Enlaces accesibilidad

El Parlamento británico podrá enmendar el acuerdo sobre el 'Brexit' antes de la ruptura

  • El ministro para la salida de la UE, David Davis, promete darle la última palabra
  • El acuerdo se tramitará como ley, lo que abre la puerta a cambios y negativas
  • Con acuerdo o sin él, Reino Unido tiene previsto dejar la UE en marzo de 2019

Por
El ministro para la salida del Reino Unido de la UE, David Davis
El ministro para la salida del Reino Unido de la UE, David Davis

El Parlamento británico tendrá la oportunidad de debatir, enmendar y votar cualquier aspecto del acuerdo al que llegue el Gobierno con Bruselas sobre la salida de Reino Unido de la Unión Europea antes de que la ruptura se efectiva, según ha anunciado este lunes en la Cámara de los Comunes el ministro para el Brexit, en lo que supone una concesión a los disidentes del Partido Conservador que pedían poder bloquear algunos aspectos.

El pacto con los Veintisiete se tramitará como una nueva ley que recogerá los detalles del futuro pacto con Bruselas, incluidas las condiciones de un eventual periodo de transición después del Brexit, lo que dará tiempo a los parlamentarios para "debatir, someter a escrutinio y votar" el pacto, ha dicho Davis.

"Ahora puedo confirmar que, una vez que hayamos alcanzado un acuerdo, presentaremos una pieza específica de legislación primaria para implementar ese acuerdo", ha explicado Davis en una comparecencia ante los Comunes para ofrecer detalles sobre la sexta ronda de negociaciones con bruselas.

El acuerdo sólo se mantendrá si el Parlamento lo aprueba

"El acuerdo sólo se mantendrá si el Parlamento lo aprueba", ha garantizado el ministro, antes de remarcar que está preparado para "trabajar con todos los diputados de la Cámara" con el fin de asegurar una salida de la Unión Europea "suave y ordenada".

Londres expedirá un "documento de residencia" para los europeos afincados en Reino Unido

Una concesión de un Gobierno debilitado

De este modo, los diputados tendrán capacidad para vetar o proponer enmiendas a un texto que detallará, entre otros aspectos, los derechos de los ciudadanos comunitarios en el Reino Unido tras la ruptura y detalles de la factura de salida que abonará Londres a Bruselas.

"Con este anuncio estamos promoviendo la claridad y la certidumbre, tanto en las negociaciones como en casa", ha recalcado Davis en los Comunes. "Este es otro paso importante que demuestra nuestro punto de vista pragmático y nuestro deseo de poner la casa en orden antes de abandonar la Unión Europea", ha apostillado.

Sin embargo, el anuncio de Davis se percibe como una significativa concesión de la primera ministra, Theresa May, tanto a los críticos de su partido como a la oposición laborista, ya que les concede la posibilidad de modificar lo que se denominará Ley del Acuerdo de Salida e Implementación.

Así lo ha subrayado el portavoz laborista para el Brexit, Keir Starmer, al incidir en que la maniobra de Davis supone un "significativo repliegue por parte de un Gobierno al borde de la derrota".

La cumbre europea constata el estancamiento de las negociaciones sobre el 'Brexit'

Sin vuelta atrás

En cualquier caso, la redacción de esa ley de salida no podrá darse a conocer hasta que las negociaciones con Bruselas "estén cerca de completarse", según ha advertido el Gobierno en un comunicado. Esa legislación será distinta a la Ley de la Unión Europea (Notificación sobre la salida), que servirá para trasponer el grueso de la normativa comunitaria al ordenamiento jurídico británico una vez que se materialice la ruptura y que esta semana afronta en la Cámara de los Comunes la fase de comités, antes de someterse de nuevo a votación.

El Ejecutivo ha defendido que trasladar esa legislación al cuerpo legal británico es crucial para para apuntalar la seguridad jurídica de las empresas de cara al Brexit, pero los disputados han propuesto hasta 186 páginas de enmiendas a la ley, que, en esencia, copia la normativa comunitaria.

Lo más preocupante para May, en cualquier caso, es la falta de avances en las negociaciones y la sensación, cada vez más extendida en Reino Unido, de que es incapaz de pilotar la ruptura. Este viernes, tras seis rondas de diálogo, el negociador jefe de la Unión Europea, Michel Barnier, ratificaba que todavía no se han producido avances suficientes para iniciar una segunda fase de los contactos, en la que se abordará la futura relación comercial entre ambos lados del Canal de la Mancha.

A pesar de esa falta de progresos, May ha insistido en que la retirada británica del bloque comunitario se producirá a las 23:00 horas del 29 de marzo de 2019, tal como marcan los plazos en el artículo 50 del Tratado de Lisboa.