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Londres abre el calendario de desfiles de 2018

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La casa Cottweiler reinterpreta la sastrería clásica con tejidos técnicos. AFP

Reducir los tiempos de espera entre el desfile y el momento de comprar. Esta es la máxima que rige ahora la maquinaria de la moda, y la lista de diseñadores y firmas que apuestan por hacer tan solo dos desfiles mixtos al año crece sin parar. El último en anunciar que se suma a esta tendencia -y por lo que parece otros segurirán su camino- es J. W. Anderson que deja la Semana de la moda masculina de Londres para centrarse en un único desfile por temporada, que será en febrero en la Semana de la moda de la capital británica que se celebrará del 16 al 20.

Desfile de Liam Hodges. AFP noticias

Anderson sigue así los pasos de Burberry. El gigante británico hizo una fuerte apuesta por el desfile ‘co-ed’ o mixto en 2017 y parece que el resultado, por ahora, es positivo. La tendencia traspasa fronteras y no es algo exclusivo del territorio inglés. Firmas como Salvatore Ferragamo o Balenciaga también han dado el salto y apuestan por reducir costes ya que, desde el punto de vista logístico, es mucho más económico hacer tan solo un desfile con prendas para mujer y hombre y, de paso, intentar seducir a un nuevo público, a esa nueva generación que huye de las etiquetas y se compra lo que quiere, no lo que le dicen que se tiene que comprar. Margaret Howell es otra de las firmas que presentará en febrero una colección mixta en Londres, ciudad a la que se ha trasladado la firma española Delpozo tras diez temporadas presentando sus colecciones en Nueva York. Su desfile será el 18 de febrero a las 14 horas. 

Diseños de Oliver Spencer. AFP noticias

No hablamos de casos aislados. Bottega Veneta, Kenzo, Dsquared2, Calvin Klein y Etro siguieron la estela de Gucci, una de las primeras casas en dar el paso al desfile único. Gucci, incluso, va más allá y parece que se está planteando cambiar la forma de presentar sus colecciones. La metamorfosis de la moda está en marcha.

Y ahora el cambio llega a Londres. En un año, una decena de firmas y diseñadores han abandonado el calendario masculino aunque no todos por los mismos motivos. Vivienne Westwood cambia el formato y en lugar de desfile apuesta por un formato digital que incluye distintas acciones. Hay que renovarse, algo que sabe hacer Anderson. “Las firmas tienen que evolucionar a la misma velocidad que el resto del mundo y hoy todo va muy deprisa. ¡Si tu marca se vuelve una marca previsible, tienes un problema!”, comentaba recientemente al diario The Guardian.

Cazadora de Christopher Raeburn. AFP noticias

El hecho de que las grandes estrellas de la moda británica (Westwood, Anderson, Burberry…) hayan salido del primer calendario del año ha hecho reflexionar al sector y son muchas las cuestiones que se plantean. ¿Es el fin o es el principio?

No es una paradoja porque algunas voces dicen que esta pasarela se está reinventando y que se ha convertido en un laboratorio de ideas, un lugar en el que se celebra la osadía y el talento joven. No hay agujas famosas pero sí otras que mantienen un elevado interés entre el público y la prensa.

Destacan nombres como Edward Crutchley, uno de los modistos emergentes que mejores críticas recoge, pero también Liam Hodges y Christopher Raeburn, uno de los diseñadores más concienciados con la lucha contra el cambio climático que trabaja duro para lograr una moda sostenible gracias al uso de tejidos logrados a través del reciclaje. Hodges se caracteriza por mezclar códigos de la ropa de trabajo con otros de la ropa deportivo, inspirado en culturas y subculturas ligadas a la modernidad de Londres.

Propuestas de Alex Mullins, Astrid Andersen, Qasimi y Christopher Raeburn. AFP noticias



En cuanto a tendencias vemos un fuerte apego a la estética deportiva, lo que choca con el estilo ‘neo-dandi’ que arrasa en París o Milán. Los tejidos técnicos y las prendas sostenibles marcan muchas colecciones pero lo que más destaca es la naturaleza real de las prendas. Abrigos, cazadoras, trajes, camisas… cada pieza cumple su función y lo hace manteniendo cierto respeto por la sastrería tradicional pero asomándose al futuro presente con estampados generosos, como los juegos de cuadros gigantes, u otros inspirados en las historias del asfalto.

No hay que olvidar a Astrid Andersen, bautizada como la joven princesa de la moda británica. Su estilo es urbano y romántico, una mezcla interesante que hace de sus prendas, marcadamente callejeras, objetos de deseo para aquellas y aquellos que buscan flores entre el asfalto. ¿Ha nacido otra estrella? Quizá. Lo cierto es que la ausencia de creadores consagrados y mediáticos hace más fácil que las nuevas generaciones brillen más.

Total look en rojo, una propuesta de Phoebe English. AFP noticias

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