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El Parlamento italiano aprueba los Presupuestos avalados por Bruselas

  • Roma ha accedido a rebajar la previsión de déficit hasta el 2,04% del PIB en 2019
  • El gobierno se ha sometido a una cuestión de confianza en la cámara baja para la aprobación de las cuentas
  • La oposición ha criticado dicha modalidad ya que evita la presentación de enmiendas

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El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, con el viceprimer ministro italiano, Luigi Di Maio, durante el debate previo a la votación sobre la Ley de Presupuestos.
El primer ministro italiano, Giuseppe Conte (d), con el viceprimer ministro italiano, Luigi Di Maio, durante el debate previo a la votación sobre la Ley de Presupuestos.

El Gobierno de Italia, del antisistema Movimiento Cinco Estrellas (M5S) y la ultraderechista Liga, ha logrado este domingo aprobar en el Parlamento los Presupuestos Generales de 2019 avalados por la Comisión Europea.

A tan solo un día de que finalice el año, la aprobación "in extremis" de las cuentas se ha producido en la Cámara de los Diputados (baja) por 313 tras pasar por el Senado el pasado 23 de diciembre.

El texto ha salido adelante únicamente adelante con los votos del MS5 y la Liga, partidos que tienen la mayoría en la Cámara. La conservadora Forza Italia ha mostrado su oposición a los presupuestos y la izquierda del Partido Demócrata y Libres e Iguales no han participado en la votación para manifestar su rechazo.

Críticas de la oposición

La cuentas, bautizadas por el gobierno como 'Presupuestos del Cambio' han salido adelante con el aval de la Comisión Europea, después de que Roma accediera a rebajar la previsión de déficit para 2019 hasta el 2,04 % del producto interior bruto, respecto al 2,4 % propuesto en un primer momento y rechazado por Bruselas en una decisión sin precedentes.

El resultado se daba ya por descontado, después de que el Ejecutivo populista superara en la noche del sábado una votación de confianza en la cámara baja, una medida a la que se recurre para acelerar la tramitación de leyes y evitar posibles enmiendas.

Precisamente esta modalidad ha suscitado la ira de la oposición, que ha denunciado que no han podido proponer ni discutir enmiendas al texto y el Partido Demócrata, que ha llegado a protagonizar sonoras protestas, ha acudido al Tribunal Constitucional.

Fin de la austeridad

Con esta nueva ley de finanzas públicas, el Ejecutivo aspira a poner fin a las políticas de austeridad que se impusieron durante la crisis apostando por las inversiones, los subsidios y la mejora de las infraestructuras.

El objetivo es financiar las promesas electorales de los partidos en el Gobierno desde el pasado 1 de junio, como un subsidio de desempleo conocido como 'Renta de Ciudadanía', propuesto por el M5S, la reforma del Sistema de Pensiones y un impuesto único a autónomos de la Liga de Matteo Salvini.

La aprobación de las cuentas ha sido un tema candente en Italia desde que el pasado septiembre el Gobierno celebrara desde el balcón de la sede del Ejecutivo el acuerdo de Presupuestos tras el Consejo de Ministros, una imagen ya icónica en el país.

Negociaciones con Bruselas

El texto ha sido objeto de un pulso doble: por un lado entre el M5S y la Liga, obstinadas en incluir sus propias y respectivas medidas; y por otro, entre Roma y Bruselas, dada su vocación de aumentar el gasto, en un país con una deuda del 131 % del PIB.

En este sentido, la líder de los ultraderechistas Hermanos de Italia, Giorgia Meloni, ha reprochado al Ejecutivo que las cuentas hayan tenido que contar con la aprobación de Bruselas.

Mientras un artículo publicado en el blog de Cinco Estrellas acusaba a la banca, las grandes corporaciones y los partidos PD y FI de conjurar contra los planes del Gobierno, "contaminar el debate democrático con un auténtico terrorismo mediático y psicológico".

"Estamos desbaratando décadas de privilegios y no cederemos a las extorsiones. Seguiremos con la cabeza alta y la valentía y ambición de siempre para mejorar Italia. Siempre de la parte del pueblo", prometieron desde el M5S.