Enlaces accesibilidad

Empiezan en Suiza las negociaciones de paz sobre Yemen amparadas en una frágil tregua

  • La tregua ha comenzado este martes y durará hasta el 21 de diciembre
  • Los contendientes denuncian al menos 17 muertos en ataques tras iniciarse la tregua
  • Las partes y la ONU se reúnen en Suiza para intentar poner fin al conflicto
  • El conflicto se ha cobrado ya 6.000 muertos y un 80% de la población está desasistida

Por
Rebeldes hutíes bailan en Saná (Yemen)
Rebeldes hutíes bailan en Saná (Yemen)

En un lugar no identificado de Suiza ha comenzado este martes una nueva ronda de negociaciones para solucionar el conflicto en Yemen. Esta reunión ha sido posible tras la aceptación de una tregua por las partes en conflicto. El objetivo principal de las conversaciones será mantener este alto el fuego y permitir la distribución de ayuda humanitaria, y con el desafío de sentar las bases para una paz duradera.

Sin embargo, a pocas horas de iniciada la tregua, los rebeldes hutíes y las fuerzas leales al presidente yemení, Abdo Rabu Mansur Hadi, denuncian la ruptura del alto el fuego y ataques mútuos con un balance este martes de al menos 17 muertos.

Ambos bandos alegan que sus oponentes han llevado a cabo bombardeos en varias provincias.  Por parte de las fuerzas fieles a Hadi, fuentes de la Resistencia Popular, formada por milicianos tribales, denunciaron en declaraciones a Efe que dos de sus integrantes fallecieron y otros sufrieron heridas al ser bombardeados por tanques de los hutíes en la provincia petrolera de Mareb, en el norte del Yemen.

Las facciones denuncian ataques el mismo día en que la tregua entra en vigor

Las mismas fuentes señalaron a los rebeldes chiíes y a sus aliados de las fuerzas leales al expresidente Ali Abdalá Saleh como los responsables de otro ataque con proyectiles katiusha contra posiciones de su milicia en el barrio de Al Yahmalia, en Taiz, capital de la provincia homónima, en el sur del país.

En el otro bando, fuentes hutíes informaron a Efe de que la coalición árabe liderada por Riad bombardeó los puertos marítimos de Saliz y Ras Isa, en la provincia de Al Hodeida, que da al mar Rojo. Los rebeldes chiíes, también conocidos como miembros del grupo Ansar Alá (Seguidores de Alá), acusaron a la aviación de la alianza árabe de atacarles en las provincias de Saada, feudo hutí situado en el norte del país, y Hacha, ubicada en el noroeste.

Una tregua frágil, 6.000 muertos y el 80% de la población desasistida

Para el enviado especial de la ONU y mediador del proceso, Ismail Ould Cheikh Ahmed, el cese de las hostilidades "debería marcar el fin de la violencia en Yemen y la transición hacia el progreso basado en el diálogo de las negociaciones y en el consenso", ha señalado.

"La situación en Yemen es crítica, nuestra tarea es extremadamente delicada y nuestra responsabilidad histórica. Hoy ustedes decidirán si la paz prevalece o Yemen será empujado aún más hacia la oscuridad, la tragedia y el sufrimiento", les dijo el mediador a los negociadores al inicio de la reunión.

El comentario confirmaba no sólo que ambas partes habían cumplido con la promesa de cesar las hostilidades, sino mostraba la esperanza del mediador que el proceso sea el principio del fin de un conflicto en el que ya han perecido más de 6.000 personas y ha provocado que el 80% de la población precise asistencia humanitaria para sobrevivir.

Precedentes infructuosos

Treguas precedentes han sido violadas y el mediador de la ONU ha considerado que en esta ocasión su cumplimiento es esencial para que las negociaciones que se inician hoy tengan alguna posibilidad de éxito.

"Si hubiera violaciones al cese el fuego, les invito a que solucionen la situación inmediatamente", advirtió el enviado especial, adelantándose a la posibilidad de que la tregua se quebrara, algo que, según las últimas informaciones, ya ha ocurrido.

Estas declaraciones al comienzo del proceso negociador se transmitieron a la prensa en un comunicado, dado que Ould Cheik Ahmed quiere mantener los participantes en el proceso a resguardo de toda injerencia externa, por lo que no se ha hecho público el lugar donde las negociaciones se desarrollan.

Silenciar las armas para hablar

Esta tregua de una semana en Yemen ha sido acordada por las partes enfrentadas en la guerra civil que asola el país para facilitar las negociaciones que acaban de iniciarse. El enviado especial de la ONU, Ismail Ould Cheikh Ahmed, ha sido el encargado de declarar el inicio de la tregua. "Se trata del primer paso fundamental para la edificación de la paz en el país", ha anunciado.

Ahora está por ver si las partes cumplen lo prometido. El presidente yemení, Abdo Rabbo Mansur Hadi, ha dado orden a sus fuerzas de cesar todas las hostilidades. La Coalición Árabe, encabezada por Arabia Saudí, que le apoya desde marzo con una campaña de bombardeos, se ha comprometido a respetar la tregua y a renovarla si los hutíes la cumplen.

Por su parte, el dirigente hutí Hamed al Bajiti ha asegurado a Efe que su movimiento "va a comprometerse con la aplicación de la tregua". Las partes han responsabilizado a la ONU de comprobar que el alto el fuego se cumple.

Horas antes de la entrada en vigor de la tregua, los bombardeos de la coalición contra posiciones hutíes han causado al menos 15 muertos. Por su parte, el lunes los rebeldes lanzaron varios ataques contra el estrecho de Bab el Mandeb, en el Mar Rojo (suroeste del país), en los que murieron dos altos mandos de las fuerzas del Golfo.

Sin filtraciones a la prensa

El encuentro en Suiza, auspiciado por Naciones Unidas, abordará como temas prioritarios la aplicación de esta tregua, la liberación de prisioneros y el acceso de ayuda humanitaria para la población.

La ronda abierta este martes se produce en un lugar no revelado, para impedir las filtraciones a la prensa. En junio, una serie de conversaciones indirectas acabó en fracaso.

Los rebeldes hutíes (de confesión chií) se enfrentan a las fuerzas leales a Mansur Hadi y, desde marzo, a la coalición árabe. Esta vez, el mediador no quiere correr riesgos, tras semanas negociando la tregua y el restablecimiento de un proceso de paz que lleve a una transición política pacífica.

"Lograr la paz es un requerimiento fundamental para poder reconstruir Yemen, rehabilitar la infraestructura básica, enfrentar las consecuencias de la guerra, ofrecer la estabilidad necesaria para normalizar la situación en todas las provincias, y reanudar la actividad económica", ha agregado.

Catástrofe humanitaria

Precisamente, la situación humanitaria en el país es "catastrófica", ha denunciado este martes en rueda de prensa Ahmed Shadoul, representante de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Yemen.

Los cortes de combustible impiden que los hospitales y los centros sanitarios puedan funcionar de forma óptima, y la falta de gasolina veda a las ambulancias de poder rescatar a los heridos o pacientes.

La falta de combustible afecta la distribución de agua y comida, así como el funcionamiento de las bombas de agua potable y de los generadores de electricidad.

Al menos 70 centros de salud y 27 ambulancias han sido destruidas, ha denunciado Shadoul.

En algunos lugares la situación es dramática, como por ejemplo en la provincia de Adén, donde el cien por cien de la población necesita asistencia humanitaria, o en la provincia de Taiz, donde 240.000 personas están virtualmente bajo sitio.

Facciones y ONU en negociación

Junto a los negociadores hay también expertos de la ONU para ayudar a las facciones a alcanzar acuerdos que permitan acelerar la distribución de asistencia. "Les invito a que trabajen con los colegas de las agencias de la ONU para que poder garantizar acceso humanitario incondicional y sin limitaciones", solicitó Ould Cheik Ahmed a los mediadores.

La delegación del Gobierno de Hadi está encabezada por su viceministro de Asuntos Exteriores, mientras que del otro lado de la mesa hay dirigentes de los rebeldes hutíes, así como del partido Congreso General Popular, del expresidente Ali Abdalá Saleh, que apoya a los insurgentes.

Los rebeldes hutíes -de confesión chíi y que cuentan con el apoyo no expreso de Irán- lanzaron una ofensiva en septiembre del 2014, y a pesar de algunas pérdidas, controlan actualmente gran parte del país, incluida la capital, Saná. En marzo de este año, Arabia Saudí, con el apadrinamiento de EEUU, tomó la iniciativa de actuar contra los rebeldes hutíes, y logró convencer a ocho regímenes de credo suní a formar una coalición.

Negociar "con buena fe"

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha pedido este martes compromiso y buena voluntad a las partes del conflicto en Yemen, confiando en que puedan lograr una solución diplomática en las negociaciones que mantienen en Suiza.

A través de su portavoz, Ban ha reclamado a las partes que negocien de forma "constructiva" y "con buena fe". También ha defendido que un diálogo "pacífico e incluyente es la única forma de terminar con el sufrimiento y reconstruir la confianza y respeto mutuo entre los yemeníes tras meses de guerra civil y miles de vidas perdidas".

Además de dejar un reguero de muerte y desolación, la guerra ha permitido el avance en Yemen de distintos grupos yihadistas en el país, como Al Qaeda o el Estado Islámico, que han reivindicado espectaculares y mortíferos ataques contra todos los bandos.