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Royal Bank of Scotland provisiona 2.640 millones para litigios y reclamaciones por comercializaciones indebidas

  • Se apuntarán a las cuentas del último trimestre de 2015
  • El reajuste de activos de banca privada restará otros 654 millones a ese balance

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Un albañil camina por un andamio de un edificio en obras de renovación del Royal Bank of Scotland en Londres
Un albañil camina por un andamio de un edificio en obras de renovación del Royal Bank of Scotland en Londres.

Royal Bank of Scotland (RBS), participado en un 73% por el Estado británico, tendrá que destinar 2.000 millones de libras esterlinas (unos 2.640 millones de euros) para hacer frente a los litigios abiertos por las hipotecas basura en EE.UU. y las reclamaciones derivadas de la comercialización indebida de seguros de protección de pago. Esas dotaciones se imputarán en sus cuentas del cuarto trimestre de 2015.

Así, en el último trimestre del año pasado, la entidad británica asumirá un impacto negativo de 1.500 millones de libras esterlinas (1.980 millones de euros) por las provisiones relacionadas con las demandas por la comercialización de titulizaciones hipotecarias en EE.UU. Hasta la fecha, el banco ha provisionado 3.800 millones de libras por este mismo motivo (5.018 millones de euros).

Además, reflejará en sus cuentas otros 500 millones de libras (660 millones de euros) para afrontar reclamaciones por la incorrecta comercialización de seguros de protección de pagos, lo que eleva el montante acumulado por este motivo a 4.300 millones de libras (5.680 millones de euros).

Otros 654 millones de lastre al reajustar el valor de activos de banca privada

Asimismo, la entidad británica ha indicado que sus resultados del último trimestre de 2015 se verán lastrados en 498 millones de libras (654 millones de euros) por ajustes en el valor de sus activos en el área de banca privada.

Por otro lado, ha informado de que realizará una aportación de 4.200 millones de libras (5.532 millones de euros) al programa interno de pensiones, que cuenta con más de 230.000 miembros y que desde 2006 no admite nuevas incorporaciones.

Las acciones de la entidad británica han llegado a caer casi un 6% en la apertura de la Bolsa de Londres, con lo que han marcado su mínimo de los últimos tres años (246 peniques), aunque posteriormente recuperaban parte del terreno perdido y cedían un 1,90%, quedando aún lejos de los 502 peniques de media por acción abonados por el Estado británico cuando rescató la entidad en 2008.