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'Chorizos, atraco a la española', el 'Atraco a las 3' del Siglo XXI

  • Un cómic de Ricard González Vilar y Ricardo Vilbor
  • Un ex-político planea un atraco con una banda de desesperados

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Fragmento de la portada de 'Chorizos, atraco a la española'
Fragmento de la portada de 'Chorizos, atraco a la española' Grafito Editorial

Nunca se habían dado tantos casos de corrupción política como en la actualidad, pero todavía no hemos visto a ningún político atracando un casino, al menos de momento. Ese es el disparatado argumento de Chorizos, atraco a la española (Grafito editorial), de Ricardo Vilbor y Ricar González Vilar.

Ricar González resume así la historia: “Una panda de desesperados se dispone a dar un golpe en el casino de Montecarlo alentados por la maquiavélica mente de un ex-político que acaba de salir de la cárcel. Yo tuve la idea hace bastante tiempo cuando me encontraba viajando por la costa azul, años después le dije a Ricardo Vila si podíamos hacer algo con ella y él se inventó todo lo demás. De ese 'germen' quedó el personaje de Frank, el autobús y la localización”.

Ricardo Vilbor nos presenta al político que reúne la banda: “Manolo Terroba de Vellón (de los de Vellón de toda la vida) es un ex-político que acaba de salir de la cárcel. Fue condenado por un delito sin importancia, un caso de corrupción urbanística, peccata minuta. Una vez en libertad se pone en contacto con un amigo de la infancia que está en paro, Paco Picazo, y lo embarca en un loco atraco al casino de Monte-Carlo. Vamos, lo normal en estos casos”.

“El personaje no está inspirado en nadie en concreto –continúa Vilbor-, sino que, para nosotros, representa al clásico hombre español con poca cultura, un cargo y pocos escrúpulos de todos los tiempos: el cacique local, el oligarca decimonónico… A pesar de esto, Manolo es un tipo entrañable, el político que te roba con una sonrisa, al que votas a pesar de que se gasta el dinero de tus impuestos en farras, viajes, aeropuertos inútiles y EREs fraudulentos. Lo más característico de Manolo es su sonrisa, una sonrisa cincelada a golpe de gamba, de sobresueldos en “B”, de recalificaciones urbanísticas y trajes por la patilla.

Un cómic muy actual

El cómic está lleno de referencias a la actualidad, como nos comenta Ricar González: “Hay bastantes referencias a problemas de la sociedad española: la corrupción, la violencia policial, el cinismo de la clase política... No podíamos hacer crítica de actualidad como la hacen El Jueves, Orgullo y Satisfacción Mongolia. Hay que tener en cuenta que la realización del proyecto ha llevado casi un año y medio, así que lo nuestro tenía que ser válido a más de un año vista”.

También encontramos parecidos razonables en algunos personajes, como confiesa Ricardo vilbor: “Personajes reales, reales no hay ninguno. Eso sí, hay lectores que me dicen que el inspector François les recuerda a Sarkozy y que la comisaria se da un aire con Angela Merkel. Pero, oye, yo no termino de verlo. Aparte de eso, mi madre no para de decirme que Terroba se parece a González Pons y, en cambio, en Ficómic, la gente le veía parecido a el Gran Wyoming, ja, ja, ja. Locuras de humor”.

Además, la gente que compre el cómic en la web de Grafito Editorial podrá encontrar algunos extras muy curiosos, de los que nos habla Ricar González: “Un ejemplar de La Sinrazón, el manipulador de la mañana, el periódico más parcial y popular de momento; una lámina con un dibujo de Manolo Terroba de Vellón en todo su esplendor y el programa electoral de los dos partidos políticos que aparecen en el cómic y a los que perteneció Terroba (tránsfuga): el Popó y el PASOTA. Con estos extras sólo pretendemos que la gente se eche unas risas leyendo lo que muchos piensan y hacen, pero no dicen. Los programas electorales, así como el cómic, son pura comedia y sólo intentamos que la gente lo pase bien, que bastantes problemas hay ya”.

Un homenaje a Azcona y Berlanga

Al leer el cómic lo primero que se nos viene a la cabeza es Atraco a las 3 (José María Forqué, 1962). Una influencia que sus autores no ocultan, como nos confiesa Ricar González: “Ricardo es un gran fan de Berlanga y Azcona. Yo también, pero quizás más de Quino, Sempé, Monty Python, el MAD... me gusta mucho el humor gráfico, las tiras cómicas y las series de animación cazurras”.

“También hay alguna referencia irónica a Ocean’s eleven –confiesa Ricardo Vilbor-. Pero las principales referencias han sido Rafael Azcona (el mejor guionista de cine de la historia de España, para mí) y Berlanga. Asimismo, destacaría Sospechosos habituales, Atraco a las 3 y una peli no muy conocida, pero que me encanta, y de la que saqué la idea de la ambulancia, Siete ladrones, de Henry Hathaway”.

Ricar González nos comen ta su proceso de dibujo: “Es bastante simple e intento que mi dibujo también lo sea. Si el guión no es mío procuro trabajar con descripciones que generen una imagen en mi cabeza, no con fotos o referencias que no me estimulan nada, aunque a veces no queda más remedio. Me gusta contar sólo lo esencial, una acción por viñeta y esas cosas, lo contrario que Ricardo que le gusta todo bien densito, así que en realidad creo que es un milagro que este comic haya salido adelante. En cuanto al color, la idea inicial era hacer el cómic en blanco y negro o en bitono, pero la editorial lo quería en color, así que optamos por una solución de color que no fuese a alargar mucho el proyecto. Al final lo ha alargado igualmente, además de suponer una carga atroz de trabajo”.

Una banda de impresentables

La banda que lidera Manolo Terroba está formada por un grupo muy variopinto, un conductor de autobús, 2 jubilados obsesionados con la Guerra Civil, un científico, una inmigrante y un progre de boquilla. Así los describe Ricardo Vilbor:

Guille Teruel: actor, 40 años. Preside la entidad GETA (gestión de derechos de trabajadores actores), una entidad que se encarga de gestionar los derechos de propiedad intelectual de los actores, actores de doblaje, bailarines y directores de escena. Guille va por la vida de progre-marxista-intelectual de los 20 duros, aprovecha cualquier entrega de premios para soltar sus peroratas en contra del gobierno o para montar un show a favor de la causa humanitaria de moda. Eso sí, el tío vive en un pisazo de la Castellana de Madrid y es famoso por haberle puesto una querella a los geriátricos de España, a los que reclama que paguen por cada TV que los abuelos ven, ya que, según Teruel, “los geriátricos se forran a costa de los artistas. Si los yayos pagan por ver la TV, nos toca una parte, qué cojones”.

“Guille –continúa Vilbor- se ve envuelto en el viaje a Montecarlo a través de Terroba, amigo suyo. Lo que sus compañeros de viaje no saben (pero que descubrirán demasiado tarde) es que Teruel, en realidad, está preparando un papel para “una peli de robos de ésas tan guapas tipo The Italian Job” y tan sólo le interesa el golpe para prepararse el personaje, que, “por una vez, es un tío profundo, atormentado, con mucho mundo interior, joder, que ya vale de tanto papel cómico, que luego no me toma nadie en serio”

Santiago Martínez Santos, el científico: “Santi lleva 6 años fuera de España (hizo parte de la carrera en Inglaterra y trabaja en una Universidad de allí) y ya tiene ganas de volver. Hace poco solicitó un contrato a través del programa Piquer Arrufat y consiguió uno de los puestos de físico. Se despidió con un corte de mangas de su universidad, de Inglaterra, su tiempo, su comida basura y de su jodido té y se plantó en España más feliz que unas castañuelas. La felicidad le duró poco pues, al presentarse en la Universidad García Cervera a desempeñar su puesto, le informaron de que había habido un error con su elección y, lamentándolo mucho, de trabajo nada, monada. El pobre Santi anda en pleitos con la Administración desde entonces (hace 6 meses), y, al tiempo, envía el CV a todas partes e intenta recuperar (sin éxito) su antiguo trabajo. Como está sin blanca, accederá a formar parte de la banda".

-Julio Enquistado: 76 años. “Julio es mal hablado, orgulloso, impetuoso, malhumorado, gritón, poseído de la verdad, comunista, radical de izquierdas. Se pasa el santo día hablando de la guerra y de la posguerra, del paraíso que fue la 2ª República y ve fachas por todas partes. Es una persona que ni ha olvidado ni quiere olvidar y que ha conseguido que todos sus hijos hereden no sólo su ideología, sino su odio a la Derecha. Se enrola en la banda porque es uno de los afectados por los recortes a la Ley de Dependencia, uno de los muchos que ahora debe costear su propio tratamiento. Julio y su esposa (también dependiente) se acogían a dicha Ley y Enquistado es, además, pensionista. Los hijos de ambos se han quedado en el paro y se les han metido en casa, por lo que están más pelados que el culo de un mono: todos viven de la pensión de Manuel, porque las ayudas del gobierno brillan por su ausencia”.

-Kevin José Enquistado: 17 años, 1.83 m. “Piercing, tatuaje, look perroflauta fashion, es decir, alternativo pero a la moda, una especie de Justin Bieber comprometido. Kevin estudia 1º de Bachillerato y se toma muy en serio a sí mismo. Es el nieto de Manuel y un buen discípulo suyo: a pesar de su corta edad, Kevin suelta discursos pseudo-anarquistas con una facilidad y frecuencia sorprendentes. Lo cierto es que, la mayoría de las veces, no dice sino tonterías superficiales, ya que Kevin debe sus conocimientos a la Wikipedia y a Google; los libros no le gustan mucho, le aburre leer. Kevin opina sobre todo y cree, a sus 17 años, saberlo todo”.

-Amelia Anclado: 85 años, viuda de un Guardia Civil, Anselmo, y pensionista. “Amelia es más facha que Franco, su frase estrella es: “Al final va a resultar que Franco era un liberal…”. Amelia es una persona muy orgullosa, educada pero seca, impetuosa, con un humor de perros, poseída de la verdad, ultraderechista. Se pasa el santo día hablando de la guerra y de la posguerra, de los putos rojos que tantas animaladas hicieron y de cómo Zapatitos ha destrozado el país. Es una persona que ni ha olvidado ni quiere olvidar y que ha conseguido que su hijo y nietos hereden no sólo su ideología, sino su odio a la Izquierda. A Amelia la han desahuciado recientemente debido a que avaló con su piso a su hijo mayor y éste llevaba 3 años en paro, por eso termina atracando el casino”.

Sus proyectos

En cuanto a sus proyectos, Ricardo nos adelanta que: “Acabo de publicar Carroñero (La Cúpula) y en septiembre, junto a Paco Zarco, publicaré una historia corta en el especial de la Revista Ctulhu sobre Ray Bradbury. Aparte de eso, tengo un proyecto muy bien encaminado con Alberto Sanz y José Prats del que no quiero hablar hasta que no firmemos (que se gafa) y un par más en desarrollo con Max Vento y Paco Zarco”.

Ricar también está ocupado: “Actualmente tengo dos proyectos en la recámara. Uno de ellos, de tiras cómicas, ya está empezado aunque aun no le he enseñado nada a nadie. El otro se va a quedar en la recámara un tiempecito más: el trabajo no me deja mucho tiempo libre para dibujar y sólo soy capaz de ilusionarme con un proyecto a la vez, soy así de chungo”.

RTVE

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