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La Comisión Europea adopta nuevos criterios de etiquetado ecológico para ordenadores, muebles y calzado

  • La Ecoetiqueta identifica productos y servicios con un impacto medioambiental reducido
  • Los fabricantes de ordenadores tendrán que considerar las posibilidades de actualización
  • Las empresas de muebles deberán elaborar un análisis del ciclo de vida

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Una pareja comprando un ordenador portátil
Una pareja comprando un ordenador portátil.

La Comisión Europea (CE) ha adoptado nuevos criterios ecológicos para ordenadores -personales, portátiles y tabletas-, muebles y calzado, según ha informado este miércoles en un comunicado, en el que ha señalado que aquellos fabricantes de estos productos que deseen incluir la Ecoetiqueta Europea (Ecolabel) deberán cumplir con "estrictos requisitos" medioambientales, sociales y de seguridad.

"Gracias a unos criterios transparentes y ecológicos, los consumidores pueden hacer elecciones conscientes sin comprometer la calidad de los productos", ha subrayado el comisario de Medio Ambiente, Asuntos Marítimos y Pesca, Karmenu Vella, quien también ha destacado que la Ecolabel "premia" a los fabricantes que diseñan productos "duraderos y reparables", de forma que se impulsa la innovación y se ahorran recursos.

Ecolabel, que es una etiqueta voluntaria de la Unión Europea (UE), ayuda a identificar productos y servicios que tienen un impacto medioambiental reducido en su ciclo de vida, desde la extracción de la materia prima hasta la producción, el uso y su eliminación.

En concreto, los productores de ordenadores tendrán que considerar la eficiencia energética y las posibilidades de actualización de los dispositivos durante el proceso de diseño y fabricación, así como la "facilidad para desmontar, recuperar y reciclar los recursos del aparato".

Por su parte, los fabricantes de muebles tendrán que elaborar un análisis del ciclo de vida y prestar "especial atención" a compuestos peligrosos y residuos que puedan contribuir a la contaminación del aire en interiores.

En el caso del calzado, la Comisión ha resaltado que se han tenido en cuenta los estándares internacionales en relación a las condiciones de trabajo, que se aplicarán a las fases de ensamblaje.

La revisión de los criterios, asegura Bruselas, es válida durante seis años desde la fecha de adopción.