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Audiard no convence en Cannes con un drama sobre la inmigración ceilandesa

  • La película taiwanesa Nie Yinniang (The assassin) deslumbra y confunde

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Jacques Audiard presenta en Cannes su nueva película, 'Dheepan'

El francés Jacques Audiard gustó pero no convenció hoy en Cannes con Dheepan, una película sobre la inmigración y el amor, protagonizada por un exguerrillero tamil que atravesó una situación muy parecida a la del personaje que interpreta, un proyecto que el director calificó de "descabellado". Una película que protagonizó hoy la jornada a competición de Cannes junto a Nie Yinniang (The assassin), del taiwanés Hou Hsiao-Hsien, que deslumbró con su propuesta estética tanto como confundió con una historia poco clara y a la que la escasez de diálogos no ayuda en su comprensión.

En el caso del filme de Audiard, cuando el realizador comenzó a prepararlo era una película de género que se fue reorientando hacia una historia de amor y "hacer una película francesa sobre tamiles de Sri Lanka creo que era una locura de proyecto", explicó el cineasta en rueda de prensa.

Una película que comienza en Sri Lanka, donde Dheepan, un guerrillero de los Tigres de Tamil necesita una mujer y una hija para poder huir. Yalini y la huérfana Illayaal se unen a él en un viaje que les llevará a ser inmigrantes ilegales en un barrio periférico de París, donde la violencia urbana sustituye a la violencia de guerra civil de su país de origen.

"No quería hacer un documental sobre la guerra en Sri Lanka ni un documental sobre una ciudad", precisó el realizador sobre una película que no da muchos detalles del contexto en el que se desarrolla la historia de esta pareja. Jesuthasan Antonythasan, un verdadero exguerillero tamil, y Kalieaswari Srinivasan, una actriz de teatro que debuta en el cine con este filme, interpretan a esta falsa pareja, que se encuentran en un ambiente hostil y desconocido, que no hablan francés y que ni siquiera se conocen.

Es en los momentos más íntimos de la pareja donde la película cobra una fuerza que le falta en su relación con su nuevo país ya que la película evita meterse en los aspectos más dramáticos de la inmigración ni de su vida anterior. "Soy bastante cobarde con eso. No quería hacer ninguna declaración política. Cuando descubrí ese horrible conflicto me sentí conmocionado, pero simplemente me parecía interesante hacer entrar el conflicto tamil en una ficción", señaló Audiard.

Sobre la situación en su país de origen, Jesuthasan Antonythasan explicó que la guerra acabó oficialmente en 2009 pero aún se producen ataques armados contra las minorías y ni siquiera hay informes sobre los prisioneros de guerra capturados por el Gobierno.

Y sobre su propia experiencia, resaltó que él también sufrió los problemas de la inmigración, la policía le persiguió por las calles de París por venta ilegal y tuvo las mismas dificultades de adaptación a la lengua que su personaje. Una película en la que la violencia de los barrios periféricos de las grandes ciudades francesas está muy presente."Habla más de Francia, es una o dos miradas sobre Francia, no es objetiva", indicó Audiard.

Hou Hsiao-Hsien deslumbra y confunde

Junto al filme francés, cine taiwanés para completar la jornada de Cannes, con una historia de época que se desarrolla en el siglo IX y que cuenta las luchas fratricidas por el poder en una provincia de China.

La protagonista es Nie Yinniang -a la que interpreta Shu Qi-, una asesina que debe matar a su primo, el gobernador de la región de Weibo.

Una película formalmente preciosa, con unos espectaculares planos y una puesta en escena perfectamente coreografiada como si se tratara de un ballet.

Una producción muy cara para Taiwán -15 millones de dólares de presupuesto- para poner en pie una historia que apasiona al director, que regresa al cine tras ocho años dedicado a otras tareas.

"La literatura de esa época incluye muchas historias fantásticas y extrañas, leí muchas y tenía ganas de hacer una película", señaló Hou, que reconoció que hacer una película de época era un proyecto muy caro y complicado, también por la complejidad política y social del momento en que se desarrolla.

El realizador explicó en una rueda de prensa que quería acercarse al cine japonés de samurais, por el realismo de sus combates. "En los filmes japoneses lo que importa es la capacidad de controlar las espadas, hay muy poco artificio".

Y eso es lo que ha tratado de lograr con esta película, el mismo realismo, energía y potencia. Si "Nie Yinniang" no funciona en taquilla, quizás impida al realizador hacer más películas, pero Hou defiende su postura de no pensar en el público durante el proceso de creación.

"Como creador, no hay que preocuparse de nada mas", afirmó Hou, que aseguró que su película es un desafío sobre todo en el momento actual "en el que hay una mayoría de películas de Hollywood y una total uniformidad, frente a épocas como la de Nouvelle Vague con mucho más interés".