Enlaces accesibilidad

Esteban Hernández: "Spleen es una emoción endémica, una especie de desasosiego"

  • El dibujante presenta su nuevo cómic sobre sentimientos y emociones
  • Un tebeo que, como muchos otros autores jóvenes, ha optado por autoeditarse

Por
Fragmento de la portada de 'Spleen', de Esteban Hernández'
Fragmento de la portada de 'Spleen', de Esteban Hernández'

Poseedor de un grafismo tan sencillo como impactante, Esteban Hernández es uno de los actuales jóvenes talentos del cómic español (Consiguió el premio al mejor Fanzine en el Salón del Cómic de Barcelona 2012 por Usted), y de los pocos que nos sorprende con cada nueva obra, siempre diferente pero con un empeño común, bucear en las emociones del ser humano. Su nuevo tebeo, que se edita él mismo, se titula Spleen.

"Spleen es una emoción endémica -nos aclara Esteban-, una especie de desasosiego a veces leve, tamizado. En el libro, Matías, el protagonista, intenta explicarse esta emoción que ha malgestionado toda su vida. Consigue ponerla por escrito y al exponerla accidentalmente, cristaliza en una especie de Golem que redime de aquella emoción a quien lo mira".

"Os añado lo que he usado para la sinopsis del libro. Es la descripción de spleen en la Wikipedia: La palabra spleen tiene su origen en el griego splên. En inglés denota al bazo. En francés, spleen representa el estado de melancolía sin causa definida o de angustia vital de una persona. Fue popularizado por el poeta Charles-Pierre Baudelaire (1821-1867) pero había sido utilizado antes, en particular durante la literatura del Romanticismo, a inicios del Siglo XIX. La conexión entre spleen (el bazo) y la melancolía viene de la medicina griega y el concepto de los humores. Los griegos pensaban que el bazo segregaba la bilis negra por todo el cuerpo y esta sustancia se asociaba con aquella emoción Aunque hoy en día el spleen está científicamente refutado, la idea permanece en el lenguaje".

Emociones que toman forma

En el libro, ese spleen toma la forma de una curiosa criatura: "El ser me lo inventé -nos comenta Esteban-, pero la emoción genérica (redentora o lo contrario) que señala no. Sale de mi propia experiencia. Creo que en cualquier otra historia cualquier personaje o asunto podría ser recipiente de lo que representa el ser. En los Vedas, los escritos religiosos Indúes, es un Tulpa".

"El ser -continúa- es algo más concreto que el monolito de Stanley Kubrick pero igual de abstracto en cuanto a cómo lo señala su propio contenido. Para idearlo pensé que si nuestras emociones cristalizaran, si fuesen asibles, podríamos darle un uso prosaico. Como una especie de botiquín. En particular, la criatura de mi historia absorbe y equilibra todo el desasosiego de quien lo mira como una especie de esponja que al ser a la vez aquella misma emoción jamás se llena".

En cuanto a los personajes principales, no pueden reflejar mejor la sociedad actual: "Bueno, él es un recién parado, ya sabes cómo está el patio, y ella recibe dinero de su familia, es una especie de rentista. Creo que es una situación económica muy común hoy día".

Melancolía y sentimientos

Los sentimientos y la melancolía son algunos de los temas que mejor domina Esteban: "No sé con exactitud por qué están tan presentes en mi obra -asegura-. No puedo escapar de todo ello y a menudo melancolía y sentimientos son recursos agridulces y positivos en mi vida. Creo que mucha gente tiene de eso de lo que van mis libros en las tripas y no tienen con quien compartirlo. Las bibliotecas son esto en las mejores ocasiones. Me refiero a algunos buenos libros. Yo necesito explicar(me)lo porque no me gustan las historias de escapismo épico y prefiero la lírica de las cosas: como lector, como autor y como persona prefiero andar en paz que trepidando".

En cuanto a si esta obra tiene algo de autobiográfica: "Sí, algo. No todo -responde Esteban-. En casi todos mis cómics ocurre igual. En este libro mucho de lo que me ha arroyado en el pasado lo escribí. El personaje, a su vez, escribe por necesidad, porque le es útil. Para mi dibujar cómics y escribir es lo mismo. Pero el libro no es autobiográfico".

Ha optado por la autoedición

Como tantos autores actuales, jóvenes y no tan jóvenes, Esteban ha optado por la autoedición: "Entre otras cosas he decidido autoeditarme porque es la única manera de poner el libro a ocho euros -asegura-. La tirada es de 600 ejemplares. Llevo años autoeditandome y he reinvertido el dinero acumulado. Para recuperar la tirada debo vender 112 ejemplares. Sólo en preventa llevo alrededor de cincuenta".

"Que el libro sea pequeño es una decisión voluntaria. Es algo más grande que un manga. Yo tengo un dibujo sintético y aguanta bien las reducciones. El dibujo lo hice para otro tamaño pero excepto en muy pocas páginas, la retícula es de cuatro o seis viñetas, así que bien. El texto por otro lado se lee bastante cómodo. Nadie me ha dicho que le haya molestado".

"Además -continúa Esteban- Editar en blanco y negro es mucho más barato. Además, creo que en Spleen la ausencia de color no afecta al contenido del libro. En mis cómics nunca he coloreado para narrar de verdad. Sí que he usado éste para ambientar, para crear una atmosfera, pero el color, a no ser que seas una especie de fauvista y sepas muy bien donde pones cada cosa, que simbolices algunos colores, una o varias gamas, y no es el caso, no es útil. Queda muy bonito, lo digo en serio, pero también es muy a menudo completamente accesorio y suele pagar el pato quien compra el libro".

En cuanto a sus próximos trabajos, Esteban asegura que: "Estoy con el octavo número del fanzine Usted y al tiempo ilustro para terceros. También estoy tramitando yo mismo la venta de mis tebeos en Europa (podéis compar el cómic a través de su web http://estebanhernandez.net/). Por cierto, que este viernes, 11 de Octubre, a las 20 horas, presentaré Spleen en Valencia, en la Librería Dadá (MuVIM, Guillem de Castro 8)".