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Irak

Rabia en la plaza Tahrir: la juventud iraquí estalla contra la corrupción

  • La represión posterior de las fuerzas de seguridad ha dejado casi 600 muertos y unas 27.000 heridos

  • Cristina Sánchez, corresponsal en Oriente Próximo de RNE, ha estado en la plaza Tahrir de Bagdad y con familiares de desaparecidos en Faluya

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Graffiti en la plaza Tahrir, epicentro de las manifestaciones en Bagdad (Irak)
Cristina Sánchez (RNE)

Irak vive desde el pasado mes de octubre una violenta crisis política. Desde entonces, miles de jóvenes se manifiestan en la plaza Tahrir de Bagdad desafiando a las autoridades iraquíes y a un sistema corrupto que consideran ineficaz. Los manifestantes reclaman más servicios públicos básicos, denuncian la falta de oportunidades de empleo y exigen que se desarrollen medidas contra la corrupción y la mala gestión de los recursos del país. La represión de las fuerzas de seguridad ha dejado casi 600 muertos entre los manifestantes y unas 27.000 personas han resultado heridas, según la Comisión de Derechos Humanos iraquí. La corresponsal en Oriente Próximo de Radio NacionalCristina Sánchez (@paisesconflicto), ha viajado hasta Bagdad para escuchar las voces de una generación de iraquíes harta de un futuro sin libertad ni oportunidades.

Tahrir, zona cero de la revolución

En la capital iraquí, la plaza Tahrir se ha convertido en el epicentro de las protestas. Una suerte de mini-Estado autogestionado sembrado de tiendas de campaña. En ellas conviven o se reúnen los jóvenes y se ofrece comida o asistencia médica gratuita a quien la necesite.

Cada domingo cientos de jóvenes protestan pacíficamente entonando consignas mientras ondean banderas iraquíes. El anterior primer ministro, Adil Abdul-Mahdi, dimitió el pasado mes de diciembre, pero la juventud iraquí tampoco acepta al recién nombrado Mohammed Tawfiq Allawi

Las mañanas de RNE con Íñigo Alfonso - RNE en las movilizaciones prodemocracia de Irak

Jóvenes con un futuro sombrío: “No somos hijos de Sadam ni de su partido”

Miles de jóvenes en Irak con un futuro incierto han encontrado un propósito y un lugar común en la plaza Tahrir.

“Vinimos aquí porque nuestra causa es colectiva, los responsables políticos han cometido muchos errores. Faltan servicios básicos, educación… Estamos aquí para reclamar nuestros derechos”, cuenta un estudiante. En una de las tiendas de campaña, que sirven de lugar de encuentro y de alojamiento, hay dibujado un micrófono y la frase: “La generación de los medios de comunicación libres”. Sus integrantes son un grupo de estudiantes de comunicación que se dividen el trabajo, preparando la comida, el té o la limpieza. Hacen lo propio con las tareas periodísticas: graban vídeos, hacen reportajes y gestionan las redes sociales. Nos invitan a pasar y nos explican el estado de la libertad de prensa en Irak.

Estudiantes en la plaza Tahrir: "Nos amenazan con tortunarnos o matarnos"

El Joker está siendo utilizado como arma arrojadiza contra las protestas: muchos critican a los jóvenes de estar manipulados desde el exterior o de que sus protestas pacíficas se hayan tornado violentas.

“No somos hijos del Joker, ni de Sadam, ni de su partido. Somos jóvenes manifestantes revolucionarios, hijos de padres y madres iraquíes dignos”, responden ellos. Sahra es estudiante de comunicación: “Las manifestaciones empezaron en octubre, salimos a las calles para mejorar la situación del país. El Gobierno ha respondido con violencia desde el principio".

Cerca de 600 muertos, miles de heridos y manifestantes desaparecidos

Los jóvenes manifestantes que conviven en Tahrir han sido testigos de la muerte y desaparición de compañeros y amigos, además de lidiar con amenazas hacia ellos y sus familias. Es el caso de Ali, un adolescente de 14 años, que le comunicó a su padre que estaba participando en las protestas de Tahrir hace una semana. Desde entonces, no se sabe nada de él.

Protestas en plaza Tahrir: casi de 600 muertos, miles de heridos y jóvenes manifestantes desaparecidos

“El Estado se derrumbó, tuvimos que empezar de cero”

Algunos partidos políticos iraquíes quieren sumarse a las reivindicaciones de los estudiantes y han mostrado su apoyo a las movilizaciones. El portavoz del bloque suní Construcción y DesarrolloAbdul Karim Al-Tam explicaba cómo Irak ha arrojado a sus jóvenes a la falta de oportunidades y al desempleo. A pesar de ser uno de los países más ricos del mundo debido al petróleo, los minerales y la agricultura, el principal problema de Irak radica en la corrupción política, financiera y administrativa.

La ocupación estadounidense en vez de construir, destruyó

“La ocupación estadounidense en vez de construir, destruyó. El Estado se derrumbó, tuvimos que empezar de cero”, afirma Abdul Karim Al-Tam. Rechazan la injerencia iraní y, aseguran, “Irak es para los iraquíes”. Entre sus exigencias se encuentran la convocatoria de elecciones anticipadas, una nueva ley electoral, llevar ante la justicia a los responsables de matar a los manifestantes y un Gobierno con ministros independientes que velen por la seguridad de los ciudadanos. Construcción y Desarrollo, que no forma parte de la coalición de Gobierno, ya se ha reunido con el nuevo primer ministro, Allawi, rechazado por los manifestantes. Respecto a la petición del Parlamento para que Estados Unidos retire a sus tropas aseguran que solo el Gobierno tiene esa potestad.

Las mañanas de RNE con Íñigo Alfonso - Los iraquíes siguen en las calles pidiendo más servicios y menos corrupción

Cientos de personas continúan desaparecidas en Faluya

A escasos kilómetros de las protestas en Bagdad, las autoridades iraquíes tratan de recuperar la estabilidad en las zonas que fueron controladas por el autodenominado Estado Islámico. Es el caso de Faluya, donde durante las batallas por expulsar al grupo terrorista, muchos ciudadanos desaparecieron. Cientos de personas continúan en paradero desconocido y sus familiares acusan al Gobierno iraquí de inacción.

“Fuimos sitiados por el Estado Islámico. Las fuerzas de seguridad iraquíes y las milicias entraron en junio de 2016 y abrieron un corredor humanitario para que salieran los civiles. Separaban a los hombres de las mujeres y los niños”, cuenta Ali Hallil, perteneciente a una tribu local. Solo en Faluya hay 700 personas que siguen desaparecidas y los familiares denuncian la ocultación de una fosa común recientemente encontrada con decenas de cadáveres.

Las mañanas de RNE con Íñigo Alfonso - Los desaparecidos en los territorios iraquíes arrebatados al control del Estado Islámico

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