Enlaces accesibilidad

Javier Fernández: "Cuando entrenaba en Madrid era vaguísimo, pero he cambiado"

  • El patinador cree que es el deporte de la perfección: "Un mínimo fallo y ya está"
  • Ha sido dos veces campeón de Europa y bronce mundial, en 2013 y 2014

Por

Patinaje sobre hielo y música clásica parecían un tandem inseparable. Pero en los últimos años, las bandas sonoras han ido ganando terreno en las pistas de patinaje. Piratas del Caribe, La máscara del zorro, Misión imposible o Requiem por un sueño son músicas sinfónicas que suelen sonar cuando sale a el patinador español Javier Fernández. Confiesa que le encanta el cine y también, que suele fijarse en la expresión corporal de los actores: "Me gusta actuar y expresarle a la gente lo que yo estoy patinando. Por eso suelo copiar los movimientos de algunos actores", cuenta en el programa Esto me suena. Las tardes del Ciudadano García.

Javier Fernández López, de 23 años, es ya el mejor patinador español de la historia. Ha sido dos veces campeón de Europa, en 2013 y 2014, y dos veces bronce mundial, en 2013 y 2014 también. Su carrera profesional cambió cuando se fue a entrenar a Estados Unidos, en 2008 y en 2011 a Canadá. "Cuando yo entrenaba en Madrid era vaguísimo, pero he cambiado y he crecido mentalmente".

Cuenta que para ganar es muy importante el factor psicológico: "Yo antes nunca creía que iba a subirme al podio. Pero año tras año vas mejorando, hasta que llega un día que dices: ¡yo puedo estar ahi! Cambias el chip, empiezas a entrenar y a competir de otra manera y un buen día te plantas en el podio".

Javier Fernández no tiene complejos en admitir sus defectos. Confiesa que en cada una de las competiciones a las que se presenta, se le olvida algo: "Unas veces son los pantalones del programa, otras los pantalones de entrenamiento, otras veces la chaqueta de España... siempre se me olvida al menos una cosa".

El especialista en cuádriples

El cuádriple, es decir, dar cuatro vueltas verticales, es el salto más complicado del patinaje. Y Javier Fernández mete tres en sus coreografías, lo que requiere un gran sobreesfuerzo: "Mentalmente es complicado porque un mínimo fallo y ya está".

Define el patinaje como "el deporte de la perfección", porque al mismo tiempo que patinas hay que bailar, seguir al ritmo de la música, interpretar, que la gente y los jueces disfruten de lo que haces y, en cualquier momento, te puedes caer. "Es un deporte muy inestable", prueba de ello es que los patinadores se caen mucho. "Vamos al límite cada vez que salimos a la pista".