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Las tropas de Estados Unidos en Siria inician su retirada

  • Estados Unidos cuenta con cerca de 2.000 soldados desplegados en el noreste de Siria
  • Por cuestiones de seguridad, no se han anunciado fechas ni movimientos de tropas específicos

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EEUU inicia la retirada de sus tropas en Siria
Un convoy del Ejército de Estados Unidos y milicias de las Unidades de Protección del Pueblo (YPG) viaja por una carretera junto a la frontera entre Siria y Turquía.

Las tropas estadounidenses en Siria ya han iniciado su retirada, según ha informado este viernes el coronel Sean Ryan, portavoz de la coalición internacional liderada por Estados Unidos. El proceso se ha dado a conocer tres semanas después de la inesperada decisión tomada por el presidente estadounidense, Donald Trump, de su salida del país, al considerar que la guerra contra el grupo yihadista Estado Islámico había finalizado.

"Ha comenzado el proceso de nuestra retirada de Siria", ha indicado a Efe Ryan, quien ha precisado que, por “cuestiones de seguridad operativa”, evita "ofrecer fechas, lugar y movimientos de tropas específicos".

La retirada de las tropas estadounidenses desplegadas en Siria comenzó a producirse en la tarde del jueves, según ha informado el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, que cuenta con una red de observadores en el país y cuyo director, Rami Abderrahman, ha señalado que "150 soldados estadounidenses salieron ese mismo día en dirección a Irak".

Cinco continentes - El papel de EEUU en la guerra de Siria - Escuchar ahora

Estados Unidos comenzó su despliegue en Siria en 2014

La ONG también apunta que alrededor de diez blindados y varias piezas de artillería salieron de una base estadounidense en la provincia de Al Hasaka, en el noroeste de Siria.

Estados Unidos comenzó su despliegue en el país árabe en 2014, en el marco de la coalición internacional creada para combatir al grupo yihadista Estado Islámico y, actualmente, Washington cuenta en la zona con cerca de 2.000 soldados que combaten junto a las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), una alianza liderada por milicias kurdas en una ofensiva que se concentra ahora en un grupo de poblaciones cerca de la frontera iraquí en el que constituye el último reducto del Estado Islámico.

El pasado 19 de diciembre, Trump comunicó su decisión de retirarse de Siria durante una conversación telefónica con su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, quien le había pedido a Estados Unidos que deje de proteger a las milicias kurdas, a las que Ankara considera terroristas.

La decisión de Trump no fue bien recibida

La orden del presidente estadounidense desencadenó la dimisión del secretario de Defensa, James Mattis, y del enviado especial de EE.UU. para la coalición contra el Estado Islámico, Brett McGurk.

La retirada de las tropas tampoco fue bien recibida por las FSD, que consideran que el grupo terrorista no ha sido vencido por completo y podría resurgir con la retirada de la coalición.

Las milicias kurdas, que dominan el noreste de Siria, también temen quedarse en una situación de indefensión ante las amenazas de Turquía de lanzar una ofensiva para alejarles de la frontera.

En las últimas semanas, el Gobierno estadounidense ha ofrecido informaciones contradictorias en relación a los planes para la retirada de las tropas y Washington ha enviado al asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, y al secretario de Estado, Mike Pompeo, de gira por nueve países de Oriente Medio, para explicar la situación.

Bolton, que visitó Israel y Turquía a comienzos de esta semana, afirmó que las tropas estadounidenses solo saldrían después de la derrota del Estado Islámico y cuando se garantice la protección de las milicias kurdas.

La retirada no implica que EE.UU. abandone a sus aliados

En cambio, Pompeo insistió este jueves en que se va a llevar a cabo la salida inminente de las tropas, aunque sin precisar los plazos. Ese mismo día, en un discurso en El Cairo en el que ofreció un esbozo de la política de EE.UU. en la región, el secretario de Estado indicó que la ofensiva liderada por Washington ya ha logrado arrebatarle al grupo radical el 99 % del territorio que llegó a dominar en Siria y en Irak.

No obstante, Pompeo recalcó que la retirada de Siria no implica que EE.UU. abandone a sus aliados en la lucha contra el terrorismo como ocurrió, según él, cuando el anterior presidente estadounidense, Barack Obama, ordenó el repliegue de tropas de Irak.

Rusia, principal aliado del Gobierno sirio, ha abogado este viernes por el diálogo entre representantes kurdos y las autoridades de Damasco tras la retirada de las fuerzas estadounidenses de Siria, para que Damasco vuelva a controlar las zonas que están bajo el control de los kurdos, que suponen cerca de un tercio del país.

"Consideramos importante que los territorios que se liberarán después de la marcha de los estadounidense queden bajo el control del Gobierno de Siria. En vista de ello cobra gran importancia el diálogo entre los kurdos (de Siria) y Damasco", ha señalado en su rueda de prensa la portavoz del ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova.