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El abogado del Tribunal de Justicia Europeo señala que a Uber se le puede pedir una licencia

  • Considera que la empresa es un servicio de transporte y no una plataforma digital
  • Sus opiniones no son vinculantes, pero suelen coincidir con el fallo definitivo
  • La Justicia europea examina una denuncia de la asociación catalana de taxistas

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El abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sostiene que a Uber se le puede exigir licencia

Un abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TUE) ha dictaminado este jueves que la plataforma estadounidense Uber es un servicio de transporte y no una plataforma digital, por lo que las autoridades nacionales podrían exigirle licencia y otras autorizaciones para funcionar en los Estados miembros, al igual que ocurre con el sector del taxi.

Es lo que ha considerado el abogado general Maciej Szpunar. Las opiniones de un abogado general no son vinculantes para el Tribunal europeo, que dictará sentencia más adelante, pero en la mayoría de los casos sus conclusiones coinciden con el fallo definitivo. De hecho, su valoración constituye las primeras conclusiones de la Justicia europea sobre si Uber es competencia desleal para el taxi.

El tribunal con sede en Luxemburgo examina el litigio que enfrenta a Uber en los juzgados de Barcelona con la asociación catalana de taxistas Elite Taxi, que agrupa al gremio de taxistas en la capital catalana y acusa a la marca norteamericana de competencia desleal por su servicio 'UberPop'

La línea que marque en este sentido el Tribunal de Justicia no será solo determinante para Uber, sino también el sector de la economía colaborativa en general, porque esta será la primera ocasión en que la Unión Europea tome posición formal al respecto.

Uber sostiene que su servicio es el de intermediario

Uber sostiene que el servicio que presta es el de intermediario a través de servicios de la información a usuarios particulares, que usan su plataforma para contactar y pactar los traslados individuales.

Y señala a través del director general de Uber para el sur de Europa, Carles Lloret, que la "opinión" del abogado general del TUE respondería a un producto, UberPop, ya extinto en España y "en muchísimos lugares europeos", por lo que sus conclusiones no afectarían al servicio actual.

Sin embargo, en la vista que se celebró en Luxemburgo en noviembre del pasado año, la Comisión Europea ya intervino para apuntar que el de Uber no se trata de un servicio propio de la Sociedad de la Información y podría necesitar una autorización previa.

También el abogado europeo sostiene que Uber, a pesar de ser un "concepto innovador", pertenece al ámbito del transporte y no puede beneficiarse del principio de libre prestación de servicios que el Derecho comunitario garantiza a los servicios de la llamada sociedad de la información.

Ejerce control sobre las claves de un servicio de transporte

Entre las claves de la posición del abogado destaca que Uber controla los elementos económicos relevantes en el servicio de transporte urbano, y se comporta en parte como empresa de transportes, ya que fija desde los criterios que se imponen a los conductores hasta la política de precios, pasando por compensaciones a los conductores que hagan más carreras o admitan más flexibilidad en sus tarifas.

Además, en su examen de la situación el Abogado general del TUE ha concluido que Uber "no cumple ninguno" de los requisitos para que un servicio mixto (con parte de su actividad vía electrónica y la otra no) sea incluido en el concepto de servicio de la Sociedad de la Información.

Ni son económicamente independientes los servicios que ofrece vía electrónica (la intermediación entre particulares del traslado en sí) ni el servicio principal se ofrece online.

El dictamen apunta que los conductores que circulan en el marco de la aplicación de Uber "no ejercen una actividad propia" que exista de manera independiente a la marca estadounidense y, de hecho, su prestación "únicamente puede existir" gracias a la plataforma, "sin la que no tendría ningún sentido".

A esto, el directivo de Uber Carlos Lloret sostiene que "a día de hoy" su empresa opera en España "con conductores, flotas y compañías que tienen licencias de transporte, cumplen a rajatabla la regulación, y por lo tanto, están dentro del marco normativo". Por ello, esta decisión de exigir mayores autorizaciones "no afectaría al producto que opera en la mayor parte de Europa", ha dicho.

"Acatamos las recomendaciones que se puedan realizar, y lo que tenemos que hacer es seguir trabajando para tener modelos que ayuden a las ciudades", ha valorado, criticando a su vez una legislación española que "probablemente es de las más restrictivas de Europa y limita que se pueda crear empleo, como ocurre en Francia o Inglaterra".