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Elecciones en México

López Obrador apela a la unidad de México y se marca como principal reto la lucha contra la corrupción

  • El presidente electo vaticina que "no va a costar mucho trabajo desterrar la corrupción", ya que ahora "habrá voluntad política"
  • Convertido en el primer presidente de izquierdas de México, aboga por restañar heridas: "Queremos la reconciliación con todos"

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López Obrador, un nuevo presidente para México que genera tantas expectativas como dudas

El presidente electo de México, Andrés López Obrador, se ha marcado este lunes como principales retos la reconciliación del país, tras auparse como el primer mandatario mexicano de izquierdas al tercer intento, y la lucha contra la corrupción, que, a su juicio, "no va a costar mucho trabajo desterrar" pese a ser uno de los principales problemas del país.

Decidido a no perder tiempo, López Obrador ha trazado de inmediato las principales líneas de trabajo de su futuro gobierno y las ha expuesto en una entrevista en la cadena Televisa, en la que ha reiterado que el eje de su política será acabar con la corrupción.

"No va a costar mucho trabajo desterrar la corrupción en el país porque en nuestro pueblo hay una gran reserva de valores culturales, morales y espirituales. Nuestro pueblo es honesto", ha recalcado el presidente electo, al tiempo que subrayaba que el problema "es más por el comportamiento de los políticos; esa conducta es lo que ha dañado al país y manchado la imagen de México en el mundo".

Durante su campaña, López Obrador ya señaló en numerosas ocasiones que la corrupción le cuesta cada año a México 500.000 millones de pesos (más de 21.000 millones de euros): "No es solo combatir la corrupción e impunidad: es liberar fondos para el desarrollo. Todo lo que ahora se va por el caño de la corrupción se va a utilizar para financiar el desarrollo del país".

Ahora, ha ratificado su disposición a combatir la corrupción, con el impulso del que asegura que durante su mandato "habrá voluntad política". De hecho, su campaña ya recibió hace un mes el respaldo de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos en la lucha contra la corrupción en proyectos de licitación de obra pública, si ganaba las elecciones presidenciales.

Andrés López Obrador será el nuevo presidente de México

Reconciliar a los mexicanos

López Obrador, cuya victoria no es aún definitiva si bien las proyecciones preliminares de las autoridades mexicanas le otorgan la victoria con más del 53 % de los votos, ha insistido también en llamar a la reconciliación: "Todos los mexicanos estamos unidos para sacar adelante al país; es el propósito, hay que hacer a un lado las diferencias".

A pesar de ser el blanco de constantes ataques, el presidente electo siempre ha defendido que en política no tiene enemigos, sino "adversarios". Entre ellos destacan los expresidentes Carlos Salinas, Vicente Fox y Felipe Calderón, ante el que perdió en su primer intento de alcanzar la Presidencia de México por un estrecho margen y bajo la sombra del fraude electoral.

En su segunda intentona fue derrotado por el actual presidente, Enrique Peña Nieto, a quien acusó de haber recurrido a la compra de "millones de votos". Sin embargo, este lunes ha preferido obviar la revancha: "No es mi fuerte la venganza; yo no odio. Estoy luchando por la justicia y a ellos [los expresidentes] los voy a respetar siempre y van a tener garantías para poder estar en el país sin ningún problema", ha explicado.

Queremos la reconciliación con todos

"Queremos la reconciliación con todos", ha insistido, antes de subrayar que su gobierno representará a todos los mexicanos.

López Obrador también ha deslizado un mensaje de ortodoxia económica para tranquilizar a los mercados financieros, al asegurar que su Gobierno mantendrá la disciplina fiscal y la contención del déficit, así como que no habrá subidas de impuestos, sino que habrá que "apretarse el cinturón".

Primera conversación entre Trump y el nuevo presidente de México

Muy distantes ideológicamente, Andrés López Obrador y Donald Trump han apostado por la cortesía diplomática en las primeras horas tras la elección del nuevo mandatario mexicano, que tendrá que gestionar la complicada relación con el vecino y principal socio económico de su país, un elemento clave para la estabilidad y desarrollo.

Por el momento, el presidente de Estados Unidos recibió este domingo la victoria de López Obrador con un tuit de felicitación en el que aseguraba que espera "con ansia trabajar con él", a lo que el presidente electo respondió que "tenderá la mano" a Estados Unidos.

Este lunes, ambos han hablado por teléfono, en un primer contacto personal que ha estado centrado en la inmigración, según ha contado el propio López Obrador a través de Twitter: "Recibí llamada de Donald Trump y conversamos durante media hora. Le propuse explorar un acuerdo integral; de proyectos de desarrollo que generen empleos en México y, con ello, reducir la migración y mejorar la seguridad".

Trump, por su parte, ha apelado a su colaboración en la materia para frenar los flujos migratorios: "Creo que va a intentar ayudarnos con la frontera. Tenemos unas leyes fronterizas increíblemente malas, leyes de inmigración que son las más débiles del mundo, de las que todo el mundo se ríe. Y México tiene leyes migratorias muy fuertes, así que pueden ayudarnos hasta que arreglemos las nuestras", ha señalado en la Casa Blanca cuando recibía al primer ministro holandés, Mark Rutte.

Creo que la relación será muy buena. Veremos lo que ocurre, pero realmente creo que será muy buena

"Tuvimos una gran conversación, como de una media hora de duración, hablamos sobre seguridad fronteriza, hablamos sobre comercio, hablamos sobre el TLCAN [Tratado de Libre Comercio de América del Norte] y sobre un acuerdo por separado, solo entre México y Estados Unidos", ha detallado el presidente estadounidense, antes de apostillar: "Creo que la relación será muy buena. Veremos lo que ocurre, pero realmente creo que será muy buena".

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