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Bebés expertos en tabletas y teléfonos inteligentes

  • Un estudio demuestra su precocidad a la hora de manejar las pantallas táctiles
  • Aprenden a utilizarlas incluso antes que a hablar y a andar.
  • Con dos años ya son capaces de desbloquearlas y buscar aplicaciones

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La interactividad con las pantallas táctiles se asocia con la capacidad de juego de los niños.
La interactividad con las pantallas táctiles se asocia con la capacidad de juego de los niños.

Los niños más pequeños aprenden a manejarse en el mundo de las pantallas táctiles antes incluso que a hablar y a andar, según ha desvelado un estudio liderado por la Universidad de Cork (Irlanda). Con menos de dos años ya son capaces de desbloquear las pantallas y con 25 meses buscan en los dispositivos sus aplicaciones de juego favoritas.

El trabajo, publicado en Archives of Disease in Childhood –perteneciente al grupo British Medical Journal–, indica que los niños de dos años son expertos en el uso de pantallas táctiles y pueden deslizar, desbloquear, y buscar activamente características en los dispositivos inteligentes.

“Este nivel de interactividad se asocia con su capacidad de juego e indica que la tecnología podría tener un papel potencial en la evaluación del desarrollo de los niños pequeños”, señala Caroline Ahearne, investigadora del departamento de pediatría de la Universidad de Cork y autora principal del estudio.

Este nivel de interactividad se asocia con su capacidad de juego.

La investigación basa sus conclusiones en 82 cuestionarios sobre acceso a pantallas táctiles y su uso, completado por padres de niños de entre doce meses y tres años.

A los progenitores se les preguntó sobre el tiempo que sus hijos utilizaban la pantalla cada día y si eran capaces de desbloquearla, deslizar el dedo a través de páginas o imágenes, y reconocer e interactuar con características específicas, como iconos de aplicaciones para juegos.

También se preguntó a los padres si habían descargado juegos o aplicaciones para el uso de sus hijos. La edad de los niños variaba de 20 a 30 meses y poco más de la mitad (57%) eran varones. La mayoría de los padres (82%) dijo que poseían un dispositivo de pantalla táctil como un teléfono inteligente o una tableta. La mayor parte dejaba su dispositivo a su hijo para jugar una media de 15 minutos al día, y casi dos tercios (62%) habían descargado aplicaciones para niños.

Nueve de cada diez indicaron que sus hijos eran capaces de deslizar el dedo por la pantalla, la mitad sabían desbloquearla y casi dos tercios (64%) buscaban activamente aplicaciones tocando la pantalla.

La edad promedio de los niños con estas tres habilidades fue de 24 meses, mientras que la media de edad para identificar y utilizar las funciones de pantalla táctil específica fue de 25 meses. En general, uno de cada tres de los niños de 29 meses realizó las cuatro tareas. Además, el cuestionario indica que niños de solo un año ya utilizan regularmente las pantallas táctiles.

Cuidado con el material inadecuado

En 1999 la Academia Estadounidense de Pediatría recomendaba que los niños menores de dos años no pasasen tiempo frente a pantallas, debido a que se arriesgaban a exponerse a material inadecuado. Además, advertía que podría desplazar otras interacciones importantes para el desarrollo y el juego.

Estas recomendaciones se hicieron antes de la llegada de los dispositivos de pantalla táctil, lo que podría tener un impacto diferente en los cerebros en desarrollo de los niños, según las investigadoras.

"Las aplicaciones de pantalla táctil ofrecen un nivel de interacción no experimentado previamente con otros medios y son más afines al juego tradicional", señala Ahearne. "Esto abre una aplicación potencial de estos dispositivos, tanto para la evaluación del desarrollo, como para la intervención temprana en niños con patologías de alto riesgo".

Aún sin regular

Sin embargo, advierte: "Hay ya muchas aplicaciones diseñadas para bebés y niños pequeños, pero no existe una regulación de su calidad, valor educativo, o su seguridad". Por ello, algunos de los problemas que surgen con la observación pasiva de la televisión también se podrían aplicar a estas tecnologías.