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Carrusel del desfile de Juan Duyos. EFE
Madrid Fashion Week

El deseo de Juan Duyos: coser en la intimidad

  • El modisto eleva el tono de su costura con tejidos recargados

  • Su colección apuesta por el lujo evidente y la estética retro

  • El color tiene un protagonismo especial

  • Todos los desfiles de Madrid Fashion Week

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'Deseo' es el título de la colección de Juan Duyos, el modisto más premiado en la pasarela Cibeles. Con la colección anterior celebró su 20º aniversario y contó con ocho modelos famosas, amigas que le habían acompañado esas dos décadas de dedicación y pasión por la moda.

“Fue algo muy íntimo pero ahora es distinto porque tengo 40 modelos y una de ellas es una chica anónima que está aquí porque ha ganado un concurso”, cuenta el diseñador. 40 modelos para llevar 40 trajes de fiesta que juntos forman un bodegón de intensa carga estética, tanto por las texturas como por el color.

 Los tejidos lisos dejan paso a los más elaborados. EFE

Apenas se trabajan los tejidos lisos y hay una rotunda apuesta por la profusión de bordados, el uso de las lentejuelas en distintos tamaños, las transparencias con aplicaciones y los brillos de metal.

“He subido el volumen en el tejido pero era algo lógico tras el desfile anterior y además no me quería cortar”, dice sobre Deseo, título de su colección. “Es una sensación más que un concepto”, revela. “Estoy tan bien ahora que no quiero que nada cambie”.

 Duyos hace guiños a los patrones del pasado. EFE

Vemos patrones de los años 30 y 40 pero también guiños a los 70 y 80, décadas que ha revisitado en otras ocasiones. Destacan los vestidos con volantes que forman mangas que recuerdan a Ginger Rogers y los que tienen un bellísimo trabajo de bordado con perlas, canutillos y cristal.

Hay bordados de lentejuelas gigantes que provocan un aire ‘disco’ y prendas con pedrería que le salen un poco ‘de señora’. El color tiene un peso importante en la colección y Duyos lo mima y se divierte jugando a declinarlo para lograr atractivos degradés que provocan cascadas de color en distintas tonalidades.

 Los tonos vintage se degradan con fervor. EFE

Destacan los vestidos con volantes en diagonal, que aportan movimiento, los que llevan un patrón trapecio, los que superponen dos tejidos distintos pero que combinan en color, los monos y los pantalones setenteros, con pata ancha.

Vemos siluetas esbeltas que alargan la verticalidad con la ayuda de un calzado de enorme plataforma y otras siluetas de volúmenes más generosos. Todo muy trabajado, muy mimado por su equipo, un pequeño grupo de seis personas que cose y borda en la intimidad. Algo que, según cuenta Duyos, se traslada a la colección.

“Adoro la costura y he optado por hacer una moda más tranquila, trabajar de una forma más lenta y pausada”, dice, dejando claro que sus agujas y tijeras no se mueven al ritmo del see now, by now (lo veo, lo compro).

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