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Los 'cinco sabios' no ven adecuada la política del BCE ni para la zona euro ni para Alemania

  • El consejo asesor de Merkel critica la expansión cuantitativa y los tipos mínimos
  • Califican de "desproporcionada" la política monetaria y la actuación de Draghi

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Sede del Banco Central Europeo en Fráncfort
Sede del Banco Central Europeo en Fráncfort.

El consejo asesor del Gobierno alemán para asuntos económicos, los llamados 'cinco sabios', considera que la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) "no es adecuada" para la zona euro ni para Alemania y apunta que los tipos mínimos actuales no se corresponden con la situación real de la eurozona.

"Vista la evolución de la macroeconomía, tanto la expansión cuantitativa practicada por el BCE y los tipos de interés mínimos correspondientes no son adecuados ni para la zona euro ni para Alemania", afirma el consejo, en su informe anual, que fue entregado a la canciller, Angela Merkel.

Los "sabios" califican de "desproporcionada" la expansión monetaria articulada desde el BCE y critican, en general, la línea de su presidente, Mario Draghi, que considera no ataja los problemas de la zona euro.

Flexibilizar salarios y precios

El documento, que lleva por título Es hora de reformas, apremia asimismo a impulsar más reformas estructurales, tanto a escala nacional como para el conjunto de Europa, destinadas a posibilitar una flexibilidad de salarios y precios, así como una mayor movilidad en los trabajadores.

Los expertos citan entre los grandes riesgos para el conjunto de la UE las "incertidumbres políticas" y muy especialmente el Brexit -el abandono de la Unión Europea por parte del Reino Unido- y apelan a "detener" aún esa salida o, cuando menos, a formalizar un acuerdo que trate de "minimizar" daños.

En ese sentido, recomiendan a "todos los actores políticos" implicados, evitar una salida "prematura" de Reino Unido y apuntan a que las concesiones hacia Londres no deberían ser "un tabú" en el proceso negociador. A largo plazo, será el propio Reino Unido el más perjudicado por las consecuencias negativas de esa salida, afirman.

Aconsejan una "ofensiva reformista"

El informe, de más de 500 páginas entre cifras macroeconómicas y recomendaciones al Ejecutivo, incluye valoraciones de cara a la siguiente legislatura, tras las elecciones generales de 2017, y aconseja al futuro Gobierno emprender una "ofensiva reformista".

De acuerdo con sus estimaciones, el crecimiento del producto interior bruto (PIB) de Alemania se situará este año en el 1,9% (una corrección al alza respecto al 1,5% que apuntaron en marzo) y para el siguiente prevén una expansión del 1,3% (frente al 1,6% anteriormente pronosticado).

Para el conjunto de la zona euro, pronostican un crecimiento económico del 1,6% este año y del 1,4% en 2017.

Reproches a Merkel

El documento también incluye reproches a Merkel por haber ignorado sus sucesivos apremios para que aplicara reformas sociales y laborales y aumentara la inversión pública.

La prosperidad económica actual "no es un cheque en blanco" para el futuro, admitió la canciller, al recibir acompañada del titular de Finanzas, Wolfgang Schäuble, y otros miembros de su Gobierno el informe. Merkel ha acogido el documento como un "incentivo constructivo para actuar", aunque defendió a continuación que su Gobierno no había dejado nunca de reformar e invertir.

El consejo asesor propone un nuevo aumento progresivo de la edad de jubilación -a principios de la actual legislatura se subió a 67 años- para impedir que se disparen las cuotas al seguro obligatorio.

Los cinco sabios insistieron, además, en sus críticas a la implantación de un salario mínimo interprofesional y advirtieron de que muchos de los afectados son trabajadores ya de edad avanzada, a los que aguardará una pensión mínima cuando se jubilen.

Para el consejo asesor, el último intento de reforma estructural ambiciosa fue la emprendida bajo el liderazgo del canciller socialdemócrata Gerhard Schröder (1999-2005). En lugar de avanzar en esa dirección, Merkel ha introducido medidas que una economía sólida como la Alemania no necesita, como el salario mínimo o el freno a la subida de los alquileres.

Los críticas al Ejecutivo son uno de los rituales propios del consejo, como lo es que entre ellos surja una voz divergente, la del profesor Peter Bofinger, único en el consejo que defendió, de nuevo, tanto a Merkel como a Draghi.