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Científicos húngaros prueban que los vikingos usaron piedras solares para navegar en nublado

  • Grandes marinos, llegaron hasta Oriente Medio y Norteamérica
  • Uno de sus grandes misterios ha sido cómo lograban orientarse en el océano
  • La embarcación drakkar, robusta y versátil, fue el factor clave de su expansión

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Imagen de un drakkar fondeado en un fiordo noruego.
Imagen de un 'drakkar' fondeado en un fiordo noruego. THINKSTOCK

Científicos de varias instituciones húngaras han realizado experimentos para probar que los vikingos realmente usaron piedras solares para navegar con cielo nublado.

Las hazañas de los vikingos han sido bien documentadas: realizaron incursiones en toda Europa desde finales de 790 hasta 1066, cuando los normandos conquistaron Inglaterra. Pero como investigaciones más recientes han establecido, fueron también marinos de larga distancia, que se aventuraron tan lejos como el Oriente Medio y América del Norte.

Saber cómo encontraban su destino a través de vastas extensiones del océano ha sido un misterio, particularmente en momentos en que no había sol ni estrellas en el cielo para guiarles. Algunas evidencias históricas, tales como leyendas islandesas, describen viajes bajo intensas nevadas utilizando piedras solares, y un estudio de un pecio vikingo realizado en 2002 reveló un cristal (espato de Islandia) a bordo que se encontró cerca de otros implementos utilizados para la navegación.

La piedra solar moderna es un tipo de cristal que, cuando se ve desde diferentes ángulos, ofrece un efecto óptico de lentejuelas. En esta nueva investigación, los investigadores se propusieron probar si tales cristales abren la posibilidad de que los vikingos las hubieran utilizado para encontra su camino a través del océano.

Creen que fue un proceso de tres pasos: primero, determinar la dirección de la luz del cielo usando la piedra solar levantada hacia el cielo. Después, usar esa información para determinar el manejo de la luz solar y, finalmente, utilizar un palo de sombra para determinar la dirección en que estaba al norte. El equipo previamente realizó pruebas para medir la exactitud de los dos primeros pasos y, al quedar satisfechos con los resultados, llevó a cabo experimentos con el tercero.

Al amanecer y al atardecer, más efectivo

Para probar el tercer paso, los investigadores pidieron a 10 voluntarios que tratasen de llegar a la posición del sol en un planetario digital utilizando puntos para sustituir los resultados de la utilización de una piedra solar. El estudio se publicó en la revista especializada Proceedings of the Royal Society A: Mathematical, Physical and Engineering Science.

Tras llevar a cabo un total de 2.400 pruebas, los investigadores informan de un 48 por ciento resultó en la producción de una lectura precisa, dentro de sólo un grado. Observaron que los voluntarios sabían mejor la posición cuando el Sol estaba cerca del horizonte, lo que muestra que el método funcionó mejor al amanecer y al atardecer. Para el equipo, sus resultados indican que fue posible que los vikingos usaran estas piedras para navegar bajo un cielo nublado.

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