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La casa Chanel transforma su pasarela en un bello jardín AFP
Alta costura de París

Chanel se inspira en la belleza de las flores y la delicadeza del agua

  • Proenza Shouler apuesta por el macramé en una colección de acento artesanal 

  • Dior desarrolla la estética Op art en distintos tejidos y prendas

  • Giambattista Valli apuesta por los vestidos de estilo diosa

  • Blog: El legado de Azzedine Alaïa se instala en París

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La fascinante alta costura de París ya está en marcha y se acerca a su ecuador con pocas sorpresas. Las casas de moda no arriesgan en sus colecciones y en algunos de los desfiles que se han celebrado hasta ahora parece que se apuesta por el continuismo y la precaución. Todo es tan perfecto que la fotografía global de los desfiles es bastante plana. Aunque, por suerte, hay excepciones. 

 Las flores inspiran la colección de Chanel. AFP

Chanel transforma su pasarela en un bello jardín, como el que le sirve de inspiración para su desfile de alta costura para la primavera de 2018. Las flores, uno de los símbolos de la casa, son el punto de partida de las propuestas que exhiben una gama de texturas extensa y una gama de colores de tonos empolvados o porcelánicos, siempre mimosos, suaves. 

Lagerfeld los utiliza para tintar tejidos muy trabajados, a veces superpuestos para provocar juegos de texturas encontradas. Las transparencias son delicadas, como una tímida cortina de agua que cae lentamente de la fuente. Destacan las chaquetas que parecen corolas, tanto por sus hombros redondeados como por sus solapas ligeramente curvadas. Los sastres van muy estructurados y trabajados, con las costuras bordadas resaltando el patrón de cada pieza. . 

 La novia que ha cerrado el desfile de Chanel AFP

También florales son los volúmenes de las mangas y las faldas, a veces un tanto atrevidos y caprichosos, como caprichosa es la naturaleza. Los trajes en tweed, seña de la casa, tiene un aire joven, sesentero a veces, y se combinan con botines planos hechos en el mismo tejido que las prendas para logran un total look elegante y muy femenino.

Los diseños festivos se oscurcen y elevan la intensidad cromática. Se apuesta por siluetas como el mono y se apuesta por las texturas metalizadas. Y entre tanto brillo y bordado llaman la atención los vestidos tintados en potentes azules, verdes o en negro. Diseños inspirados en la camisería que llevan el elegante estilo de la adorada Coco Chanel.  

Llaman poderosamente la atención los tocados con redecilla que vela con elegancia la mirada. Todos llevan distintos tipos de flor, pequeños ramos encantadores que realzan ese aire femenino y jovial del que presume la colección. 

 Nieves Álvarez desfila para Stéphane Rolland. AFP

Nieves Álvarez no se despega de las pasarelas. El 19 de enero presentó la nueva colección de la firma N+V de moda infantil en el FIMI y ahora vuelve a desfilar con las propuestas de alta costura de su gran amigo Stéphane Rolland, su modista de cabecera en la alfombra roja de los Goya. La colección, casi toda tintada en distintos blancos, destaca por la fluidez de las prendas y los volúmenes generosos que provocan movimiento al caminar.

Las aplicaciones metalizadas imprimen un toque arty a la colección que juega a marcar la silueta pero también a ocultarla con patrones amplios que caen alejándose del cuerpo. Las asimetrías marcan la pauta; a veces con adornos colocados en un hombro o en la cintura y otras veces con superposiciones de patrones que permiten convivir dos tejidos muy distintos.  

 Giambattista Valli recupera el estilo diosa en su nueva colección. AFP

Giambattista Valli sorprende con vestidos en todos lisos y patrón envolvente que parecen haberse improvisado sobre el cuerpo de la mujer. Diseños de clara inspiración mediterránea, con pliegues y plisados, que evocan al estilo de las culturas del Mediterráneo y recuerdan a los diseños que Madame Grès puso de moda a mediados de los 50. Todos abrazan el cuerpo como de forma despreocupada y algunos se sostienen gracias a lazos estratégicamente situados.“He querido desarrollar el estilo de las diosas pero llevándolo a una mujer real, siempre con un aire fresco y joven”, decía el italiano.

 Valli no se olvida de sus ya famosos vestidos de tul. AFP

El desfile comienza con vestidos sencillos en blanco y negro, algunos decorados con grandes estrellas hechas con pequeñas gotas de cristal, casi bocetos de lo que vendría después porque la colección va cogiendo intensidad a medida que avanza el show, hasta llegar al barroco agotador de vestidos en guipur floral que van decorados con paillettes, cristales y flecos. A Valli le fascinan las flores y los jardines y de nuevo se mete en algunos de los que le cuesta salir.

 Propuestas de Proenza Schouler. AFP

Proenza Schouler firma una de las colecciones más jóvenes y vitalistas de las que se han presentado hasta ahora, una propuesta que sus directores creativos, John McCollough y Lázaro Hernandez, describen como “un viaje a través de un mundo sin fronteras”.

El suyo es un trayecto marcado por las emociones. Un recorrido por distintas culturas que inspiran una propuesta que rinde homenaje a las tradiciones y artesanía de todo el continente americano. Pero lejos de quedarse en una mera exposición folclórica, la colección introduce divertidos guiños a la cultura hippy de finales de los sesenta pero también a la sensualidad que marcó las noches neoyorquinas de los 70.

 Los escotes son el centro de atención en la propuesta de Proenza Schouler. AFP

Destacan las prendas que llevan el cuerpo con macramé de cuero que cae al suelo en forma de flecos y que recuerdan a los ‘wall hanging’ que vuelven a estar de moda en decoración. Lo mismo que las faldas hechas con la técnica del patchwork que tienen un aire retro.

La estética medieval, siempre presente en sus colecciones, se advierte en los cueros con aplicaciones de metal. Los escotes acaparan todas las miradas. Los vemos muy osados, con aberturas en uve y solapas masculinas pero también tipo babero, un poco más decentes. Una colección enérgica, muy femenina, que desprecia las estaciones ya que lleva prendas ligeras y livianas y abrigos potentes con un claro acento vintage.

 El estilo Op-art inspira la colección de la casa Dior. AFP

Dior va perdiendo fuelle en la alta costura con las propuestas de Maria Grazia Chiuri que no suelta el lastre de su paso por Valentino y parece que le cuesta hacerse con la esencia de la casa francesa. Su colección repasa el estilo Op-art que tanto desarrollo la artista británica Bridget Riley y que inspiró en los años sesenta a diseñadores como Roberto Capucchi, Ossie Clark y Pierre Cardin.

Vemos así una extensa variedad de abrigos y vestidos que mezclan trazos, curvas o cuadraditos en blanco y negro en prendas opacas, una combinación que salta también a tejidos más transparentes, a combinaciones de tul y plumas. La colección, en algunos momentos, recuerda a la que hizo Gareth Pugh para la primavera de 2007. 

 Vestidos de fiesta de Schiaparelli. AFP

Cuentos nubios y leyendas moriscas se mezclan con mitos paganos y todos los encantos de la Madre Naturaleza, una exótica combinación que provoca una colección de gran intensidad estética en la que Bertrand Guyon, director creativo de Schiparelli, hace guiños a la época isabelina. Y todo para conformar un bello catálogo de feminidad, una muestra plural y diversa de todas las edades de la belleza de la mujer.

Su propuesta, de claro acento multicultural, lleva tejidos como lino, rafia, nylon y plástico que se cosen a la seda o se decoran con piedras de nácar o plumas, un elemento muy utilizado en la colección. Y es que los animales están muy presentes y prestan sus pieles y colores pero también inspiran estampados de insectos o bordados alegóricos tridimensionales pintados a mano.

 Las diosas paganas son las musas de Schiaparelli. AFP

Se aprecia una gran apuesta por la artesanía tradicional de distintas regiones del planeta, sobre todo en los trenzados y el tratamiento de los tejidos que, gracias al uso de distintas técnicas, regalan un infinito catálogo de texturas. Una sensualidad contenida y un trazo artístico recorren la colección en la que destacan solapas de alas de mariposa, vestidos en guipur bordados y chaquetas en pitón adornadas con candados.

El juego de brillo y mate o de opaco y transparente provoca una interesante mezcla de luz y color. La piel se añade a la carta cromática y a la bandera de tejidos ya que a veces parece formar parte del vestido, gracias a los escotes y los cortes en la cintura, como en un vestido con escote corazón que resplandece en un rosa enérgico.

 Carrusel de la casa Ralph&Russo. AFP

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