Enlaces accesibilidad

Este año los presentadores serán Anne Igartiburu y Carlos Sobera

TVE retransmite las Campanadas desde 1962

Por
Campanadas-1990 Marisa Naranjo, las Campanadas más accidentadas.

La tradición de tomar las uvas se remonta a la nochevieja de 1909, cuando los agricultores alicantinos tuvieron la idea de despedir así el año para dar salida a sus excedentes de uvas. Por lo que podemos asegurar que su origen no es de tipo religioso o cultural, sino más bien económico.

Desde entonces esta tradición se repite en las plazas de las principales ciudades españolas, aunque las campanadas más famosas son las de la Puerta del Sol de Madrid,

35 segundos antes de las doce, una bola en lo alto del reloj baja, sonando un carrillón. Después suenan cuatro campanas dobles representando los cuatro cuartos, y por último, a las doce en punto comienzan las doce campanadas, una cada tres segundos aproximadamente.

Desde 1962, Televisión Española retransmite en directo estas campanadas, con los comentarios de grandes locutores Aunque también ha habido excepciones como la retransmisión de 1973, desde el Ayuntamiento de Barcelona, en la Plaza de San Jaime.

Una de las retransmisiones más sonadas fue la de 1990 cuando Marisa Naranjo tuvo uno de los errores televisados más famosos de la historia.

Martes y 13 fueron los primeros presentadores de las Campanadas en 1991. Aunque el que más veces ha repetido ha sido Ramón García, con 11 ocasiones en TVE. Ramón ha estado acompañado de estrellas como Carmen Sevilla, Carmen Maura, Rafaella Carrá, Paloma Lago, Ana Obregón y Anne Igartiburu, la presentadora de estos últimos años, que también despedirá el 2008, en TVE, junto a Carlos Sobera.

La presentadora vasca desafió el frío en su debut, en las campanadas de 2006, causando sensación entre sus muchos admiradores.

Otra de las anécdotas más recordadas fue cuando, en 1997, el relojero de la Puerta del Sol no aumentó el intervalo entre las campanadas hasta los casi 3 segundos que nos permiten tomarnos las uvas con cierta tranquilidad. Ese año, las campanadas fueron 18 segundos más rápidas y muy pocos lograron tomarse las 12 uvas.

Y es que la tradición asegura que si nos las comemos todas a tiempo, la fortuna nos acompañará durante el nuevo año.