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El primer censo completo sobre el urogallo registra 292 ejemplares en la Cordillera Cantábrica

  • La especie atraviesa una situación crítica, sobreviviendo en un área de apenas 350 kilómetros cuadrados
  • El estudio ha sido elaborado a partir de análisis genéticos y estimaciones basadas en modelos estadísticos

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De los 292 ejemplares contabilizados, aproximadamente dos tercios serían machos y una tercera parte, hembras.
De los 292 ejemplares contabilizados, aproximadamente dos tercios serían machos y una tercera parte, hembras. THINKSTOCK

Los resultados de la primera estima poblacional del urogallo cantábrico (Tetrao urogallus) muestran que la especie se encuentra en una situación crítica, con 292 ejemplares que sobreviven en un área de 350 kilómetros cuadrados de la Cordillera Cantábrica. Según ha informado este viernes el grupo de trabajo creado tras su declaración en "situación crítica" en septiembre de 2018, aproximadamente dos tercios serían machos y una tercera parte, hembras.

Los datos que evidencian el estado de amenaza que atraviesa la especie y la necesidad de reforzar las medidas de conservación por parte de las distintas administraciones han sido presentados en Oviedo. Actualmente, las administraciones están trabajando en acciones sobre el terreno para mejorar la supervivencia, así como en la construcción de un segundo centro de cría en cautividad en León, que se unirá al ya existente en Asturias.

El estudio ha sido elaborado a partir de análisis genéticos y estimaciones poblacionales basadas en modelos estadísticos. Ofrece por primera vez un valor numérico de referencia para comparar las tendencias demográficas del urogallo y medir las acciones de conservación.

En el desarrollo del censo han participado equipos del Gobierno de Asturias, la Junta de Castilla y León, el Ministerio para la Transición Ecológica y la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica. Además, se ha contado con la colaboración de la Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León, la Fundación Tierra Ibérica, la Fundación Oso Pardo, SEO/BirdLife y Tragsatec.

Casi el 80%, en Castilla y León

De los 292 ejemplares contabilizados, aproximadamente dos tercios serían machos y una tercera parte, hembras. El 79,5% de urogallos se encuentran en Castilla y León, distribuidos por las comarcas de Alto Sil y Omaña, y el 20,5% restante se localiza en la vertiente asturiana, principalmente en el Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias.

El área de distribución de la especie en primavera, período en que se realizó el muestreo, se extiende por aproximadamente 350 kilómetros cuadrados, continuando la tendencia regresiva desde las estimas realizadas durante la década de 2000, que no contaban todavía con análisis genéticos.

En el caso de las hembras, el escaso número proporcional evidencia su mayor vulnerabilidad ante las amenazas existentes y el condicionamiento que este hecho implica para la mejora de los parámetros de productividad y crecimiento poblacional.

Muestreo y análisis estadístico

Esta estima poblacional se ha desarrollado mediante una metodología de muestreo y análisis estadístico empleada previamente para otras especies de fauna amenazada (por ejemplo, oso pardo o lobo ibérico), a través de técnicas genéticas de individualización.

Los trabajos de campo se concentraron entre abril y junio de 2018, período idóneo para las prospecciones y recogida de muestras, que fueron posteriormente analizadas en el Laboratorio Central de Veterinaria del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, donde se llevaron a cabo los análisis genéticos.

La declaración de la especie en situación crítica en 2018 ha propiciado la puesta en marcha del grupo de trabajo coordinado por el Ministerio y en el que participan expertos en la especie y técnicos del Gobierno del Principado, la Junta de Castilla y León, el Gobierno de Cantabria y la Xunta de Galicia.

Entre las líneas de actuación prioritarias figura el censo que ha sido publicado y que permitirá evaluar el efecto que el resto de acciones de conservación tienen sobre el urogallo cantábrico. Otro ámbito de actuación prioritario son las acciones sobre el terreno, para aumentar la supervivencia y reproducción.

Ambas líneas recibieron financiación por parte del Gobierno de España: 870.469 euros para la conservación del urogallo. Con esta financiación se están reforzando los trabajos de seguimiento de urogallos a través de la telemetría y valorando las medidas de adecuación del hábitat más efectivas y favorables, entre otras acciones.

Segundo centro de cría

La medida de mayor envergadura en el corto plazo, y la que mayores fondos concentra, es la construcción y puesta en funcionamiento de un segundo centro de cría en cautividad, que se ubicará en León, y que permitirá incrementar las tareas de reforzamiento poblacional. Además, el reforzamiento genético se plantea como una posibilidad para mejorar la productividad y viabilidad demográfica de la población cantábrica.

El secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, ha explicado la importancia de este censo que "revela la necesidad actuar con urgencia para salvar al urogallo cantábrico". En su opinión, el refuerzo de las tareas de conservación "no solo garantizará la supervivencia de una especie emblemática sino a mejorar la calidad de conservación del conjunto del capital natural".

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