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Al menos 24 muertos, entre ellos 10 niños, en el segundo naufragio en 24 horas frente a la costa griega

  • En lo que va de año, al menos 200 migrantes han muerto en el mar
  • Bruselas amenaza a Grecia con aislarla de Schengen si no controla el flujo
  • Crece la preocupación ante la aglomeración de refugiados en la UE

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Refugiados detenidos en Turquía camino de Grecia
Refugiados detenidos en Turquía camino de Grecia

Un nuevo naufragio en el Egeo se ha cobrado este jueves al menos 24 muertos, entre ellos 10 niños, cerca de las costas de la isla griega de Samos. Según traslada a Efe una portavoz de la guardia costera griega, diez personas han sobrevivido, pero once siguen desaparecidas.

Uno de los supervivientes logró llegar a nado hasta la costa y avisar a los equipos de salvamento. Otras nueve personas fueron rescatadas por la guardia costera y un barco de Frontex; cinco de ellas estaban agarradas a la embarcación y otras cuatro en el agua.

Del mar han sido recuperados 24 cadáveres, diez menores, trece hombres y una mujer. Los supervivientes fueron trasladados a un hospital donde están siendo tratados, ha indicado la citada fuente. Se trata del segundo naufragio de una embarcación con refugiados en menos de 24 horas.

Un goteo incesante de muertos

La tragedia vivida frente a las costas griegas es una más en un goteo diario de muertes de refugiados que intentan llegar a Europa. El miércoles, otras siete personas, entre ellas dos niños, murieron tras el hundimiento de su precaria embarcación en las proximidades de la costa de la isla griega de Kos.

Ni siquiera la bajada de las temperaturas ha frenado la llegada diaria de embarcaciones. Según los últimos datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en lo que va de año han llegado a Grecia por mar más de 45.000 migrantes y refugiados, 31 veces más que en todo enero del año pasado. Cerca de 200 personas han muerto en esa travesía.

La Comisión Europea ha advertido este miércoles a Grecia de que podría enfrentarse a nuevos controles fronterizos con otros Estados de la zona Schengen si en los próximos tres meses no es capaz de gestionar las "graves deficiencias" de su frontera exterior.

Al menos 44 personas mueren en tres naufragios en el mar Egeo

Europa, de la saturación al recelo

Según los últimos datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en lo que va de año han llegado a Grecia por mar más de 45.000 migrantes y refugiados, 31 veces más que en todo enero del año pasado, y más de un centenar han muerto en la travesía

Para Bruselas, "si no se toman las acciones necesarias y las deficiencias persisten, es posible permitir a los Estados miembro cerrar temporalmente sus fronteras", expresó el vicepresidente del Ejecutivo comunitario en un rueda de prensa, tras dar por bueno un informe que señala que Atenas ha "desatendido gravemente" sus obligaciones con el acuerdo Schengen.

Los Veintiocho han dado el primer paso para prorrogar hasta dos años los controles que ya aplican de manera temporal siete Estados miembros en sus fronteras interiores y que expiran en mayo, pese a ser una medida que el código de fronteras Schengen limita a situaciones graves y excepcionales.

Frente al invierno y frente a la burocracia

El frío no ha detenido a quienes huyen de la guerra. En lo que va de año han llegado a Grecia más de 45.000 migrantes y refugiados, 31 veces más que en todo enero del año pasado, y eso que aún no ha terminado el mes.

El ministro griego de Migración, Yanis Muzalas, ha criticado en unas declaraciones a la cadena de televisión privada Skai, que pese al acuerdo alcanzado con la UE de reforzar las capacidades de alojamiento para los refugiados a cambio de 3.000 millones de euros, Turquía no hace nada por impedirles la travesía por mar hacia Grecia.

Refugiados y migrantes llegan en una balsa inflable a la isla griega de Lesbos.

Refugiados y migrantes llegan en una balsa inflable a la isla griega de Lesbos. REUTERS/Giorgos Moutafis

Según Muzalas, Ankara ha retenido últimamente a tan solo 123 refugiados y ha dejado pasar en cambio a 60.000. Grecia se ha defendido también estos días de las críticas de algunos socios europeos que acusan al país de no hacer lo suficiente por impedir la llegada de migrantes y refugiados.

Atenas ha recordado que la frontera es marítima y sería ilegal e inhumano no rescatar a los náufragos. Igualmente ilegal serían los denominados "push back", es decir, forzar a las embarcaciones a retroceder hacia la costa turca.

A ello se añade que el 90 % de las personas que entran en Grecia provienen de Siria, Irak y Afganistán, los tres países cuyos ciudadanos son automáticamente reconocidos como refugiados.

El sueño del asilo en el norte se rompe

La mayoría no se quedan en Grecia, sino que tratan de llegar al norte de Europa, una ruta plagada de obstáculos y, según denuncian las ONG, especialmente peligrosa para mujeres y niños. Además, una vez en el norte el sueño del asilo muchas veces se rompe.

Suecia pretende expulsar a entre 60.000 y 80.000 personas a las que se les ha denegado la solicitud de asilo, según ha anunciado este miércoles el ministro del Interior sueco, Anders Ygeman. Esa cifra supone en torno a la mitad de los 163.000 solicitantes de asilo en 2015 en el país, el número más alto per cápita en Europa. De las aproximadamente 58.800 peticiones tramitadas el año pasado, el 55 % fueron aceptadas.

El ministro ha declarado que ante el gran número de inmigrantes que van a ser expulsados, el gobierno utilizará aviones charter para su deportación durante varios años. "Estamos hablando de 60.000 personas, pero el número podría ascender a 80.000", ha explicado Ygeman.

2016, ¿y ahora qué?

2015 fue el año en el que más personas se ahogaron en el Mediterráneo intentando llegar a Europa: al menos 3.771, de los que un 30% fueron menores, la mayoría sirios, afganos e iraquíes, según datos de ACNUR (la Agencia de la ONU para los Refugiados).

La ONG Médicos Sin Fronteras, que el pasado año socorrió a más de 20.000 personas en el Mediterráneo, ha denunciado esta semana el fracaso "catastrófico" de la UE "a la hora de asumir sus responsabilidades" en la crisis de refugiados y ha pedido a los gobiernos europeos que de una vez por todas proporcione vías seguras de acceso a su territorio a las personas que buscan asilo y desarrolle un mecanismo de búsqueda y rescate europeo ambicioso para salvar vidas en el mar.