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El expresidente de Caja Castilla-La Mancha asegura que su papel era ser "animador sociocultural"

  • La caja fue intervenida en 2009 y recibió una inyección pública de 9.000 millones
  • Anticorrupción pide dos años y medio de cárcel para Moltó por falsear las cuentas
  • El ex director general dice que las cuentas eran "un avance parcial y supervisable"

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Comienza el juicio contra la excúpula de Caja Castilla-La Mancha por un presunto delito societario al falsear las cuentas

El expresidente de Caja Castilla La Mancha Juan Pedro Hernández Moltó ha asegurado este martes -en el primer día del juicio oral en el que está procesado por delito societario- que su papel en la entidad era el de "animador sociocultural", y ha defendido que las cuentas del ejercicio 2008 que la entidad presentó al Banco de España eran "transparentes y provisionales".

CCM -ahora integrada en Liberbank- fue la primera entidad española en ser intervenida en esta crisis, después de que en marzo de 2009 el Consejo de Ministros aprobara una inyección de fondos públicos de 9.000 millones de euros.

Este martes, en la primera sesión del juicio en la Audiencia Nacional, Hernández Moltó ha negado a la Fiscalía una presunta relación operativa con el Banco de España puesto que él era "presidente institucional pero no ejecutivo", y utilizando el argot taurino, ha dicho que no era un "Don Tancredo" inmóvil, pero estaba al margen de la operativa de la entidad.

"Me dedicaba exclusivamente a labores institucionales -ha declarado Hernández Moltó-, para mantener la estabilidad y equilibrio en los órganos de gobierno y para garantizar la presencia pública", ha añadido.

Anticorrupción pide dos años y medio de cárcel y Adicae, el doble

La Fiscalía Anticorrupción solicita una pena de dos años y medio de cárcel para Moltó y el ex director general de la caja manchega Ildefonso Ortega al considerar que falsearon las cuentas de la entidad, al considerar que ambos llevaron a cabo "una maniobra contable" para que los estados financieros de la caja reflejaran unos beneficios de 29,86 millones en lugar de 182,2 millones de pérdidas.

Además, solicita que ambos procesados sean inhabilitados para ejercer cargos de administración o dirección en cualquier entidad de crédito o del sector financiero durante el tiempo de la condena.

Adicae añade a esos cargos los de falsedad contable y administración desleal, y solicita para ellos el doble que la Fiscalía, cinco años de cárcel.

Asegura que desconocía la inspección del Banco de España

En su declaración en el juicio, Hernández Moltó ha afirmado "no haber sido consciente" de que, si se cumplían los requerimientos exigidos por el Banco de España, aparecían pérdidas en la caja de 182 millones de euros en lugar de los 30 millones de beneficios que ellos aseguraron tener.

El expresidente ha asegurado que la primera comunicación que recibió del Banco de España en los nueve años en los que estuvo al frente de la entidad fueron "las conclusiones del informe de una inspección" que no se le comunicó previamente. Sobre esa inspección también ha asegurado que sí tenía constancia de las labores del Banco de España dentro de CCM porque "los veía trabajar".

"Creo que hubo un abuso de confianza o yo qué sé de qué, porque pensábamos que esas cuentas sobre el ejercicio 2008 no eran públicas, sino provisionales", y además estaban siendo negociadas con el Banco de España, ha dicho.

La acusación, por su parte, sostiene que, de acuerdo con el informe de los inspectores -que declararán en el juicio en los próximos días-, el Banco de España denegó el calendario propuesto por CCM para la aplicación de los requerimientos porque "era insostenible en esas condiciones".

Sobre los "préstamos con trato de favor", dice que se fiaba del comité de riesgos

Sobre la concesión de préstamos "con trato de favor al deudor", Moltó ha indicado que, aunque desconocía "las tripas del asunto", la comisión ejecutiva "se fiaba" del comité superior de riesgos.

Asimismo, ha sostenido que todas las operaciones fueron aprobadas "de forma unánime" por los miembros del consejo, a quienes nunca se les omitió el informe con las peticiones del Banco de España.

Moltó ha asegurado que en la caja estaban "perfectamente tranquilos" con las cuentas, y ha defendido reiteradamente que las plusvalías auditadas en verano de ese mismo año alcanzaban los 800 o 900 millones de euros, suficientes para cubrir posibles cargos patrimoniales.

Asimismo, ha sostenido que el "shock" por el contexto económico provocó cierto retraso en la gestión de las pérdidas que, "pese a ser lo normal en una empresa, obviamente no nos gustaba".

El expresidente de la caja manchega también se ha pronunciado sobre el ex director general Ildefonso Ortega, otro de los procesados en la causa y a quien ha definido como un "perfecto controller" -término inglés para definir el supervisor de la gestión-, reconocido incluso por el Banco de España.

Ortega dice que las cuentas eran "un avance parcial"

Precisamente Ortega ha defendido el carácter provisional de la contabilidad remitida al Banco de España al tratarse de un "avance parcial y supervisable" dirigido al departamento de balances. El ex número dos de la caja ha argumentado que dichas cuentas "no pueden ser públicas" porque "jamás, jamás, jamás" fueron ni formuladas ni aprobadas por la junta general de accionistas al no contar con datos suficientes.

Por ello tampoco se pudo remitir el consiguiente hecho relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), tal y como exige la institución.

Quería irme cuanto antes de CCM porque la tensión era insoportable

Con cierta vehemencia, Ortega ha respondido al letrado de la acusación de CCM que si se dejaron de provisionar 57 millones de euros en los estados contables fue porque el cierre del balance dependía de que el equipo "acompasara las plusvalías con las minusvalías".

"Yo no tenía ningún tipo de interés en alterar la contabilidad recogiendo los resultados en la cuenta de patrimonio porque es algo legal", ha afirmado Ortega, quien ha añadido que lo único que quería era marcharse cuanto antes de CCM porque "la tensión era insoportable".

Préstamos de alto riesgo

Sobre los préstamos de alto riesgo a proyectos "inviables", Ortega ha dicho que "todo el mundo" tenía que concederlos si quería que la entidad siguiera adelante, aunque "a ningún banco le gusta tener morosos". "Yo ponía paz y orden porque no me interesaban las discrepancias en la caja", ha respondido Ortega sobre las diferencias en los informes de control de riesgos que, según la acusación, pasaron de ser negativos a favorables.

Ortega también ha aludido a la "crisis del sector" para explicar las pérdidas, aunque nunca pensó que CCM pudiera ser intervenida. Pese a ello, ha sostenido que "nunca perdimos la esperanza de poder formular un balance con equilibrio" y ha mostrado su "sufrimiento" por las más de 50.000 pequeñas empresas que confiaban en una caja que "debía garantizar el progreso regional" de Castilla La Mancha.

Por otro lado, Ortega ha reconocido la emisión de cheques de viajes para los directores de las sucursales de CCM, aunque ha matizado que se trata de un "complemento a la retribución" que fue comunicado al Banco de España "con total transparencia y confianza".

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