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Cuba

Sánchez viaja a Cuba para erigirse en interlocutor europeo en la era poscastrista

  • Pedro Sánchez es el primer presidente español en viajar oficialmente a la isla en 32 años
  • El mandatario pretende normalizar las relaciones e impulsar el comercio y las inversiones 

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Pedro Sánchez y Miguel Díaz-Canel, durante su encuentro en Nueva York
Pedro Sánchez y Miguel Díaz-Canel, durante su encuentro en Nueva York en septiembre. EFE / BALLESTEROS

Cuba y España retoman este jueves la normalización de una relación histórica que ha sufrido un distanciamiento en los últimos años. El viaje oficial del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a la isla caribeña supone un acto "simbólico" e histórico porque ningún presidente español ha visitado la isla oficialmente desde el viaje de Felipe González en 1986. 

España busca recuperar tiempo perdido y que los dirigentes europeos no le pisen un terreno privilegiado

Con la visita, gestada durante la Asamblea General de la ONU en Nueva York, España busca erigirse en el principal interlocutor de la Unión Europea (UE) en las relaciones comunitarias con La Habana, según destacan los expertos. Madrid quiere "recuperar tiempo perdido y que los dirigentes europeos [el francés Hollande o el italiano Renzi han visitado la isla en los últimos años] no le pisen un terreno que siempre ha sido privilegiado para España", explica a RTVE.es. el director de la revista Foreign Affairs Latinoamérica, Jordi Bacaria. 

Otro punto importante para Sánchez es fortalecer las relaciones comerciales con la isla, que vive este año un momento de una transformación histórica tras la retirada del último de los Castro del Gobierno. Cuba trata de modernizarse y abrirse al mundo con una nueva Constitución mientras las violaciones de derechos humanos continúan presentes bajo el mandato del nuevo jefe de Estado y presidenteMiguel Díaz-CanelMoncloa ha confirmado que el presidente no se reunirá con los disidentes, un movimiento que según los analistas consultados por RTVE.es no hubiera sido el gesto más acertado en un viaje que servirá para asentar el rumbo de las relaciones bilaterales del futuro. 

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Pasado, presente y futuro de una relación histórica

España y Cuba mantienen fuertes lazos familiares, históricos y culturales fruto del elevado índice migratorio español a la isla caribeña durante los siglos XIX y XX. En el ámbito político, cabe destacar que históricamente, "hasta la derecha más recalcitrante [el franquismo] se distanció de una política de acoso [liderada por EE.UU.]" hacia Cuba, recuerda el profesor de la universidad de Minnesota, Arturo López Levy. 

A los viajes de los expresidentes Adolfo Suárez y Felipe González les sucedió una "disrupción importante" en las relaciones, coincidiendo con el final de la presidencia de José María Aznar, que puso "un candado a la relación" al ligarla a la visión de Washington, añade el experto cubano. Y aunque el Ejecutivo de Rajoy abrió la puerta a un encuentro al más alto nivel que nunca llegó a celebrarse, la gran oportunidad ahora para España reside en que "no hay ningún Castro en el poder y tiene la posibilidad de hacer política más allá de los partidos políticos españoles".

Felipe González se reunió con Fidel Castro en 1986. EFE

Para ello, Sánchez debe tener en cuenta "las posibilidades que ofrece Cuba", ligadas inevitablemente a la historia, "la lengua y las relaciones humanas", según Bacaria, que incide en que no hay que olvidar "el número de españoles en Cuba [...] solo hay que ver el gran número de cubanos que hacen cola para tener un pasaporte español [hay más de 100.000 cubañoles, hijos o nietos de españoles que han recibido la nacionalidad acogiéndose a la "ley de nietos"]. Por este motivo, alcanzar una "relación abierta" con los cubanos que se han adherido a la sociedad española "sería un logro importante" para Levy.

La sombra del embargo de EE.UU. 

El líder socialista tiene como objetivo impulsar las relaciones comerciales y las inversiones y viaja acompañado de la ministra de Industria, Reyes Maroto, y del presidente de AENA o  directivos de Telefónica e Iberia, entre otros. Pero lo cierto es que la eocnomía cubana pasa por una situación "muy mala", que golpea también a las empresas españolas, víctimas de las "limitaciones del turismo" -aunque las españolas acaparan el 70% del sector, según datos de Efe- por el embargo de Estados Unidos, explica Jordi Bacaria. 

La visita de Sánchez se enmarca en la "política de acercamiento y compromiso constructivo" marcada por la Unión Europea y con este tipo de visitas, la UE está más cerca de "jugar el papel de autónomo con el que sueña", señala Levy. 

Donald Trump, que revirtió el histórico acercamiento logrado por Barack Obama, amenaza con presionar a todo aquel que no comulgue con su enfoque contra Cuba. En cambio, según Levy, Sánchez "muestra una visión diferente" a la de EE.UU. con respecto al relevo en las esferas de poder cubano. "En lugar de tratarle sin dignidad, como hizo la administración Trump, que no se reunió con él [en Nueva York], España reconoce la importancia y relevancia del Gobierno cubano en esta hora y establece un diálogo político a la más alta instancia", añade.

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De hecho, Cuba busca también salir beneficiada de la visita porque "abre espacios para hacer transformaciones menos urgentes, como la descentralización política o un mejor Estado de Derecho", añade el profesor cubano. 

Los derechos humanos, materia pendiente

El PP y Ciudadanos han presionado a Sánchez para que se reúna con la oposición y disidentes cubanos. A fecha de mayo de este año, 120 personas han sido encarceladas por motivos políticos, según datos de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, y 5.155 cubanos fueron detenidos arbitrariamente en 2017. Las Damas de Blanco, una organización de mujeres familiares de opositores encarcelados reprimida por las autoridades según Amnistía Internacional, ha enviado una carta a Sánchez para que no ignore las violaciones de derechos humanos en la isla. 

Sánchez no se reunirá con la oposición si quiere entrar bien en el ámbito económico con el Gobierno cubano

La propia Unión Europea está descontenta con la situación en Cuba y la Eurocámara votaba el lunes a favor de una cláusula para suspender el acercamiento firmado en el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación (ADPC) en 2015 si no se respetan los derechos humanos en la isla. Los eurodiputados de PSOE, Podemos o Izquierda Unida votaron en contra del texto ante la importancia de mantener un diálogo con la isla.

El aspecto más delicado de su viaje será comprobar si imita a Obama cuando reconoció que había vulneración de derechos. "No es racional pedir que dejen sus valores en la puerta de Cuba y si Sánchez decide tener encuentros con la sociedad civil, lo lógico es que se reúna también con otros actores, como iglesias y ONG", algo que "puede que no guste al gobierno cubano", dice Levy. Según Bacaria, Sánchez no se reunirá con disidentes de manera oficial "si quiere entrar bien en el ámbito económico con el Gobierno cubano" ya que se expondría que se arruinen las perspectivas de la mejora de las relaciones. 

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