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La falla del terremoto de Nepal podría provocar otro gran seísmo

  • Esta falla, conocida como Main Himalayan Thrust, mide unos 800 kilómetros
  • Su zona occidental está bloqueada y podría romperse
  • Los sistemas de GPS y radar pueden servir para medir su desplazamiento

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La histórica torre Darahara en Katmandú, destruida tras el terremoto
La histórica torre Darahara en Katmandú, destruida tras el terremoto AFP AFP PHOTO / PRAKASH MATHEMA

Un grupo de científicos liderados por el investigador Jean-Philippe Avouac de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) ha utilizado datos sísmicos y de satélite para reconstruir la evolución de la falla sobre la que se produjo un potente terremoto de magnitud 7,8 el pasado 25 de abril en Nepal. Su estudio apunta a que aún quedaría energía sin liberar en la parte occidental de la falla, que está bloqueada. De romperse, la principal consecuencia sería un seísmo de similar escala.

El Gorkha (nombre que también recibe el seísmo por el distrito nepalí donde más afectó) causó la muerte de más de 9.000 personas y arrasó pueblos enteros. Los científicos creen que una gran falla del Himalaya, la Main Himalayan Thrust (MHT), está detrás de este fenómeno geológico, que ya ha provocado otros grandes desastres en la región anteriormente. Se trata de una falla inversa, donde dos capas de estratos se mueven una sobre la otra como resultado de fuerzas de compresión en la corteza terrestre.

Los investigadores apuntan que esta falla, de unos 800 kilómetros, es una región sísmica activa y conocida, que no ha registrado un gran temblor en más de 500 años. Se refieren concretamente a un terremoto acaecido en 1505, cuya magnitud fue de al menos 8,5 grados, lo que supondría que liberó una cantidad de energía once veces superior al de 2015.

Mapa con gradientes de color que muestran el desplazamiento del suelo tras el terremoto de Nepal el pasado 25 de abril.

Mapa con gradientes de color que muestran el desplazamiento del suelo tras el terremoto de Nepal el pasado 25 de abril. NASA

Los resultados del estudio, que han sido publicados en la revista Nature Geoscience, revelan que el devastador seísmo de abril activó el movimiento del borde inferior de una zona que estaba bloqueada en la falla MHT, pero solo liberó su presión en una de sus partes. En concreto, los datos señalan que el seísmo se inició al noroeste de Katmandú y se propagó cerca de 140 kilómetros hacia el este por debajo de la ciudad, aunque no llegó a alcanzar la superficie.

Sin embargo, las partes más al oeste de la falla no se rompieron y quedaron bloqueadas. A esto se suma que el terremoto pudo haber transferido más tensión en ese sentido y en zonas superficiales de la corteza, lo que puede facilitar la futura ruptura de esas regiones. La investigación sugiere, por tanto, que la zona occidental de esta falla "se debe monitorizar estrechamente, ya que tiene el potencial para desencadenar otro gran terremoto en el futuro".

Mediciones de fallas sísmicas con GPS y radar

Paralelamente, este viernes también se ha publicado en la revista Science otro estudio donde Avouac, junto a otros colegas del instituto Caltech de EE UU y varios centros internacionales, muestran la utilidad de los sistemas GPS y radar para medir, de forma continua y en distancias cortas, los desplazamientos de fallas como la MHT.

Los datos brindan a la comunidad científica una perspectiva única sobre los megaterremotos

"Los datos brindan a la comunidad científica una perspectiva única sobre los megaterremotos que se producen cuando dos placas tectónicas convergen y una de las mismas es empujada debajo de la otra, y pueden ayudar a los equipos de evaluación de riesgos a mejorar los modelos de riesgo de terremotos", han señalado los autores.

Gracias a esta tecnología se ha comprobado que el terremoto de Nepal se desencadenó por un pulso de ruptura de apenas 6 segundos, una mínima fracción del total de 70 segundos que duró el seísmo. Las mediciones también han revelado un desplazamiento de 20 km de ancho, con una velocidad de ruptura extremadamente rápida de aproximadamente 3,2 kilómetros por segundo.

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