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 Bafata (Guinea Bisau) es el primer pueblo del país que ha renunciado a practicar la ablación genital.
Bafata (Guinea Bisau) es el primer pueblo del país que ha renunciado a practicar la ablación genital.
Día Internacional contra la Mutilación Genital Femenina

Mary recuerda el día de su ablación: "Sentía que me estaba muriendo porque el dolor era insoportable"

  • En África y Oriente Medio, 100 millones de niñas de más de 10 años han sido mutiladas

  • Antes de la boda, muchas novias se someten a otra operación para mantener sexo

  • 59 países del mundo ya prohíben este ritual y en otros se considera un delito

  • Una ginécola de MSF explica a RTVE.es las consecuencias de esta práctica

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"Me quitaron una parte de mi cuerpo, sin mi consentimiento. ¿Por qué yo?". Nkhata tiene ahora 16 años y es una de las 140 millones de niñas de todo el mundo que ha sido víctima de la mutilación genital femenina. Si esta forma de ultrajar el cuerpo femenino no se detiene, 86 millones de niñas sufrirán la misma tortura en los próximos 15 años, según la Organización Mundial de la Salud.

Nkhata nació en Kenia y recuerda, con lágrimas en los ojos, cómo fue su ablaciónTenía 9 años cuando su abuela llegó a casa a buscarla. "Dos mujeres, una era mi tía, me sujetaron fuerte. Sentí un dolor muy agudo pero me dijeron que no podía llorar". Cuenta que hasta que no cumplió 14 años no empezó a entender lo que le había pasado y entonces le preguntó a su madre por qué lo había permitido: "Mi madre no dijo nada porque no quería ser tachada de traidora a esta tradición cultural".

En África y Oriente Medio, 100 millones de niñas de más de 10 años han sido mutiladas. Es cierto que 26 países africanos y asiáticos han prohíbido esta practica por ley o decreto pero es muy complicado identificar y castigar a los que la realizan, casi siempre en secreto, o a los padres que lo permiten.

En la mayoría de estas sociedades, la ablación significa que la niña se ha convertido en mujer y ya está preparada para casarse. Es un sello que garantiza la virginidad y la pureza de las menores y protege además el honor familiar. Este anacrónico ritual consiste en eliminar parcial o totalmente los órganos genitales y así eliminar también el placer sexual en las mujeres. Se desconoce su origen pero se practica por razones culturales y religiosas y nunca por motivos médicos. Muchas mueren desangradas o padecen severas secuelas de por vida, además del desgarro psicólogico.

Sentía que me estaba muriendo porque el dolor era insoportable

Mary es una tímida niña de 13 años, que sufrió la ablación con 7 y sueña  con convertirse en profesora algún día. Mary es una tímida niña de 13 años, que sufrió la ablación con 7 y sueña con convertirse en profesora algún día.

Mary tenía 7 años y fue también su abuela quien la acompañó hasta la casa de una mujer en su aldea en Mali. "Lloré, pataleé e intente escapar pero no tuve fuerza suficiente. Una amiga de mi madre me tumbó en el suelo y me practicó el corte. Sentía que me estaba muriendo porque el dolor era insoportable. Cuando tuve mi primera menstruación y vi la sangre de nuevo creí que me estaba muriendo otra vez". Mary festeja que el líder de su comunidad haya firmado un acuerdo con la ONG Plan Internacional para erradicar la MGF y así "otras niñas como mis hermanas no tengan los mismos problemas que yo estoy sufriendo".

La mujer que le practicó la circuncisión se llama Kady y tiene 60 años. Aprendió este "maldito" oficio de su suegra. "No me daba cuenta de lo doloroso que podía ser, si una muchacha se desmayaba, perdía mucha sangre o incluso moría, me decían que era cosa de los demonios o de los fantamas". Kady empezó hace 3 años a ir a las charlas que Plan Internacional organizó en su pueblo y ha dejado de practicar circuncisiones. "He roto con la tradición familiar, incluso mi nieta no está ni estará mutilada".

 Kady se ha dedicado toda su vida a mutilar a niñas: Kady se ha dedicado toda su vida a mutilar a niñas: "Nunca planeé dedicarme a esto", confiesa.

El 6 de febrero se celebra el Día Internacional contra la Mutilación Genital Femenina y, en 2012, la ONU calificó la MGF de "abuso irreparable e irreversible de los derechos humanos de las mujeres y niñas y una amenaza para su salud". Desde hace años, numerosas ONG trabajan en el terreno para intentar cambiar una tradición ancestral que deja, casi siempre, secuelas irreversibles en el cuerpo de mujeres y niñas. Los datos indican que, cada vez más, se realizan las ablaciones a niñas de muy corta edad e incluso bebés para que apenas tengan recuerdos de mayores.

Abandono escolar y matrimonios concertados

Las escolares mutiladas suelen dejar los estudios y son forzadas a matrimonios concertados con hombres muy mayores. Este fue el caso de Christiana, de 16 años, de Sierra Leona. Poco antes de casarse con un hombre mayor que su padre, éste pidió a la familia que la mutilaran los genitales para iniciarla como mujer. "Casi me desmayo. Fue muy doloroso", cuenta Christiana en otro testimonio recogido por la ONG Plan Internacional. Después de casarse, su marido la golpeó tanto que un primo suyo tuvo que ir a rescatarla. Desde entonces, esta mujer ha decidido luchar contra esta violación de los derechos humanos y es miembro de uno de los grupos que esta ONG ha dispuesto en el distrito de Moyamba, al sur del país para intentar cambiar la mentalidad de su comunidad.

 Beneyech evitó ser mutilada gracias a la mediación de una ONG. Beneyech evitó ser mutilada gracias a la mediación de una ONG.

Otra estudiante, Beneyech de 16 años, cuenta que hace dos años su padre decidió casarla con un hombre mayor. Sabía que se tenía que preparar para que la practicaran la circuncisión y que tendría que dejar la escuela pero vio un anuncio en defensa de los derechos de los niños y decidió ponerse en contacto con los de Plan Internacional. "Vinieron a mi casa y hablaron con mi padre. Le convencieron para que anulara el matrimonio y no me mutilaran. Nos dieron dinero para animales y reformar nuestro hogar. Ahora voy al Instituto. Si no hubiese escrito esa carta, ahora sería esposa y madre".

"A veces taponan las hemorragias con barro o desechos de animales"

Patricia Lledó, ginecóloga de Médicos Sin Fronteras, lleva años asistiendo a mujeres en Pakistán, Afganistán, Liberia, Sierra Leona y Somalia. "Hay varios tipos de ablación, desde cortar parte del clítoris a la más grave: la infibulación. En este caso -explica- se extirpa completamente el clítoris y se cose lo que queda de labios hasta dejar un orificio minímo por el que pasa la orina y la menstruación".

A menudo, las niñas que son sometidas a la infibulación tienen las piernas atadas durante varias semanas para que el tejido que queda cicatrice y forme una barrera. El mismo día de su boda, las novias suelen ser sometidas a otra operación para revertir el proceso. Esto supone cortar de nuevo la vagina que las permita tener relaciones sexuales con sus maridos. Su primer coito suele ser el mismo día en el que las han producido de nuevo el corte.

La doctora Lledó explica a RTVE.es que las chicas sufren terribles dolores cuando menstruan, en el parto e incluso para mantener relaciones sexuales. "En muchas comunidades taponan las hemorragias con un plastrón de barro o desechos de animales. He tenido que atender a niñas, de entre 5 y 9 años, con graves infecciones vaginales y urinarias en estado de shock".

Esta especialista de MSF cuenta que, en muchas aldeas, practican la circuncisión comunitaria. Es decir, mutilan a varias niñas de la misma edad, al mismo tiempo, y con las mismas herramientas. "Extirpan órganos sin anestesia, con cuchillas de afeitar sin esterilizar o con navajas y cuchillos".

Pero, poco a poco, gracias al trabajo de médicos, profesores y ONG, está cambiando la mentalidad sobre esta practica anacrónica. En Etiopía, jóvenes como Alemayehu de 14 años asiste en su escuela a charlas donde les informan qué es la MGF. "Tengo cuatro hermanas y una mujer del pueblo las hizo a todas lo mismo. Una de ellas casi se muere en el parto". Alemayehu es uno de los chicos de su aldea que ya habla con sus amigos de la MFG, tema inaceptable y completamente tabú, hasta ahora. También ha logrado convencer a sus padres para que su quinta hermana no sea mutilada. Consciente del sufrimiento de las chicas de su edad, ha cambiado de mentalidad por eso, Alemayehu quiere "casarse con una chica que no haya sufrido mutilación genital".
 

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