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Elecciones generales

Cataluña, principio y fin de un Gobierno

  • Los partidos independentistas facilitaron la llegada de Sánchez a La Moncloa y han propiciado su salida
  • El juicio del 'procés' y la crisis en Cataluña sobrevolará durante toda la campaña electoral

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 Pedro Sánchez y Quim Torra después de la reunión del pasado 20 de diciembre en Barcelona
Pedro Sánchez y Quim Torra después de la reunión del pasado 20 de diciembre en Barcelona REUTERS

El apoyo de los partidos independentistas, entre otros, llevó a Pedro Sánchez a La Moncloa y el rechazo de éstos a sus Presupuestos ha sido el detonante del adelanto de elecciones generales al 28 de abril, tras ocho meses de Gobierno socialista. La gestión del conflicto en Cataluña ha sido uno de los caballos de batalla del Ejecutivo.

Los soberanistas apoyaron la moción de censura en junio de 2017 pero ya entonces dejaron claro que lo hacían "desde la discrepancia" y que era un "voto de rechazo a Rajoy" pero no "apoyo a Sánchez". Así lo dijeron ERC y PDeCAT, que han dejado ahora caer al líder socialista en su prueba de fuego: los Presupuestos Generales del Estado, que ni siquiera se han llegado a tramitar.

Sánchez marcó desde el principio cuál sería su línea de actuación en el conflicto de Cataluña: el diálogo. De esta manera, reestableció con el Govern unas relaciones que congeló el PP y recibió al president Quim Torra en La Moncloa en julio de 2018 y repitió reunión con Torra en Barcelona en diciembre, llegando incluso a una declaración conjunta- la de Pedralbes- que en principio no hacía presagiar que los independentistas llevarían a Sánchez solo dos meses después al adelanto electoral.

La ruptura de relaciones a pocos días del pleno de Presupuestos, definitivo

Las relaciones y los puentes reestablecidos saltaron por los aires la semana pasada tras la polémica del relator y la condición de los soberanistas para tramitar las cuentas: negociar el derecho de autodeterminación. Premisa que el Gobierno no aceptaría "nunca".

Un calendario endiablado ha hecho coincidir la decisión de tumbar las cuentas de Sánchez con el juicio del 'procés'. Los partidos independentistas no han ocultado el componente emocional y simbólico que esto ha añadido a una semana en la que Sánchez se lo jugaba casi todo y en la que el propio Gobierno amagaba con posibles fechas electorales como forma de presión a los independentistas. "Que ponga fecha y hora", decía el martes Gabriel Rufián (ERC) al Gobierno. Sánchez ha despejado la incógnita este mismo viernes.

La virulencia de las críticas de PP y Ciudadanos a la política de Sánchez con Cataluña- con la manifestación convocada en Colón para exigir el adelanto electoral- han añadido más fuego a la olla a presión que se mantendrá en las próximas semanas y meses, con elecciones generales el 28 de abril y elecciones municipales, autonómicas y europeas, el 26 de mayo.

El juicio del 'procés', en plena campaña

Las elecciones en Andalucía pusieron de manifiesto cómo el conflicto de Cataluña entró de lleno en esa campaña- algo que temían muchos 'barones' del PSOE que pedían separar los comicios. Todo hace indicar que en ambas citas electorales el debate catalán y cómo resolverlo se colará en todos los debates, mítines y actos electorales.

El juicio del 'procés' sobrevolará durante la campaña de las generales con un proceso penal retransmitido en directo y que será arma arrojadiza entre partidos y por el que se verá declarar, además de a los acusados, a testigos como el expresidente Mariano Rajoy o la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. Incluso algún candidato electoral como Ada Colau, que se presenta para reeditar la Alcaldía de Barcelona.

El Tribunal Supremo ha confirmado este viernes a RTVE que "no hay ninguna intención" de suspender el juicio con motivo de las elecciones generales porque ello supondría una "vulneración" para los nueve presos. Sí ve posible que el juicio pueda acabar antes del 28 de abril. 

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