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Cataluña

Artur Mas queda en libertad tras declarar ante el Supremo que la independencia fue algo "simbólico"

  • El juez Llarena solo le pide que esté a disposición del tribunal si se le llama
  • No había un comité estratégico, sino "reuniones" donde "se hablaba de política"
  • El nombre de Artur Mas aparecía en la agenda de Jové, pieza clave del 'procés'

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Artur Mas, ante el juez del Supremo: "La declaración de independencia tuvo un valor simbólico"

El expresidente de la Generalitat y expresidente del PDeCAT Artur Mas ha quedado en libertad, aunque tendrá que estar a disposición del Tribunal Supremo siempre que se le solicite, tras declarar como investigado por un posible delito de rebelión en el proceso soberanista que llevó a la declaración unilateral de independencia (DUI). Mas ha defendido que "la declaración de independencia del 27 de octubre tuvo un carácter político y simbólico", en la línea de otros acusados por esta causa, y, aunque ha reconocido reuniones políticas sobre el "procés", ha negado la existencia de un comité estratégico.

La acusación popular que ejerce el partido político Vox había pedido al magistrado Pablo Llarena la libertad provisional bajo fianza mínima de 60.000 euros, comparecencias ante el juzgado cada 15 días y la retirada del pasaporte, al igual que ocurrió el lunes en el caso de la secretaria general de ERC, Marta Rovira. Tras la vistilla celebrada, y aunque la Fiscalía y la Abogacía del Estado se sumaron a la petición de fianza, el juez ha acordado no imponer ninguna medida cautelar, si bien ha preguntado al expresidente si estaba dispuesto a comparecer ante el juzgado en caso de ser requerido, a lo que Mas ha respondido afirmativamente.

A su salida, ha declarado ante los medios de comunicación que aunque "el referéndum del 1-O fue real", la declaración de independencia "tuvo un carácter político y simbólico". Según sus propias palabras, ha defendido ante el juez que el "proceso soberanista había nacido de la raíz del pueblo catalán y que las instituciones catalanas han intentado acompañar ese proceso popular", con una "voluntad de entendimiento" con el Estado que "no tuvo contrapartida".

Sin embargo, considera que tal afirmación no supone que se tenga que "retractar de nada" y ha añadido ante los medios que sigue defendiendo la "independencia de un futuro Estado catalán dentro del marco europeo". Tras salir del Supremo, se ha marchado en coche arropado por aplausos de decenas de personas y al grito de "no estás solo".

Niega la existencia de un "comité estratégico"

El expresidente de la Generalitat y del PDeCAT ha declarado ante el juez del Supremo durante tres horas porque la investigación le sitúa entre los integrantes del comité estratégico que dirigió las acciones contempladas en la hoja de ruta del "procés", dibujada en el documento Enfocats, y le ubica en reuniones clave para la preparación del referéndum independentista.

Su nombre aparecía en la libreta de Josep María Jové, hombre de confianza de Oriol Junqueras y pieza clave del proceso soberanista considerado el "cerebro" de la logística del 1-O, en varias reuniones en las que se trató este asunto.

Sin embargo, Mas ha insistido ante el juez Llarena que "no había un comité estratégico". "Se nos convocaba a reuniones de carácter muchas veces informal", de composición variable, "en las que se hablaba de política", ha dicho, lo cual considera algo normal entre políticos.

Artur Mas defiende ante el Supremo que el 'procés' tenía un origen ciudadano

"Somos personas elegidas por el pueblo que tenemos mandatos políticos y electorales que tenemos que intentar cumplir", ha subrayado Mas ante los medios tras su declaración, insistiendo en negar el carácter estratégico de esas reuniones, aunque a continuación ha añadido: "Mal iríamos si los políticos no pudieran reunirse para definir estrategias para implementar los resultados de las elecciones".

Según fuentes presentes en la declaración, Mas ha reconocido ante el juez que participó en "dos o tres reuniones" con otros de los investigados, que le pedían "opinión política" sobre los temas que trataban, y que en ellas avisó de que organizar un referéndum que había sido declarado ilegal por el Tribunal Constitucional suponía desobedecer y traería consecuencias penales, como su propia inhabilitación por la consulta soberanista en 2014.

Esgrime sus contactos infructuosos para pactar un referéndum

Según los apuntes de la agenda de Jové, en verano de 2016, Artur Mas se opuso a impulsar al referéndum unilateral, convencido de que "el Estado sabía como cargárselo", y criticó que la CUP hubiera forzado el cambio de los planes iniciales y exigiera celebrar el referéndum, que finalmente fue fijado para el 1-O.

Incluso llegó a advertir de forma indirecta de la posible aplicación del artículo 155 de la Constitución, según el último informe que la Guardia Civil ha remitido al juez Llarena, en el que deja constancia de las "enormes disensiones" internas que se produjeron en Junts pel Sí en los preparativos del referéndum.

En su declaración, Artur Mas ha explicado al magistrado que antes de esta consulta del 9-N, siendo presidente de la Generalitat, mantuvo contactos con el Gobierno y el PSOE durante casi año y medio para intentar pactar un referéndum sin éxito.

Según ha explicado, se creó un comité a tres bandas en el que estaban representados por delegación el presidente Mariano Rajoy, el entonces líder de la oposición, el socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, y él mismo a través del expresidente del Parlament Joan Rigol. Los contactos duraron año y medio y no dieron lugar a acuerdo alguno para la celebración legal de un referéndum que permitiera una salida al proceso soberanista.

Mas fue condenado en marzo del pasado año a dos años de inhabilitación por desobedecer al Constitucional al convocar la consulta del 9-N en 2014. El Tribunal de Cuentas investiga su responsabilidad en el desvío de fondos para ese fin, por lo que ordenó el embargo provisional de sus inmuebles para hacer frente a una fianza de 5,2 millones de euros.

Neus Lloveras (AMI), también en libertad

También ha comparecido este martes Neus Lloveras, expresidenta de la Associació de Municipis per la Independència (AMI), considerada igualmente integrante del comité estratégico del "procés", y para la que no se han pedido medidas cautelares.

Según fuentes de la acusación, Lloveras, exalcaldesa de Vilanova i la Geltrú (Barcelona), ha admitido ante el juez que recomendó a los ayuntamientos participar en el 1-O, pese a las prohibiciones del Tribunal Constitucional, basándose en lo señalado en tratados internacionales que no ha podido concretar.

El juez Llarena ha continuado así una ronda de declaraciones en la que ya han comparecido la exdiputada de la CUP Mireia Boya, la secretaria general de ERC, Marta Rovira, y la coordinadora general del PDeCAT, Marta Pascal.

El fiscal pide ampliar la investigación hasta 18 meses

El fiscal ante el Supremo ha pedido al magistrado Pablo Llarena, que instruye la causa que investiga el "procés" por rebelión, sedición y malversación, que extienda a un máximo de 18 meses el tiempo que pueda durar la investigación, un período que puede ser a su vez prorrogable.

Para ello, solicita al juez que declare compleja la causa, de modo que la instrucción pueda extenderse más allá de los seis meses previstos por la ley, y que en este caso terminarían en abril. El juez ha preguntado a las partes (defensas y acusación popular) para que se pronuncien sobre esta petición en los próximos tres días, antes de tomar una decisión.

La medida permitiría al magistrado abrir juicio oral después del momento inicialmente estimado, que diversas fuentes han calculado para la primavera de este año, de modo que fuera posible que la vista se celebrara en otoño. No obstante, la declaración de complejidad para la causa permite al juez disponer de más plazo, pero no le obliga a nada.

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