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La era Trump

El exjefe de campaña de Trump llega a un acuerdo con el fiscal para colaborar en las pesquisas sobre la trama rusa

  • Paul Manafort se declarará culpable de conspiración contra EE.UU. y obstrucción a la justicia
  • Además, acepta coloaborar el investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre la injerencia rusa

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Imagen de archivo del exjefe de campaña de Trump, Paul Manafort
Imagen de archivo del exjefe de campaña de Trump, Paul Manafort. REUTERS/Yuri Gripas

La investigación de la trama rusa sigue deparando disgustos a Donald Trump, que este viernes ha visto como uno de sus antiguos colaboradores cambiaba de bando definitivamente: el exjefe de campaña del presidente de Estados Unidos, Paul Manafort, ha alcanzado un acuerdo con la fiscalía para reconocerse culpable de dos delitos y, sobre todo, para colaborar con la investigación que encabeza el fiscal especial Robert Mueller.

Manafort, que hace tres semanas ya fue hallado culpable de ocho delitos de fraude, ha optado por admitir dos más, según han anunciado las partes, y se declarará culpable de conspiración contra los Estados Unidos y de conspirar para obstruir a la justicia, lo que le convierte en el principal miembro del equipo de Trump en ser condenado por la trama rusa.

La posibilidad de una reducción de la pena -Manafort afronta varias acusaciones que podrían acarrearle pasar el resto de su vida en prisión- ha pesado sin duda en la decisión del antiguo asesor del presidente, quien, por el momento, evitará el juicio previsto el próximo 24 de septiembre y un potencial tercer proceso judicial.

La Casa Blanca asegura que no tiene que ver con Trump

La Casa Blanca, aunque tampoco veía con buenos ojos la posibilidad de un largo juicio contra el que fue uno de los colaboradores más cercanos de Trump a pocas semanas de las elecciones legislativas, se ha apresurado, en cualquier caso, a desvincular al presidente del acuerdo de Manafort.

El ex jefe de campaña de Trump, Paul Manafort, es acusado de complot contra EE.UU.

"Esto no tiene absolutamente nada que ver con el presidente o con su exitosa campaña presidencial de 2016. No está relacionado en absoluto", ha señalado su portavoz, Sarah Huckabee Sanders.

Sin embargo, es evidente que la decisión de Manafort introduce un giro significativo en la investigación, puesto que el excolaborador llevaba todo un año negando cualquier injerencia rusa en la campaña de Trump. El inquilino de la Casa Blanca, en este sentido, tendrá menos argumentos para seguir denunciando una "caza de brujas" en su contra.

Vínculos con Rusia y Ucrania

El mes pasado, un tribunal del estado de Virginia ya declaró culpable al exasesor de Trump por ocho delitos de fraude, mientras que el jurado no alcanzó un consenso con respecto a otra decena de delitos que se le imputaban.

Manafort supuestamente trabajó entre 2006 y 2017 para Gobiernos extranjeros, incluido el Ejecutivo prorruso del ex presidente ucraniano Víktor Yanukóvich (2010-2014), y para oligarcas rusos, a los que ayudó a mejorar su imagen en Washington sin comunicárselo a las autoridades, lo que constituye un crimen.

El proceso contra él es producto de la investigación de Mueller, pero no está relacionada directamente con las actividades que desempeñó entre marzo y agosto de 2016 en la campaña de Trump, donde llegó a ser el jefe hasta que se vio obligado a dimitir por ocultar el cobro de 12,7 millones de dólares procedentes de Yanukóvich

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