Anterior Juventus y Leicester reviven buenas sensaciones a costa de Dinamo y Oporto Siguiente La reunión del grupo socialista en el Congreso anticipa división en el Comité Federal del sábado Arriba Ir arriba
Ninguno de los individuos vistos en el Estrecho han sido vistos en Canarias y viceversa.
Ninguno de los individuos vistos en el Estrecho han sido vistos en Canarias y viceversa.

Las orcas del Estrecho de Gibraltar son únicas

  • Un estudio determina que son distintas a otros grupos del Atlántico Norte

  • No tienen ningún parentesco con el resto de orcas de España ni de Europa

  • Hasta ahora, se creía que pertenecían a la misma población que las de Canarias

|

Las orcas del Estrecho de Gibraltar son social, genética y ecológicamente distintas a otros grupos del Atlántico Norte y Canarias. Así lo ha determinado un estudio reciente en el que se han aplicado técnicas de estudios sociales, de genética, isótopos estables y cargas de contaminantes.  El trabajo ha sido realizado por CIRCE (Conservación, Información y Estudio sobre Cetáceos), con la colaboración de la Fundación Loro Parque, la Fundación Biodiversidad y la Sociedad para el Estudio de los Cetáceos en el Archipiélago Canario (SECAC).

Previamente las orcas del Estrecho de Gibraltar fueron asignadas como una misma población junto con orcas de las Islas Canarias. En este estudio más detallado se ha podido comprobar lo que se sospechaba; que ninguno de los individuos vistos en el Estrecho han sido vistos en Canarias y viceversa, con lo que no están relacionadas socialmente, lo que indica que las orcas del Estrecho no tienen ningún parentesco con el resto de orcas de España ni de Europa.

No se detectó o era ínfima la migración de genes entre las distintas zonas de estudio, ni tienen la misma alimentación, ya que presentan diferencias en las tasas de los isótopos estables registrados (análisis de las muestras de piel y grasa de individuos del Estrecho y de Canarias), y cuentan con una carga de contaminantes totalmente distinta. Estos dos últimos factores indican que las orcas del Estrecho y las de las Islas Canarias se moverían en unas ambientes ecológicos totalmente distintos. Por lo que les ha llevado a ser descritas como dos subpoblaciones diferentes.

La orca del Estrecho es una especie única, residente del área del Estrecho y Golfo de Cádiz. Además se detectó que Vega, una orca varada en la Bahía de Algeciras en mayo de 2006, podría pertenecer a un posible linaje migratorio entre ambas zonas, ya que la manada a la que pertenecía no se ha visto en asociación social con ninguno de los individuos del Estrecho, y presenta datos intermedios tanto genéticos como ecológicos.

Las dos subpoblaciones de orcas -Estrecho y Canarias- necesitan medidas de conservación distintas. Las dos subpoblaciones de orcas -Estrecho y Canarias- necesitan medidas de conservación distintas.

Medidas de conservación distintas

Desde CIRCE, a través de la investigadora Ruth Esteban, se ha apuntado que “estos datos son fundamentales para la realización de los planes de conservación, ya que estas dos subpoblaciones de orcas – Estrecho y Canarias- necesitan medidas de conservación distintas”. Recientemente el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, ha finalizado la fase de información pública del “Plan de conservación de la orca del Estrecho y Golfo de Cádiz, donde ya se les dio el status de subpoblación de orcas aisladas de otros grupos del Atlántico.

Según Esteban, este estudio destaca la importancia de los trabajos en los que existe colaboración entre entidades, “y pone de manifiesto la importancia y la urgencia de la conservación de estas orcas, ya que aparte de que son una comunidad pequeña, ahora sabemos que se encuentran aisladas”.

Este estudio se ha llevado a cabo gracias a la colaboración entre distintas entidades como la Fundación Biodiversidad y la Fundación Loro Parque, así como la SECAC, quienes han aportado las muestras tomadas de las orcas canarias, para su comparación con las del Estrecho, tomadas por CIRCE, y ha salido publicado el pasado sábado 13 de febrero en la revista científica Ecological Indicators.

Más contenidos de Noticias

anterior siguiente