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Irán y las potencias acercan posiciones pero no logran cerrar un acuerdo a tiempo

  • EE.UU. defiende extender el plazo para negociar hasta que haya acuerdo
  • Irán y las potencias chocan en las sanciones económicas y el embargo de armas
  • El cuarto plazo acordado venció en la medianoche del lunes

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La responsables de política exterior de la Unión Europea y coordinadora del grupo internacional, Federica Moghereini, saluda desde el hotel donde se desarrollan las negociaciones con Irán.
La responsables de política exterior de la Unión Europea y coordinadora del grupo internacional, Federica Moghereini, saluda desde el hotel donde se desarrollan las negociaciones con Irán.

La opacidad y la confusión han dominado este lunes la jornada número 17 de la negociación para intentar garantizar que Irán no fabrique armas atómicas, cuando vencía una nueva fecha límite para llegar a un acuerdo que parecía inminente desde hace 24 horas pero que no acaba de producirse.

Fuentes iraníes y occidentales aseguran que se han hecho avances e incluso hay puntos del acuerdo que ya están cerrados. Sin embargo, Irán y las potencias occidentales seguirían enfrentadas en cuanto a las sanciones económicas que pesan sobre la República islámica y el embargo armamentístico que ya ha sido aprobado por la ONU.

Pasada la medianoche del lunes al martes, un delegado ruso ha informado a la prensa de que a partir de las 08.00 GMT del martes está previsto celebrar una sesión plenaria, con todos los países involucrados en la negociación a la que seguirá una declaración conjunta de la responsables de política exterior de la Unión Europea (UE) y coordinadora del grupo internacional, Federica Moghereini, y el ministro de Exteriores iraní, Mohamed Yavad Zarif, quien horas antes del anuncio ya descartaba un acuerdo durante la noche.

Las partes han seguido negociando hasta altas horas de la noche, incluyendo una reunión entre el secretario de Estado de EE.UU, John Kerry, Moghereini y Zarif. Sin embargo, pocas noticias y muchos rumores han salido en estas horas del Hotel Palais Coburg de Viena, por donde han pasado los ministros de Exteriores de los siete países que negocian, Irán y los miembros del grupo G5+1 (China, EE.UU., Francia, Reino Unido, Rusia y Alemania).

Washington, dispuesto a alargar las negociaciones

Tras expirar el plazo acordado, que se encontraba en su cuarta prórroga, la Casa Blanca, que ha señalado que "hay algunos temas clave en las negociaciones que se han cerrado" aunque "sigue habiendo algunos puntos de fricción" sin resolverse, ha anunciado que su posición es a favor de ampliar dicho acuerdo interino, en vigor hasta que se alcance un acuerdo definitivo.

De este modo, y según lo anunciado, Washington prorrogará automáticamente las medidas contempladas en el acuerdo de noviembre de 2013 con el que arrancó todo el proceso negociador con Irán y que incluye la relajación de parte de las sanciones y la paralización de parte del programa atómico de Teherán como gestos de buena voluntad para ayudar al diálogo.

El ministro de Exteriores iraní, Mohamed Yavad Zarif, grita a los periodistas apostados ante el hotel donde se celebran las negociaciones entre las potencias occidentales e Irán.

El ministro de Exteriores iraní, Mohamed Yavad Zarif, grita a los periodistas apostados ante el hotel donde se celebran las negociaciones entre las potencias occidentales e Irán. REUTERS/Leonhard Foeger

Irán, estrangulado por las sanciones económicas

Más allá de cualquier posición, la única certeza hasta el momento es que tanto Irán como el G5+1 coinciden en que un eventual acuerdo nuclear sería positivo para todos. La República Islámica vería levantadas las sanciones económicas que estrangulan su economía, el mayor obstáculo según filtraciones a los medios, mientras el mundo se aseguraría que el programa atómico iraní queda tan limitado que no podría desarrollar armas.

El problema sigue siendo cómo llegar a ese acuerdo, sobre el que se viene negociando desde hace 20 meses en innumerables reuniones técnicas y cumbres políticas y en el que, según el ministro chino, Wang Yi, falta voluntad política para hacer concesiones que permitan el entendimiento.

Embargo de armas aprobado por la ONU

Aparte de si las sanciones económicas deben levantarse inmediatamente, como exige Irán, o gradualmente, como propone Occidente, el principal problema parece referirse al embargo de armas aprobado por la ONU para forzar a Irán a ralentizar su programa nuclear y sentarse a negociar.

Según la agencia rusa Tass, Irán admitiría que el embargo se aplicará durante seis meses más tras la firma del acuerdo, mientras Washington quiere que ese plazo sea de ocho años. Un periodo de dos años, podría ser la solución intermedia para acercar a las dos partes, según asegura la fuente de la agencia rusa.

Teherán quiere que esa sanción se incluya entre las que sean levantadas mientras que Estados Unidos plantea que esa medida no está directamente relacionada con el programa nuclear, que es el objeto de la negociación.

El objetivo final de un acuerdo duradero con Irán es limitar su capacidad atómica y asegurar que la República Islámica no pueda fabricar una bomba nuclear. A cambio de las limitaciones al programa nuclear iraní, que deben ser verificadas por la ONU, la comunidad internacional está dispuesta a apoyar un programa nuclear civil en Irán y levantar las medidas punitivas que pesan sobre el país.