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Bárcenas sostiene que los ordenadores que borró el PP contenían la caja B, y los acusados, que no había nada

  • El PP, que declara como acusado, defiende que los equipos eran del partido y que se borraron conforme a la ley
  • El jefe jurídico del partido asegura que en los equipos no había nada y que "todo es un montaje" del extesorero

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Bárcenas declara que uno de los ordenadores destruídos acreditaba la caja B del PP

Versiones opuestas en el juicio por la destrucción de los ordenadores que el extesorero del PP Luis Bárcenas usaba en la sede de la Génova. El exdirigente 'popular', que ha declarado este jueves como testigo, ha insistido en que los equipos eran suyos y que contenían "información confidencial" de la llamada caja B del partido, mientras que los acusados -el propio PP, que se sienta en el banquillo como persona jurídica, y tres responsables de la formación - han defendido que los equipos no eran del exdirigente 'popular', que no contenían "absolutamente nada" y que se cumplió con los protocolos legales para su borrado. Está previsto que este jueves declare también como testigos la ex secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal.

El juicio por el borrado de los portátiles se ha reanudado después de que el titular del Juzgado de lo Penal número 31 de Madrid decidiera el pasado viernes mantener al PP como acusado por un delito de daños informáticos después de que el abogado del propio partido y la Fiscalía solicitaran, en las cuestiones previas, la aplicación de la doctrina Botin al considerar que la acción penal no puede ser ejercida solo por acusaciones populares, como es el caso. El Ministerio Público considera que no existen indicios de delito y el propio Bárcenas retiró la denuncia que dio origen al caso alegando, en su momento, problemas económicos.

En su declaración como testigo, el extesorero del PP -que cumple actualmente 33 años de condena por el caso Gürtel- ha contradicho la versión del partido al manifestar que los ordenadores que destruyó la formación política eran suyos y contenían datos e información que "daban continuidad a eso que se llaman mis papeles", es decir, a la supuesta contabilidad B de los populares.

Bárcenas ha asegurado que en uno de los portátiles "había hojas de calculo, datos relacionados" con sus cuentas corrientes, "había presupuestos de campañas electorales y cómo se financiaban" mientras que en otro ha asegurado que había recibos escaneados que daban "soporte" a sus anotaciones manuscritas, según Europa Press.

El extesorero ha relacionado el caso del borrado de sus ordenadores con la Operación Kitchen, presuntamente diseñada por el Ministerio de Interior en 2013 para sustraerle documentos con la ayuda del excomisario José Manuel Villarejo. "En el mismo tiempo se producen un montón de acciones que confluyen en el mismo sentido: hacerse con documentación que me pertenece, perjudicarme personalmente y amedrentarme", ha señalado añadiendo que si hubiera sabido de Kitchen no se hubiera retirado de la causa de los ordenadores.

Los acusados niegan que hubiera archivos

Junto al Partido Popular -que se enfrenta a multas de hasta casi 11 millones de euros o la suspensión de actividades durante seis mese por daños informáticos- se sientan en el banquillo el director de la asesoría jurídica del PP, Alberto Durán; el director de sistemas de información del partido, José Manuel Moreno; y la exgerente y actual tesorera Carmen Navarro. Los tres están acusados de daños informáticos y encubrimiento y se enfrentan a hasta cuatro años y medio de prisión.

Alberto Durán ha sostenido que en los ordenadores "no había absolutamente nada", en una declaración en la que como el resto de acusados solo ha respondido a las preguntas de la Fiscalía y las defensas. "Es inverosímil pensar que Bárcenas se hubiese dejado algo en Génova. Todo esto es un montaje del señor Bárcenas, como siempre, para atacarnos como trabajadores que le hemos plantado cara en el PP y para hacer daño en el PP", ha declarado Durán.

El acusado ha destacado que Bárcenas solo habló de esos archivos cuando fue enviado a prisión en 2013, aunque el caso Gürtel se había empezado a investigar en 2008. Según su relato, se "exacerba toda su animadversión contra el PP y empieza a cambiar de versión aconsejado por su abogados y algunos periodistas de renombre", iniciando "una enloquecida campaña de desprestigio" contra el partido.

En aplicación de la Ley de Protección de Datos

Durán ha dicho que el borrado de los discos duros de los dos ordenadores portátiles de Bárcenas se hizo en aplicación de la Ley de Protección de Datos y de los protocolos que tiene el partido "como cualquier empresa seria" cuando se va un trabajador. Según ha explicado, fue la entonces secretaria general María Dolores de Cospedal, quien ordenó prohibir la entrada de Bárcenas en la sede de Génova, tras salir a la luz su fortuna en Suiza, y él quien ordenó sacar todos los enseres del extesorero de la sala Andalucía, que usaba como despacho.

Cospedal llega al juzgado para declarar como testigo en el juicio sobre el borrado de los ordenadores de Bárcenas

Por su intercambio de mensajes con el abogado de Bárcenas, estaba convencido desde un principio de que el tesorero estaba intentado construir pruebas en una causa laboral para reclamar 600.000 euros al partido en concepto de indemnización por despido, por lo que dilataba la recogida de esos enseres. "Yo no tenia interés en apropiarme de nada o destruir nada, yo lo que quería es que aquello desapareciera de la sede", ha afirmado Durán, según ha recogido Efe.

Tras la denuncia, le dijo al responsable de informática del partido, Jose Manuel Moreno, también acusado, que no tocara los ordenadores que había utilizado Bárcenas, que acabó llevándose 27 cajas de documentos y objetos del PP. Pero cuando el extesorero no pudo acreditar en los juzgados que los portátiles eran de su propiedad, ha añadido, se aplicaron los protocolos habituales. Fue Moreno quien le dijo que no tenían contraseña de acceso y que no había datos, ha explicado el asesor jurídico para asegurar que si hubieran encontrado archivos, según sus normas internas, tendrían que haber contactado con su dueño y se habrían ido a un notario.

El autor del borrado: "Nadie me preguntó por su contenido"

José Manuel Moreno ha ratificado la versión de Durán. Ha contado que en febrero de 2013 este le llamó por teléfono para que fuera a recoger a la sala Andalucía tres ordenadores -uno de sobremesa y dos portátiles- sin saber en ese momento que los equipos pertenecían a Bárcenas. No fue hasta mayo de ese mismo año, cuando la justicia dio la razón al PP frente al extesorero sobre la propiedad de los equipos, cuando empieza el proceso de "reasignación" de los ordenadores.

Hasta entonces "no había recibido órdenes de destruir esos ordenadores, ni me preguntaron por su contenido", ha señalado Moreno, según informa Servimedia. Comprobó entonces que no tenían contraseñas e hizo una "búsqueda ciega de ficheros generados por el usuario" y concluyó que ninguno de los equipos tenían ningún tipo de información. "Se lo conté al señor Durán, que me indicó que hiciera una reasignación. Y entonces procedí al borrado seguro".

Este procedimiento está, según ha explicado, plenamente estandarizado y se realiza mediante un protocolo que "cualquier profesional de informática conoce" y que supuso reescribir en 35 ocasiones los discos duros de los ordenadores.

Por su parte, la exgerente del PP y actual tesorera del partido, Carmen Navarro, ha declarado que no le consta "que nadie tomara la decisión" de destruir los equipos y ha explicado que fue Dolores de Cospedal la que decidió que no se permitiera a Bárcenas la entrada en Génova después de que saliera a la luz su fortuna en Suiza. 

Navarro ha señalado que el tema quedó en manos de los servicios jurídicos del partido y que tampoco fue ella la que decidió que se desalojara la sala Andalucía. También ha asegurado que a ella no le interesaba "lo más mínimo lo que tuvieran esos ordenadores. ¿Qué iban a contener?".

Por último, el Partido Popular -a través de su representante legal en el juicio, María Massó- ha insistido en que los ordenadores son de la formación política y que el borrado que se hizo de los discos duros cumplió con la legalidad vigente. Massó ha sostenido también que se hizo una búsqueda de ficheros personales del extesorero para devolvérselos y, que al no encontrar nada, se dio el visto bueno a iniciar el protocolo de borrado.

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