Un anciano que vive solo puede sufrir cualquier incidente y que su entorno lo conozca demasiado tarde. Para evitar estas situaciones, unos 200 voluntarios tienen una función muy especial y concreta en algunos barrios de Barcelona: detectar a esos mayores que están solos y comunicárselo al Ayuntamiento de Barcelona, para que evalúe su situación e intervenga en caso de que sea necesario. También buscan el apoyo de comerciantes, para que alerten si dejan de ver al anciano que siempre les compra el pan, sin ir más lejos.
En total son 207 personas que han "destapado" el caso de 250 ancianos que viven solos: 209 de ellos reciben seguimiento telefónico y 44 han sido atendidos por los servicios sociales. El proyecto se puso en marcha en 2008 en el barrio de Camp d'en Grassot, porque el 30 por ciento de sus vecinos son mayores. Ahora se ha extendido por la zona de El Coll -también en el distrito de Gracia-, pero el Ayuntamiento trabaja en la expansión del sistema por toda Barcelona.
En esta iniciativa participan más de 20 entidades, entre ellas Cruz Roja y la asociación de “Amics de la gen gran” que, además, hacen visitas para aliviar la soledad de estos mayores. Sólo en Barcelona, 87.000 personas mayores de 65 años viven solas. En España, es el 20% de los ancianos los que viven en esta situación. Casi el 77% son mujeres.