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Día de las Personas sin Hogar

"Los menores que están en las calles son pocos, pero están muy mal"

  • Las mañanas de RNE nos acerca a la situación de los menores que viven solos en el Raval de Barcelona
  • El programa también ha visitado la parroquia de Santa Anna, donde se acoge a personas sin hogar

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Las mañanas de RNE con Íñigo Alfonso - Los menores que viven en las calles de Barcelona

Este domingo 27 de octubre se ha conmemorado el Día de las Personas sin Hogar. Por este motivo, el equipo de Las mañanas de RNE con Íñigo Alfonso se ha desplazado hasta Barcelona, concretamente al barrio del Raval. Allí ha hablado con Lluís, portavoz de la Asociación de Vecinos del Raval, para conocer en primera persona la situación de los menores que viven solos en el centro de la ciudad. Algunas de las principales denuncias que hace la asociación son la pobreza, la inseguridad y la falta de dotaciones del barrio.

Al problema del abandono escolar hay que sumarle la situación de los menores que viven solos en las calles. Lluís nos ha comentado que la mayoría de estos niños se escapan de los centros y duermen en parques. Ante esta realidad, se quejan de la falta de protección al menor que, en este caso, corresponde a la Generalitat.

El equipo del programa también ha visitado la parroquia de Santa Anna, donde el equipo del padre Peio ha convertido este espacio en un hospital de campaña para acoger a las personas sin hogar.

Un ejemplo de esta adaptación, explicada por el padre Peio, lo podemos ver en los bancos de la parroquia. Dichos bancos se pueden convertir en cama. Esta transformación permite que unas 20 personas pueden dormir y descansar.

El padre Peio nos explica que hasta esta parroquia acuden también los menores que viven en las calles, “aquellos menores que aún no han pasado por los servicios sociales públicos y los que se escapan de los centros de menores”. Para ellos, la parroquia de Santa Anna es un lugar de refugio. “Los menores que están en las calles son pocos, pero están muy mal”. Desde aquí, la labor del equipo es la de vincularlos con los servicios de protección.

También escuchamos al trabajador social de la parroquia, Adrià, y nos ha contado la cruda realidad que viven estas personas que viven en la calle: “Muchos, realmente, no duermen. Por desgracia, la calle es complicada. Muchos de ellos sólo duermen cuando vienen aquí por las mañanas”.

Los menores que llegan hasta España vienen con unas expectativas diferentes a las que en realidad se encuentran. La cruda realidad es que tienen que vivir en la calle y sus familias desconocen su situación. Este es el caso de este menor de 14 años que asegura que no tiene miedo de vivir en la calle.

Ante esta difícil y dura situación, desde la parroquia de Santa Anna tienen como objetivo alejar a los menores de estos riesgos e ir marcando rutinas a los menores. “Mostrar a los menores que hay otros caminos, complejos, pero caminos”, nos ha explicado Adriá.

Para el padre Peio una de las principales labores es abordar los problemas de seguridad y avanzar en la apuesta por la acogida e integración de estas personas. Resalta que “la intervención en seguridad es la más cara y la que tiene menos futuro, porque las personas están dañadas”.

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