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La Comisión de Ayuda al Refugiado rechaza hablar de "avalancha", aunque prevé un récord de peticiones de asilo

  • Esta organización no gubernamental asegura que las llegadas de migrantes "son asumibles"
  • Hay más de 43.000 peticiones de asilo sin resolver y hasta mayo se recibieron más de la mitad que en 2017

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Los voluntarios que atendieron a los migrantes del Aquarius: "Te das cuenta de la alegría y la fuerza que tienen"

Las peticiones de asilo en España pueden alcanzar un nuevo récord este año, ya que sólo en los cinco primeros meses se han superado las 17.000, mucho más de la mitad que en todo 2017, avisa la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), que insiste en que esa cantidad “no es una avalancha, ni mucho menos una invasión”.

Esta organización no gubernamental especializada en acogida de inmigrantes ha indicado que España fue el tercer país con más llegadas en sus costas en 2017 (el 13% del total, frente al 70% de Italia y el 17% de Grecia), con un incremento del 105% respecto al año anterior. Pero su secretaria general, Estrella Galán, recuerda que, "en comparación con el PIB, no hay ninguna avalancha y esas cifras son completamente asumibles".

Así, en referencia a la llegada de 1.100 migrantes a las costas andaluzas y canarias el pasado fin de semana, Galán ha recordado que en 2014 hubo un fin de semana en el que llegaron 1.200 personas a Tarifa.

Al día siguiente de la llegada a Valencia de los 630 migrantes rescatados por el buque Aquarius, esta organización destaca que esta actuación "ha sido una acogida que es de Justicia". "No es caridad: es un acto humanitario, porque la Justicia debe ser humanitaria", ha subrayado el presidente de CEAR, el economista Carlos Berzosa.

"La acogida de personas es la aplicación de la ley internacional. No hay un efecto llamada: hay un efecto expulsión por la violencia que sufren estas personas, por la desigualdad también con los países del sur", ha reiterado la secretaria general de la Comisión de Ayuda al Refugiado, que ha recordado también que 6.163 personas murieron el año pasado en su trayecto migratorio, más de la mitad de ellos, en el Mediterráneo cuando trataban de llegar a Europa.

Presente y futuro próximo de los menores que viajaban en el Aquarius

Rechazo del 65% de las peticiones de asilo en 2017

Según los datos recopilados en el informe anual de CEAR "Las personas refugiadas en España y en Europa", en 2017 se registraron 31.120 solicitudes de asilo, lo que ya marcó un nuevo máximo desde la aprobación de la primera Ley de Asilo en 1984. Esta cantidad supone el 4% del total de peticiones recibidas en la UE, donde España ocupó el sexto lugar, muy lejos de los primeros puestos de Alemania (222.560 peticiones), Italia (128.850) y Francia (98.635).

Sin embargo, el 65% de las solicitudes de asilo presentadas en España se rechazaron, lo que colocó al país 10 puntos por debajo de la media europea en la tasa de reconocimiento del derecho de asilo. Este porcentaje de rechazo casi duplicó el que hubo en 2016, cuando se rechazó sólo el 35% de las peticiones de asilo.

En total, el año pasado se concedió el estatus de refugiado a 595 personas, la cifra más alta desde 1994, cuando Europa estaba sacudida por las guerras en la ex Yugoslavia. Además, otros 4.080 inmigrantes consiguieron la protección subsidiaria en España, frente a los 6.500 que lograron en mismo estatus en 2016.

Ante esa situació, CEAR denuncia el colapso del sistema de asilo español, ya que en la actualidad hay más de 43.000 personas pendientes de que se resuelva su expediente y el tiempo medio de resolución de ese trámite supera el año.

La falta de medios en la Oficina de Asilo y "la falta de toma de decisiones respecto a algunas nacionalidades con las que no se sabe qué hacer" han provocado esa retraso, que afecta sobre todo en estos momentos a los peticionarios de asilo procedentes de Venezuela y países de Centroamérica, golpeados por la violencia de las maras.

Así se vivió en el puerto de Valencia la llegada del Aquarius

El Aquarius, "un giro en la política española"

Este organismo no gubernamental considera que se ha dado “un giro a la política española” en este asunto y que se abre “una oportunidad fantástica para que España lidere un cambio en esta Europa que cada vez está más desenfocada en política de acogida y asilo”, ha insistido la secretaria general de CEAR, Estrella Galán.

Así, esta organización especializada en la acogida de refugiados ha celebrado el anuncio del ministro del Interior sobre la retirada de las concertinas en las vallas de Ceuta y Melilla, pero ha reclamado al Gobierno otros cambios “necesarios y urgentes”, como la paralización de las devoluciones en caliente -"práctica absolutamente ilegal", según la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos-, la agilización y clarificación de los criterios en la concesión de protección internacional y protocolos claros y específicos para las llegadas a costa, con especial atención a las mujeres y los menores.

Además, una vez más, ha instado al cierre de los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE), una práctica en la que -denuncian- se están produciendo "grandes irregularidades" y que están vulnerando la ley.

A nivel europeo, CEAR denuncia la criminalización de las ONG que se está produciendo en el Mediterráneo “como cortina de humo para invisibilizar las consecuencias de las políticas de blindaje de fronteras de la UE”.

Criticas a los acuerdos de la UE con países terceros

También critica los convenios que se están firmando con países terceros “que no respetan los derechos humanos” –como Turquía y Libia- y los acuerdos con Estados en lo que se está vinculando ese freno a las llegadas a Europa con el logro de ayuda al desarrollo, algo que esta organización califica como “perverso e inaceptable”.

Estos acuerdos han reducido a casi la mitad las peticiones de asilo en la UE, ya que sólo se registraron 704.625 solicitudes, frente al 1,26 millones de 2016 y 1,32 millones de 2015.

"Si la UE quiere asegurar realmente las mejoras en países de origen y tránsito de migrantes tendrá que invertir en democracia, desarrollo y derechos humanos, no invertir para que se conviertan en nuestros gendarmes y paren sea como sea el flujo de personas", ha destacado Estrella Galán.

Para paliar esas situaciones y organizar la acogida de las personas que llegan a Europa en busca de un refugio, CEAR exige "un mecanismo de coordinación regional con corresponsabilidad de todos los Estados miembro [de la UE] para organizar los rescates, desembarcos y posterior reubicación".