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Condenan a 51 años al etarra Vila Michelena, detenido en 2010 en Belfast

  • Integrante del comando Madrid, estuvo fugado y fue entregado a España en 2014
  • Espera otra sentencia por el atentado con coche bomba a un policía en 2010

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El etarra Fermín Vila Michelena, durante el juicio en la Audiencia Nacional.
El etarra Fermín Vila Michelena, durante el juicio en la Audiencia Nacional.

La Audiencia Nacional ha condenado a 51 años de prisión a Fermín Vila Michelena, detenido en 2010 en Belfast (Irlanda del Norte) tras nueve años huido, como integrante del comando Madrid en 2001 y por haber robado un coche que se usó en un atentado en la calle Corazón de María con 94 heridos.

Vila Michelena estuvo fugado hasta su detención en Belfast y fue entregado a España en 2014. Ahora, la Audiencia Nacional le está juzgando por su participación en varios atentados como miembro del grupo Buru Ahuste -dependiente del comando Madrid- y esta es la primera condena que ha recaído contra él.

La sección tercera de la Audiencia considera probado que Vila Michelena formó parte en 2001 de ese comando y que durante los meses que estuvo en Madrid -de abril a octubre- robó el coche que se usó el 6 de noviembre de ese año -cuando él ya había huido a Francia- en el atentado de Corazón de María.

Seguimientos para atentados

La sala también le condena por depósito de explosivos y por conspiración para el asesinato por haber hecho seguimientos a un magistrado del Tribunal Supremo, al consejero del Tribunal de Cuentas Juan Velarde y a los concejales del PP en el Ayuntamiento de Madrid Adriano García Loigorri y María Antonia Suárez Cuesta.

Los magistrados consideran probado que Vila Michelena se reunió en abril de 2001 con el etarra Juan Antonio Olarra Guridi en un pueblo de los Pirineos y éste le comunicó que tenía que trasladarse a Madrid para formar parte de un grupo, cosa que hizo tras pasar unos días de formación en un piso que tenía el comando en Salamanca.

Estuvo residiendo en Madrid y en octubre de ese año se mudó a Francia por orden de la banda, momento en que se perdió su pista hasta que en 2010 fue detenido en Belfast, donde trabajaba de camarero.

Orgulloso de su militancia en ETA

Al comienzo de la vista que se celebró el pasado día 1, Vila Michelena manifestó en euskera que se sentía orgulloso de ser militante de ETA y reiteró su compromiso en favor de la independencia.

Esta afirmación, junto con las huellas suyas que se encontraron en los pisos de los etarras y las declaraciones de sus compañeros, prueban su integración en ETA.

En cuanto a su participación en el robo, Egües dijo al juez que lo había sustraído junto a Vila Michelena, y García Aliaga afirmó por otra parte que había sido el responsable de hacer los seguimientos a los objetivos. Si bien durante el juicio estos dos etarras dijeron no acordarse de esa declaración y denunciaron que la hicieron bajo tortura, la sala recuerda que las realizaron "libre y voluntariamente" y siempre acompañados de abogado y atendidos por el médico forense.

Vila Michelena está pendiente de otra sentencia de un segundo juicio que se celebró este jueves en la Audiencia Nacional por haber colocado el coche bomba que mató a un policía el 10 de julio de 2010 cuando hizo explosión junto a un edificio del Ministerio de Justicia en el barrio de Aluche.

El fiscal acusa al etarra en este caso de asesinato terrorista, estragos y cuatro delitos de lesiones, así como de 16 faltas de lesiones, correspondientes a las 20 personas que resultaron heridas, entre ellas una niña de dos años.