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El profesor que desarmó al alumno del instituto de Barcelona dice que lo hizo "sólo hablando"

  • "Mi objetivo era que ningún alumno saliera herido", ha señalado
  • El joven agresor no había manifestado ningún síntoma, según su profesor

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Atención psicológica para los alumnos del instituto de Barcelona donde fue asesinado un profesor

El profesor de Educación Física David Jurado fue quien consiguió calmar y desarmar al alumno que había agredido mortalmente a otro docente y herido a cuatro personas más en el instituto Joan Fuster, de Barcelona, y según su testimonio este martes, lo logró "hablando, sólo hablando",.

"Mi objetivo era que ningún alumno saliera herido", ha indicado el profesor en declaraciones a la prensa, al tiempo que ha alabado la "entereza" de los escolares del instituto, que le explicaron lo que había sucedido mientras subía a la planta en la que se encontraba el agresor.

Jurado consiguió conectar con el niño de 13 años "hablando, solo hablando, porque fuera del brote (psicótico) es un alumno fantástico", ha indicado, en referencia a la hipótesis que maneja la Generalitat, según la cual el niño de 13 años habría sufrido un trastorno mental, probablemente un brote psicótico.

El joven agresor no había dado ningún síntoma, según ha indicado el profesor de Educación Física, que tenía en su clase al niño. "A veces, los adolescentes acumulan tensiones y, si se junta con un brote, se da la tormenta perfecta, se junta todo", ha argumentado.

Una situación tan trágica como la que sucedió este lunes en el Joan Fuster "no se puede prevenir", ha opinado el docente, que ha considerado que las soluciones a este tipo de agresiones en las aulas no se deben buscar "con más normas, sino con una sociedad más humana. Más humanidad y menos normas", ha pedido.

Calmó al agresor "solo hablando"

David Jurado se encontraba en el patio preparando una de sus clases cuando vio que comenzaban a llegar alumnos desorientados y nerviosos y sonó la alarma del instituto. Entonces, se dirigió corriendo al interior del centro y, en el primer piso, vio sangre y escenas de pánico en el pasillo, con niños gritando, vio al agresor con un cuchillo en la mano y lo reconoció por su chaqueta.

Volvió al gimnasio y cogió un palo, para subir de nuevo al primer piso, donde algunos alumnos le orientaron hacia dónde había ido el joven.

Lo encontró en un aula con un cuchillo, una ballesta y una mochila y manipulando una botella para hacer, supuestamente, un cóctel molotov.

"Solo hablando" consiguió Jurado calmar al niño, que sigue ingresado en el Hospital de Sant Joan de Déu.