Anterior La Comisión de Igualdad del Congreso avala el pacto contra la violencia de género con la abstención de Podemos Siguiente El Gobierno recurre al Constitucional la reforma del reglamento del Parlamento catalán Arriba Ir arriba
 Los actores Ainhoa Santamaría, Toni Acosta, Fran Perea, Javi Coll y Javier Márquez en una escena de 'La estupidez'.
Los actores Ainhoa Santamaría, Toni Acosta, Fran Perea, Javi Coll y Javier Márquez en una escena de 'La estupidez'. Teatro Español La estupidez

Fran Perea: 'La estupidez' es un "golpe de amor teatral" sobre la codicia

  • La estupidez, de Rafael Spregelburd, es el nuevo proyecto del grupo Feelgood

  • Cinco actores dan vida a 24 personajes que se enfrentan al poder del dinero

  • La obra se podrá ver en las Naves del Español de Madrid hasta el 21 de febrero

  • RTVE.es entrevista a Fran Perea y Toni Acosta, dos de sus protagonistas

|

Cinco actores y una habitación en un motel de Las Vegas. Eso, aunque pueda parecer poco, es La estupidez, el último proyecto de la compañía de teatro Feelgood. El truco -y la complejidad- es que sobre las tablas irán apareciendo hasta 24 personajes diferentes, todos ellos interpretados por Fran Perea, Toni Acosta, Javi Coll, Javier Márquez y Ainhoa Santamaría. Sus historias se mezclan y se unen con un punto común: la 'pasta'.

La obra, que se puede ver en las Naves del Español en Matadero Madrid hasta el 21 de febrero, es sin duda un ejercicio interpretativo: cada uno da vida a cuatro o cinco personas. Al principio, el espectador se sorprende. Fran Perea aparece sobre las tablas como el típico policía americano y diez minutos después, ataviado con una chupa de cuero, es el hijo drogadicto de un famoso científico. Y al poco, un millonario coleccionista de arte con sombrero de cowboy

"Es un golpe de amor teatral", explica el actor a RTVE.es, que reconoce que preparar el texto ha entrañado mucha dificultad. Ha sido "un reto" pero "nos dedicamos a esta profesión por esto", señala.

De este modo, los actores cambian constantemente de personaje -y de vestimenta-. El punto en el que todos se encuentran es un motel de carretera que, no por casualidad, está situado en Las Vegas. El dinero, en mayor o menor medida, es lo que mueve esta road movie compuesta por cinco historias, que suceden de forma simultánea en la ciudad del juego.

Una comedia pop en la América profunda

La estupidez, escrita por Rafael Spregelburd y dirigida en esta ocasión por Fernando Soto, es frenética. El escenario, en el que se respira un ambiente muy propio del cine americano, juega con las puertas y las ventanas, necesarias para que el montaje funcione. Los personajes salen y entran; es un puzle y aunque no es difícil seguir el guión y diferenciarlos, el ritmo es esquizofrénico. Es una obra en la que hay que correr.

 Fran Perea y Toni Acosta en 'La estupidez' Fran Perea y Toni Acosta en 'La estupidez'

"Lo complicado es el cambio dentro", cuenta Toni Acosta, quien señala que casi no hay tiempo "para tomarte una respiración antes de salir". y es que no es solo la ropa y el peinado: es meterte en el papel y también en la situación. La actriz, incapaz de inclinarse por uno de sus personajes, es Emma -una extravagante delincuente, "una jetas que vende humo"-, Berta -"la típica buscavidas de Las Vegas"- pero también es Jane, tierna, ingenua y espontánea. Y Laetitia, "la cara más dramática de la historia", relata a RTVE.es.

La mayor parte del tiempo estamos ante una divertida comedia pop en la América más profunda. Pero también es un texto arriesgado,  original y lleno de contrastes. El favorito, para Acosta, es el que protagoniza su compañera, Ainhoa Santamaría, que representa a Susan -"¡No se calla!"- y a Ivy, una chica en silla de ruedas que no habla. 

La avaricia y el poder del dinero

Antes de entrar, el espectador recibe una pista. Una reproducción de la Mesa de los pecados capitales del pintor holandés El Bosco se muestra en la antesala. ¿Por qué? Porque La estupidez nace ahí. Es parte de la Heptalogía de Hieronymus Boschun conjunto de siete obras escritas por Rafael Spregelburd que interpreta el lienzo.

La estupidez es la avaricia. Los protagonistas, o casi todos, están intentando hacerse ricos -apostando en el casino, vendiendo un cuadro falso o intentado timar o robar al de al lado-. Pero además de parodia, hay crítica y reflexión sobre el poder del dinero, los medios de comunicación, el arte y la sociedad contemporánea, donde todo pasa al mismo tiempo.

Feelgood vuelve a la carga

Dos años después de su primer montaje, Feelgood, del que la compañía formada por Fran Perea, Manuela Velasco, Ainhoa Santamaría y Javier Márquez ha tomado su nombre, llega La estupidez. Sin duda, el éxito que tuvo la gran sátira política de Alistair Beaton, que se representó por toda España entre 2013 y 2015, ha animado a esta joven productora a iniciar su segundo proyecto.

 'La estupidez', la nueva producción de Feelgood, en las Naves del Español. 'La estupidez', la nueva producción de Feelgood, en las Naves del Español.

Perea nos explica que después de Feelgood hubo un grupo que quería seguir el proceso creativo. "Siempre entendimos esta compañía como un grupo al que volver, aunque no sabíamos ni cuándo ni cómo", indica el actor malagueño, que asegura que a pesar de que el cine y la televisión le gustan se siente "un bicho de escenario", con apego a las tablas.

Aunque leyeron e indagaron en otros textos, desde el principio quisieron intentar poner en pie la obra de Spregelburd: "Ya la habíamos leído antes de Feelgood. Nos había gustado mucho. Buscamos otros textos pero siempre volvíamos a La estupidez".

La representación estará en Madrid hasta febrero y luego seguirá su camino por diferentes puntos de la geografía española: Vitoria (26 de febrero), Málaga (10 y 11 de marzo) y Barcelona (12 de abril).

Acosta, que ha sido la última en llegar, reconoce sentirse orgullosa y privilegiada: "No sé por qué razón me llamaron a mí la primera, pero todas hubiésemos dicho que sí". "Era cuestión de olfato", sentencia. 

Más contenidos de Noticias

anterior siguiente