Se calcula que en España unos 55.000 escolares reciben su formación académica en una escuela rural. Estos centros ven amenazado su futuro con la oleada de recortes.
Las administraciones autonómicas barajan el cierre de algunas de ellas o el reagrupamiento de niños de distintas edades en una misma aula. Ésta última es la idea que transmite la Xunta de cara al próximo curso.
Así las cosas, los padres no se quedan de brazos cruzados y se manifiestan para que, en el próximo curso, sus hijos puedan permanecer en la escuela del pueblo.