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Trump, sobre algunos inmigrantes indocumentados en EE.UU.: "No son personas, son animales"

  • Arremete contra las ciudades santuario que protegen a esos inmigrantes
  • Culpa a los demócratas de la separación de familias inmigrantes
  • Acusa a México de "no hacer nada en la frontera"

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El presidente de EE.UU., Donald Trump, habla durante una reunión sobre las 'ciudades santuario' para inmigrantes
El presidente de EE.UU. lo ha dicho en una reunión donde ha arremetido contra las normas que permiten proteger de la expulsión a determinados inmigrantes en varias ciudades de California.

Donald Trump ha calificado de "animales" a parte de los inmigrantes sin papeles que llegan a Estados Unidos. Lo ha hecho durante una reunión en la Casa Blanca con líderes locales que se opone a las normas que, desde enero, protegen a inmigrantes indocumentados en las llamadas ciudades santuario en California. Estas leyes, según ha asegurado el presidente estadounidense, son "inconstitucionales y letales" porque esas personas son violentas.

“Tenemos gente que llega al país, o intenta llegar. Nosotros estamos deteniendo a muchos de ellos", aseguró Trump en esa reunión en la Sala del Gabinete, y a renglón seguido añadió: "No creeríais lo mala que es esa gente. No son personas, son animales, y estamos sacándolos del país a un ritmo que nunca se había visto antes".

Esas declaraciones fueron grabadas por varios medios de comunicación presentes en la sala, como la cadena de televisión C-SPAN, especializada en la cobertura del Capitolio y la Casa Blanca, que ha reproducido ese fragmento en su cuenta de Twitter.

Califica de "vergüenza" la actuación de las ciudades santuario

En ese encuentro, Trump tachó "vergüenza" las políticas de las alrededor de 200 ciudades, condados y otras jurisdicciones del país llamadas santuario, ya que no destinan recursos a perseguir a inmigrantes y se niegan a informar a las autoridades federales del estatus migratorio de las personas detenidas.

Arremetió en particular contra la ley estatal que el pasado 1 de enero ha convertido California en un estado santuario de inmigrantes, lo que limita la colaboración de las autoridades locales con las agencias federales migratorias.

Según el presidente, esa ley "ha espoleado una rebelión" en varias localidades que no están de acuerdo con ella y que la han llevado a los tribunales.

Trump criticó especialmente a la alcaldesa de la localidad californiana de Oakland, Libby Schaaf, que en febrero pasado avisó a la comunidad indocumentada de que las autoridades migratorias iban a emprender detenciones en la ciudad, una operación que terminó con el arresto de unos 200 inmigrantes indocumentados.

"Yo recomendaría que miraras [si se puede acusar de] obstrucción a la Justicia a la alcaldesa de Oakland, Jeff", dijo Trump dirigiéndose al fiscal general, Jeff Sessions, que estaba presente en la reunión, pero que no respondió.

A la reunión acudieron el número dos de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, y una representante republicana en la Asamblea de California, Melissa Meléndez. También participaron los alcaldes de Los Alamitos, Barstow, Lake Elsinore, Laguna Niguel, San Jacinto y Escondido, y representantes de los condados de Fresno, Stanislaus, San Diego, Orange y Lassen.

Culpa a los demócratas de la separación de familias inmigrantes

El presidente culpó a los demócratas de esas leyes migratorias y ha asegurado que su Gobierno trabaja para cambiarlas. También responsabilizó al partido de la oposición de la separación de menores de sus familias.

Cuando Washington inicia procesos judiciales contra los adultos que han cruzado ilegalmente la frontera sur de EE.UU., sus hijos pasan a custodia del Departamento de Salud, que busca a un pariente en Estados Unidos o los traslada con una familia de acogida.

Según publicó en abril el diario The New York Times -que revisó datos oficiales del Gobierno-, más de 700 menores han sido separados de sus padres en la frontera entre México y Estados Unidos desde octubre, incluyendo un grupo de niños de menos de 4 años.

"Es algo horrible que tengamos que separar a las familias", afirmó Trump, quien indicó que su secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, está pasando por un momento "muy duro" por eso. "Pero los demócratas nos dieron esa ley. Nos dieron esa ley y no quieren hacer nada al respecto, la dejan así porque no quieren hacer cambios. Y ahora se están rompiendo familias debido a los demócratas. Es terrible", indicó.

Trump no aclaró a qué ley se refería, pero su Gobierno anunció la semana pasada que enjuiciaría a todos los inmigrantes que cruzaran ilegalmente la frontera, incluidas las unidades familiares.

Acusa a México de "no hacer nada en la frontera"

Nielsen reconoció el martes en el Senado que la separación de familias es una consecuencia de esa política, pero aseguró que no es su propósito.

En la reunión Trump también acusó a México de no hacer nada en la frontera y pronosticó que el Congreso le concederá pronto "la financiación completa" para erigir su prometido muro.

"México no hace nada por nosotros. No hacen nada por nosotros. México habla, pero no hacen nada por nosotros, especialmente en la frontera. Ciertamente no nos ayudan mucho en el comercio, pero especialmente en la frontera, no hacen nada por nosotros", insistió.