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Investigadores denuncian la pérdida de 100 linces en Sierra Morena por una gestión deficiente

  • También por la epidemia que diezma la población de conejo
  • Es un trabajo de dos investigadores de la URJC y Secem
  • El panorama para 2015 es "desolador" por la desaparición de conejos

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Lince ibérico.
Fotografía de archivo de un ejemplar de lince ibérico, el felino más amenazado del planeta.

La principal población silvestre de lince ibérico, la de Andújar-Cardeña, en Sierra Morena, ha perdido más de cien ejemplares en los últimos años por una deficiente gestión de esta especie. Así lo denuncia un trabajo de los investigadores José María Gil y Emilio Virgós publicado en la revista Quercus.

Gil, doctor en Biología y técnico en la conservación del lince ibérico, y Virgós, de la Universidad Rey Juan Carlos y especialista de la Sociedad Española para la Conservación y Estudio de los Mamíferos (Secem), sostienen que esta caída poblacional no ha sido solo por la epidemia que diezma la población de conejo -principal alimento del lince- sino también por erróneas decisiones de responsables del programa LIFE para la conservación de este felino.

Políticas respecto al lince

Recuerdan que en 2011 suprimieron los programas de manejo del conejo, justo antes de la aparición de la nueva enfermedad del lagomorfo y advierten de que "el efecto combinado" entre la enfermedad y "la falta de un manejo adecuado" de las poblaciones de concejo "ha tenido un efecto devastador" en la población de Andújar-Cardeña.

Aunque la Junta de Andalucía volvió a soltar conejos silvestres en esta zona en noviembre de 2013, como reclamó Gil en otro artículo científico, esta rectificación llegó con dos años de retraso y cuando la población de Andújar-Cardeña había perdido más de cien linces por muerte o abandono de este territorio "con la consiguiente e irreparable erosión genética, de efectos imprevisibles, para nuestro emblemático carnívoro".

Según ambos científicos, el panorama este año es "desolador", pues la densidad de conejo ha empeorado aún más en las mejores zonas de esta población, con un descenso de hasta un 60% en el río Yeguas, por lo que urgen a que se retome la alimentación suplementaria de conejo como "medida urgente, necesaria e indiscutible".

Además, en el parque natural de Cardeña (Córdoba) se han perdido cinco de las siete hembras reproductoras, la mayoría desaparecidas con destino desconocido, según sus cálculos.

Reintroducción de linces

Gil y Virgós denuncian que esta situación "casi catastrófica" se intenta paliar ahora por responsables del LIFE del lince ibérico sumando a la diezmada población de Andújar-Cardeña los felinos reintroducidos en Guadalmellato (Córdoba) y Guarrizas (Jaén).

"Se intenta suavizar la gravedad de la situación aportando la contribución demográfica de Guarrizas y Guadalmellato al conjunto poblacional. Sin embargo, son dos áreas de reintroducción intervenidas mediante manejo de ejemplares y con dinámicas poblaciones provisionales", según ambos científicos independientes.

Califican de "muy arriesgado" sumar los linces silvestres de Andújar-Cardeña con los criados en cautividad, liberados en Guarrizas y en Guadalmellato, para presentarlos como una gran metapoblación de Sierra Morena, sobre todo para mejorar el actual nivel de peligro de extinción del lince ibérico, considerado el felino más amenazado del planeta.

Descenso de la población del lince

El último censo oficial, de 2014, cifró la población silvestre de Doñana en solo 80 linces, 14 menos que el máximo de 2013 y una cifra desconocida desde 2010, pese a haberse reforzado en los últimos años con ejemplares de Sierra Morena.

En Andújar-Cardeña se censaron 161 ejemplares el año pasado, 41 menos que el máximo de 2011 y una cifra que retrocede al nivel de 2008.

Estas caídas de las poblaciones silvestres han coincidido con las reintroducciones de linces criados en cautividad en Guadalmellato y Guarrizas (Andalucía), Extremadura, Castilla-La Mancha y Portugal.

De los algo más de 300 linces censados en el medio natural en toda la Península Ibérica, al menos 100 proceden de la cría en cautividad.

Tras expresar sus "dudas" sobre la información oficial que se facilita sobre el lince ibérico, ambos expertos piden que las medidas para evitar su extinción las apruebe un gabinete de crisis, "con participación científica independiente y amplia, a través de decisiones consensuadas y vinculantes".

Asimismo piden un "plan de emergencia eficaz y contundente para salvaguardar al lince, sobre todo en zonas tradicionales de su distribución donde nos parece que actuar es ahora mismo prioritario y urgente".