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Fitch baja la nota a cinco bancos españoles en una acción sobre entidades europeas y de EE.UU.

  • La agencia de calificación de riesgos deja a Bankia en el bono basura
  • Hace lo mismo con los italianos Popolare y Monte dei Paschi di Siena
  • El motivo, las menores "probabilidades" de apoyo público a la banca

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A flag is reflected on the window of the Fitch Ratings headquarters in New York
La sede de Fitch en Nueva York.

La agencia de calificación Fitch ha rebajado el rating de la deuda a largo plazo de Bankia -al que degrada a bono basura-, Banco Popular, BMN, Liberbank y Cajamar tras la revisión que ha aplicado de forma conjunta a diversas entidades europeas, de Estados Unidos, Suiza y Hong Kong.

La agencia ha justificado estas rebajas por las menores "probabilidades" de apoyo público a la banca si ésta lo necesitara.

"Las iniciativas legislativas, regulatorias y políticas han reducido sustancialmente la probabilidad de apoyo soberano para los bancos comerciales de Estados Unidos, Suiza y la Unión Europea", esgrime la agencia.

En el caso de España, Fitch ha rebajado el rating de Bankia desde BBB-, grado de inversión, a BB+, el primer escalón de la categoría de especulación. En este último grado ya se encontraban los otros cuatro bancos, pero ahora Fitch ha rebajado a Popular dos escalones más (desde BB+ a BB-) y uno a Cajamar (desde BB a BB-), y a BMN y Liberbank (estos dos últimos desde BB+ a BB). Además, la agencia ha otorgado perspectivas positivas a Bankia y Popular, y estables a BMN, Liberbank y Cajamar.

Respecto al resto de bancos españoles, la agencia ha retirado el rating mínimo que otorgaba a 11 bancos españoles por el apoyo soberano que consideraba recibirían en caso de necesidad, al considerar que este ya no está garantizado.

En concreto, las entidades españolas afectadas son Banco Santander, BBVA, CaixaBank, Unicaja, Kutxabank, Ibercaja, Abanca, Banco Cooperativo Espanol, Laboral Kutxa, Caja Rural de Navarra, Sociedad Cooperativa de Credito (CRN) y Caja Rural del Sur, Sociedad Cooperativa de Credito (CRS).

Además, la agencia sigue detectando riesgos para los bancos españoles como una tasa de desempleo que continúa siendo alta y un mercado inmobiliario que sigue "deprimido", a pesar de algunas recientes señales de mejoría; y ello, advierte, dificulta una recuperación económica más significativa.

Fitch también espera que los ingresos de los bancos sigan siendo moderados en un entorno de bajos tipos de interés que solo se verán parcialmente compensados por los menores costes de financiación.

Rebaja generalizada de entidades europeas

Pero los bancos españoles no han sido los únicos afectados por la decisión de Fitch, ya que también ha rebajado en cuatro escalones la nota del alemán Commerzbank (desde A+ a BBB). La calificación a largo plazo de Deutsche Bank, primer banco de Alemania, ha caído a A desde A+.

En el caso de Italia, ha recortado las calificaciones de Unicredit (desde A+ a A-), Banco Popolare (desde BBB a BB), Banca Monte dei Paschi di Siena (en siete escalones, desde BBB a B-), Banca Popolare dell'Emilia Romagna (desde BB+ a BB) y Banca Carige (desde BB a B), mientras que mantiene el BB+ de Banca Popolare di Milano.

Además, Fitch ha revisado a la baja la nota de los dos principales bancos de Portugal, el Banco Comercial Portugués (BCP) y el Banco Portugués de Inversiones (BPI), así como de otras dos entidades más modestas, Montepío y el Banco Internacional de Funchal (Banif).

Concretamente, la agencia ha recortado en dos niveles la calificación del BCP, que pasó de BB+ a BB-, y en uno la nota del BPI, que cayó de BB+ a BB. Mayores fueron las bajadas en el caso de Montepío y Banif, ya que pasaron de BB a B+ (un recorte de dos escalones) y de BB a B- (retroceso de cuatro niveles) respectivamente.

Por su parte, los holandeses ING y ABN Amro han visto recortar sus ratings desde A+ a A y SNS Bank desde BBB+ a BBB.

En el caso de Irlanda, la nota de Bank of Ireland pasó BBB a BB+ y la de Allied Irish Banks desde BBB a BB.

Entre los bancos ingleses, destaca la subida en un escalón de la calificación de Lloyds, desde A a A+ y la rebaja desde A a BBB+ del rating de Bank of Scotland y sus filiales. Mientras que ha mantenido la calificación de Santander UK (A), Barclays (A) y HSBC (AA-).

Fitch también ha cambiado, entre otros, los ratings de los austrícacos Erste Group Bank, Raiffeisen Bank Internationalm, UniCredit Bank Austria y Volksbanken-Verbund.