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La Haya

La Corte Internacional inicia el juicio contra Birmania por el genocidio de los rohinyás

  • La birmana Aung San Suu Kyi, premio Nobel de la paz, acude al juicio para apoyar al Ejército de Myanmar acusado de genocidio
  • La denuncia ante el Tribunal Internacional de Justicia (TIJ) ha sido presentada por el gobierno de Gambia, un país africano

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El ministro de Justicia de Gambia, Abubacarr Tambadou, y la líder de Myanmar, Aung San Suu Kyi, asisten a una audiencia en un caso presentado por Gambia contra Myanmar por genocidio contra la población minoritaria musulmana rohinyá
El ministro de Justicia de Gambia, Abubacarr Tambadou, y la líder de Myanmar, Aung San Suu Kyi, asisten al inicio de la vista oral en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de la Haya tras la denuncia presentada por Gambia contra el país asiático por el genocidio contra la población minoritaria musulmana rohinyá en Myanmar.

Birmania se enfrenta a partir de este martes a la acusación de genocidio interpuesta por Gambia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por las ofensivas militares contra la minoría musulmana rohinyá de 2016 y 2017.

La acusación se refiere a dos oleadas de brutales operaciones militares del Ejército birmano en 2016 y 2017, en las que miles de civiles fueron asesinados y un total de más de 800.000 rohinyás huyeron a Bangladés.

El juicio podría prolongarse durante años. Se acusa a las autoridades birmanas por su represión contra la minoría musulmana, cuya defensa ha asumido la propia líder de facto del país y ex premio nobel de la paz, Aung San Suu Kyi.

"Todos los genocidios ocurridos en la historia han tenido sus propias causas con su contexto político único, pero esto no sucede de la noche a la mañana, sino que está precedido de una historia de desconfianza y propaganda que deshumaniza a otros", ha dicho a la entrada del juicio el ministro de Justicia de Gambia, Abubacarr Tambadou, cuyo país ha presentado la denuncia.

Varios empleados del gobierno cachemiro sostienen pancartas durante una manifestación contra la persecución en Birmania de la minoría musulmana rohinyá en Srinagar, la capital estival de la Cachemira india.

Más de un millón de rohinyás viven en el estado de Rakhine (Birmania) víctimas de una creciente discriminación desde el brote de violencia sectaria de 2012, que causó al menos 160 muertos y dejó a unos 120.000 de ellos confinados en 67 campos de desplazados. EFE ARCHIVO/Farooq Khan

Las claves del juicio 


LA ACUSACIÓN.- Gambia denunció, en nombre de la Organización para la Cooperación Islámica, el pasado 11 de noviembre a Birmania ante la CIJ por violar la Convención contra el Genocidio de 1948, que el país del Sudeste Asiático ratificó en 1956, por sus campañas contra los rohinyás. La acusación, que también ha sido apoyada por Canadá y Holanda y está limitada temporalmente al periodo posterior a 2016, se basa en un informe elaborado por una misión de investigación internacional de la ONU que, en agosto de 2018, concluyó que las operaciones militares habían sido llevadas a cabo con "intención genocida". 

LA DEFENSA.- El pasado 21 de noviembre, la consejera de Estado de Birmania, Aung San Suu Kyi, sorprendió al mundo con el anuncio de que ella misma lideraría la delegación que tratará de impugnar la acusación de Gambia ante la CIJ para defender el "interés nacional" de su país. El equipo liderado por la consejera de Estado contará con la ayuda del prestigioso experto canadiense en derecho humanitario y genocidio William Schabas, que en 2010 encabezó una investigación del Irish Centre for Human Rights que acusaba al Ejército birmano de cometer crímenes de lesa humanidad contra los rohinyás.

EL PAPEL DE SUU KYI.- Aunque es inusual que un jefe de Estado se presente ante La Haya y Suu Kyi, que partió rumbo a La Haya este domingo carece de formación legal, la líder birmana encabeza su equipo legal en calidad de ministra de Asuntos Exteriores, cargo que también ostenta. La decisión de Suu Kyi, que hasta el momento ha negado las acusaciones contra el Ejército de perpetrar atrocidades en Arakán, ha contribuido a reforzar su popularidad en Birmania, donde está generalizada la idea de que los rohinyá son inmigrantes ilegales de Bangladés pese a haber vivido en el país durante siglos y las operaciones del Ejército contaron con un amplio apoyo popular.

EL JUICIO.- El juicio en la CIJ, que podría prolongarse durante años, no implica cargos penales contra individuos, sino una litigación entre los dos estados en la que el tribunal se limitará a sopesar los argumentos presentados por ambas partes. Las primeras vistas del juicio se celebrarán en La Haya entre hoy y el 12 de diciembre y en ellas tanto Gambia como Birmania presentarán oralmente y en audiencia pública sus argumentos en la sede de la CIJ.

CONSECUENCIAS.- En esta primera fase del juicio, el Tribunal debe decidir si solicita medidas provisionales a Birmania para garantizar que no se produce ninguna violación de la Convención contra el Genocidio y, de hacerlo, la orden sería enviada al Consejo de Seguridad de la ONU, donde China y Rusia tienen derecho a veto y lo han empleado en el pasado para defender a Birmania. Entretanto, varios generales del Ejército birmano se enfrentan a posibles acusaciones de crímenes de lesa humanidad en la Corte Penal Internacional (CPI), también radicado en La Haya y a una denuncia en Argentina según el principio de justicia universal.