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El BCE y el precio del petróleo facilitan un avance moderado de la eurozona, según la OCDE

  • Prevé un alza de 1,4% en 2015, tres décimas más que lo estimado en otoño
  • Alemania, el país que mejora más lo previsto antes: seis décimas, hasta 1,7%
  • La organización pide a la eurozona que apoye más la demanda y la inversión
  • En el resto del mundo, EE.UU. mantiene el rumbo y Brasil se hunde

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Detalle de la recogida de muestras de petróleo
REUTERS

La política monetaria puesta en práctica por el BCE y los bajos precios del petróleo se han convertido en factores cruciales para el crecimiento de la zona euro, cuyo PIB podría avanzar un 1,4% este año y un 2% en 2016, según las nuevas previsiones de la OCDE, que eleva así en tres décimas para cada uno de estos años sus estimaciones del pasado noviembre.

A nivel global, "la perspectiva de crecimiento mundial se mantiene moderada -y no rápida-, la inversión real no acaba de arrancar y el empleo aún no se ve afectado de lleno" por la mejora, indica la OCDE en la evaluación económica preliminar de la treintena de países que conforman la organización y que ha publicado este miércoles bajo el título "Vientos de cola provocan una modesta aceleración... pero ¿con nubes de tormenta en el horizonte?".

Los riesgos de niveles bajos en inflación y tipos de interés

Así, advierte de los riesgos que ensombrecen aún la recuperación, sobre todo, "los niveles anormalmente bajos de la inflación y los tipos de interés", los cambios rápidos en los valores de las divisas y los precios de los activos, y la falta de impulso en la inversión y la creación de empleo.

La OCDE subraya que la inflación baja y los tipos de interés en mínimos "son positivos", pero que en la coyuntura económica actual -"altamente inusual"-, la prolongación de la caída de ambos indicadores en muchos países "alienta preocupaciones crecientes".

Recuerda que, en estos momentos, la tasa de inflación interanual es negativa en más países que nunca en las últimas décadas y que ese número aumentará durante este año antes de que empiece a diluirse el impacto de la caída del precio del petróleo. Esto puede llevar, destaca el informe, a un hecho sin precedentes: que las cinco mayores potencias tengan inflación negativa a la vez.

Asimismo, alerta que la continua caída de los tipos de interés puede ser "una señal de alarma" que no debe minusvalorarse, como ocurrió mientras se gestaban las anteriores crisis financieras. Dentro de esa eventual burbuja que estaría formándose, remarca que cada vez hay más países que venden su deuda a un interés negativo y que, al mismo tiempo, los principales índices bursátiles están marcando máximos históricos.

Esto lleva a la OCDE a concluir que la expansión monetaria no ha logrado por sí sola impulsar el crecimiento de la inversión, sino que ha alimentado las inversiones financieras. Por eso, reitera su consejo de que esas políticas de los bancos centrales se vean equilibradas por otras de cartácter estructural y fiscal por parte de los gobiernos.

Alemania, el más beneficiado por la mejora

Dentro de la eurozona, Alemania es el país que mejora más las previsiones pasadas, que suben en seis décimas para 2015 -hasta situarse en 1,7%- y en cuatro para 2016, hasta un crecimiento del 2,2%.

La revisión es menor en las otras dos economías destacadas del euro, Francia e Italia. Para el primero, la OCDE espera un avance del 1,1% este año -cuatro décimas más que en otoño- y del 1,7% en 2016 (dos décimas superior a la previsión anterior), mientras que Italia crecería en 2015 un 0,6% -tres décimas por encima de lo previsto antes- y un 1,3% el año que viene (tres décimas más que en la estimación previa).

Fuera del euro, Reino Unido ve reducida en una décima su previsión para este año, aunque sigue siendo una de las economías europeas con mayor estimación de crecimiento: un 2,6% para 2015 y 2,5% en 2016.

La zona euro evitaría el estancamiento

La actuación del Banco Central Europeo y el petróleo barato explican "la mayor parte del alza de la revisión" en las previsiones de la zona euro, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.

Estos dos factores "proporcionan la oportunidad que se necesitaba en la eurozona para evitar un período prolongado con estancamiento de ingresos reales, mercados laborales débiles y una inflación excesivamente baja", relata la OCDE.

Según su análisis, un precio bajo del crudo beneficia a los ingresos reales de los hogares, mientras que los programas de inyección de liquidez del BCE han llevado a "una depreciación sustancial del euro" -que cifra en 15% desde el pasado junio- que impulsará las exportaciones del bloque.

Al mismo tiempo, la OCDE señala que el consiguiente encarecimiento de las importaciones de los países del euro ayudará a mitigar parte del impacto de la caída del petróleo en los precios, lo que ayudará a situar la inflación cerca del objetivo del 2%.

Pide más apoyo a la demanda y a la inversión

Sin embargo, la organización advierte de que la persistente debilidad de la demanda interna requiere mantener "fuertes apoyos" de la política económica.

En esa línea enmarca "el estímulo excepcional" emprendido por el BCE, pero subraya que, "dados los progresos considerables conseguidos en la consolidación fiscal desde el inicio de la crisis, puede hacerse una política fiscal que apoye más la demanda".

Así, recuerda que el aumento de la inversión "será un elemento clave para una recuperación cíclica de la eurozona, junto al incremento de la productividad a medio plazo".

Por eso, describe el Plan Juncker como "una importante oportunidad para catalizar la inversión privada usando el respaldo público". Pero recuerda que, para que sea efectivo, se necesitan "reformas en las regulaciones de los mercados y en el marco de la regulación transfronteriza que aseguren la viabilidad de las inversiones".

Sobre ese capítulo, la economista jefe de la OCDE, Catherine Mann, ha explicado en una rueda de prensa en París que reducir las diferencias reguladoras que subsisten entre los países del Mercado Único podría incrementar en un 25% las inversiones directas de otros países y en un 15% las transacciones comerciales.

Respecto a las normas fiscales de la zona euro, la OCDE avisa de que "su complejidad ha creado incertidumbre en los últimos años", algo que también vincula con las ampliaciones ad hoc de los plazos de cumplimiento de los objetivos de estabilidad presupuestaria, un mecanismo que se ha aplicado en 12 ocasiones desde 2009.

En su opinión, "la incertidumbre creada por este enfoque ad hoc reduce el impacto en la demanda del cambio hacia una política expansionista". Por ese motivo, asegura que debería abrirse un debate sobre cómo lograr que esas normas "sean más efectivas y más creíbles".

EE.UU. mantiene el rumbo y Brasil se contrae

Respecto al resto del mundo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico mantiene casi sin cambios sus estimaciones de crecimiento en EE.UU. y China, mientras que reduce de forma "significativa" su previsión para Canadá y, sobre todo, Brasil.

En Estados Unidos, la OCDE espera que continúe la recuperación como estaba previsto, con crecimientos del 3,1% este año y del 3% el año que viene.

Aquí, destaca el impacto que la fuerte apreciación del dólar puede tener en las exportaciones del país, aunque señala que gracias a eso EE.UU. ayudará a mejorar las demandas de otros países y, con ello, contribuirá a la recuperación global.

En cuanto a la tercera economía del mundo, Japón, la organización mejora sus expectativas de crecimiento en dos décimas para este año (su PIB avanzaría un 1%) y en cuatro para 2016 (crecería un 1,4%).

El consumo de los hogares empieza a repuntar, al igual que la inversión empresarial, pero para lograr el equilibrio entre el crecimiento de la demanda y el alza de la inflación apuesta por que se aplique "un aumento significativo en los salarios nominales, por lo que la próxima ronda de negociación salarial es crítica". Además, considera "esencial" la puesta en marcha de cambios estructurales para impulsar la competitividad y la contribución al crecimiento del comercio y la fuerza laboral.

Tras la revisión actual, India acelera mucho y superará a China en crecimiento, ya que avanzará un 7,7% en 2015 y un 8% en 2016, frente al 7% y 6,9%, respectivamente, que se espera para China.

Para el gigante asiático, la OCDE advierte del "importante desafío" que supone para Pekín logra su objetivo de crecimiento al tiempo que reequilibra su economía para favorecer la demanda interna y gestiona los riesgos financieros. En ese proceso, apunta como elemento clave la liberalización del sector servicios.

En el lado negativo, la economía brasileña se contraería un 0,5% este año, frente al avance del 1,5% previsto en otoño, y volvería a repuntar en 2016, con un avance previsto del 1,2%, ocho décimas por debajo de la estimación anterior.

Por su parte, Canadá frenaría su avance en tres y cuatro décimas en 2015 y 2016, respectivamente, aunque mantendría crecimientos superiores al 2% en ambos ejercicios.

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