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Goirigolzarri contradice a Rato y afirma que no fue él, sino Bruselas, quien diseñó el rescate de Bankia

  • El presidente de Bankia ha comparecido en la comisión del Congreso sobre el rescate bancario
  • Asegura que el Banco de España le ordenó preparar un plan de saneamiento, pero que el rescate lo anuló
  • Ante esa misma comisión, Rato calificó como "excesiva" la inyección de dinero público en la entidad

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El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, en su comparecencia ante la comisión de investigación de la crisis financiera del Congreso
La comparecencia del presidente de Bankia cierra las tres semanas que la comisión del Congreso que investiga el rescate bancario ha dedicado en exclusiva al caso de esa entidad. EFE/Chema Moya

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, ha explicado este martes en el Congreso que el rescate solicitado por España a la Unión Europea frustró su plan para sanear Bankia, que nunca llegó a ejecutarse, ya que el Memorándum de Entendimiento (MOU) firmado con las instituciones europeas fue el que fijó el proceso de reestructuración exigido para obtener ayudas financieras. De esta forma, contradice lo afirmado por su predecesor al frente de la entidad, Rodrigo Rato, quien consideró que la inyección pública fue "excesiva" e "innecesaria" y atribuyó al banquero vasco la petición de esa cuantía.

Durante su comparecencia ante la comisión que investiga la crisis financiera, el rescate bancario y la quiebra de las cajas de ahorro en la Cámara Baja, Goirigolzarri ha señalado que el Banco de España le pidió elaborar un plan de saneamiento y capitalización "a los pocos días" de incorporarse como presidente de Bankia, a comienzos de mayo de 2012.

La misma línea de Rato también fue defendida por el que era director de Supervisión del Banco de España cuando Goirigolzarri llegó a Bankia, Jerónimo Martínez de Tello. Éste señaló en la misma comisión parlamentaria que la inyección de recursos públicos fue superior a la necesaria porque el presidente entrante quiso "cubrirse las espaldas".

Sin embargo, el actual vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE) y entonces ministro de Economía, Luis de Guindos, aseguró en la Cámara Baja que fue Bruselas la que cifró el rescate a Bankia, y no Goirigolzarri.

El plan interno de saneamiento "nunca se puso en práctica"

El plan elaborado por el equipo de Goirigolzarri fue remitido el 11 de junio al Banco de España, con unas necesidades de capital para BFA de 19.000 millones (12.000 millones para Bankia y el resto para sanear a la matriz). Sin embargo, el banquero ha reiterado que ese plan "nunca fue puesto en práctica".

Dos días antes -ha recordado-, el Gobierno solicitó el rescate a la Unión Europea por hasta 100.000 millones y el MOU que acabó aprobándose en julio fijó las condiciones en las que debían pedirse las ayudas. "Esto trastocó totalmente nuestros planes y supuso un cambio radical en los calendarios", ha aseverado Goirigolzarri, que ha añadido: “Tuvimos que comenzar un nuevo proceso siguiendo la estructura y el calendario definido por la Comisión Europea”.

"Entiendo que haya personas que ya no lo recuerden y que sigan hablando de los 19.000 millones de Goirigolzarri, pero este plan estará tal vez archivado en algún sitio, pero nunca fue puesto en práctica", ha insistido el presidente de Bankia.

Después de pedir el rescate bancario, se encargó a la consultora Oliver Wyman que cifrara las necesidades de capital, que se fijaron en 24.743 millones de euros, de los que 17.959 millones se cubrieron con ayudas públicas (10.000 millones para Bankia y el resto para BFA, que tenía activos de menor calidad), que se sumaron a otros 4.465 millones en ayudas que el banco tenía desde su nacimiento.

“Esta cifra tiene cierta similitud con los 19.000 millones del plan que nosotros habíamos presentado, pero su cálculo nada tiene que ver con el análisis que nosotros realizamos”, ha apuntado el presidente de Bankia.

Un duro proceso de reestructuración

En cuanto a la situación del banco cuando él llegó, el banquero ha destacado que, en aquel momento, BFA tenía valorada la participación de Bankia en 12.000 millones de euros, cuando a 30 de abril de ese año, su valor de mercado no alcanzaba los 2.500 millones.

El presidente de Bankia se refirió también al plan de restructuración marcado por Bruselas, que, entre otras cosas, supuso cerrar más de mil oficinas, reducir la plantilla de 20.400 personas hasta 13.600 y realizar desinversiones de activos no estratégicos por valor de 61.300 millones de euros.

En tres años, según ha subrayado, “Bankia pasó de ser una entidad en plena reestructuración y con una estructura financiera prácticamente ‘de mínimos’ a ser en el año 2015 el banco líder en España, dentro de los grandes bancos, en eficiencia, rentabilidad y solvencia”.

Además, Goirigolzarri ha valorado el hecho de que, en diciembre del pasado año, se finalizara esa reestructuración, "cumpliendo con los requerimientos establecidos por la Comisión Europea" y ha remarcado: "Es un hito del que nos sentimos especialmente orgullosos”.

Según José Ignacio Goirigolzarri, con la ayuda pública Bankia era solvente, pero después "quedaba hacerla sostenible, rentable", algo que -a su juicio- la entidad ha conseguido, ya que ha pasado de perder clientes y usuarios a ganar 150.000 el año pasado.

Así, a pesar de los tipos de interés en mínimos históricos, el máximo responsable de la entidad nacionalizada ha insistido en que Bankia es ahora rentable y en su nuevo plan estratégico prevé que será capaz de retribuir con más de 2.500 millones de euros a sus accionistas en tres años.

También ha destacado que, después de su llegada a la presidencia del banco, se eliminaron las dietas que cobraban los directivos de cerca de 800 filiales, lo que supuso un ahorro anual de 7 millones de euros y se denunciaron 30 casos sospechosos de malas prácticas bancarias.

Devolver las ayudas públicas, "el objetivo más importante"

Por otro lado, GoIrigolzarri ha recordado que Bankia ha debido afrontar, además, "el problema social de los poseedores de preferentes, que habían tenido una conversión forzosa y con descuento en acciones”. Esa compensaciones a particulares alcanzaron los 2.783 millones de euros, según ha informado.

En la misma línea, el banquero ha indicado que hubo que devolver sus fondos a los inversores minoristas que participaron en la salida a Bolsa de la entidad en 2011. “Hemos devuelto 1.860 millones de euros. El proceso está ya cerrado”, ha destacado Goirigolzarri.

Por último, el presidente de Bankia ha resumido que “la combinación de unos excelentes resultados, unido al desarrollo de estos vectores desde unos principios y valores bien asentados son, en mi opinión, la base de la creación de valor para nuestros accionistas” y “el mejor medio para conseguir devolver las ayudas que los contribuyentes nos concedieron”. “El objetivo más importante que tenemos”, ha asegurado.

“Es difícil saber cuánto se puede recuperar, porque depende mucho del momento y del precio que el mercado ponga a las acciones bancarias”, ha explicado, antes de añadir que “realizar una gestión profesional e independiente para crear valor para los accionistas es la mejor forma de devolver las ayudas”.

Bankia debe privatizarse, pero ahora "no es un buen momento"

En ese sentido, José Ignacio Goirigolzarri ha indicado que ahora “no es un buen momento” para culminar la privatización de Bankia, porque el sector financiero está penalizado por los tipos de interés negativos.

Así, se ha mostrado convencido de que “el valor se va a incrementar en los próximos meses, cuando cambie la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE).

Por ello, después de recordar que la decisión corresponde al Gobierno y al Fondo de Restructuración Ordenada Bancaria (FROB), Goirigolzarri ha defendido que “tenemos que ser oportunistas, ya que no estamos en una situación de agobio” para privatizar la entidad.

En todo caso, cree que ese proceso “no se puede eternizar”, ya que la privatización “es el único paso que falta para la normalización del proyecto de Bankia, una vez que hemos pasado la reestructuración”.

De hecho, en referencia a la demanda de que Bankia se mantenga como un banco público, el banquero ha afirmado que “defender que la banca sea un instrumento de política económica y social es un despropósito”.

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