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Diez sencillos gestos con los que podrás ahorrar hasta 200 euros anuales en la factura eléctrica

  • No implican ningún coste para el consumidor y permiten un ahorro elevado a final de año
  • Los expertos alertan de que este podría ser el otoño con la factura más cara de la historia

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Reducir el precio de la factura eléctrica es posible si sigues estos consejos

La factura de la luz en el mes de septiembre se convirtió en la tercera más cara de la historia. El recibo de un usuario medio se incrementó en un 3,5%, encadenando la sexta subida consecutiva en lo que llevamos de año, según un estudio de Facua. A pesar de que octubre nos ha dado una pequeña tregua, los expertos alertan: este podría ser el otoño más caro de la historia.

La evolución del mercado mayorista apunta a que a finales de año la factura de la electricidad podría experimentar una subida del 3,6% con respecto al año anterior. Esto se traduce en un aumento de 32,4 euros para un hogar que consume unos 3.600 kWh anuales, explican desde el Gobierno. Por su parte, organizaciones de consumidores como Facua, elevan estas previsiones y estiman que 2018 terminará con una factura eléctrica que duplicará la que se pagaba a principios de siglo.

En este contexto, ¿podemos hacer algo para reducir nuestro recibo eléctrico? El Ejecutivo aprobó un paquete de medidas de choque, entre ellas, suspender el impuesto a la generación eléctrica, lo que supone una rebaja de entre el 2,5% y el 4% en la factura doméstica. También anunció que potenciará los bonos sociales y que los complementará con un nuevo bono para la calefacción.

Sin embargo, y más allá de estas medidas, el consumidor tiene en su mano la posibilidad de reducir el montante de la factura eléctrica siguiendo una serie de recomendaciones que no implican ningún coste y permiten un ahorro que varía desde los 17 a los 200 euros anuales.

Claves para entender la factura de la luz

1. Concienciación

Todo empieza por un cambio de mentalidad. Según un estudio de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), cuatro de cada diez hogares no sabe qué tipo de tarifa eléctrica tiene contratada. Es, por tanto, el momento de concienciarse acerca de la necesidad de revisar las facturas y comprobar si la potencia asociada a su domicilio se ajusta a sus necesidades.

“Conviene que comparemos nuestra tarifa de luz y gas con las disponibles en el mercado, ya que es posible que podamos encontrar una oferta más económica de entre todas las que ofrecen las comercializadoras”, explica en una entrevista en el Canal 24 horas el director general de Kelisto.es, Hernán Martínez.

Es importante destacar que por cada 0,1 kW menos de potencia podemos ahorrar cinco euros anuales.

2. Evitar el 'stand-by'

 Getty Images/iStockphoto

Dejar los electrodomésticos con el piloto encendido, aunque no se estén utilizando supone un gasto energético que equivale al 2,3% del consumo total anual. El director general de Kelisto recuerda que todos los aparatos que tenemos en stand-by consumen, por tanto, lo recomendable es desenchufarlos cuando no estén en funcionamiento.

Gestos poco habituales como desconectar el cargador del móvil de la corriente eléctrica al finalizar la carga o desenchufar la televisión cuando nos vamos de vacaciones podrían permitir un ahorro de entre 50 y 100 euros al año.

3. Instalar termostatos y temporizadores

Programar la calefacción o el aire acondicionado para que se ponga en marcha un poco antes de llegar a la vivienda y mantener la temperatura estable gracias a un termostato puede suponer un ahorro de un 8-13% del gasto en calefacción, aproximadamente 60 euros al año.

Tal como explica Martínez, una temperatura de 21ºC es suficiente para mantener un ambiente confortable. Debemos evitar ir en pantalón corto y camiseta por casa, y conviene abrigarnos un poco para reducir el montante de nuestra factura. Cada grado adicional incrementa un 7% el consumo, es decir, casi 30 euros anuales.

4. No tapar los radiadores con ropa

Colocar muebles cerca de los aparatos de calor o taparlos con ropa pueden hacer que se desperdicie gran parte de su energía calorífica. Para conseguir que trabajen de forma eficiente, y consuman menos, es recomendable que no impidamos la circulación del calor. Asimismo, es preferible evitar el uso de radiadores eléctricos ya que el impacto en la factura se multiplica.

5. Hacer un uso eficiente de los electrodomésticos

 Getty Images/iStockphoto

Lavar la ropa a 40ºC en vez de a 60ºC puede suponer un ahorro de hasta un 55% de energía. Igualmente, una correcta elección del programa de lavado proporcionará ahorro de energía, de agua y una mayor duración de las prendas.

“Debemos utilizar los electrodomésticos de una forma más racional. Por ejemplo, poner la lavadora y el lavavajillas cuando estén llenos”, señala el experto. Esta medida puede suponer, en total, un ahorro de 40 euros a final de año.

6. Ajustar la temperatura del frigorífico

El frigorífico es uno de los electrodomésticos que más energía consume, ya que está constantemente en funcionamiento. Se calcula que cerca del 20% del consumo eléctrico se lo lleva este aparato.

Desde Kelisto.es recomiendan no introducir alimentos calientes en la nevera: además de poder estropear el alimento, al dejarlo que se enfríe de manera natural se estará ahorrando energía. Otra forma es regular su temperatura interior entre 3ºC y 7ºC y la del congelador entre -20º y -18º.

También es conveniente mantener la parte trasera ventilada y sin polvo, además de eliminar la escarcha, ya que bastan 2 milímetros para aumentar un 10% el consumo de energía. Esto permitiría ahorrar unos 17 euros anuales.

7. Reducir el gasto al cocinar

Gestos tan sencillos como pagar el fuego antes y aprovechar el calor residual, utilizar recipientes adecuados al quemador y cocinar con utensilios que reduzcan el tiempo de cocción nos ayudarán a reducir el montante de nuestra factura eléctrica.

Según Martínez, “apagar el horno cinco minutos antes de sacar lo que estamos cocinando o utilizar una olla exprés” nos permitirían ahorrar hasta 60 euros al año.

8. Bajar bien las persianas y cerrar las ventanas

El aislamiento es fundamental a la hora de aumentar la eficiencia de nuestros aparatos térmicos. Un sencillo gesto como bajar las persianas y comprobar que las ventanas están completamente cerradas, sobre todo a partir de las seis de la tarde, se traducirá en un importante ahorro de energía y en el montante del recibo de la luz.

También es recomendable colocar alfombras en las habitaciones ya que el suelo es una de las principales vías por donde se escapa el calor. De esta forma aumentaremos la eficiencia de la calefacción.

9. Sustituir bombillas tradicionales por LED

 Getty Images/iStockphoto

Tras la prohibición de las bombillas halógenas el pasado 1 de septiembre, las bombillas LED se han convertido en la mejor opción para iluminar nuestro hogar. Este tipo de lámparas son más eficientes, ya que convierten el 90% de la energía en luz, contribuyen al medio ambiente y tienen una vida útil 10 veces mayor que una convencional.

Si cambiamos toda la iluminación de nuestro hogar a bombillas LED, aunque suponga un desembolso inicial, ahorraremos entre 50 y 100 euros al año.

10. Consumir en las denominadas "horas valle"

Se denomina "horas valle" a la franja horaria donde el precio de la luz es más barato: de 22:00 a 12:00 en invierno y de 23:00 a 13:00 en verano. Esto es así porque son las horas de menor consumo.

Tal como explica el director general de Kelisto.es, “esto no afecta a todo el mundo, ya que depende de la tarifa que tengamos contratada”. En este caso, afecta a los usuarios de la tarifa regulada, aquella que marca un precio distinto para cada hora del día -el 40% de los consumidores en España-.

“Si somos capaces de desplazar el consumo de esas horas a otras más baratas, seremos capaces de ahorrar en la factura eléctrica”, concluye Martínez.

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