del niño, ni rastro. Hasta ahora.

A ver, teorías.

Que no se desvaneció porque sí, lo secuestraron.

Y sigue vivo y pintando.

Pintando falsificaciones, como el Sorolla de mi tía.

Probablemente estos puntos que pone encima de su firma

sea su manera de pedir auxilio.

¿Qué hacemos con la familia?

Habrá que decirles que lo hemos encontrado.

No creo que tengan muchas ganas de volver a verte.

Que se ocupe la policía.

"Robo con cambiazo en casa de gran actriz".

¿Piensan sacarlo de portada? Lo estamos valorando.

Dos ejemplares seguidos con la Pontón de protagonista,

no sé si al secretario López-Dóriga le hará mucha gracia.

Es que ese no es el tema. Hay un niño desaparecido

que podría estar vivo y explotado por una banda de falsificadores.

Eso suena mucho mejor.

Ud. y yo podríamos entendernos. No. No lo creo.

Por el bien común, deberíamos intentarlo.

Clara y Jesús, si este niño sigue vivo tiene que ser nuestro.

La exclusiva, quiero decir.

Venga, vamos al lío del montepío.

(Ajetreo de la redacción)

Loli, cariño. ¿Ocurre algo?

¡Cabrón!

(Música de suspense)

Si me permites te lo puedo explicar.

Irás a la cárcel por adúltero. Solo ha pasado un par de veces.

Si no fuera por mí, este periódico no existiría.

Y la otra, menudo carrerón que lleva.

De criada a secretaria.

Maldita sea, la metí en mi casa.

¡En mi casa!

¡Y así me lo paga la muy...! Bueno, sin faltar.

Y tranquilízate, que todo se puede hablar.

Por supuesto que se puede hablar.

O me devuelves el dinero que he puesto aquí o vas a la cárcel.

Loli, mi amor... ¡Pues yo el dinero no lo tengo!

Ese es tu problema.

(TITUBEA) Eh...

(Música de suspense)

Entérate de quién ha hecho esas fotos.

Jefe... esto es trabajo extra.

(SUSPIRA)

Seguro que encuentro un huequillo por ahí.

Eso quería escuchar.

¿Seguro que es la misma firma?

¿Estás tú seguro de que no vas a morir mañana? Pues no.

Pero es la pista más sólida que tenemos desde la desaparición.

Sería mucha casualidad que alguien firmara una falsificación

exactamente igual que Perico.

Además, lo de la falsificación ahora es lo de menos,

lo importante es lo que está detrás.

No sé. Tengo que comentárselo al jefe.

En su momento dedicamos muchas horas a este caso.

Pues si no lo investigáis vosotros, lo haremos nosotros.

La vida de un niño está en juego.

¿Qué? ¿Queréis algo más, parejita?

Otra de lo mismo. Igual.

Onorio, dos cafelitos más, haz el favor.

Debe estar muy convencido...

Por lo poco que lo conozco se pone así de pesado cuando...

Oh, y se puede poner mucho más.

Se lo digo yo que lo conozco desde hace mucho tiempo.

¿Qué pasó cuando investigó la desaparición de ese niño?

Eso mejor pregúnteselo a él.

Claro.

(Música de suspense)

¿Algo así?

(RÍE) Sí, sí... así. Es Ud. un artista, ¿eh?

-¿Y dice que el procedimiento se llama...?

-"Querequinación". -El término es criogenización.

-Ah, eso, sí.

-Entonces le cortan el cuerpo en trozos

y los van congelando.

-A menos 200 grados centígrados.

Empiezan por la cabeza, luego el corazón y después...

después... tus partes.

-¡Por Dios!

Y díganos, ¿por cuánto le va a salir la bromita?

-Dos millones de pesetas. (SILBA)

-He adelantado 600.000 como entrada,

pero no sé de dónde voy a sacar el resto.

Hombre, hay gente que me debe dinero.

-Ah... -Mucho.

Alguien famoso. -No me lo diga.

El Farolillo.

(RÍE) Son Uds. unos linces, ¿eh?

El muy cabrón me debe cinco millones de la gira de México.

¡Apunte, cinco millones de pesetas!

-Todo parece normal.

-Es la primera vez que tengo un retraso.

¿No estoy embarazada?

-Rebeca, que ya tenemos una edad.

Hazte a la idea de que vas a dejar de ser regular.

-Toño, ¿qué haces aquí?

¿Son tuyas?

-No, las acaban de traer.

Venía a pedirte que cenases conmigo.

-Ah, pues si quieres podemos comer algo rápido en la cafetería.

-No.

Me estoy refiriendo a una cena en toda regla.

En un sitio elegante, caro...

-¿Me estás pidiendo una cita? -¿Por qué no?

¿Sales con alguien?

(RÍE)

¿Me estás interrogando? -No, claro que no.

Tengo que volver al trabajo. Pero no he dicho que no aún.

¿Hablamos en otro momento?

(LE BESA)

(Música romántica)

Pues no sé, tía... alguien que haya estado en tu casa,

que se haya encaprichado del Sorolla...

Pero ¿por qué?

(TITUBEA) Ahora te llamo. Sí, un beso.

¿Qué?

Miles de lectores sabían que tu tía tenía un Sorolla.

Esto va a ser como buscar una aguja en un pajar.

Reunión.

A ver, chicos, ¿qué tenemos?

Alguien sabía que Laura Pontón tenía un Sorolla.

Es como no saber nada.

Tomaron medidas del cuadro, encargaron la falsificación al niño

y dieron el cambiazo. Pero, por suerte,

el pintor hizo la copia más pequeña que el original.

Puede que intencionadamente. Así que un Sorolla.

Habrá que ver quiénes son los vendedores en Madrid.

(TARTAMUDEA) O compradores. Puedo averiguarlo.

Nosotros nos encargamos del cuadro.

¿Qué dice el "Ya"?

Para esos asuntos tuyos que tienes.

Ellos se encargan del cuadro, ¿y nosotros por dónde tiramos?

Si supiéramos qué gente frecuenta la casa de tu tía

podríamos tirar por ahí. (RÍE)

Entendido.

Pues tengo un compañero de teatro, un actor,

que últimamente ha venido a casa a ensayar.

Pero ¿por qué no has dicho nada?

Porque hay temas de mi vida privada que no me apetece airear.

¿Es joven?

(Teléfono)

Mucho. ¿Su nombre?

Nombre.

Aló. Sí, dime.

¿Cómo? ¿Qué...?

Ay, Dios mío.

Lo han detenido.

¿A quién? Román Peña.

25 años.

Oriundo de Calasparra.

Un año en prisión por chantaje.

¡Bueno!

Lo sabemos todo de ti.

Así que venga, ¿dónde está el niño?

¿Qué niño?

El que pintó el cuadro que le encalomasteis a la Sr. Pontón.

Yo no sé nada de ningún niño.

Te han visto entrar varias veces en su casa.

Sabías que tenía obras de gran valor. ¿Qué hiciste?

¿A quién le contaste lo del Sorolla?

(Llaman a la puerta)

Lo montasteis para que pareciera que era el acosador, ¿no?

Como plan suena muy bien,

pero se te olvidó medir el cuadro, chapuza.

Laura y yo somos amigos.

Nunca le haría algo así.

Además esa noche... estaba con ella.

Conozco a los tipos como tú,

que engatusan a las mujeres mayores para aprovecharse de ellas.

Así que vamos a lo que vamos.

¿Dónde está el niño? ¡No sé de qué niño me habla!

Suéltalo, anda. ¿Qué?

La Pontón ha declarado que estuvo con él esa noche.

(Teléfonos, ajetreo de oficina)

(CENSURANDO) Anda, que...

(Música detectivesca)

-Buenos días. ¿Les puedo ayudar en algo?

-¿Es Ud. "le proprietaire"?

(ÉL ASIENTE)

Mi nombre es Jacobo Quintana. Ella es mi mujer.

-Me han recomendado su galería.

¿Es cierto que trabajan con obras de pintores españoles?

Miró, Sorolla, Gris...

-Nos gusta mucho el arte patrio.

-Son difíciles de encontrar. Cada vez hay menos en el mercado.

-Lástima.

Quería regalarle uno a mi sobrino, por su cumpleaños.

-¿Les da igual el autor? -Y el precio.

Todo por mi sobrino. Y como inversión, claro.

-Le puedo asegurar que en Madrid no encontrará lo que busca.

Pero si me deja su teléfono la llamaré

si damos con alguna obra que les pueda interesar.

-Muy agradecida.

Espero su llamada.

(EN FRANCÉS) "On y va, chéri ?"

Hemos visitado varias galerías, ahora ya solo queda esperar.

¿Alguno nuevo del crío?

No. ¿Aún no has tanteado a los padres?

¡No! ¿Qué pasa? ¿Hay miedito?

Después de la que montaste...

Y dale con el tema. Yo solo hice mi trabajo, coño.

¿Qué le pasa?

(RÍE) Pregúntale, pregúntale. ¡Sí, hombre!

Todavía no me han enseñado ningún texto de esta semana.

(SUSPIRA)

Escribir no es hacer tornillos, caballero.

Dice que se quiere separar. Que me denunciará por adúltero.

¿Cómo se puede pasar del amor al odio de un plumazo?

Joder con la Loli, madre mía.

Me ha exigido un millón de pesetas por daños y perjuicios,

así para empezar. ¿Tú te crees?

Dice que me quiere hundir, Jesús. Me quiere hundir.

Seguro que todo tiene arreglo.

¿Tú no tendrás un millón de pesetas?

Pues mira, me pillas hoy sin suelto, Rodrigo.

Esta es la panadería. Yo te espero, no les toques mucho las narices.

¿No vienes? No, a mí me conocen demasiado.

(SUSPIRA)

Ya le dije que nos dejaran en paz. Es que hay novedades.

La firma de su hijo aparece en una falsificación.

Por favor, no nos den falsas esperanzas.

Pero si es lo más cerca que hemos estado de tener pistas...

(Campanilla)

¿Qué hace aquí?

Pues que estaba paseando por el barrio

y he entrado a comprar unas rosquillas.

Póngale las rosquillas a la señorita.

Es periodista de "El Caso".

¿Otra vez ustedes aquí? ¡Fuera!

¡Largo! Tranquilícese, señora.

Esas son las rosquillas preferidas de mi hermano Perico.

¿Ah, sí?

Tenga sus rosquillas. Yo se las regalo.

Carroñera.

Gracias.

¡Coño! Me han echado por Montenegro.

¿Está el Peluso? Sí.

Coño, Jesús, no mandes a la señorita.

Venga, os quiero fuera de aquí.

Y, por favor, dejad de tocar las narices a esta gente.

Está en la sopa Peluso.

¿Cómo los has visto? (SUSPIRA) Bueno...

¿Quieres una rosquilla?

La hermana dice que son las favoritas de Perico.

No estoy yo para rosquillas.

Rodrigo, ¿tiene un momento?

(Ajetreo de redacción)

El fotógrafo es independiente.

Me costó sacarle quién le contrató,

pero... bueno... fui convincente.

Déjate de misterios, ¿quién es?

(Ajetreo de redacción)

¿Estás seguro? Cien por cien.

(Ajetreo de redacción)

¿Nos vemos luego? No, hoy no voy a poder.

¿Y eso?

Porque no puedo. No tengo por qué darte explicaciones.

(Teléfono)

"Son las rosquillas que le gustan a mi hermano"...

¿Ella te dijo que son las que le gustan a su hermano?

Sí. ¿Cuántos años tiene esa niña?

No llegará a nueve.

Y hace un año que no ve a su hermano.

Un año para un niño es una eternidad,

pero ella habla de él en tiempo presente.

"Son las rosquillas que le gustan a mi hermano".

¿Igual tiene ese recuerdo muy presente?

(NIEGA)

(CON BOCA LLENA) ¡Vamos, Massiel!

(NO SE LE ENTIENDE)

(Música trepidante)

Llevamos aquí toda la tarde,

nos estamos agarrando a un clavo ardiendo.

No seas blanda. Anda que no me he comido imaginarias como esta.

¿Me vas a contar qué te ha pasado con esa familia?

(RESOPLA)

Yo cubrí la noticia desde la desaparición.

Pero desde el principio había algo que no me cuadraba, no sé...

Los padres no parecían desesperados por encontrar a su hijo.

Decían cosas contradictorias, confusas...

No debe ser fácil asumir que tu hijo ha desaparecido.

Ya, pero yo insistí y les apreté mucho.

A la mujer le dio un ataque de histeria,

resulta que estaba embarazada y casi pierde al niño...

El padre quiso denunciarnos.

Y de pronto cortaron la comunicación con la policía.

Bueno, igual se resignaron para dejar de sufrir.

Cuando desaparece un hijo, los padres nunca dejan de buscarlo.

Nunca.

La niña.

(Campanilla de puerta)

¿Dónde vas tan sola, pequeña? Vamos.

(Música de intriga)

(SUSURRA) Toma, tus rosquillas.

Hola.

Tranquila, no te vayas, no te asustes.

¿Es tu hermano? ¿Está Perico? ¿Estás ahí?

¡Perico! Dios mío.

No le hagan daño a mi hermana. ¡Tranquilo, somos periodistas!

No tengas miedo. ¡Sáquenme de aquí, por favor!

¡Eh! ¿Quién se lo lleva? ¡Perico!

Tranquila, tranquila. ¡Perico!

Esperadme aquí, vamos a rescatarle. Esperadme.

Le vamos a sacar de aquí.

(Música trepidante)

¡Eh! ¡Eh, para, cabrón!

¡Para, cabrón!

(Claxon)

(Música tensa)

-Nosotros no lo sabíamos.

-Le llevaba sus rosquillas preferidas.

-Nunca nos dijo que veía a su hermano.

-Él vivía ahí.

-No podíamos pensar que estuviera tan cerca de nosotros, ¿verdad?

-Siempre estaba pintando.

(LLORA) ¡Mi hijo! ¿Qué le estarán haciendo?

¿Tus padres lo sabían?

"Pero ¿cómo íbamos a saberlo?"

No me puedo creer que mi hija no nos contara nada.

(SOLLOZA)

-Jodidos periodistas.

Una sola llamada... ¡Una, y el caso ya estaría resuelto!

O llamábamos o seguíamos a la niña.

Más nos jode a nosotros haber perdido al crío. Lo teníamos.

Nada, no sueltan prenda. ¿Y la niña?

Hay que convencerla para que hable.

Se siente culpable de todo lo que pasa.

Los secuestradores tienen que estar nerviosos, ese niño corre peligro.

Déjenme intentarlo.

Hola, Conchita.

¿Sabes que eres una niña muy lista?

Has estado viendo a tu hermano sin que nadie se enterara.

Y le has cuidado mucho, eres muy buena hermana.

Pero ahora para ayudar a Perico tienes que contarme la verdad.

¿Cómo sabías que estaba allí?

¿Sabes qué tengo aquí?

Son dibujos de tu hermano.

Son muy bonitos.

Te voy a enseñar mi favorito.

¿Sabes quién es?

Él también te quiere mucho.

Les oí hablar.

El señor le dijo a mi papá que se llevaría a mi hermano.

¿Estabas escondida?

Cuando se lo llevó yo fui detrás.

Les vi entrar en ese sitio.

(Puerta cerrándose)

Habéis vendido a vuestro hijo.

-Pero ¿cómo puede decir una cosa así?

-Estoy siendo suave, Ud. no me conoce.

Puede que porque todavía estoy espeluzado

de lo que es capaz de hacer la gente.

Y mire que llevo años viendo la miseria humana.

De un hombre desesperado puedo esperarlo todo.

Todo.

En serio, todo.

Pero una madre...

Una madre que es capaz de hacerle eso a su hijo...

Escúcheme una cosa, señora:

Va a arder en el infierno, despacito.

Toda la eternidad. -Déjela, ella no sabe nada.

-¿Saber qué?

¡Dios mío!

¿Qué has hecho?

José Miguel, por el amor de Dios, ¿qué has hecho?

-Iban a cerrarnos la panadería.

Yo... No sé... No me atreví a contártelo.

Estábamos en la ruina, joder.

Y él me dijo que lo iban a cuidar y que no le faltaría nada,

que estaría bien.

(HISTÉRICA) ¡¡¡¿Qué has hecho?!! (TOÑO) ¡Ya, ya, ya!

(HERIDA) ¡No! ¿Qué le has hecho?

¡No! -¡¿A quién se lo has vendido?!

(ASUSTADO) Era un hombre mayor, solo le vi un par de veces.

Les estoy diciendo la verdad, yo no sé quién es.

Yo no sé quién es. Que me lo van a matar...

¡Que me lo van a matar! -¿Y ahora lloras?

¿Ahora lloras?

¡Quita, coño!

(GEMIDOS DEL PADRE)

Da aviso. Buscad a un hombre mayor y a la pareja de la galería.

¡Tenemos que encontrar esa furgoneta ya!

(LLORA)

Claro que no vamos a contar nada, ¿quién cree que somos?

Yo solo quiero que encuentren al muchacho.

(Llaman a la puerta)

Eso sí, cuando se sepa algo seremos los primeros en informar.

Venga.

(Máquinas de escribir)

¿Hay algo? Nada.

¡Hijos de puta! Los tuvimos delante y no nos dimos cuenta.

-Eh...

-La entrevista con el tipo. Lo de la criogenización.

¡Ah! "La operación es extremadamente costosa,

el tipo asegura que pronto realizará el pago total

siempre que el famoso torero Farolillo

le pague una deuda contraída de 5 millones de pesetas". (RÍE)

¿Qué mierda es esta? Insistió en eso.

-¡Ja, ja! Les hizo una verónica y les enseñó el morlaco.

Pero... ¡menudo cabrón!

De todas formas, yo este artículo no lo puedo firmar.

Y si no se publica, mejor que mejor.

¿Me puedes decir de qué va esto? A ver...

Pues es que, jefe, ayer en la cena hablé de más.

¿En la cena con quién? ¿Con tu tía, con la KGB? ¿Con quién?

En la cena de la residencia en la que vivo, de la obra.

Ya, tus amiguitos del Opus. ¿Y?

Lo que le iba a decir; que hablé de más.

Y me han prohibido que escriba sobre la criogenización.

Porque es algo que ofende a Dios.

Pero tú... ¿Eso es todo? Hombre, si le parece poco...

¡Pues no firmes el artículo! ¿Y me quedo sin cobrar esta semana?

Pues firma con pseudónimo, no serás el primero,

pero, por favor, no me fastidies con estas tonterías.

(Risas y música)

-¡Enhorabuena, compañía! Mañana pondremos el cartel también.

-Al menos hay alguien con ganas de celebrar algo.

No me extraña,

gracias a "El Caso" llevan días agotando localidades.

La gente es cada día más morbosa.

Y que así sea por mucho tiempo. Nos debemos a nuestro público.

-Oye, ¿quién es ese que se ríe tanto?

El que se ha ligado la Pontón. Pero podría ser su hijo.

Yo a ese le tengo visto.

Claro, es actor. Lo habrás viso en el "Estudio 1".

Porque tú no has pisado un teatro en tu vida.

No, lo tengo visto de las timbas que monta el Mantecas.

¿Las que monta en el viejo almacén?

Sí. Al Marlon Brando este le gusta jugar al póker.

Apuesta fuerte el cabrón.

¿Seguro? Y tanto.

Tiene un buen pufo con un prestamista que conozco.

(Música sesentera animada)

Gracias.

No me esperaba encontrarla trabajando en este periódico.

Comprendo su incomodidad.

Pensé que estaría con su marido en Marruecos.

No quiero hablar de esto y menos con Ud. Lárguese.

¿Sigue aquí?

Cuidado con lo que dice. Habla con un capitán del ejército español.

Y Ud. con la mujer del hombre con el que se acuesta,

es Ud. el que debe tener cuidado.

¿Me está chantajeando?

Yo saldría malparado, pero su marido, ni le cuento.

Ya me encargaría yo.

(SUSPIRA)

Tú verás lo que haces.

No es mi culpa que a Gerardo le de asco acostarse contigo.

-Por fin algo que celebrar.

¿No va a decir una palabra?

Lo siento.

Que lo siente.

Bastantes problemas tengo para mantener el periódico

como para encima tener encabronado al censor.

Es personal, es lo único que puedo decir.

Y no creo que haga nada, trabaja para mi padre.

(Música tensa)

Disculpen, ¿les puedo ayudar en algo?

¿Podría buscar a Clara López-Dóriga?

Soy yo.

Acompáñeme a comisaría. Claro.

No creo que sea necesario ponerle las esposas,

es la hija de don... Déjalo.

Vamos, señorita.

(Teléfonos sonando)

-¿Dejamos lo de la timba para otro momento?

No. Vosotros seguid con lo vuestro. Voy a hacer unas llamadas.

(Música detectivesca)

(LLAMA CON CONTRASEÑA)

(GERMÁN) ¿Qué pasa, Mantecas?

-Si no traes el dinero, no entras.

-¡Vamos, pero si son 3.000 pesetas!

Además, ¿cuándo te he fallado yo?

Expósito me avala.

(Conversación animada, risas)

(Teléfono)

(TIRITA)

(TOSE)

Papá.

¿Por qué no estás en Marruecos con tu marido?

Ese periodicucho te está cambiando, hija mía.

Atentar contra un militar es muy grave.

Si te vas a Rabat con Gerardo ahora mismo estás libre.

No puedo.

¿No puedes ir con tu marido? ¿Por qué?

¿Hay alguien?

¿Gerardo?

¿Tú?

¡Guardia!

(Música triste)

Hoy no hay tanto público.

(GERMÁN) Eso es porque es final de mes y está la gente tiesa.

Pero al actor le he visto a menudo por aquí.

Pues hoy no hemos tenido suerte.

¡Coño!

Hombre de poca fe. (RÍEN)

Por el montón de fichas que tiene parece que le ha ido bien.

¡Mantecas!

¿El niñato ese... ha aprendido a jugar o qué?

-Lleva toda la noche perdiendo.

Pero su cartera parece el baúl de la Piquer.

Y ha pagado sus deudas. A ver si tomas nota.

-No voy.

-Ayer tenías una deuda monumental

y hoy, nadando en la abundancia.

¿Te ha tocado la lotería o...?

-¿Qué coño queréis?

Un Sorolla. ¿Tienes alguno?

Una copia nos vale. Y si la ha hecho un niño, mejor.

De verdad, ¿otra vez con el niño? ¿Otra vez?

Ya he hablado con la policía.

Pues si quieres vamos y les cuentas por qué tienes tanto dinero.

Te has liado con la Pontón para meterte en su casa

y montarle todo el tinglado.

¿Eh?

¿Quién te pagó? Nadie. Ese dinero lo he ganado yo.

Además, ¿quién coño sois vosotros? Tu conciencia.

A lo que vamos, menos rollo. ¿Dónde está el niño?

(SUSPIRA)

-¡No quiero peleas aquí!

¡Coño, Mantecas, que esto no va contigo!

¿Has robado el cuadro?

-Que te jodan.

(GIME)

-Te voy a dejar bien guapo, Marlon Brando. ¡Guapito!

-Yo solo hice las fotos, las necesitaba para hacer la copia.

¿Quién te la ha encargado?

¡Un hombre mayor, no sé nada de él!

¡No, no, no!

Vale. Es un arquitecto, es amigo de Laura.

(JADEA)

(RECUERDO) "Tú que eres arquitecto me podrás recomendar a alguien.

¡Para, cabrón!"

¡Guapito! Vas a hacer de Quasimodo en la próxima función.

¡Era el vecino, estaba delante de nuestras narices! El niño.

¿Y el niño? ¿Dónde está el niño?

¡No sé nada de ningún niño! ¡No lo sé!

(SUPLICA) En la cara, no.

Vale, vale, vale...

-¿Y ahora qué coño hacemos?

-Lo único que podemos hacer.

(NIÑO) ¡Por favor, dejadme salir! ¡Por favor!

(GOLPEA LA PUERTA DEL CAMIÓN)

¡Por favor, dejadme salir! (SIGUE GOLPEANDO)

Coño, que hay que registrar la casa del vecino de Laura Pontón.

¿Qué vecino? ¿Por qué? Porque puede estar el niño.

¿Cómo lo sabes? No me jodas que estás allí.

"Jesús, no hagas nada". No. Voy para allá. Venga.

Expósito. Puede que lo haya encontrado.

(Música de intriga)

¿Qué?

Están ahí. Deberíamos entrar. No, hay que esperar a la policía.

Con el chaval ahí dentro no me la juego. ¡Mira!

¡Espera, espera!

¡Eh! ¡Espere, espere, espere!

Disculpen. Vive aquí un arquitecto, ¿no?

No lo sé, no soy de aquí. (NERVIOSA) Vámonos. Vámonos.

¡Eh, eh! ¡Germán, coño, Germán!

(Sirena de policía)

(Música trepidante)

¡No disparéis, el niño puede estar en la furgoneta!

Vuelve a la casa, saldremos por atrás. ¡Vamos!

-¡Ah! ¡Jacobo! ¡Jacobo!

-¡Joder!

-¡Ah!

-¡Jacobo!

¡Se acabó!

(SE QUEJA)

¿Dónde está el niño? ¿Dónde está el niño, hijo de puta?

¡No lo sé! ¡Me estoy desangrando!

-¡Dejadlo! ¡El niño se escapó, os lo juro!

¡Os lo juro, el niño se escapó!

(Llanto de bebé)

(El bebé sigue llorando)

Mamá, el bebé está llorando.

(Llaman a la puerta)

(Música tensa)

¡Perico!

(GIME Y SOLLOZA)

(RISOTADA)

Ah, por cierto, te he traído un abono para Las Ventas.

¿Cómo ha quedado la entrevista? ¿Se puede leer?

No hace falta que lo leas.

Ha quedado claro que el Farolillo te debe una pasta gansa.

¿Eh? ¿Congelarte, Pipo?

¿Tú te crees que soy gilipollas?

¿Es que ya nadie tiene escrúpulos? Yo dirijo un periódico serio,

ahora lo tengo parado esperando que encuentren a un niño,

¿y tú me quieres utilizar para cobrar una deuda?

Qué falta de principios y de valores. ¿Y tú te llamas amigo?

Pero no te pongas así, hombre.

¿No lo vas a publicar?

No, no. Cuidado, yo no he dicho eso.

Quiero un 10%, no; un 20% de lo que saques.

¿Qué dices? Tú estás loco.

A ti te deben dinero y yo debo dinero.

Y la publicidad en "El Caso" es cara.

Recuerda, llegamos a todos los rincones del país.

Y el abono me lo quedo.

No tienes miedo, ¿verdad?

Tranquilo, ya no puede hacerte nada.

Estás con los buenos. -Sí, señor comisario.

-¿Es él?

Muy bien. Lo has hecho muy bien.

Montenegro, enhorabuena.

El mérito es de Expósito.

Fue el que nos puso sobre la pista.

No hace falta que me des una palmadita en la espalda.

Con que te esperes unas horas para informar a la prensa me conformo.

¿Hecho? Ya está negociado, jefe.

(SUSPIRA)

¿Qué pasa con mi compañera?

¿Clara? ¿Qué pasa con Clara?

Mira, de verdad, Peluso, es que...

(Puerta abriéndose)

Si viene a interrogarme, ya lo he contado todo.

El capitán Cabrera me ofendió gravemente...

Lo sé. Ud. se defendió, he leído su ficha.

¿Me va a mandar a la cárcel de Ventas?

Lo que ha hecho es muy grave.

Pero no tanto como para eso. (RÍE)

En este edificio entran muchas denuncias,

mucho papeleo.

Y con la falta de personal...

lo normal es que de vez en cuando se extravíe alguna.

(Música detectivesca)

Puede irse, es Ud. libre.

Gracias.

Disculpe, debo estar horrible.

En absoluto.

Si quiere comprobarlo, tiene un baño a la izquierda.

La foto de los secuestradores abajo y la del niño en el centro.

Eso vende mucho. ¡Jefe!

¿Qué le parece el pie de foto?

"¿Existirán los toros cuando descongelen al Pipo en cien años?

¿Seguirá reclamando los cinco millones al Farolillo?"

¿Vas a publicar eso? Ese hombre solo busca publicidad.

Claro. Y nosotros la cobramos cara.

Antonio Pemán. ¿Este es tu pseudónimo?

He elegido el nombre del gran escritor y poeta.

Y así firmaré cada vez que haya un tema

que inquiete mi conciencia o la de mis correligionarios.

Muy bien. Pero firmes como Aníbal de Vicente o como Antonio Pemán,

Dios ve todo lo que haces.

(TECLEANDO) "Fue vendido por su propio padre

para ser explotado

por una banda de falsificadores.

Si hay una víctima en todo este asunto,

es Perico, el niño,

que ha tenido la mala suerte

de ser un genio.

(Máquina de escribir)

Un niño prodigio con una facilidad innata para la pintura,

con una sensibilidad que pocos tienen".

(Música de intriga)

"Lo que podía haber sido un futuro prometedor

se convirtió en una pesadilla que pudo terminar trágicamente.

Pero gracias a su valentía,

Perico consiguió escapar de su destino".

¡Jacobo!

¡Jacobo! -El niño, ¿dónde está?

-¡Corre, que se escapa! ¡Corre!

(Máquina de escribir)

"En un lugar de esta ciudad

unos padres venden a su hijo

para huir de la miseria.

Mientras, en otro,

alguien paga una cantidad obscena

de dinero por un cuadro.

Saquen sus propias conclusiones".

(SUSPIRA) "Hay una cosa que no me cuadra".

¿El qué?

Según las confesiones, el cuadro fue robado hace una semana,

unos días antes de que apareciese la cabeza de cabra en la casa.

¿Qué sugieres, que ambas cosas no están relacionadas?

Vamos, que he quedado con Loli. ¿Con Loli?

Entonces, ¿estás bien?

¿Te han tratado como a una señora?

He tenido que dar explicaciones, pero todo bien.

Pero... No he dicho nada.

Las cosas de casa se quedan en casa.

¿Y has hablado con Gerardo? No.

Supongo que necesitamos tiempo.

¿Y ni siquiera has pensado qué vas a hacer?

Esta carne está muy buena.

Sí. Son de cordero lechal.

Tengo un amigo carnicero, los cría él mismo, un encanto.

Mi admirador número uno, haría lo que fuera por mí.

Ah, no veas el éxito que estamos teniendo con la obra.

Vamos a prorrogar tres semanas más.

Sí, la verdad...

Lo de la cabeza de cabra te ha venido muy bien.

¿Un amigo carnicero? Verás, nena...

La gente es muy morbosa y me venía bien un poco de publicidad.

(ASIENTE) Mira el lado positivo:

yo he recuperado mi Sorolla

y lo más importante: hemos encontrado a un niño perdido.

(ASIENTE)

Eso sí, habrá que buscar otro actor para que haga de mi hijo.

Qué hijo de puta.

No te puedes fiar de nadie.

Si con este número no hay récord de ventas, me la corto.

Deberías cortártela para no meternos en problemas.

¿Cómo se ha enterado?

(RESOPLA) El censor, Cabrera.

No tiene escrúpulos. No parará hasta cerrar el periódico.

Ese cabrón es cosa mía.

¿Exactamente qué te pide?

¿Loli? (RESOPLA)

Pues todo el dinero que invirtió en el periódico.

Estoy intentando sacarlo de debajo de las piedras,

pero es imposible, es demasiado.

A ti siempre te ha hecho más caso que a mí.

Hombre, no me jodas. Por favor.

¡Por favor!

(Música de "jazz")

Lo que más coraje me da

es que me ha engañado con semejante...

¡Que fue nuestra criada!

¡A saber desde cuando llevo la cornamenta!

Sí, Rodrigo es un canalla, un sinvergüenza,

y tú quieres darle una lección.

Pero no quieres cerrar "El Caso". No.

La gente que trabaja ahí no tiene la culpa.

Y tú tienes un corazón de oro que no te cabe en el pecho.

Desde luego... Teniendo solomillo en casa y prefiere morcilla.

Tú eres mucho mejor que él.

Eres un pedazo de mujer y toda una señora.

Y generosa. Tú sí que sabes tratar a una mujer.

Pídenos lo que sea y lo haremos. Yo lo haré por ti.

Pero no nos cierres "El Caso".

¿Tengo tu palabra?

Quiero que Rodrigo eche a esa zorra.

(Música de suspense)

(RESOPLA)

(Teléfono)

Doctora Martín. -Hola.

¿Tienes un rato para un viejo amigo?

-Toño... Es que tengo un poco de trabajo todavía

y no sé si...

Mejor otro día, ¿sí?

-No importa, cuando tú quieras.

-Venga, un beso. ¡Perdón, perdón!

"Pensaba que me volvía a casa sin cenar".

-¿Rebeca? ¿Oye? "Quiero pedirte disculpas".

¡Oye, Rebeca! Que no has colgado. "(RÍE)"

"Soy un desastre, no sé cómo me aguantas".

"Será la fuerza de la costumbre".

(GIME) Ay, no sigas por ahí...

(RÍE)

(RÍE)

(Música triste)

(Música de suspense)

¡Eh, eh, niño! ¡Eh!

(Música tranquila)

(Música sacara)

(Música sacra)

Esto no es la revista "Hola". Es un periódico gráfico de sucesos.

¿La palabra "gráfico" no le dice nada?

La gente quiere ver el drama, necesito a la mujer achicharrada.

Esa mujer se merece un respeto. ¡No somos carroñeros!

¿Se puede saber qué es esto? Pero, ¿compra "El Caso"?

No le hacía yo leyendo periódicos de porteras.

Va a hacer todo lo que pueda para cerrarnos.

"Pero de quien no debemos olvidarnos

es de la víctima de esta situación".

(Disparo)

¡Tranquilos!

Ya ha hecho lo que tenía que hacer, ponerte de patitas en la calle.

(HOMBRE) ¿Qué hacéis? Contente, que nos van a ver.

¡Coño!

Full, reyes jotas.

-¿Me estás pidiendo que...?

Cuentas de rosario.

El Caso. Crónica de sucesos - Capítulo 3, 'El caso del niño pintor'

Y seguro que lo recuerdas también como Fuensálida, el embajador de los Reyes Católicos en Flandes; uno de los personajes clave de la tercera temporada de Isabel.

Isabel - Fuensalida, el emajador de los Reyes Católicos en Flandes
  • Roberto Álvarez

Fue Fernando Hidalgo, el viudo más deseado de España, en Ana y los siete. Tuvimos que esperar 91 capítulos para verle felizmente casado con Ana, la niñera que se hizo cargo del cuidado de sus siete hijos en el primer episodio. Recientemente, Roberto Álvarez también encarnó al cardenal Tavera en la serie Carlos, Rey, Emperador.

Ana y los siete - Capítulo 11 - La familia y una menos
  • Pepa Aniorte

Como Cata, en Águila Rojaprotagonizó una de las muertes más impactantes en una serie. Seguro que lo recuerdas.

Águila Roja - La Villa llora la muerte de Catalina delante y detrás de las cámaras
  • Elisa Mouliaá

También en Águila Roja, fue Irene, la joven y bella sobrina del Cardenal Mendoza, casada con el Comisario, aunque enamorada de Nuño, hijo de la Marquesa de Santillana.

Águila Roja - Elisa Mouliaá: "Irene era un personaje joven prácticamente muerto"

También la vimos en la piel de la jueza Nora en Olmos y Robles. Una magistrada con mucho carácter que mantuvo una relación de alta tensión con el agente Robles...

Olmos y Robles - Robles y Nora, cada vez más cerca...
  • Juanjo Ballesta

Actor...y presentador. Juanjo Ballesta participó en El ministerio del tiempo como uno de 'Los últimos de Filipinas".

El Ministerio del Tiempo - Los últimos de Filipinas

Además, se puso al frente de la segunda temporada de 80 cm, el programa de senderismo de La 2.

Para todos los públicos 80 cm - Badajoz - ver ahora
Transcripción completa

Así decía el hierro al imán:

"te odio porque me atraes

sin que poseas fuerza suficiente

para unirme a ti".

Tierras de colores en Sierra Morena,

son las huellas del hierro y de sus minas a cielo abierto

las que dibujan las formas y paisajes de nuestra ruta

por todo el sur de la campiña extremeña

y la sierra norte sevillana.

Todo viaje empieza con un primer paso

y un paso son 80 cm.

Estamos en la plaza Mayor de Llerena es una plaza de estilo mudéjar.

Es de las más bonitas de Extremadura

así que vamos a subirnos ahí arriba, a un balcón

y lo vemos desde arriba a ver qué tal.

Esta plaza, antiguamente,

se acondicionaba para todo tipo de actos,

desde el auto de fe de los herejes,

que los condenaban para luego llevárselos y quemarlos,

hasta plaza de toros, mercados... de todo.

Me cuentan los mayores del pueblo que los altos cargos

disfrutaban de las fiestas desde esta maravillosa balconada

que pertenece a Nuestra Señora de la Granada,

patrona de Llerena.

Hemos quedado con unos compañeros senderistas

para que nos expliquen la ruta de mañana,

que me han dicho que por esta zona se puede escalar

a ver si para este programa lo consigo.

Julio.Mucho gusto, encantado. Marcelino, presidente de Astoll.

-Van a hacer un recorrido que te va a gustar.

Desde Llerena la ruta va por sierra hasta la ciudad romana de Regina

en Casas de Reina.

desde lo alto de Alcazaba árabe de Reina

descubrimos los paisajes del entorno, para continuar después

hacia la Ermita de la Virgen del Ara

y a nuestro objetivo final, la Mina de la Jayona.

Oye, ¿y esta ruta tan larguita, la hacéis muy a menudo, o qué?

Principalmente, la hacemos una vez al año.

El último domingo de abril es cuando la hacemos es forma organizada.

¿Qué vais todo el pueblo?

Bueno, a la ruta se apuntan de muchos sitios,

vienen muchas asociaciones senderistas de otros sitios.

La ruta es potente, entre cuatro horas y media y seis horas.

Pues venga que tenemos que tardar dos, espabila, espabila.

¡Venga, va, vamos chavales! (TODOS) ¿Venga, va!

Juanjo, mira, vente pa' acá, te voy a enseñar donde... a donde vamos.

Desde aquí se ve muy bien el paisaje...

Este es el pueblo de Casas de Reina,

detrás de Casas de Reina

está lo que es el yacimiento romano donde vamos a ir,

el yacimiento de Regina,

y el teatro que es lo más monumental que tiene el yacimiento

y luego mira, a este lado, fíjate aquí,

está lo que es el Alcazaba de Reina, se ven las murallas árabes.

Fijate todo lo que es la campiña, el verdor de la campiña

y contrastando ahora con lo que es Sierra Morena aquí atrás,

a nuestras espaldas.Pues hala, de aquí a allí tenemos un cachito.

A ver si abre, no quiere abrir.

Te la pones así, de pendiente.

La vamos a soltar ¿vale? que está aletargadita.

Graba esto, un alacrán.

Hasta que no lo ha encontrado no ha parado el niño, oye.

Sigamos la ruta, dejemos el bicho.

Qué pasa, tío, eh.

Mira que espárrago hay aquí.

Toma ya.Madre mía. Este le ponemos así.

En el Puerto de Sagunto, en la ciudad valenciana,

ha cometido allí un crimen un hijo de mala entraña

Era una pobre mujer que con dos hijos vivia

una hembra y un varón, los dos en su compañía

Mira qué babosa me he encontra'o, chaval.

Flipas, cacho babosa.

Hala...

sigue tu ruta.

Pues estás en el teatro romano de Regina.

Lo construyeron los romanos para realizar obras de teatro

y nosotros lo seguimos usando para lo mismo.

Vamos a hacer la entrada por aquí,

un arco de medio punto, un elemento arquitectónico del teatro

junto con las columnas de capitel de estilo corintio

y por aquí entraba las autoridades romanas,

la gente que tenía mucho dinero, que tenía mucho poder.

Quiero hacerte una prueba de acústica

porque este teatro está muy bien considerado por la acústica que tiene

me gustaría que te sentaras en la grada, como un visitante más.

No ha habido nadie nadie que asentara sobre Regina

por eso se conservan y perduran los restos de este teatro

y de la ciudad de nuestra Regina romana.

Qué fuerte, cómo se te escucha aquí. Hombre, es impresionante.

Se te oye y parece que está con un micrófono.

No lo entiendo cómo se puede escuchar tan bien

habiendo tanto espacio abierto y tanto...

Claro, porque por así decirlo, el truco viene del hypos-caenium,

que es la parte debajo del teatro y de la estructura

tan bien conservada que tenemos. Habrá que echar un trago de ese pozo

a ver si nos deja la voz clara. Por aquí, vámonos.

Eso es una cloaca romana, mete la mano y dime lo que sientes.

Fresquito, noto fresquito. Fresquito, ¿has visto?

El aire fresquito que tú notas es porque esta abierta,

es una conducción que sigue estando operativa.

¿Y qué crees que es esto? ¿Cloacas? ¿Son las cloacas?

Efectivamente son las cloacas de Regina,

vamos a bajar al subsuelo romano de Regina.

Por este cuadrado es por donde salía el agua sucia de la ciudad,

del uso cotidiano, de las termas...

Y es impresionante como todo va de la ciudad

y se canaliza aquí, hasta las cloacas.

¡Ah, ah!Mete la mano.

Estas construcciones existieron hace dos mil años,

un techo con forma de bóveda...

Donde está la piedra y donde está todavía...

Qué mérito el que hizo este de agujero, tío.

Imagínate.Uy, que angustia, vámonos ya.No, no, dame la mano

que vas a vivir de las mayores experiencia de tu vida.

Qué chulo, sí, muy chulo.

Esto es un privilegio meterte por aquí.

Mira lo que hay aquí, tío.

Mira lo que hay aquí, mira.

Mirar lo que he encontrado.

Un nido de algo, tío.

Como Rambo, tío.

Ahora soy Rambo.

¡Charlie, no siento las piernas, Charlie!

Mira, Juanjo.

Original, cerámica.

Cerámica romana.

Si seguimos en aquella dirección

tenemos otra salida y ya, hacia allí abajo llegamos al teatro.

Hacia allá no hay nada,

no se ve agujero para ir. Lo que no tenemos es salida de luz

pero está limpia la cloaca hasta el teatro.

¿Qué te parece?Muy chulo. Espectacular, eh.

Nuestra ruta nos conduce hacia la vecina población de Reina

y su magnífica Alcazaba, a 825 m de altura.

Es una fortaleza de origen árabe

que fue un punto estratégico durante la conquista musulmana.

Viendo los restos de su murallas y sus catorce torres

me imagino mil batallas.

Del interior apenas queda nada, algunos aljibes

y una antigua iglesia consagrada a la Virgen de las Nieves.

El camino sigue hacia el este y aún desde lo alto

divisamos las estribaciones de Sierra Morena

y todavía más allá, la sierra norte sevillana.

Bueno, chicos, ya que hemos llegado hasta aquí al caño,

vamos a para un poquito a picar algo, ¿no?

Bueno, yo he traído una cosa. A ver.

Esto por aquí...Coño, y esto... Esto por acá...

Productos extremeños. Y esto por acá.

Barritas energéticas.

A ver Manolo, esta gente quiere reposar un poquito,

¿nos vamos adelantando tú y yo y me enseñas

eso que me querías enseñar? Vamos, sí.

Vemos una flora y unos árboles

que quiero explicarte por ahí, por el camino.Venga, pues vamos.

Está mamando, está tendrá... Horas.

Horas o un día, mira está chupada entera.

Toma, beee.

Corre con tu mami, corre.

Venga, venga, que no te quiero molestar más, bonita.

Yo no soy tu mami. El pobre tiene la fijación...

Yo no soy tu mami.

Tú mamá.

No, con mamá, no conmigo.

El instinto como...

Ahora...

Ole, está mami.

La Orden de Santiago es una orden militar-religiosa...

Hola, buenas. ¿qué tal?

Buenas tardes.¿Te pillamos liada?

Aquí estamos ya empezando con la visita.

¿Nos sentamos por ahí? Sí, sí, uniros al grupo, sin problema

La Orden de Santiago llega aquí, a finales del siglo XV

y ellos son los que mandan a reedificar la ermita.

Y el resto de pinturas son de finales del siglo XVII principios del XVIII.

Oye, Pepi, ¿por qué se llama la Capilla Sixtina de Extremadura?

Precisamente, los cuadro de la bóveda hay veintiséis cuadros que pertenecen

al antiguo testamento, concretamente, al libro del Génesis.

Al igual que Miguel Ángel pintó en la Sixtina en el Vaticano

el libro del Génesis.

Ese es el español. El rey y su hija, y la Señora.

Cuenta la leyenda que Erminda,

la hija del rey moro Jayón que era ciego,

le pidió a la virgen que devolviese la vista a su padre,

para conseguirlo debía convertirse al cristianismo

y edificar una ermita.

El rey recuperó la vista y comenzaron las obras

pero cada noche se derrumbaba todo,

de nuevo Erminda habló con la virgen y le explicó el porqué.

La ermita debía construirse en la encina donde ella se aparecía.

Guapa, ¿verdad?

Vamos a echar un trago de agua,

que es que estamos secos, tío.

A ver...

Qué rica, chaval.

Ahora seguimos la ruta.

Mira qué rana me he encontrado en la ruta del Rey Jayón.

¿Tú crees que si le doy un beso se convierte en princesa?

Vamos a ver.

Anda, jayona, vamos a soltarte

porque no te vas a convertir tú en na'.

Venga, hala, métete por ahí.

Abandonamos el paraje de la ermita y por un camino entre olivares,

jaras y cantuesos en flor que rezuman primavera,

afrontamos el último trecho de nuestra ruta.

Se nota ya que vamos en las últimas. -¿Dónde está Juanjo?

-Se ha ido pa'lante. -Pues venga, vamos, date prisa.

-Nos lleva delantera, vámonos. -Venga, vamos.

-El chorizo le ha puesto las pilas.

Al final me he adelantado

y yo no sé donde estarán esta gente pero...

Sé que la mina está ahí detrás, así que voy a esperarme por aquí,

que soy buena gente y así llegamos todos juntos.

Oh, por Dios...

Lo malo el sol, cómo pega.

Silba

Mira donde está... -Oye...Eh, chavales.

Me estaba quedando dormido, chaval. Que tenemos que llegar.

¿Has visto algún animalito por el camino?

No, pero estaba súper a gusto ahí, en el árbol.

Mira, mira.

Míralo, mira el alacrán.

Que no quiero hacerle daño, hombre.

Déjale, que se ha metido aquí en su piedra.

Tíralo, tíralo.

Chicos, ¿fin de ruta o no? Sí, hombre,

ya estábamos deseando llegar. -Bien, bien.

Bueno, qué, chicos,

¿os animáis a ver las minas que las tenemos aquí detrás, o qué?

Sería un placer pero... Tenemos mañana cosas que hacer.

-Por hoy y a hemos hecho el día contigo,

estamos encantados pero ya...

Bueno, ¿me dais un besazo y un abrazo?

O dos. -Sí, eso por supuesto. Adiós, cariño.

Guapísimo.Muchas gracias por todo. -Nada, hasta la próxima.

Venga, me voy para la mina. Vale.

Hasta luego. Hasta siempre. -Chao.

Mira que me da pena que no me acompañe esta gente

porque además me han caído súper bien,

pero es que claro, yo no me voy de aquí sin ver

todas estas minas de aquí.

Muy buenas.Hola. ¿Eres Eugenia?Sí.

¿Qué tal? ¿Me vas a acompañar tú?

Sí, yo te acompaño. ¿Cómo estás?Bien.

Encantado.Bienvenido. Muchas gracias.

Empezamos poniéndonos el casco, la redecilla sí porque...

Es lo primero. El casco lo usa mucha gente.

Cocinero cocinero

Mira, tiene hasta muelle, pum pum pum.

¿Empezamos?Venga.Pues venga. Vamos por aquí.

Estamos ya dentro de la mina, que fue explotación minera

pero que ahora también es un monumento natural,

es un espacio protegido.

¿Y hasta cuando estuvieron aquí trabajando en la mina esta?

Pues hasta, hasta 1921,

en febrero de 1921 paró la explotación.

¿Y cuanta gente curraba aquí? Porque es grande, eh.

A ver, oficialmente, el año que más gente trabajó

fueron 437 mineros, pero seguramente fueron más

porque sino, no les habría dando tiempo

a escavar estos huecos tan grandes. Ya ves.

Y todo esto escavado a pico y pala, más de 80 m de caída vertical.

Bueno, lo que ahora es Mina Jayona,

empezó siendo dos explotaciones mineras distintas,

nosotros estamos en el "Monstruo",

en la antigua "Concepción del Monstruo"

la parte más antigua aún de la mina es la "Concepción de Ya te lo decía",

fíjate que nombre tan curioso. Joe.

¿Quién ha buscado ese nombre?

Probablemente viene de la conversación entre dos personas

por si había o no, mineral, y bueno, uno de ellos ganó.

Ves, ya te lo decía... Ya te lo decía, le puso el nombre.

El del "Monstruo" hace referencia

a los muchos lobos que había por la zona

y para los pastores era un verdadero monstruo

porque les atacaba sus rebaños.

Qué bajito es esto, ¿no?

Sí, fíjate que aquí se ve

como ha ido creciendo la talla media a lo largo de un siglo.

Otra cosa a tener en cuenta es que el que iba caminando por una galería

iba inclinado empujando una vagoneta,

entonces no necesitaban hacer galerías demasiado altas

que había que escavar a mano.

Mira, ¿y esto? Este es el mineral de hierro.

Eso es un óxido, se llama oligisto. Pero ya está... esta hecho...

Ya está el hierro ahí, mira mira. Sí, porque ahí está en polvo.

Cuando los mineros picaban trozos de material mucho más consistente,

mucho más duro. Qué cosa tío, más rara,

parece brillantina... Mineral en polvo.Qué curioso.

Hay una mineralización importante aquí todavía.

Como salga así de la roca... Ahí sí que hay.

Y queda un montón, todavía.

A parte de esta variedad brillante

hay otras mineralizaciones rojas o amarillas

que a lo mejor no llaman tanto la atención, cuidao...

Pa' eso está el casco. Para eso está el casco, claro.

Hace mucho frío, ¿verdad?

Se nota porque estamos como a 100 m de profundidad desde la cima,

desde la cima de la montaña que tiene 785 m.

Bueno, pues llegamos a la sala de columnas,

este es uno de los espacios interiores más grande de la mina,

como la excavación se hizo de arriba a bajo

esta es de las partes más modernas,

de los últimos sitios donde se estuvo trabajando.

Insisto, una vez más, en que la excavación es a mano,

aquí, prácticamente... Y fíjate, para hacer este agujero.

Claro... Es que aquí fueron cientos de personas trabajando

con picos, los que sacaron todo el hierro fuera.

Nos dicen que sacaron 270.000 toneladas de material

pero caben muchas más, ¿verdad? Marea y todo...

Yo creo que han sacado... Han sacado el triple por lo menos.

El control entonces... pues, brillaba por su ausencia.Claro.

Y justo debajo están las columnas que le dan el nombre a toda esta sala.

Todas esas de allí, ¿no? ¿Nos acercamos?Venga.

La mina nos cautiva, el silencio, los contrastes,

los matices de la luz, la grandiosidad del espacio...

Todo nos asombra pero lo que no atinamos a comprender

es como unos esforzados mineros

pudieron escavar las entrañas de la tierra

y hacer este pedazo de hueco.

La ruta ha sido muy larga y estoy reventao.

Pero es que vamos...

Me he enterado de esto

y yo esto no me lo puedo perder por nada del mundo.

Mira mi corazón como pasa el tiempo

no existe algún reloj que detenga este momento

para vivir intensamente amor

Tal vez el tiempo borre tu cariño

tal vez la soledad no sea tan mala

lo cierto es que he llorado como un niño

creí tenerlo todo y no tengo nada

Has creado con tu forma de...

Segundo día de ruta en tierras del sur,

continuamos con el hierro.

Hoy nos va a acompañar nuestro amigo Valentín,

que va a ser nuestro guía, eh, Valentín,

y nos va a llevar pues desde aquí, haciendo una rutita con la bici

hasta el Cerro del Hierro.

Vamos pa'lla. Vamos.

Hemos dejado la campiña extremeña y ya estamos de lleno

en el Parque Natural de la Sierra Norte de Sevilla.

Oye, Valentín, ¿esta vía verde antes qué era?

La vía verde la hicieron en el 2000, 2001,

antes era una antigua vía del tren, que llega desde el Cerro del Hierro

donde estaban las minas de hierro, los ingleses las explotaban,

y esta es la antigua vía donde llega a Sevilla todo el mineral

lo transportaban en tren.

Desde el Batán de las Monjas,

la vía verde sigue la ribera del río Huéznar,

nos desviamos para ver sus cascadas tras visitar San Nicolás del Puerto,

acabaremos la ruta con la visita al Cerro del Hierro.

¡Ese sonidista, ese sonidista!

Servicio de agua.

Oh, aguita, sí señor.

Qué alivio.

Un picho de tortilla no nos vendría mal.

Un gazpachito y un pincho de tortilla no nos vendría mal.

Gracias, chicos.

Llegados a este punto del camino,

vamos a dejar por unos instantes la vía verde.

A través de un pequeño sendero

nos acercamos a uno de los recursos naturales

más atractivos de esta zona, las Cascadas del río Huéznar.

Un paisaje selvático con pozos espectaculares.

Bueno, Juanjo, ya hemos llegado aquí, a las cascadas,

esta es la Chorrera grande. Qué chulo.

Nos vamos a refrescar un poquito y seguimos camino hacia el Cerro.

Venga, perfecto. Pues hala, refresca.

Regresamos a nuestra ruta y en nada llegaremos a San Nicolás del Puerto,

es una pequeña localidad también conocida como la Siberia sevillana

por sus frías temperaturas en invierno.

Pero en verano... Las cosas son de otra manera.

Y así, en plena sierra,

encontramos la única playa de la provincia de Sevilla.

Buenos, Juanjo,

ya hemos llegado aquí, a la playita de San Nicolás.

Qué chula.Sí, es muy bonita.

Esto es... Esta playa la alimenta el Río Galindón.

Allí detrás hay unas compuertas,

que es lo que retiene el agua y aquí en todo el verano se baña la gente

traen a los niño y tal.

Y este río se une con el río Huéznar.

¿Has visto qué fino lo he dicho?

Para lo que quieres eres muy fino.

El tramo final de la ruta nos acerca al Cerro del Hierro,

una zona de roca caliza rica en mineral,

que fue explotada como mina desde la época de los romanos,

y que además nos ofrece un paisaje espectacular,

ideal para el senderismo y también, por fin, para la escalada.

Mira, Juanjo, ahí tengo unos amigos que están escalando ahí,

y tiene una vía, vamos a cercarnos, ¿no?

Vamos, a ver si podemos escalar nosotros.Vamos a ver.

Bueno, Juanjo.

Te presento a Javi, que va a ser tu profe de escalada.

¿Ah, sí? ¿Voy a escalar?

Tu arnés.Este.

El casco.

Porque hay gente que se lo pone a veces al revés.

Esta vía es de graduación V +,

dentro de la escala de las vías de escala

está es de los más fácilitos.

Está los IV, los IV +, los V y los V +.

Y si me caigo voy asegurado. Si te caes no te va a pasar nada.

Tres secretos fundamentales o tres trucos,

controlar la respiración,

no mirar hacia abajo,

tú tienes que concentrar en la parte de la pared que está enfrente de ti,

y el otro es refuerzo positivo,

que te acuerdes de momentos buenos de tu vida.

Nada, máquina, disfrútalo. Vamos pa'rriba.

Tú busca, si ves que es muy malo lo que has cogido, busca más

que seguro que encuentras algo mejor.

Ahí, donde esté blanquito, es el bueno.

Ahí, venga. Muy bien, bicho.

Ahí, ahí, qué bien, qué bien.

Cómo se notan las aptitudes.

la vía va un poquito más a la derecha.

Mira cómo me tiemblan los pies.

Muy bien, maquinón, ahí, técnico.

Tírame un pelín. Yo te tiro, yo te tiro.

Ahí, muy bien, quita el mosquetón otra vez.

Ahí... No te agarres a la cuerda, ¿vale? que es peor.

Agárrate a la pared.

Tienes que irte a la derecha.

Yo no puedo más, bajarme.

Vale, lo siento mucho, estoy cagao, bajarme.

¡Vamos, Juanjo!

¡Vamos, Juanjo, tú puedes!

Suelta las manos, suelta las manos, agarra tu cuerda, la cuerda tuya,

con las dos manos.

Venga, vale, tú puedes, tú puedes. Que lo estás haciendo muy bien.

No soy yo pero mola, yo ya subí una vez y estoy cagao.

Chicos, todas las producciones cuentan con buenos especialistas

y aquí en "80 cm" cuando me entran los vértigos,

también tiramos de ellos.

Ya lo veis, chicos,

aquí estoy rodeado de este paisaje tan espectacular.

Al final lo he conseguido, ¿eh?, de lo más profundo,

y los túneles más profundos de esta tierra del hierro

he escalado hasta lo más alto y como siempre, me voy feliz.

¿Sí o no, Juanjete dos? Claro que sí, máquina.

Ya no os digo nada, nos vemos en el próximo "80 cm".

80 cm - Badajoz
  • Miguel Hermoso

Se da la circunstancia de que Miguel Hermoso hace de periodista en dos series de TVE al mismo tiempo: en Cuéntame es el jefe de Toni en TVE (anteriormente fue su compañero en el diario Pueblo) y en Servir y Proteger es un periodista especializado en sucesos.

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Todos comienzan ahora una nueva aventura en la serie diaria de La 1. ¡A disfrutarla!

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