Enlaces accesibilidad
Juicio Caso Nóos

Un alto funcionario de Hacienda confirma que confeccionaba el IRPF de la infanta

  • Afirma que lo hacía por amistad como "un compromiso personal"
  • "Le ayudaba como puedo ayudar al portero o a la amiga de mi hijo"
  • Matiza que nunca revisó las cuentas de Aizoon ni tuvo que ver nada con Nóos

Por
El testigo Federico Rubio, a su llegada a la sede donde tiene lugar el juicio del caso Nóos
El testigo Federico Rubio, a su llegada a la sede donde tiene lugar el juicio del caso Nóos.

Federico Rubio, adjunto a la Dirección General de Tributos -dependiente del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas-, ha confirmado durante su declaración en el juicio del caso Nóos que desde principios de los años noventa hasta 2010 se encargó de confeccionar las declaraciones del IRPF y de Patrimonio de la Infanta Cristina, mientras que realizó la misma función con Iñaki Urdangarin entre 1997 y 2001, un período que no incluye la etapa en la que el marido de la infanta presidió el Instituto Nóos.

Tal y como ha puesto de manifiesto en su comparecencia como testigo, Rubio ha manifestado que lo hizo por amistad con el rey emérito don Juan Carlos, pero no tuvo relación con el Instituto Nóos y nunca revisó las cuentas de la empresa Aizoon.

Si efectuaba esta labor, ha querido aclarar, se debía a un "compromiso personal mío", recalcando que "nunca se me remuneró por ello". "Les ayudaba como si puedo ayudar al portero o a la amiga de mi hijo", ha incidido Rubio.

En el juicio de Nóos, Urdangarin está acusado de presunto delito fiscal en el IRPF de 2007 y 2008 por unos 337.140 euros, y Manos Limpias acusa también a la infanta como presunta cooperadora en ambos delitos.

El nombre de Rubio ha trascendido en varias ocasiones durante los primeros meses del juicio. Urdangarin manifestó durante su declaración que el IRPF de la Infanta lo elaboraba Rubio, asesor que "venía por parte de la Casa del Rey" y quien, según manifestó por su parte el exsocio de Urdangarin, Diego Torres, era la persona que desde la Agencia Tributaria supervisaba periódicamente las actividades del Instituto Nóos.

Torres se refirió asimismo a Rubio como el funcionario que en su día recomendó a don Juan de Borbón "dejarle la herencia en Suiza al rey don Juan Carlos" para abonar menos impuestos.

Sin relación con Nóos o con Aizoon

Durante su interrogatorio, Rubio, quien ha manifestado tener una "amistad cordial" con la infanta y su marido, ha aseverado no haber tenido "en absoluto" relación alguna con el Instituto Nóos y tampoco con el resto de sociedades que formaban parte del conglomerado empresarial impulsado por Urdangarin y su exsocio Diego Torres. "Con Aizoon, nunca", ha afirmado del mismo modo respecto a la mercantil propiedad de la Infanta y su marido.

El testigo ha insistido en que la "única acción" que ha realizado con el matrimonio ha sido la confección de sus declaraciones de IRPF y de Patrimonio y su presentación ante la Agencia Tributaria.

Según ha precisado, era el entonces secretario personal de las Infantas, Carlos García Revenga, quien le proporcionaba los datos de cara a la tributación de los impuestos y, en alguna ocasión, si faltaba alguna información, le dijo que se "pusiera directamente con Iñaki".

Asimismo, ha recordado que también mantenía contacto con el exasesor de Urdangarin, Miguel Tejeiro, cuyo contacto surgió en 2002. Tanto éste como su hermano, Marco Antonio Tejeiro, también "me daban los datos".

Rubio ha manifestado finalmente que dejó de confeccionar la declaración de Urdangarin a su petición. El funcionario ha explicado que cuando el exduque y la infanta contrajeron matrimonio en 1997 y se trasladaron a Barcelona, Urdangarin le transmitió que a partir de ese momento "tendría asesores en Barcelona" que se ocuparían de ello. "Con ella seguí porque por sus condiciones específicas así me lo pidieron", ha sentenciado en relación con Doña Cristina.

Últimas declaraciones de testigos

Está previsto que la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Baleares culmine, este miércoles y jueves, los interrogatorios de testigos en el marco del juicio, en el que más de 300 personas han testificado sobre el conocimiento que tenían acerca de las actividades del Instituto Nóos y de su vinculación con las Administraciones públicas, de las que de forma presuntamente irregular la entidad percibió más de seis millones de euros.

Después de esas dos sesiones, el juicio quedará interrumpido hasta el día 31 de mayo, fecha en que arrancará la prueba pericial. En concreto, las declaraciones de peritos tendrán lugar del 31 de mayo al 3 de junio y del 7 al 10 de junio.

Posteriormente quedarán pendientes la práctica de la prueba documental, las conclusiones de las partes, los informes y el turno de la última palabra. Los 17 acusados de la causa, entre quienes se encuentran la Infanta Cristina y su marido, Iñaki Urdangarin, deberán estar obligatoriamente presentes en la sala de vistas durante el trámite de conclusiones y la última palabra.