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Madrid Fashion Week

Día de despedidas, no siempre tristes, en la pasarela

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La colección de Roberto Diz se inspira en Portugal. EFE

Suena la voz de Amália Rodrigues sobre una melodía tecno. Pasado y presente para envolver la colección de Roberto Diz. El modisto mezcla en ella sus recuerdos de la infancia y el momento actual de su negocio, marcado por los cambios y enfocado en vender. Este gallego de abuela portuguesa, nacido en Tuy, y ahora viaja por su memoria para volver a recorrer Portugal, del Algarve a Caminha, con una propuesta que es el reflejo de su doble cultura, la lusa y la española.

“He buscado mucho en anticuarios para encontrar las piezas que buscaba y las aplico a vestidos, e incluso hago chaquetas de ecopiel troquelada en tono dorado que parecen filigrana”, dice y muestra una de ellas con un patrón perfecto y un corte impecable. 

La colección de Roberto Diz es un viaje por Portugal. EFE

De Portugal también llegan los vestidos y trajes estilo pijama, con otra chaqueta maravillosamente hecha. Piezas que están inspiradas en los típicos pañuelos de flores.“Es la primera vez que hago estampados”, apunta. “Es una colección pensada en vender, es más comercial, por eso no hay tanta cola ni tanta alfombra roja. Es más casual y más urbana. ¡E Incluso me estreno con la ropa de baño!”, apunta. Un baño de lo más sugerente, con la parte inferior en tamaño maxi, un tanto retro, y la parte superior en tamaño mini, casi rozando lo políticamente correcto.

El negro del luto portugués se traslada a vestidos muy sexis que llevan esas aplicaciones de orfebrería. “Son muy costura, ya sabes que me gusta mucho el patronaje clásico de los cincuenta”.

Roberto Diz tiñe en blanco cal muchas de sus prendas. EFE

El blanco de las casas encaladas tinta prendas muy atrevidas, como los que llevan volantes que se retuercen abrazando el cuerpo. Naranja y verdes, de los naranjos pero también de los tradionales pañuelos para la cabeza, tiñen prendas fluidas que se mueven mucho al caminar. “El volumen es el mismo de siempre pero ahora es más ligero. No hay nada de neopreno. ¡Adiós al neopreno!”. (Primera despedida).

Hay saharianas, vestidos camiseros, pantalones cómodos por su patron y el tejido con el que están hechos. Los hombros van más relajados, al contrario que en la colección de otoño e invierno de 2018/19. Y también la sastrería. Del traje estructurado se pasa a la languidez elegante del pijama de seda. 

Roberto Diz aplica orfebrería portuguesa a las prendas. noticias

Destaca una capa con forma de esmoquin que lleva una Virgen de Fátima en la espalda que es una serigrafía que va bordada de azabaches. Una prendas estelar, como la presencia de Brandi Quiñones que ha abierto y cerrado el desfile. “Estoy emocionado. Ha venido de Nueva York solo para hacer mi desfile”. Hablamos de una de las grandes supermodelos de los años 90. “En esos años hizo la campaña de Don Algodón”, dice la modelo Mayte de la Iglesia. “Fue cuando las españolitas la conocimos”.

La top Brandi Quiñones con Roberto Diz. EFE

El adiós a Cuca Solana, directora de la pasarela Cibeles de sus inicios en 1985 hasta 2016, ha sido el momento más emotivo del día. El relevo lo tomó Charo Izquierdo que se despide de la pasarela tras esta edición. (Segunda y tercera despedidas) Poco queda de la Cibeles en la MBFW Madrid. Resisten Roberto Verino, Devota&Lomba, Juan Duyos, Ágatha Ruiz de la Prada.

Carrusel de Ágatha Ruiz de la Prada EFE

Pero esta pasarela, con achaques pero viva, está en constante cambio. Unas veces de calado, en su estructura, y otras tan solo en la forma, un pequeño maquillaje.“Yo adoraba a Cuca”, dice Ágatha Ruiz de la Prada. “La noticia de su muerte fue un gran disgusto para mí. Y luego lo de Charo Izquierdo. Es una pena. Ella tenía ideas pero esta pasarela es muy difícil de administrar. Hay que tener más paciencia”.

Ágatha Ruiz de la Prada felicita a la revista Hola! EFE

La diseñadora ha mantenido en secreto su colección hasta el último momento para sorprender a sus invitados. Y la sorpresa es que ha celebrado el 75º aniversario de la revista Hola! con una colección dedicada a esta mítica publicación. ¿Los normas de la pasarela permiten hacer esto? “Es la primera vez que se hace en España, y en el mundo, creo”, dice Ágatha. Insiste, y mucho, en que la comodidad de la ropa es fundamental. Y cómoda es su colección, al menos la textil. “Cada día entiendo menos los vestidos de noche. Las señoras corrientes no se visten de largo y si lo hacen es una o dos veces en su vida”. 

Custo se despide de Barcelona. EFE

Se despide Custo de Barcelona y quizá también de Madrid. Vamos por partes. La firma catalana acaba de firmar un acuerdo con la empresa italiana Velmart S.p.A. con sede en Rimini. “La colección se llama Je te quite, (Te dejo) porque después de 38 años dejamos Barcelona y trasladamos todo a Italia. Yo me quedo con la parte del diseño y la dirección creativa pero todo el resto se hará desde allí con un equipo de gente muy joven. ¡Me quito una pesada mochila!”, dice. “¡Es un momento histórico pero es el paso más inteligente que he dado, y no veas qué liberación!”.

Propuestas de Custo Barcelona. EFE

Cuenta que ampliará su oferta introduciendo calzado, marroquinería y baño, y su objetivo es que este acuerdo le permita afianzar mercados y posicionarse con un producto diferenciador en Estados Unidos, China y Europa. “Sobre todo en Francia, Alemania, Reino Unido e Italia. Allí tienen cultura de moda pero aquí se está perdiendo. Hay gente que piensa que ir a la moda es llevar bolsas de Primark”.

Lo dice con conocimiento de causa, basándose en su experiencia. “Antes de la llegada del euro vendíamos camisetas por 30 mil pesetas y ahora eso es impensable. Los millennials no entienden de moda, no saben distinguir ¡Hoy es necesario un adoctrinamiento del consumidor!”.

Las cintas, elemento estrella de Custo Dalmau. EFE

Tiene asumido que la nueva empresa decidirá todo, “no nos importa”, añade. “Es como si eres piloto de carreras y te ficha Ferrari. ¡Hay futuro! Custo Dalmau deja caer que en enero de 2020 no estará en la pasarela madrileña pero sí en Nueva York y por supuesto Milán. Capitales de la moda relevantes donde espera dar una mayor proyección a su producto. “Hacemos una moda emocional. Tenemos todos suficiente ropa y para convencer al consumidor hay que tener calidad. Yo necesitaba una empresa potente que pudiera hacer esta colección. Hacer cada una de estas piezas es fácil, pero hacer muchas es imposible”.

Vestido mini de Custo Barcelona. EFE

Sobre la pasarela vemos 57 propuestas que son un avance de la colección que presentará en Nueva York en el mes de septiembre. Habla con orgullo de la confección y calidad de las prendas. Destaca el trabajo que se ha hecho con las cintas. Las vemos cruzadas en escotes de espalda, cayendo por los vivos de un pantalón o abrazando el cuerpo en forma de vestido sin tela, solo cintas. Hace una reinterpretación del canguro en organza técnica que lleva sus icónicos estampados que “forman parte de la genética de la casa”. Una casa que empieza ya a hacer las maletas para despedirse poco a poco.

Vestido de Hannibal Laguna. EFE

¿Falta de creatividad o estilo propio? En el caso de Hannibal Laguna es preciso hablar de lo segundo. El modisto se maneja con soltura en la costura, conoce el trabajo de los grandes, sobre todo de Balenciaga y Vionnet, y conoce muy bien el cuerpo de la mujer. Ahora revisa sus patrones icónicos, los más sensuales y favorecedores, y recrea un armario atemporal con un gran despliegue de tejido que vuela al compás del movimiento de la modelo. Son vestidos de alfombra roja, creados para acaparar miradas y flashes.

Vestido lencero de Hannibal Laguna. EFE

Insiste Laguna en sus piezas en tul bordado con hilo de colores y cristales. La novedad más llamativa radica en los cuerpos de los vestidos que parecen incompletos porque muestran las entrañas del corsé. No será la única vez que lo vamos a ver sobre esta pasarela. La lencería vuelve a ser tendencia y son muchos los creadores que juegan con sus códigos. Lo vimos en Juan Vidal y en Brain&Beast.

Desfile de Roberto Torretta. EFE

Marisa Berenson, nieta de Elsa Schiaparelli, es la musa de Roberto Torreta. La modelo y actriz, una de las mujeres con más estilo y glamour, inspira una colección que el diseñador describe como “muy femenina”. Torretta apuesta por “vestidos envolventes de mangas infinitas y pliegues rebuscados”. En su bandera de tejidos destacan las sedas estampadas, ideales para construir una silueta que conecta con la década de los 70. La sastrería, muy trabajada, contrasta con el complejo y acertado juego de superposiciones que son la carta de presentación de esta colección, un trabajo excelenter que supera los anteriores. 

Roberto Torretta propone un nuevo feminismo urbano. EFE

Da gusto ver sus vestidos de noche, ahora con siluetas muy verticales y lazadas asimétricas en el cuerpo. Toda la colección, muy coherente, exhuda un elegante estilo urbano y también una nueva feminidad, relajada y sofisticada a la vez. Características que podrían encajar también con un nuevo feminismo, el que recorre las pasarelas. No olvidemos que la moda es uno de las mejores armas de expresión. 

La colección de Duyos apuesta por el color. EFE

Duyos denuncia la apropiación cultural que hacen algunos diseñadores y firmas. Una cosa es la inspiración y otra el plagio descarado. Su colección está construida y basada en su idea de Costa Rica, la que se le quedó grabada después de recorrer el país. “Yo no he querido traérmelo tal cual, estar allí me ha inspirado pero paso todo por mi propio tamiz. ¡Quiero que flipéis, pero no con lo que yo vi si no con lo que yo he hecho!”.

Y así ha sido. Juan ha hecho un trabajo excepcional, con una costura rejuvenecida, reinventada. Se aprecia la magia de la naturaleza pero también su pasión por la moda, por la costura, por la belleza. Parece una colección que ha nacido directamente de la tierra, regada con el taleto, gran talento, de este modisto. Uno de los grandes de la moda españolaa. 

Duyos recrea la jungla costarricense en sus vestidos. EFE

El tejido es la esencia de la colección y tiene fuertes referencias a la cultura y la artesanía costarricenses. Los bordados de lentejuelas son sus fotografías mentales del paisaje que vio desde una avioneta y los bordados de hojas sobre tul te hacen viajar a la jungla y los que llevan plumas recuerdan al vuelo de las lapas.

Cuenta Duyos que hay siluetas arquitectónicas inspiradas en San José, formas sinuosas como el valle de Orosi, volúmenes majestuosos como el volcán Arenal, patrones longilíneos como las cascadas y texturas relajadas y suaves la sensual costa del Pacífico. 

Duyos se inspira en Costa Rica. EFE

Destaca los plisados años 70 en una colección que se distancia de las anteriores porque tiene texturas más ligeras y colores más potentes. Un trabajo de costura que ha cuidado para respetar el trabajo de lso artesanos de Costa Rica. “Lo hago por ética. No está bien traerte un vestido tal cual y ponerle una etiqueta, como parece que ha hecho Carolina Herrera. Yo he trabajado con artesanos de allí. Como Mallele, que recoge plásticos y me ha hecho bisutería inspirada en las hojas de los plataneros. Ella ha hecho las piezas y las hemos montado aquí con la ayuda de un joyero, y las hemos sobredimensionado”, revela.

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