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La ola de calor desborda las morgues en la ciudad paquistaní de Karachi

  • La cifra de muertos supera ya el millar
  • Los cortes eléctricos y el Ramadán agravan la situación
  • Críticas al gobierno regional por su falta de respuesta

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Un grupo de gente se refresca del calor en Karachi, Pakistán, con el agua de una tubería rota
Un grupo de gente se refresca del calor en Karachi, Pakistán, con el agua de una tubería rota REUTERS/Akhtar Soomro

Más de 1.000 personas han muerto ya en la peor ola de calor que ha afectado en las últimas décadasPakistán. La ciudad más afectada es Karachi, donde las morgues se han quedado sin espacio y los hospitales públicos se esfuerzan por atender a los afectados.

La subida de temperaturas ha coincidido con los cortes de electricidad, habituales en el país, lo que ha dejado a muchos hogares sin ventiladores, agua o luz, y con el inicio del mes sagrado musulmán del Ramadán, cuando muchos fieles ayunan y no beben durante las horas de luz del día.

Algunas tiendas se han negado a vender hielo o agua durante el día, citando leyes religiosas por las que podrían ser multados. También es ilegal comer o beber en público desde el amanecer hasta el atardecer.

El flujo de cadáveres a las morgues ha obligado a las autoridades médicas a almacenar los cuerpos en bolsas en el suelo, ha explicado a Reuters Anwar Kazmi, responsable de la organización caritativa Edhi Foundation. Las unidades da aire acondicionado de las morgues han dejado de funcionar.

Muchos hospitales han pedido durante la noche de forma urgente sábanas, agua fría y otros bienes básicos.

Cortes de electricidad más frecuentes

"Rendimos tributo a los médicos y el personal de los hospitales gubernamentales que están trabajando sin descanso tratando al inagotable número de pacientes", ha afirmado Kazmi.

"El balance de muertos por la ola de calor ha superado ahora el millar. Estas muertes se han producido principalmente en hospitales gestionados por el Gobierno y pocas en los principales hospitales privados", ha indicado Kazmi. "Hay muchas muertos no contabilizados en pequeños hospitales privados", ha añadido.

Kazmi considera que el gobierno provincial ha hecho poco. "El gobierno de Sindh no ha hecho otra cosa que responsabilizar a K-electric de las muertes", ha lamentado. K-electric es la compañía eléctrica pública que suministra electricidad a Karachi.

La empresa denuncia que las conexiones ilegales están sobrecargando las líneas y que el calor ha provocado un aumento de la demanda. Además, K-electric ha denunciado que el gobierno les debe más de 1.000 millones de dólares en facturas atrasadas.

Las temperaturas subieron hasta los 44 grados centígrados durante el fin de semana y desde entonces han bajado hasta los 38 grados. El servicio meteorológico ha asegurado que se trata del periodo más caluroso desde 1981. Las previsiones han estado prediciendo lluvia desde hace días, pero por ahora no ha habido precipitaciones significativas.